8. Extraños

Han pasado algunos días desde la última vez que abrí el libro, me siento mucho mejor y todos están bien, Emily pudo curar a David y a Jacob de sus cortes. Y Edwin por alguna razón no tiene ni siquiera marcas de aquél fuerte impacto.

Aún no han aparecido monstruos por aquí, no sabemos que tenemos que hacer para pasar al siguiente nivel, y estamos un poco estancados. No sabemos nada de ese estraño chico que nos encontramos a las afueras, y todo está bastante tranquilo por aquí.

- Chicos no entiendo como funciona esto, pero están pasando los días y yo no veo la forma de pasar de aquí - dice David mientras afila sus hachas.

- La verdad no tengo ni idea, nosotros sabemos lo que nos dijo el señor del principio, para salir ganar, ni más ni menos - dice Jacob que está sentado a su lado.

Yo estoy algo alejada de ellos, después de todo lo que pasó tengo algo de miedo a hacerles daño, asique prefiero no tocar a nadie y así no habrá ese problema.

- Bueno chicos yo voy a salir a buscar algo de fruta, cerca de la salida - Emily se levanta y coje una cesta que está en un rincón de la sala.

Jacob se levanta y coge la cesta de las manos de Emily.

- Te acompaño - sonríe - no me fio de nada en este juego y puede ser peligroso.

Los dos salen de la sala. Yo me acerco a el sillón y me siento al lado de mi primo.

-¿ Sabes algo de Edwin? - llevo sin verle desde el día en que encontramos a esa extraña persona y estoy bastante preocupada.

- No la verdad prima, lleva tiempo sin salir de su cuarto, lo siento.

- Bueno esta bien, tranquilo - Sonrió, auque estoy bastante preocupada por toda esta situación.

Narra Emily

Jacob y yo salimos a buscar algo de fruta en los alrededores, hay árboles que vuelven a llenarse después de quitar las frutas, es impresionante las cosas que puedes encontrar en este juego.

- Como te has encontrado estos días, van mejorando los cortes - cojo sus brazos para observarlos.

- Tengo la mejor médica que se podría pedir - sonríe.

- Bueno, poco a poco voy encontrando la forma de mejorar - le sonrió de vuelta y sigo recogiendo fruta.

Cuando estamos a punto de recoger las frutas del último árbol, escuchamos un ruido entre los árboles. Los dos nos miramos y jacob saca su espada.

- Sal de ahí quien quiera que seas - grita jacob apuntando hacia la zona donde escuchamos el ruido.

De repente una persona sale y comienza a correr.

- hee - grita Jacob y comienza a correr detrás , les sigo a los dos intentando no perderles de vista.

Llegamos a un camino sin salida y la persona para de correr y nosotros al verla también paramos.

- Quién eres - grita Jacob desde lejos.

Ella no dice nada, y veo algo afilado asomar entre su capa.

- Jacob cuidado - Le empujó y me colocó delante logrando hacer un escudo antes de que la persona saque un arco y le lance una gran flecha.

La flecha cae al suelo sin poder hacernos daño y la persona se queda paralizada, entre todo el caos, escucho la voz de Edwin.

- Ya basta - saca un montón de cartas y las pone alrededor de la persona - tira eso... .

Deja el arco en el suelo y los tres nos acercamos. Edwin quita su capa y descubrimos a una chica.

- Ahora te vienes con nosotros y nos cuentas quien eres y como has llegado aquí.

Edwin agarra a la chica y volvemos todos juntos a la casa.

Narra Zoe

David y yo hablábamos sobre todo lo que está pasando, cuando escuchamos voces a la entrada, nos asomamos y vemos a Emily, Jacob y Edwin, acompañados de una joven chica.

- ¿Quién es? - pregunta David.

- Eso es lo que queremos saber - dice Jacob mirándola.

- Solo buscaba algo de fruta, no buscaba hacer daño a nadie.

- Pues no lo parecía - dice Emily enseñando la flecha.

- No os conozco de nada y creerme que en este juego es mejor tenerle miedo a todo, llevo aquí más de dos años, lo se bien.

- ¿También vienes del mundo real? - Pregunta David

- Si, mi nombre es Venus, y hace mucho que estoy aquí con mis hermanos - Nos mira a todos y se centra más en mi - Nosotros saldremos y siento deciros, que solo 5 personas ganan el juego, y ahora ya sabemos como hacerlo - No aparta ni un segundo su mirada de mi.

- No te veo en condiciones de decidir quien sale y quien no - le dice David.

- Ya lo veremos - sonríe y mira detrás de mi.

- Hola hermanita - dice un chico a mi espalda antes de agarrarme y que todo se vuelva oscuro.

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top