Capítulo 0

He cambiado 85% de la historia :D ódienme! ♥ 

Capítulo 0: Mi Musa

2 años atrás...

Después de seis años alejada de mi país, el día más importante de mi corta vida finalmente llegó. Mi graduación. Varios latinos van a Estados Unidos para mejores oportunidades en la vida y cumplir el gran Sueño Americano. Y mi caso, no era la excepción. 

Mi nombre es Emma Rodríguez y trasladarme de mi país—Perú—, a estudiar en una de las escuelas más prestigiosas en los Estados Unidos no fue nada fácil. Especialmente si hablamos de la ciudad de Nueva York.

Mi sueño ha sido siempre en convertirme algún día en una gran escritora, pero si quería ser la siguiente Jane Austen, tenía que mantener mi beca, olvidándome de los lugares pecaminosos que la Gran Manzana podía tener para mi.  Sin embargo, cuando llegas a conocer a una estudiante de actuación cuyo lema es: "Soy gobernada por mis pasiones", pudo haber cambiado mis planes. Solo un poco.

Eugenie Thompson. Para sus compañeros de clase era la rubia, voluptuosa y hermosa chica que fácilmente podría ser comparada con una muñeca de Barbie, pero para sus amigos más cercanos como su enamorado Pete y yo, ella era Gigi, la chica vigorosa con mente perspicaz que sueña en convertirse en una gran actriz como su ídolo, Elizabeth Taylor.

Como se podía esperar, Gigi se convirtió en mi mejor amiga luego que yo buscara una compañera de apartamento para compartir la renta. Así que aunque yo no tuviera mis padres en mi gran día, gracias a Gigi y a Pete, tuve la compañía de mis padres ficticios esa noche.

—¡Te queremos, Emma! ¡Te queremos!—mis padres empezaban a gritar en español cada momento que aparecía en el escenario.

—¡Basta!—Estaba avergonzada, pero al mismo tiempo muy feliz. 

Cuando terminó la ceremonia de graduación, los recién graduados continuaron con la tradición tirando nuestros birretes al aire.

—¡Ya estoy graduada!—exclamé con alegría al igual que todos en el escenario.

Esa noche, los estudiantes graduados decidimos proseguir con la celebración en uno de los mejores club nocturnos de la ciudad. Gigi y Pete nos acompañaron a la fiesta, así que los tres bailamos, bebimos y esperábamos que la noche nunca terminara.

—Emma, ese chico te está mirando— Gigi trataba de comunicarse conmigo a pesar de la bulla.

—¿A mí?—Volteé a verlo y noté que era el chico menos agradable de mi facultad. —¿Michael? Ese chico tiene problemas de ira. No, gracias.

—¿Y hay alguien especial con el que te gustaría bailar?

—No. Soy feliz bailando solo con ustedes—ambas sonreímos, pero los ojos de Eugenie decían otra cosa—¡Oh! ¿Quieres bailar con Pete,no es así?

—Bueno...—Entendí la indirecta.—¡Será rápido, lo prometo! Es solo que quiero bailar una romántica con él. 

—No te preocupes, iré a tomar algo. ¡Diviértanse, pero no mucho!

Tuve que dejar a la pareja sola, así que me fui a la barra, donde desafortunadamente, bebí más de lo que debía.

—¡Ustedes han bailado más de una canción!—empecé a regañar a mis amigos desde mi asiento—¡Mentirosos!

De repente, un grupo de compañeros de clases me invitarnos a bailar con ellos, yo acepté sin pensarlo dos veces, cometiendo el peor error de mi corta de vida.

Ellos me animaban a mostrarles mi pole dance como lo habían hecho con las demás chicas de la facultad. Estaba tan ebria que tomé el tubo y empecé a bailar como Britney Spears  en uno de sus videos musicales. Pero luego, mis ojos se toparon con dos chicos muy atractivos. «Ellos lucen como modelos de una revista de moda» pensé. No obstante, uno de ellos llamó más mi atención.

Él estaba hablando con su amigo, así que ignoraba por completo a la chica estúpida que bailaba en el tubo. Sin embargo yo, cada vuelta que daba, mi mirada estaba en él. Creo que su belleza tuvo el mismo impacto que Virginia pudo haber tenido en Edgar Allan Poe, o Georgette en Cesar Vallejo. Él era como un ángel caído del Olimpo. En otras palabras, una musa. Mi musa.

