De cuando... Phil
(Y otra vez... capítulo muy largo)
-Quise venir yo mismo para que fuera como la primera vez- me sonrió Ray, habíamos pasado por un té granizado y caminábamos por Reforma con calma. "Nunca llegas tarde si tienes una nave del tiempo" filosofó.
Aunque empecé a perder la calma mientras más avanzaba en explicarme que La Legión del Mal tenía un nuevo miembro: Malcolm Merlyn. Y habían descubierto para qué eran los amuletos. Eran dos piezas armando uno solo, en realidad, que servían para buscar La Pica del Destino.
¿Y qué era La Pica del Destino? La lanza con que abrieron el costado de Jesucristo en la crucificción, que supuestamente tenía el poder de cambiar la realidad.
-¡RAY!- exclamé tomándolo por los brazos, a punto de soltarme a llorar -¡¿Me estás diciendo que Rip tenía acceso a cambiar la realidad, DEFINITIVAMENTE?! ¿Que pudo crear una realidad sin que existiera Vándalo Salvaje? ¿Que se dedica a cambiar lo que esté mal en la historia, cuando puede crear una realidad en que nada esté mal jamás?
-No lo había pensado de esa manera- me miró espantado, deteniéndome cuando se me doblaron las rodillas por la impresión de comprenderlo -. Creo que se acabó la caminata calmada por tu ciudad, ¿no?
Detuvimos un taxi para acercarnos lo más posible a la nave auxiliar, y ni siquiera me detuvo el mareo de viajar en el tiempo para levantarme y llegar corriendo al puente.
-¡Llegaron!- exclamó Sara, y me asusté al notar que estaba preocupada y no contenta de verme.
-¿Nos tardamos?- preguntó Ray aprehensivo.
-No, ya le expliqué a Martin qué deben hacer, voy a preparar tu ropa. Gideon, creo que Lexell querrá ver lo que pasó.
-¡Hola, Gideon, mi amor!- traté de sonreír, ¿qué estaba pasando? ¿Era grave?
-Bienvenida, señorita Cassini- me respondió y me pareció escucharla contenta -. Este es el video de seguridad del momento en que encontraron al Capitán Hunter.
No pude evitar que se me llenaran los ojos de lágrimas al verlo: sí, era él. Tenía el cabello largo al hombro y con mechones desaliñados en su frente. Pero no cabía duda de que era él. En el video, los demás llegaban a pelear contra Damien Dahrk y quien supuse era su nuevo aliado, hasta que la policía llegaba y se llevaba a Rip.
Si no hubiera tenido esa semana de descanso, no sé que hubiera sido de mi, ahora que una tormenta se revolvía violentamente en mi estómago. Estaba tan feliz y aliviada de ver que estuviera bien, pero había golpeado a Jax con lo que parecía un montón de hojas enrolladas para luego huír de todos.
-Tal vez tenga olvido del tiempo- me pareció adivinar los pensamientos Ray -. Pero podremos hacerlo recordar, verás.
Me abrazó y yo lo sujeté, esforzándome en dejar de llorar.
-Yo tendría en consideración prepararse para algo más grave- interrumpió Gideon -. El Capitán Hunter apagó mis sistemas, así que desconozco lo que hizo después, pero hay una posibilidad que se me ocurre.
-¡Buahhhh Gideooon!- exclamé, tras exhalar aire lo más profundo que pude -Un paso a la vez, ahora debo ir a lo que me envíe Sara.
Ray sonrió, soltándome -Encontramos a Rip.
-¡Encontramos a Rip!- reiteré, emocionada.
Tras cambiarme, encontré a Martin y Mick en el puente. Iba vestida de enfermera, y fingiríamos llegar de un hospital psiquiátrico para llevarnos a Rip.
-¿Lista para una cerveza cuando volvamos, mexicana?- me sonrió Mick -¿O sigues con la ridícula idea de dispararte? Creo que esos imbéciles de la Legión del Mal están más que dispuestos a cumplir esa petición.
