De cuando supera tus habilidades


Nueva York, hace 5 años


-Lex: vamos por un helado.

-Nop.

-¿Un frappé?

-Nooooup.

-¿Una cerveza?

-Tentador, pero sé qué pretendes.


Rip gruñó, yo me reí. Lo había arrastrado a una tienda de mascotas y me había puesto a jugar con un hurón y su pelota. Él estaba acariciando un conejo recargado en su pecho.


-Ya cedí a que entráramos, pero mientras más tiempo pases jugando con ese bicho, me dirás que te vió bonito y quiere ir contigo.

-¡Mira, tiene tus ojos!- dije con ternura melodramática, levantándolo y poniéndolo frente a su cara -Bueno, al menos del rato que fuiste un hurón.

-Lexell... ¿cómo puedes encontrarlo lindo después de lo que pasamos?


Abracé al animal y lo acaricié, se dejó hacer -Lo vi y me recordó que estuviste ahí aunque fue todo horrible. Fuiste muy claro en que no quieres mascotas, y me imagino porqué.

Me reí cuando se cansó del abrazo y empezó a rascarme, lo bajé para seguir jugando.

Rip suspiró -Lamento que todavía estés pensando en eso, fue hace casi una semana.

-¡Ay, Cielo: como si tuvieras la culpa!- acaricié su mejilla con la mano libre -Lo que he estado pensando es que no hay manera de luchar contra eso. Sabemos de golpes, disparos y cortes, pero no podemos evitar que las personas seguirán sufriendo cosas como la de esa noche. Si John no hubiera estado ahí...

Bufó al escuchar ese nombre.

Sonreí -Pero voy a dejar de darle vueltas, ¿sí?


Asintió, y sentí que se callaba algo que quería decir.


Buró del Tiempo. Hace unos meses.


-¿Porqué insiste en esta ridiculez, Director Hunter?

-¿Porqué insiste en llamarlo ridiculez, Subdirector Bennett?


Yyyyyy... estaban peleando otra vez por lo mismo.


-El nivel de daño que las Leyendas causaron al tiempo, ha dejado alarmantemente vulnerables las defensas que lo contienen.

-Tenemos que enfocar los recursos de esta Institución a problemas reales, no a su Mallus mitológico del que no hay ninguna prueba.


-¿Porqué vamos a esperar a que sea tangible?- pregunté, tratando de sonar conciliadora -¿Hasta que sea un peligro imposible de manejar?

-¿Quieres decir que le crees? Tendríamos que ser objetivos...

-Está recibiendo instrucciones claras del Director Hunter- insistí -. Sobre algo de lo que tiene certeza.

-¿De dónde sale esa certeza?

Gruñí...


-Lo urgente nunca deja tiempo para lo importante- cité a Mafalda cuando habíamos salido de la junta, sin ningún cambio.

Rip sonrió un poco -Gracias por creerme.

-No tienes que agradecerme- tomé su mano -. Nuestro mundo somos tú y yo, antes que todos los demás. ¿Pero entonces, qué haremos?

-¿Lo que sea?- me preguntó, pude leer en sus ojos que iba a pedirme algo difícil.

Asentí.


Londres 1896


Me tallé los ojos, vivía en un estado constante de cansancio por cubrir el trabajo de Rip por más de dos meses, mientras él se había estado fugando a investigar a Mallus. Y ahora definitivamente nos habíamos escapado ambos porque había encontrado un anacronismo masivo que podría resultar peligroso enfrentar solo, y tras una noche de sueño "normal", no me había recuperado totalmente.


-¡Estoy en Londres Victoriano con mi novio inglés!- trataba de mostrarme positiva -¿Porqué nunca me habías traído?

-Porque es obscuro, sucio, misógino y ni siquiera hay buena comida- explicó tranquilamente.

-Pero te ves guapísimo- sonreí, haciendo que se sonrojara.

Me reí un poco, habían pasado años y seguía teniendo esas reacciones. Miré que no hubiera curiosos para acercarme a besarlo.


-Te he extrañado- susurró abrazándome-. Hacer esto solo, ha sido difícil.

-Tenía que quedarme a cuidar el frente, Capitán- sonreí, acariciando su cabello.

Soltó una breve risa, soltándome.


Empezamos a caminar, me hizo seña de detenerme.

-Es ella- señaló con la cabeza a una joven, empezamos a seguirla varios pasos atrás, hasta que escuchamos un grito y corrimos.

-Impresionante grito, señorita- dijo Rip con su desenfado para hablarle a los desconocidos que sólo él dominaba -. En otro tiempo hubiera colaborado con Vincent Price.


El cadáver de un joven estaba tirado atravesándose en el camino, sentí un escalofrío cuando empezó a inspeccionarlo tocándolo tranquilamente.


-¿Normalmente es así?- me preguntó la chica, consternada.

-Siempre es así, de que sea normal...- sonreí a medias, a pesar de todo estaba sintiendo el orgullo revoloteándome en el pecho por la seguridad con que nos contaba sus conclusiones. No sabía que tenía esa habilidad forense.


Giró la cabeza del muerto y su seguridad se fue, nos miró con ojos asustados. El hombre tenía en el cuello dos agujeritos simétricos, enrojecidos.


-Parece que quien asesinó a este pobre inocente, fue- escuché a la chica aguantar la respiración en la pausa dramática usual de Rip -un vampiro.

Nos miramos, tratando de asimilar que era verdad.

-Muchas gracias por su colaboración, señorita- sonrió Rip encantadoramente -. Me parece que ahora lo reportará con las autoridades.

-Esperen: ¿ustedes no son las autoridades?

-No precisamente- sonreí, mientras Rip me ofrecía el brazo -. Perdón por el susto.


La chica me tiró una de esas miradas cómplices entre mujeres, de "Mira qué ejemplar has pescado"; Rip carraspeó notándolo, nos despedimos.



Un rato después, me tomó de la mano y me pidió silencio. Yo había estado susurrando sin parar para evitar apanicarme: estábamos en el cementerio y habíamos abierto una tumba, metiéndonos a revisarla. Escuché voces acercándose. Voces que conocía perfectamente: las Leyendas.


-Lo encontraron- sonrió Rip, y me miró de manera traviesa.

Mis amigos se escuchaban bastante asustados, entendí la mirada de Rip y me agaché para que se apoyara en mi.

Para sacar una mano y sujetar el pie más cercano, con lo que los hicimos gritar del susto, hasta que no pude evitar atacarme de risa.


-¿Lexell? ¿Rip?- preguntó Ray, con una pala en alto.

-¡Hermana, no es gracioso!- reclamóJax.

-¡Porque no viste sus caras!- alcancé a decir sosteniéndome el estómago.

-Bienvenidos a Londres, Leyendas- dijo Rip sonriendo.


-¡Si tus monitos de El Buró vienen por mi, les partiré la...

-No hay nadie del Buró aquí, señor Rory- lo interrumpió -. De hecho, y aunque no lo crean: necesitamos su ayuda.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Seeeeh ayer y hoy se me fue el tiempo bieeen chido. Lo siento.

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