Todo estaba yendo bien hasta que los chicos comenzaron a gritar como animales en un zoológico. Mi ángel caído y su amigo no podían soportar más sus gritos que me miraron con desprecio. Me sonrojé, pero no era de alegría, estaba completamente avergonzada que dejé de bailar y traté de ocultar mi cara y mis lágrimas de él o cualquier otra persona.

Sin embargo, cuando traté de salir de allí, me tropecé y caí en un par de piernas masculinas.

«Oh, Dios ...»

Yo estaba allí sin pestañear. No podía mover mi cuerpo o decir algo. Todo el mundo estaba mirándome, incluyendo mi ángel que estaba a mi lado. «Espera. ¿Qué?»

—¡Aléjate de mí!—gritó su amigo enojado—¡Ahora mismo!

—¡Lo siento, en verdad lo siento!—dije mientras intentaba levantarme del suelo sin tocar sus piernas.

—Déjame ayudarte—intervino mi ángel quién estaba sentado a su lado. Yo asentí de inmediato. 

Tomó mi mano y mi corazón comenzó a latir más fuerte, así como mi estómago.—¿Estas bien?— Mi ángel me preguntó, sin saber que esta estúpida bebió mucho antes de hacer esta escena vergonzosa.

—Sí ... Sí ...— En realidad no. Me sentía mareada y mi boca no podía esperar más a vomitar todo el alcohol que había bebido esa noche.—¡Puaj!

«¡Este es el peor día de mi vida!» Pensé después de vomitar delante de mi ángel. «¡No podría ser esto peor!»

Pero sí pudo.

—¡¡Mi ropa!! ¡¿Acaso eres una maldita idiota?!

El DJ detuvo la música y el público volteó a vernos, creando a esta escena vergonzosa a una peor. La gente empezó a reírse y a abuchearme. Intenté disculparme y limpiar la ropa del chico, pero él no me prestaba atención. Él estaba tan molesto que ni mi ángel podía calmarlo.

—¡Yo pagaré la lavandería!—Él finalmente me escuchó, pero hubiera deseado no haber dicho eso.

—¡¿Sabes cuánto cuesta esta camisa?!—gritó el chico furioso sin dejarme contestar.—Más que tú, puta.

Estaba impactada. Me miré, mi vestido estaba sucio, estaba despeinada, mis tacones habían desaparecido, y no podía imaginar como lucía mi rostro. Yo no soy así, yo soy una buena persona. Se suponía que sería la siguiente Jane Austen, y no lo que el estúpido chico dijo sobre mí. Las lágrimas caían por mi rostro. Solo quería que esta pesadilla terminara pronto.

De repente, escuché una gran bofetada que me hizo dejar de llorar. Miré a mi alrededor para ver quién había sido agredido.

—¡Esto es injusto!— No lo podía creer. 

Era el chico que me había llamado puta. Y su amigo, mi ángel, me había defendido.

El chico con la mano en su mejilla roja, se acercó a mi musa y susurró algo a su oído. Nadie sabía que le decía, pero la expresión en el rostro de mi ángel cambió. ¿Acaso rompí su amistad? Él quería decir algo, pero su amigo ya había dejado el lugar. 

El DJ volvió a colocar la música. El espectáculo había terminado, así que las personas retomaron sus lugares. 

—¡Lo siento!—exclamé a mi musa. 

Me sentía culpable. Había arruinado su noche y peor, su amistad.

—Por favor, solo vete...

Mi ángel no me miraba, y eso me rompía el corazón. 

—¡Emma!—escuché a mis amigos diciendo mi nombre. 

—¡Chicos!—Estaba llorando. Se suponía que ese día sería el mejor día de mi vida, pero terminó siendo el peor.

—¡Emma! ¿Estás bien?— Gigi lloraba conmigo— ¡Lo sentimos! ¡Quedamos atrapados en la multitud que no pudimos ayudarte a tiempo!... ¿Quién se cree este chico que es? ¡Es un maldito imbécil!

—Vámonos a casa— terció Pete—Llamaré un taxi. 