-Señor Rory, ¿cuándo dejará detener la sensibilidad de una piedra?- lo regañó Stein. Di un par de zancadas para tomarle el brazo y evitar que siguiera regañando a Mick y salir de la nave.
No podía con la expectación. Nos llevaron a la sala de interrogación de la estación policiaca, y sucedió lo que me temía: Rip estaba ahí, sentado, nos miró...totalmente confuso.
-Le juro que no había visto a estas personas nunca en mi vida- terminó de hundirme.
-La falta de memoria es un síntoma de su estado- explicó Stein con lo que el policía finalmente nos dejó.
-¿Qué hacen aquí?- preguntó levantándose hasta topar de espalda con la pared -¡Yo no estoy loco!
-Yo lo sé, nosotros no somos psiquiatras... Rip- lo llamé, sin acercarme -. ¿Estás fingiendo que no nos conoces? Si es así ya es suficiente, por piedad.
-¿Rip?- preguntó, mirándome asustado-¡Así me llamaron esos dementes de hace rato! ¡AUXI-
De un salto lo alcancé y le cubrí la boca... era en serio... no nos recordaba.
-Shhh... ¡mírame!- supliqué -Entiendo que estés asustado, pero mírame y trata de recordar que estos ojos nunca te engañan. Estás en peligro aquí, y necesito que confíes en mi.
Sentir mi mano cubriendo sus labios, mientras me miraba con miedo, era una tortura indecible.
-Phil... ¿te llamas Phil?- pregunté, en otro intento de calmarlo, por su manera desesperada de asentir claramente no funcionó -Está bien, Phil, no me creas que nos conocemos, pero tenemos que sacarte de aquí. Te prometo que todo estará bien.
-Traer a la novia de "Phil" no parece estar funcionando- se burló Mick.
Sentí que trataba de mover los labios mientras me interrogaba con la mirada.
Lo solté, parecía un poco menos alarmado.
-¿Mi qué?- preguntó, confuso.
-Son pareja, Capitán Hunter- reiteró Stein.
-¡¿Capitán?!
-Sí... Rip Hunter, capitán de la nave del tiempo Webrider- expliqué, sabiendo que estábamos perdiendo tiempo.
-¡No existe Rip Hunter! ¡Es un invento de mi imaginación! ¡Y decir que ella es mi novia ya es demasiado ruin! ¡¿QUÉ QUIEREN?! ¡AYUDA!
-Perdón, mexicana- dijo Mick acercándose cuando yo le había cubierto de nuevo la boca a Rip, le metió un puñetazo en la cara para dejarlo inconsciente.
Lo llevábamos a la salida en una silla de ruedas sin problema, hasta que Sara nos contactó para avisarnos que Dahrk y Merlyn habían llegado a la estación. Nos bloqueaban el camino así que tuvimos que huir hacia el techo del edificio.
Solté un quejido de frustración cuando Rip recuperó la consciencia y se levantó de la silla.
-¡ALÉJENSE DE MI!- gritó extendiendo las manos, como para protegerse de un ataque.
-¡Rip Hunter, no podemos, estás en peligro!- estaba empezando a perder la paciencia, se echó a correr y podía alcanzarlo perfectamente, pero no quería hacerlo sentir más amenazado.
-¡Dejen de llamarme así! ¿Es una broma? ¡Pues ya basta!
-¡Capitán Hunter!- se añadió Martin -¡Todo es real! ¡Usted es Rip Hunter, era un Maestro del Tiempo y tiene una nave, la Webrider! ¡Y es pareja de Lexell, quién nunca ha perdido la esperanza de encontrarlo!
Me miró y pude leer sus ojos: quería que fuera real, pero no lo creía.
