¿¡_____ Madison?!

Narrador:

Un recién llegado de Francia se encontraba camino a donde el presidente George Washington debido a la carta que le envió. Pero,al llegar,se encontró a su amigo James Madison con el rostro enrojecido, y con un pañuelo en mano. El mismo al percatarse de su presencia, se dirigió hasta el.

-Thomas,estamos librando una batalla por el alma de nuestra nación,¿Puedes sacarnos del desastre en el que estamos?.-Justamente apoyó el pañuelo cerca de su boca y comenzó a toser,inmediatamente Thomas se acercó para ayudarlo,James se notaba gravemente enfermo-.El nuevo plan financiero de Hamilton es nada menos que el control del gobierno,he estado peleando solo por el Sur...¿Donde has estado?

-Uhh...Francia...-Dijo Jefferson con algo de obviedad en sus palabras-.

Madison lo tomó de su traje y lo acercó a el,tenía una mirada amenazante que sobresaltó ligeramente a Thomas.

-Debemos ganar.-Dijo con una mala cara,Thomas sonrió despreocupado-.

¿De que se había perdido? Se aproximaban de cabeza a un abismo político,no estaba desesperado como James,pero lo cierto es que era su primera reunión en el gabinete. Así que mejor pensaba en que decir. Se dirigió junto a Madison al gabinete,llegarían juntos al fondo de esto.

Al llegar a su destino,Jorge Washington ya los esperaba,el antes mencionado se dirigió a el de cabellos rizados con una alegre sonrisa.

-Señor Jefferson,bienvenido a casa.-Ofreció su mano al de magenta para estrecharla con el contrario,este estaba por hacerlo hasta que alguien más apareció. Se trataba del tesorero del estado-.

-¿Señor Jefferson? Alexander Hamilton.-Dijo poniéndose en medio de Washington y Thomas,estrechando su mano con una sonrisa retadora,el rizado hizo lo mismo-.

-¡Señor Jefferson bienvenido a casa!.-Exclamó nuevamente el presidente,el antes mencionado se apartó de Hamilton,acercandose a Washington-.

Pero Alexander se percató del acompañante de Thomas,James Madison. Desde que publicó los papeles federalistas y el había enfermado, no había sabido de el,se acercó con una leve sonrisa al antes mencionado.

-Hace tiempo que no te veo,¿Como has estado?.-Pero Madison pasó de el siguiendo a Thomas,ni siquiera se dignó a mirarlo. El tesorero suspiró resignado-.

-¡Thomas Jefferson bienvenido a casa, ha estado en París durante tanto tiempo!.-Las demás personas en el gabinete le dieron la bienvenida de igual manera-.

-A si que,¿Que me perdí?.-Finalizó recargandose en su bastón con una orgullosa sonrisa-.

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La primera reunión del cabinete había sido un completo desastre,Hamilton era como una multitud y se había descontrolado,¡Habia insultado a su amigo y compañero James Madison! El francés no iba a tolerar algo así. Menos mal Washington interrumpió la reunión para un descanzo,de lo contrario se hubiera lanzado contra el tesorero sin dudarlo.

Ahora se encontraba reposando en su despacho en compañía de James. Thomas no entendía como había asistido al cabinete estando tan enfermo,pero el era bastante terco,¿Que se le iba a hacer?. Hablaba con el antes mencionado acerca de como demostrarle a Alexander que estaba completamente equivocado con el plan que tenía acerca del banco nacional,cuando llamaron a la puerta. Ambos se miraron por unos segundos.

-Adelante.-Dijeron, y ambos dirigieron su mirada a la puerta,esperando que aquella persona entrara-.

Narra  _____:

Estuve presente en la batalla del cabinete para apoyar a mi querido hermano James Madison, y lo había presenciado todo. ¡¿Como se atrevía el tesorero a hablar así de el?! Estaba completamente indignada,había visto e interactuado algunas veces con el tesorero y se veía como un hombre honorable y caballeroso. Ahora lo veía de una forma diferente.

Cuando la reunión fue puesta en receso me dirigí a toda prisa al despacho de Thomas Jefferson,pues en medio de la batalla Madison se había puesto a toser y estaba preocupada por el. Pues había insistido en que se quedara en casa reposando para que su enfermedad no empeorara pero el simplemente no me escuchó y se marchó. Y así terminé en aquel lugar.

Toqué la puerta y,al escuchar el [Adelante] no dude ni un segundo y entré a toda prisa al despacho. Divisé rápidamente a Madison y corrí hasta el con clara preocupación y enojo en el rostro. El solo me miró con algo de sorpresa al verme allí.

-¡James Madison,te dije claramente que no vinieras!.-Le di un golpe no muy fuerte en el brazo para luego darle un abrazo-.

