51
El azabache caminaba por el patio con las manos en los bolsillos del uniforme penitenciario, algunos reos lo miraban con interés, otros con miedo.
Se sentó en el piso, apoyando su espalda en la pared.
-¡Ackerman!-Le llamarón.
-¿Huh?-Alzó la mirada, un tipo afroamericano se acercaba a él, con dos tipos-¿Qué?-preguntó sin interés.
-Se que eres sobrino de ese maldito bastardo de Kenny... Y ese bastardo me debe mucho-hizo tronar los huesos de sus manos.
-¿Y eso es mi culpa?-Desvió la mirada-Ve a molestar a otro lado, bastardo-
-¡Ja!-soltó una risa-Te pareces bastante a él...-
-¿Mmh?-se puso de pie-No me compares con ese bastardo, inútil-
-¡Maldito!-Lo golpeó con el puño en el rostro.
El azabache se movió unos centímetros por el golpe.
-¡Jajaja!¡¿Qué te parece, maldito bastardo?!-
Los demás reos se acercaron a ver.
-¡Vamos, Ackerman!-
-...-Lo miró con el ceño fruncido, limpió su labio, dejando la manga de su uniforme con sangre-No me compares con ese bastardo...-Sus manos se formaron en puños-¡No me compares maldito hijo de puta!-Devolvió el golpe, pero mucho más fuerte.
-¡Aahg!-cayó al piso.
-¡Tony!-Los compañeros le ayudaron a ponerse de pie.
-¡Déjenme!-Los apartó-¡Maldito enano!¡Te voy a matar!-
-¡No te atrevas a compararme con ese bastardo!¡No me compares con ninguno de los que estan en este asqueroso lugar!-lo apuntó-No soy un delincuente, no soy un asesino, no soy un maldito hijo de puta como ustedes...-se le acercó-Pero si te atreves a molestarme, me convertire en todo eso...-
Los reos se alejaron al ver los ojos del alfa de oscuro cabello.
-E-esta bien...-Se alejó-P-pero no se quedará así...-se fue con sus compañeros.
-¡Aaah!-Gritó fuerte-¡Malditos bastardos!-golpeaba la pared con sus puños.
-¡Ackerman, deja eso!-Los guardias llegaron para reducirlo.
-¡Ustedes me lo quitaron!¡Quiero a mi omega!-Trataba de safarce-¡Malditos bastardos, los mataré!-sintió un pinchazo en el cuello, giró su rostro.
Uno de los guardias le había inyectado un tranquilizante.
Gruñía por lo molesto que estaba, no le importaba que sus puños sangraban.
-¡Hgaaa!-Gritó fuerte, antes de quedar inconciente.
Todos estaban sorprendidos por aquella actitud.
Un alfa fuera de control.
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