-Phil- exhalé, empezando a acercarme despacio -: no me importa que no me creas, pero tenemos que protegerte. Viste lo que pasó con esos dos en tu escuela, y vienen para acá.
-Hazle caso a tu novia, Hunter- impuso Mick ya sin paciencia.
-¡Yo no tengo una novia! ¡No hay Rip Hunter, ni maestros del tiempo, ni naves...
Se interrumpió con el sonido de la Webrider alcanzándonos en el borde del edificio, y ante la impresión se desmayó. Alcancé a detenerlo, un impulso eléctrico me recorrió todo el cuerpo... lo tenía entre mis brazos, por fin.
No terminaba ni de asimilar la idea cuando empezaron los disparos
-¡ENTREN, YA!- nos gritó Sara desde la escotilla, levanté a Rip y logramos escapar.
Lo llevamos a la Bahía Médica, y Gideon lo revisó... no tenía Olvido del Tiempo. Se había transformado totalmente en quien decía ser: Phillip Gasmer, al tocar el motor del tiempo.
-Lo que hizo fue básicamente suicida-dijo Martin mirándolo.
-¿Lex, estás bien?- me preguntó Ray porque me había cubierto el rostro y soltado unas cuantas groserías.
-Sí y no- me esforcé en sonreir -.Está aquí, está bien. Si no me recuerda... no es peor a la incertidumbre de todo este tiempo. Creo...
-Lo siento, pero debe tener la pica en algún lugar- Sara me tomó del hombro -Lo principal es recuperarla. Después veremos qué hacer.
-Ya que es... Phillip y no Rip. ¿Podría dejarlo ir a que continúe su vida, si no encontramos cómo regresarlo a la normalidad?- cuestionó Martin preocupado.
-Tal vez quiera quedarse- aventuró Ray para intentar calmarme.
-Tal vez- sonreí conmovida por la preocupación de mis amigos.
-¿Y si lo llevan a su habitación?- sugiró Stein -¿Para que no despierte encontrando este lugar como un ambiente... hostil?
Ray suspiró -Es verdad, siempre he dicho que la Bahía Médica es deprimente. Sin agraviar, Gideon.
No había entrado a la habitación de Rip... ¿nuestra habitación? Desde que había regresado de mi etapa como bucanero. Era una sensación horrenda. Tenía que quedarme con él para evitar que se metiera en problemas por la nave, y tratar de averiguar dónde tenía la Pica.
Me senté en el suelo junto a la cama y tomé su mano, volver a sentir su piel al menos de sus dedos me causó tanta tranquilidad que me quedé dormida.
-No eres prisionero, no tienes que escabullirte- pero no estaba tan dormida para no darme cuenta de cuando me soltó, se levantó esforzándose en esquivarme y ahora estaba tratando de averiguar cómo abrir la puerta.
-¿Ah, sí?- me miró incómodo, descubriéndose atrapado -No soy prisionero, cierto... soy... el Capitán de esta nave.
-Al menos lo eras- sonreí lo mejor que pude, su actitud irónica me aguijoneó -. Y mi...
-¿Novio? Claaaaro...- sonrió con sorna -Mira: entiendo el truco de hacer a la chica hermosa fingir que ama al prisionero, pero no entiendo para nada qué es lo que quieren de mi. Así que si me disculpas, te seguiré el juego de que es MI nave y saldré a caminar un poco.
-Claro- me levanté, para mostrarle cómo se abría la puerta -. Solo no trates de salir de la nave si no quieres morir.
-Bien, no abriré más puertas, ya que no quiero morir, ni quiero verte por ahora.
-Entiendo- sonreí, echándome a llorar cuando se cerró la puerta tras él
-¿Lexell?- Sara me encontró en un pasillo -¿Dónde estabas?
-Perdón, creo que fallé miserablemente en vigilarlo.
-Fue a la biblioteca y hablamos. George Lucas tiene la Pica.
-¡¿GEORGE LUCAS?!- solté casi en un grito, cubriéndome la boca justo después.