-_____,¿Que estás haciendo aquí?.-Dijo apartándome de el,me crucé de brazos mientras lo miraba con el ceño fruncido [Te seguí para asegurarme de que estuvieras bien,y veo que no es así] dije,el suspiró pesadamente-.Debes irte,tengo asuntos que atender.-Dijo tomandome de los hombros,negué con la cabeza-.

-Te he traído un medicamento para la tos.-Dije sacando un jarabe del bolsillo de mi vestido color ____-.Olvidaste tomarlo antes de salir de casa,tonto.-Se lo entregué con una leve sonrisa mientras entrelazaba mis manos tras mi espalda,el suspiró resignado-.

-Bien,buscaré una cuchara para tomarlo...esperame aquí,ya regreso.-Asenti sin borrar mi sonrisa y el salió del despacho con el jarabe en mano-.

A los pocos segundos escuché a alguien carraspear y giré mi vista hacia quien habia hecho dicho sonido,percatandome del mismo Thomas Jefferson,quien me observaba con una ceja levantada y una sonrisa misteriosa. Sentí mi rostro arder de vergüenza al no haberlo mirado siquiera.

-¡S-señor Jefferson,disculpeme por favor! ¡No era mi intención el ignorarle,perdone mis modales!.-Dije moviendo mis manos nerviosamente mientras miraba al francés,quien se acercó sin borrar su expresión y tomó una de mis manos con lentitud. Sentía que iba a desmayarme-.

Narra Thomas Jefferson:

Cuando aquella persona entró,pensé que se trataría del presidente Washington o,incluso del tesorero,Alexander Hamilton avisando la reanudación de la batalla de cabinete. Grande fue mi sorpresa al ver que se trataba de una joven. Su tez era morena y sus cabellos castaños largos hasta la cintura,estos estaban ligeramente rizados,llevaba un vestido de mangas largas color _____ y unos guantes blancos, sus ojos eran de un color castaño oscuro,llegando casi al negro. Puse mi mejor sonrisa,listo para acercarme a aquella linda señorita y preguntar que se le ofrecía. No me dio tiempo de dar un solo paso cuando se aproximó a toda prisa a James,preguntando por su estado actual. Ignorando mi presencia ahí por completo. Lo cual me extrañó.

Después de unos minutos escuchando (incómodamente) su conversación,ella le dio un medicamento y el se retiró, no sin antes decirle que esperara allí y ella obedeció sin objeción alguna. Pasaron los segundos y ella seguía sin notar mi presencia. Carraspe en un intento de llamar su atención,funcionó ya que ella me miró con un gesto de sorpresa,al parecer no había notado que estuviera allí (por alguna razón) y le sonreí con una ceja levantada. Y comenzó a disculparse por ignorarme. Me acerqué y tome su mano,me incliné ligeramente para luego besar la misma delicadamente.

-No hay nada de que preocuparse,es de humanos equivocarse.-Dije cortésmente mientras soltaba su mano y me paraba adecuadamente en mi lugar-.Es un gusto conocerla señorita, _____,¿Cierto?.-Pregunté sin borrar mi expresión a lo que ella asintió con una sonrisa nerviosa-.

-S-si,me llamo_____,S-señor Jefferson.-Dijo mirándome avergonzada. Yo negué un par de veces para luego fijar mi mirada en ella nuevamente y recargar mis manos en mi bastón-.

-No hacen falta modalidades,Señorita _____ por favor,llameme Thomas. Thomas Jefferson simplemente.-Comenté sin dejar de lado mi tono cortés. Ella asintió desviando la mirada-.

¡Esta chica es adorable! Ahora una duda carcomía mi mente,¿Que era esta hermosa dama,de Madison?,¿Alguna amiga suya? ¿Un pariente?,¿Su novia acaso?. Sea lo que sea de él, no creo que le importe que interactúe un poco con ella,¿Cierto?. Me acerqué a ella un poco más.

-Disculpe mi atrevimiento,señorita _____...pero me es imposible no alagar su belleza.-Dije con una sonrisa coqueta,noté como se sobresaltó y puso una mano en su mejilla con nerviosismo-.

-¡N-no diga eso por favor! Y-yo...-Se dio la vuelta evitando mi mirada,rei por lo bajo y seguí acercandome,tome su mano y besé la misma nuevamente haciendo que volteara a verme con un sonrojo en todo su rostro-.

Ahora que tenía su atención nuevamente,le guiñe un ojo sin borrar mi sonrisa y sin soltar su mano,pues mantuve la misma cerca de mi rostro, ella cubrió su rostro con su mano libre. Solté una breve carcajada.