Antes de irnos, quería ver a mi ángel aunque sea por última vez, pero él ya no estaba allí.

Él se había ido.

*****

En otra parte de la ciudad...

Después de tener una horrible noche en su club nocturno favorita, Josh regresó a su apartamento.

—¡Josh, abre la puerta!—Él se había encerrado en su dormitorio, no quería hablar con nadie.—¡Tú no puedes dejarme así!—Incluyendo a su novio.

—¡Sí, sí puedo!

—Abre la puerta, por favor.

—¡Déjame en paz! ¡Dije que se acabó, y se acabó, Jacob Smith!

«Se acabó...», Jacob quedó sorprendido cuando escucho esas palabras en la discoteca. Josh siempre a sido su compañero, y darle una bofetada no fue la mejor solución para la escena que había hecho.

—Josh, escúchame—Jacob intentaba defenderse—Tú sabes que siempre he estado de tu lado, pero esta noche no podía hacer eso. ¿Por qué tenías que faltar el respeto a esa chica así? Eso fue muy cruel.

—¡¿Entonces ahora yo soy el malo?! ¡Yo fui la victima, no ella! 

—¡Josh, por favor!

—¿Por qué la defiendes? Ella te gustó, ¿cierto?

—¡¿Qué?!—Jacob no podía creer lo que estaba escuchando.—¡Ahora estás enloqueciendo! ¿Acaso se te olvidó que a mi me gustan los hombres y no las mujeres?

—Tienes razón...

—¿Podemos olvidar esto? O por lo menos, ¿puedes abrirme la puerta?

Josh finalmente abrió la puerta. Él estaba muy avergonzado y la única cosa que quería hacer era abrazar a su chico.

—Lo siento, bebé.

—No te preocupes. Solo hay que olvidar lo que pasó.

Ellos cerraron la puerta y apagaron las luces. Era hora de ir a dormir, olvidar el pasado y mirar hacía delante.  

*****

Al día siguiente tuve una horrible resaca. Pero afortunadamente, después de vomitar y llorar todo el día, pude sentirme mejor en la tarde.

—¡La comida esta servida!—La enorme cabeza de Gigi apareció en mi puerta.—¿Qué estás haciendo?

—Nada en particular. Solo estoy dibujando una cara.

—¿Acaso es mi cara? ¡Déjame ver!—Negué con mi cabeza sonriendo, ya que mi dibujo tenía un bigote.—No soy yo...Pero, ¡wow! Es un rostro muy atractivo. ¿Quién es él?

—¿Él?—Nunca supe su nombre, tal vez ni lo vuelva a ver. 

—¡Oh! ¡No me digas! ¡Ya lo recuerdo! Él es el chico que le dio una cachetada a su amigo ayer en la noche, ¿cierto?

—¿Por qué tenías que recordarme eso? Ayer fue el peor día de mi vida y quiero olvidarlo.

—¿En serio? Entonces, ¿podrías explicarme por qué dibujas su rostro?— Ella me miró fijamente a los ojos, esperando una muy buena explicación para eso, pero lo único que mostré era mi rostro enrojecido como respuesta.— ¡Aaahhh! Fue amor a primera vista, ¿no es así? 

—¡No, no es así!—Negué inmediatamente.—Esto sonará ridículo, pero él es solo mi musa. 

—¿Una musa? ¿Cómo si él fuera tu Umma Thurman, Sra. Tarantino?

—¡Sí!—Asentí, aunque yo lo hubiera comparado con escritores y no con un director de cine.

—¿Eso quiere decir que pronto podré leer el primer libro de mi mejor amiga? 

Eso no era una mala idea. Había tenido una horrible experiencia donde conocí a mi musa. ¿Acaso necesito otra cosa para estar más inspirada? Miré mi dibujo, este ángel caído me ayudaría a crear una historia. Mi primera historia.

Así que miré a Gigi y con una sonrisa volví a asentir.

—Sí, y muy pronto.


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¡Hola, otra vez!

Esta fue la primera historia en wattpad que publiqué y nuevamente estará disponible. Pero por supuesto más arreglado y con algunos cambios en el argumento. Espero que les haya gustado :)

No olviden dar estrellita y comentar abajo. ¡Nos vemos!

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