-Al parecer Dahrk y Merlyn lo asustaron tanto que dejó la escuela de cine, y sin sus películas Ray no será científico ni Nate historiador. Así que irán con Amaya a buscar la pica y hablar con él.
-Van a conocer a George Lucas...- susurré azorada.
-Ay no, otra friki...- se quejó- lamento que no vayas a conocerlo tú también. Pero eres la persona con quien Rip estará más seguro. Síguelo vigilando y trata de sacarle más información.
-Lo intentaré- resoplé -.Pero lo último que me dijo era que no quería... verme.
-Amiga, lo siento. Ya veremos qué hacer, pero primero...
-La pica, lo sé. Corre.
Finalmente lo encontré sentado en la cocina, con una botella de agua. Pensé en abrir la escotilla y tirarme yo misma por la borda: aún cuando era ese estudiante de cine desaliñado, miraba la botella con esa cara de tristeza que hacía tanto no veía, la que pensé había erradicado meses atrás.
-Cierra los ojos porque aquí voy-traté de bromear.
Él resopló -Me porté como un idiota, ¿cierto?
-Creo que nosotros nos hemos portado de la mierda contigo- me sinceré -. Nuestra situación es algo desesperada, y encontrarte nos dió... esperanzas. ¿Ahora bebes agua cuando estás estresado?
-Preferiría al menos un café- se quejó -. Pero no tengo idea de cómo conseguir algo decente de comer aquí.
-Es muy fácil. Tú me enseñaste a usar la máquina, y Gideon se enceló.
-¡No te he enseñado nada! ¡Solo apareciste y me secuestraste!
-Claro, lo siento, Rip... Phillip...
-Solo un café, ¿es mucho pedir?- replicó fastidiado.
-En seguida: expreso, cortado, grano colombiano de 1978.
Me miró sorprendido -Excepto eso de 1978... sí, así prefiero un café.
-Claro, ¿cómo ibas a conseguir grano de 1978 en 1967?- sonreí, empezando a teclear.
-¿Eso es lo que hace esta cosa?- me preguntó con más calma.
-Sip, lo que sea, de dónde sea, de cuándo sea.
-¿Podrías pedir un filete de dinosaurio?
No pude evitar reírme -¡Claro que no! No existían humanos al mismo tiempo que los dinosaurios, ¿quién los iba a filetear?
-Tu risa es hermosa. Eres hermosa.
Tuve que sostenerme de la máquina ante la mirada que recibía, ¿me estaba echando los perros? -Pensé que no querías verme- traté de desviar el tema, nerviosa.
-No sé que quiero- me desvió la mirada -. No entiendo nada. Pero siento... algo.
-¿Algo?
Le dio unos golpecitos a la botella -Siento algo desde siempre: que algo que en mi no encaja, algo me falta, y a veces es algo muy específico.
-¿Cómo qué?- indagué mientras le pasaba la taza.
-Dios, gracias- sonrió olfateando el líquido -. Por ejemplo: los chilaquiles- añadió como si nada, antes de probarlo y suspirar con satisfacción.
Yo sentí un tirón en el estómago.
-He entrado a todos los restaurantes mexicanos que se me han cruzado en el camino, pido chilaquiles y siento que ninguno es suficiente, que les falta algo, pero no sé qué.
No pude decir nada, empecé a teclear.
-¿Son de algún restaurante que quebró y no lo recuerdo? ¿Estuve alguna vez en México? ¿Porqué nunca he encontrado los chilaquiles perfectos? Y sobre ti...
-¿Sobre mi?
-La persona con la que me confundes: ¿Rip?- asentí -Era tu novio, o eso están diciendo. ¿Y porqué yo te miro y pienso que eres justo la chica que he pensado siempre? ¿Porqué siento que aunque toda la vida he sido rechazado por chicas, tú no harías lo mismo? ¿Porqué no me rechazarías, si eres hermosa, de esa belleza que he buscado toda mi vida?