-No tiene de que avergonzarse My lady~.-Llevé mi mano libre a su rostro,retirándola de su lugar y tomándola de su mentón (aunque sin soltar mi bastón) y la miré fijamente,ella hizo lo mismo-.Tiene unos ojos preciosos,¿Lo sabía?.-Solte su mano que mantenía cerca de mi rostro y la tomé de la cintura,acercándola a mí ligeramente. Un momento...¿Que estaba haciendo? Mis piernas temblaron momentáneamente,ya que no estaba recargado en mi bastón y no tenía en que apoyarme...además de los ligeros nervios que tenía en ese momento,pero resistí. Ella no respondió,solo me miraba con las pupilas dilatadas y sin borrar su sonrojo. Con una de mis manos,que estaba en su mentón,acaricié su mejilla con lentitud-. Y su rostro suave...

Mire sus labios por un instante,estos estaban pintados de un leve rojo. Acerqué su rostro al mio mientras ella entrecerraba los ojos con lentitud,y yo hice lo mismo,acercándola más a mí. Nuestros labios se rozaron y yo sentía mi rostro arder,igual que mi corazón latir desenfrenado. Finalmente la besé y ella correspondió nerviosamente,sus labios eran muy suaves sabian a avellanas,era un sabor exquisito. Pero ese lindo momento no duro mucho,pues escuche pasos acercarse y luego,la puerta abrirse de repente. Abrí mis ojos lentamente para mirar a quien nos interrumpía,pero al notar quien era,cambié mi gesto a uno lleno de sorpresa.

Se trataba de James y no se veía muy contento.

Narrador:

-¡Thomas Jefferson!.-Madison miró a la pareja con una expresión llena de enojo. El de cabellos rizados se separó rápidamente e hiciste lo mismo al escucharlo y verlo acercarse,ambos estaban completamente sonrojados y avergonzados-.¡Me fui solo 10 minutos! ¿¡Y me encuentro con esto?!

James les dio a ambos una reprimenda por sus acciones,en especial a Jefferson, ya que lo veía como un amigo. Uno no muy cercano,pero así lo veía de todas formas. Tú y Thomas no se miraron en todo ese rato,sus manos sudaban y los nervios seguían presentes en ambos. Cuando el moreno finalmente se calmó,te miró con seriedad.

-Te irás casa ahora mismo. Hablaremos de esto en casa,jovencita.-Estabas a punto de hablar,pero el no había terminado todavía-.Nuestro padre no estará muy contento.-Dijo con los dedos en el puente de su nariz,claramente frustrado. Tu asentiste con vergüenza, y comenzaste a despedirte,armandote de valor para mirar a Thomas finalmente-.

-L-lamento los inconvenientes yo...me retiraré ahora.-Dijiste hacia el de cabellos rizados, quien volvió a mirarte de forma coqueta y besó tu mano nuevamente [Vuelva cuando quiera,señorita _____] Dijo. Tu sonrojo se hizo más profundo con aquel gesto-.¡Nos-nos vemos,que tenga una buena tarde!.-Y saliste a toda prisa del despacho-.

-¡No dude en volver,señorita _____~!.-Exclamó Thomas con el mismo gesto antes de que salieras por completo del despacho. Y se mantuvo mirando por donde saliste sin borrar su expresión-.


-Es _____ MADISON para ti,Thomas.-Dijo James resaltando su apellido,y fulminando al más alto con la mirada-.

-¿Es familiar tuyo,querido amigo?.-Su gesto y mirada permanecían en la puerta por donde saliste-.

James miró al francés con incredulidad

-...Es mi hermana,Thomas.-

Y el gesto de Jefferson se quedo igual.

-¿Crees que tu padre me dejaría en mi esposa convertirla?.-Preguntó simplemente,todavía mirando la puerta. Madison estalló-.

-¿¡JEFFERSON QUE MIER-

--BONUS--

Saliste del despacho de Thomas Jefferson con un profundo sonrojo en el rostro,todo había sido muy repentino y necesitabas despejar tus pensamientos antes de llegar a tu hogar. Cuando tu hermano volviera a casa y hablara con su padre sobre lo sucedido,te llegaría una buena reprimenda.

Caminabas rápidamente sin enfocarte mucho por donde ibas,por lo que chocaste con una persona. Haciendo que retrocedieras,te fijaste en la otra persona para disculparse rápidamente, hasta que notaste de quien se trataba.

-¿Señorita Madison? Tiempo sin verla.-Alexander Hamilton te observó algo sorprendido al verte,no te había visto desde la publicación de los papeles federalistas. Notó tu labial desaliñado pero lo ignoró y se ofreció a ayudarte-.¿Se encuentra bien?.-Dijo con un leve tono de preocupación-.