-Phillip...
-¿Puedes llamarme Phil?
-Phil...- estaba totalmente abrumada: estaba ahí, pero no era él, y me estaba diciendo que aún así le gustaba, a pesar de todo el desmadre que le habíamos causado en solo unas horas. No me recordaba y aún así me había estado esperando. Sentí que se me juntaban las lágrimas.
-Por favor, no llores- pidió, estirando la mano y pasándomela por debajo de los ojos -. Lo que quiero decir es... aunque yo no sea él... si él ya no está... ¿me darías una oportunidad? ¿Siendo yo mismo? ¿No un reemplazo de él? ¿Quieres aprender a conocerme?
-Ay, Dios- me dejé caer sobre mis brazos en la mesa -Me encantaría decirte que sí. Te miro: miro tu cara, y tus ojos, y tus... labios... y mi lado idiota dice "¡Es Rip, MI Rip, está aquí!". Pero mi lado sensato me dice que no eres Rip, que eres Phillip.
-Phil...- me interrumpió, con ese tono en que antes me regañaba "Lenguaje".
-Phil... aunque te guste físicamente, es muy posible que estés buscando algo diferente de lo que veía Rip en mi.
-Sí, es una posibilidad- musitó mirando la taza y girándola un poco.
-Y si no quieres quedarte aquí conmigo, para conocernos, yo no puedo dejar al equipo- me levanté y me acerqué, instintivamente, al verlo triste -. Al menos no ahora, hay algo que debemos terminar. Para proteger al mundo, para protegerte a ti, ahora que sé que estás bien. Me recuerdes o no.
Estábamos cerca, tanto que me di cuenta de algo en lo que no había reparado: su olor no era el mismo. Olía un poco a colonia barata, a café y alcohol. Pero eran sus ojos. Era esa cara, que había sentido tanta necesidad de proteger tan poco tiempo después de verla por primera vez.
Puso su mano en mi mejilla. Eran sus manos -¿Soy un idiota, o un abusivo, si te pido un abrazo?
Negué con la cabeza y lo rodeé con mis brazos. Estábamos buscando una maldita lanza que podía cambiar la realidad, pero mi realidad ya estaba totalmente trastocada. ¿Porqué Rip me había hecho esto? ¿No me quedaría más opción que conocer a Phil? ¿Podría hacerlo, sin pensar en el pasado?
Sentí su suave respiración en mi rostro... estaba buscando mis labios... ¡pero qué tipo más facilote! ¡Tal vez le venga con este cuento a todas! Pensé como por medio segundo, hasta que un ligero roce de sus labios en los míos se sintió natural, y sin pensarlo cerré los ojos dejando que me besara.
Hasta que me di cuenta de que era diferente: era un beso ansioso, inseguro, desesperado... no era Rip.
-¡No, espera!- me separé y me sentí mal de dejarlo con los brazos medio estirados -¡Eso no estuvo bien! ¡No es justo para ti! ¡Yo estoy enamorada de Rip!
-Pero yo te besé a ti- me miró confundido -. No me importa si no sientes nada por mi, quería hacerlo.
-¡Muchacho facilote!- gruñí totalmente indignada, comprendiéndolo. Sí: había sido un beso solo por gusto, yo lo saqué de proporción.
Él empezó a reír, vi cómo trataba de evitarlo, pero no lo logró y terminó carcajeándose. Nunca había oído a Rip reírse así.
-¡Muchacho facilote!- repitió entre risas -¿Eres así de inocente siempre? Con razón te afectó el beso- tomó mi barbilla con cuidado, yo traté de verme amenazante por si tenía planeado tratar de besarme otra vez -. No debí hacerlo, perdóname- me sonrió, de una manera también diferente... pero que sentí sincera.
Así que empezaba a conocer a Phil Gasmer... y me parecía a cada segundo un desastre, muy probablemente un bendito desastre.
Terminé por sonreír también, al parecer su desastroso método de besar a alguien sí rompía el hielo.
-¿Qué huele tan bien?- preguntó de pronto, mirando a su alrededor.
-¡Ay!- recordé que había dejado la máquina de comida funcionando. Fui a sacar el plato y al tenerlo enfrente, se le quedó mirando como si le estuviera ofreciendo un apéndice crudo. Verlo tomar el tenedor y picotear el plato fue como la primera vez.
-¡SANTO DIOS! ¡SON ESTOS! ¡SON LOSCHILAQUILES!
No pude evitar reírme, viendo cómo se retacaba la boca
-Entonces... ¡los recuerdo!- dijo sin terminar de tragar -¡Son los tuyos! ¿Pero qué tienen? ¿Les pones algo?
-Si te lo dijera... tendría que matarte.
-¿Es... en serio?
-Sí, muy en serio- intervino Gideon por fin.
-¡Olvidé pedirle privacidad!- exclamé poniéndome color jitomate: lo había oído y visto todo.
Phil miró a su alrededor -¿Qué es exactamente?
-Soy una Consciencia Artificial Autónoma- explicó Gideon con calma.
-¡Increíble!- exclamó - Todo esto es increíble... ¿y si es un sueño?
Suspiré -A mi también me gustaría que de unos meses para acá todo fuera un sueño.
Volví a sonrojarme cuando su mano regresó a mi rostro, acariciando mi frente -Si lo es, no me despiertes ahora, que apenas está empezando a gustarme.
Me aparté antes de que se le ocurriera intentar otra cosa -Phil... chilaquiles... se enfrían...
-Ah, sí...- soltó resignado, regresando a comer.
Yo no sentía hambre, solo mi estómago dando vuelta en si mismo una y otra vez.
-¡LEXELL!- Sara irrumpió en la cocina -¡Amaya, Ray y Nate tienen problemas! ¡Y Martin está haciendo algo en la cabeza de Mick!
-¿Haciendo qué en la qué?- preguntó Phil asustado.
-¡Ni idea, viejo!- dijo Jax desde la puerta -El punto es que la necesitamos.
Me levanté y él me siguió, me sentí mamá pata -¡¿Vas a dejarme aquí?!
-Sí, lo siento- traté de sonreír, le tomé las manos -. Aquí es donde estarás más seguro, de preferencia enciérrate en un dormitorio. Gideon le pondrá seguro a la puerta que elijas.
-Por favor, regresa con bien- suplicó con sus ojos llenos de miedo.
-¡Chicoooos!- apuró Sara sin detenerse.
-No voy a abandonarte mientras tú no quieras, te lo prometo- acaricié su mejilla -. Pero ahora para protegerte debo salir.
Con una punzada de culpa lo solté y corrí a alcanzar a Sara y Jax.
Átomo y Acero Habían perdido sus poderes debido a que se estaba solidificando la decisión de George Lucas de abandonar el cine, y Merlyn le había quitado el collar a Amaya. Las pelea pareció girar a nuestro favor cuando pudimos pelear todos juntos, hasta que alcancé a ver luces moviéndose de un compañero a otro en un segundo, y un golpe que solo sentí sin ver de dónde llegaba, me derribó.
Dos asesinos... era sencillo. Dos asesinos y un velocista... eso sí era un problema.
-Veamos, ¿a quién destruimos primero?
¡Carajo, los odiaba taaaaaaanto!
-¡Debería ser a mi!- se me encogió el corazón. Era la voz de Rip.
-¡Capitán Rip Hunter! ¡Por fin aparece, dónde estaba escondido?
Sí... era Rip. Con su gabardina y su revólver. ¿Qué había sucedido? Tal vez realmente todo era un sueño, hasta que en un segundo me di cuenta de que no era él, algo había diferente, y no solo su cabello. Apuntó y disparó. O al menos lo intentó, el revolver no reaccionaba.