-Que grato es verlo de nuevo,Señor Hamilton.-Dijiste con cortesía,aceptando su ayuda-.Me encuentro bien,gracias.-Sacudiste levemente tu vestido,para luego mirar al carabinero-. Disculpeme,no vi por donde iba,¿Usted se encuentra bien?

-No se disculpe,la culpa fue mía por no tener cuidado.-Asintió con un gesto tranquilo-.Estoy bien,nada de que preocuparse.-Dijo acomodando sus ropas igualmente-. Me encantaría quedarme a charlar con usted,pero tengo algunos asuntos que atender.-Te miró con una leve sonrisa.-Espero verla pronto,buena tarde.-Y se adentró a donde sería de nuevo el cabinete-.

-Señor Hamilton una última cosa antes de irse.-Dijiste antes de que entrara,el se detuvo y volteó a mirarte con curiosidad-.Se que es un hombre honorable,caballeroso y cortés. Por ello no me gustaría el pensar mal de usted.-Dijiste con un gesto tranquilo-.

El te miró con una ceja levantada,con curiosidad y extrañes,no tenía claro a que te referías. Sonreiste cerrando los ojos.

-De mi hermano se ha atrevido a hablar mal,y eso es algo que no pienso tolerar.-Se notaba la molestia en tu voz,abriste lo ojos nuevamente,ahora tenías un gesto lleno de seriedad-.Si tiene la oportunidad disculpese con el.-Alexander te miró sorprendido estaba apunto de decir algo,pero continuaste-.Se que el ya no le habla,y razón ha de tener.-El ahora estaba algo sorpendido-.Pero un duelo entre ambos no me gustaría ver,le pido de la manera más atenta que tome mis comentarios en cuenta... hacerle algo malo que quede en mi mente no me gustaría.-Te diste la vuelta lista para irte,pero giraste un momento más tu cabeza hacia el castaño-. De mi parte sería todo,que tenga un lindo día.-Y finalmente te marchaste-.

El tesorero se quedó unos segundos más ahí, viendo como te ibas del lugar. Alexander estaba incrédulo,¿Eso había sido una amenaza?. Vaya que eras la hermana de James,ambos tenían el carácter similar. Entró finalmente al cabinete,notando que Madison y Jefferson ya se encontraban ahí estos se acercaron a el.-¿Esta listo ya,Señor Hamilton?.-Preguntó el francés con una sonrisa burlesca-.

Alexander estaba a punto de responderle al más alto,hasta que notó algo peculiar en este,sus labios tenían una tonalidad rojiza al lado. Recordó cuando se encontró a _____,su labial estaba mal puesto. Pensó detalladamente por un momento y las piezas del rompecabezas en su mente encajaron. Cubrió su boca con sus manos,tratando de no hecharse a reír. Thomas lo notó y fruncio el entrecejo con enojo,sin dejar su sonrisa de lado. Madison solo lo miraba con confusión

-¿Que es tan gracioso Hamilton?.-Preguntó entre dientes con un tono de voz que reflejaba su molestia-.

-N-no es n-nada solo.-Estaba a punto de reir cuando Washington entró al cabinete,indicando que el mismo daría comienzo pronto. Calmó sus ganas de reir-. N-no...no es nada Señor Jefferson...

James y Thomas se miraron con confusión ante el contrario,¿Que le pasaba? James miró nuevamente a Thomas y,con ligera sorpresa se percató de lo que sucedía. Sonrió de lado,tratando de no reír en carcajadas. Ahora Jefferson lo miraba confundido. Washington se acercó al grupo para reanudar el cabinete.

-¿Estan listos para iniciar el...-Dijo con confusión,miró momentáneamente a Alexander y James-.Cabinete?.-[Si,señor presidente] dijo Jefferson y Washington volteó a mirarlo detalladamente. Este carcajeó un par de veces. Thomas no sabía que hacer u decir. El presidente se acercó y puso una mano en su hombro mientras tosía para evitar reír más-.

-T-thomas...hijo,limpia tu labial.-Jefferson se sobresaltó y se miró en un espejo cercano,notando que era verdad. Tenía una mancha del labial de _____ a un costado de sus labios. Se limpió rapidamente y un sonrojo de vergüenza se dejo ver. Washington lo dejó pasar y avisó que el cabinete daba inicio,Alexander y Madison se acomodaron en sus lugares burlándose en silencio-.

Esto era realmente vergonzoso. Pero no se arrepentía de lo sucedido anteriormente,sin duda alguna quería repetirlo otro día. Oraba por que Madison viniera enfermo más seguido,ya que así te vería una ves más y podría invitarte a salir. Aunque lo más probable es que James lo mataría. Valdría la pena por ti.

Fin.

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