Las risas burlonas de la Legión del Mal me hicieron reaccionar y levantarme a alcanzarlo.
-¡Gideon, dispara! ¡Dispara con todo!- gritó apartándose, la Webrider apareció disparando a nuestros enemigos, con lo que los demás pudieron correr a la nave.
-¡Vámonos!- grité, al ver que Phil no reaccionaba, solo miraba asustado. Sin preguntar lo tomé en brazos para huir hacia la Webrider, ya estaba cerca cuando sentí que algo me derribaba cayendo de espaldas, y solo pude ver algunas líneas de luz sobre mi sintiendo que me arrebataban a Phil de los brazos, y un golpe tras otro, hasta que se detuvieron y me giré para tratar de levantarme, viendo nuevamente esas malditas líneas luminosas rojas huyendo. Llevándose a Phil.
-¡Lex!- escuché la voz de Ray, pero no podía moverme, apenas y podía gritar "¡No! ¡No!", cuando sentí que me cargaba y me metía volando a la nave. Me dejó en el suelo y miré con impotencia cómo se cerraba la escotilla.
-¡PHIL! ¡PHIL!- grité, sin saber de dónde me quedaban fuerzas para levantarme y correr hacia la puerta. Ray me detuvo, sin mucho esfuerzo -¡¿RAY, QUÉ DEMONIOS HACES?! ¡TENÍAS QUE IR POR ÉL Y NO POR MI! ¡NO ES RIP, ES PHIL! ¡NO ESUNA LEYENDA, ESTA NO ERA SU PELEA!
-¡Lex, tranquila, no podíamos hacer nada, Thawn se lo llevó y nadie puede alcanzarlo!- trató de calmarme, abrazándome.
-Le dije...- me empezó a faltar el aire -... le dije que no lo abandonaría... y lo solté... ¡lo solté!
-No fue porque quisieras hacerlo. Lex... estás herida, tenemos que...
-¡Tenemos... que ir por él!
-Tú no, amiga- me dijo Nate tratando de sonar calmado, acariciando mi cabeza -. No ahora, al menos.
No pude resistirme más, sentí que me llevaban a la bahía médica y Gideon me ponía un calmante.
-Gideon- susurré, luchando por no quedarme dormida -... no puedo perderlo... no otra vez. ¿Porqué lo dejaste salir?
-Descanse, señorita Cassini, verá todo más claro cuando no esté malherida- escuché su voz suave, mientras el mundo se apagaba.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
*INSERTE AQUÍ ENCABEZADO DE IMPORTANTE ACTUALIZACIÓN*
Ya está completo el libro "¡Paren el tiempo, me quiero bajar!", en que Eobard no se lleva a Phil. Pueden ir y leerlo y luego volver, o seguir leyendo aquí y pasar al otro libro cuando terminen el capítulo "De cuando luchas por recuperarlo" o pueden terminar toda la fic e ir allá... o no leerla nunca si no les gusta Phil (conozco casos jajaja, pero yo lo amoooooo y por eso escribí esa versión).
En fin...
*FIN DE LA IMPORTANTE ACTUALIZACIÓN*
Imagínenme queriendo azotarme contra la pared cuando Rip salió en este episodio solamente para que se lo volvieran a llevar... caraaaaaaajoooooo nooooooooooo....
Estuve horas y horas ayer con esto, y eso que ya tenía los diálogos de la escena en la cocina... que por cierto cuando la escribí no había beso. Es increíble que ya lleve 32 capítulos de esto, más de un mes, y cómo ha ido escalando. Los primeros capítulos tenían exageradamente 900 palabras, esperaba que fueran siempre así de cortos, y en este capítulo, hasta ahora PUUUMMM 3900.
Bueh... mañana terminamos otra semana de capítulos.
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top