De cuando no sabes si matarlo o amarlo
Pues por fin había sucedido: estaba alucinando. No era una sorpresa, con el dolor que me estaba oprimiendo el pecho. Escuchaba el sonido de la Webrider acercándose.
-¡Lexell, mira!- oí a Ray mientras me giraba y trataba de enderezarme. Me brincó el corazón: aunque veía todo en tonos opacos, distinguí a la Webrider regresando por donde se fue, tambaleándose. Hasta detenerse junto al edificio y se abrió la escotilla de la Zona de Carga.
Sin saber de dónde, regresaron mis fuerzas para salir corriendo a la nave, al cruzar la escotilla sentí que el corazón empezaba a latirme tan rápido que se me saldría: todo estaba obscuro y destrozado.
-¡RIP!- grité, con todas mis fuerzas.
Me tropecé con una pieza en el suelo que no había visto, y me detuve en la pared, mientras me amartillaba en la cabeza la posibilidad de que Gideon hubiera volado sola de regreso.
Escuché a los demás llegar a la nave, Mick se acercó para enderezarme y avanzamos unos pasos. No pude retener un grito de sorpresa cuando una figura envuelta en gabardina salió del pasillo tangente, y se detuvo volteando a mirarnos.
-Hola. Perdón si los asusté- dijo tan tranquilo.
-¡Pero qué pedazo de inconsciente y desconsiderado eres!- exclamé caminando hacia él, furiosa. Él se encogió y parecía querer huir, di una zancada alta para evitar que escapara y lo rodeé con mis brazos sobre sus hombros -¡Te pedí que no volvieras a hacer eso! ¡Irte así, sin preguntarnos! ¡Te lo pedí específicamente, palabra por palabra! ¡Gran tonto, tonto, tonto!
-Señorita Lexell, creo que lo está asfixiando- inquirió preocupado Stein, ni siquiera me había dado cuenta de cuándo se habían separado.
-No lo estoy...- susurré, consciente de que no estaba ejerciendo mucha fuerza, y él estaba abrazándome.
-Se puso pálido muy rápido- agregó Sara.
-¡¿Rip?!- pregunté alarmada, sintiendo que se soltaba y sus rodillas se vencían a su peso. Lo tomé por debajo de sus brazos tratando de enderezarlo sobre la pared, pero no podía mantenerse en pie.
-Se... fueron- alcanzó a decir, con la respiración entrecortada -... Miranda y Jonas... ya no... están...
-¡Gideon, prepárate para diagnóstico!- exclamé, levantándolo en mis brazos, direccionándome hacia la Bahía Médica.
-El Capitán Hunter no fue herido en su ausencia- me rodeó la tranquila voz de la I.A. -. Me parece que está sufriendo un ataque de ansiedad o pánico. Sugiero un calmante al menos de medio impacto.
-No- Rip soltó apenas un susurro entrecortado -... Gideon... todavía no los saques de mi mente... al menos... un poco más...
-Tiene razón, deberíamos dejarlo sentir sin ninguna sustancia todo lo que pueda soportar- secundó Ray, muy asustado -. No lo lleves a la Bahía Médica, es deprimente.
Me detuve un momento, pensando si era lo correcto. Y me viré hacia su habitación.
-¡Gideon, bloquea el sonido de fuera!-ordené ante un aluvión de preguntas y expresiones de los demás, con una punzada de culpa al notar que le había gritado. Ni siquiera miré a mi alrededor después de que Jax abrió la puerta de la habitación por mi, nunca habíamos estado ahí, me había dicho que sería un gran avance en nuestra relación el solo hecho de entrar juntos. Lo llevé directo a la cama y lo senté, apreté sus hombros tratando de ser firme sin lastimarlo -. Aquí estoy, Rip.
Me miró, desesperado -Aire...
-Gideon, aumenta la ventilación- empecé a quitarle la gabardina, para restarle peso de encima, alarmada de no recibir ninguna resistencia -. Respira, ¿me oyes? Empieza por respirar.
Solo le había logrado sacar una manga cuando lo vi apretar los ojos y cubrirse fuertemente los oídos, provocado por el sonido de la ventilación aumentando y que una ráfaga de viento frío nos golpeó. Empezó a toser, entre arcadas.
-¡Dios! ¡Apágalo, Gideon, apágalo!-me aguanté de gritar de pura frustración, abrazando su cabeza hacia mi pecho -¡Estarás bien! ¿Me sientes, Rip? ¿Mi respiración?¡Trata de concentrarte! ¡Trata de seguirla!
Esperando que me siguiera: aspiré profundamente y solté el aire despacio, otra vez, una tercera... lo escuché sollozar y toser, esforzándose en tomar aire. ¿Y yo cómo no iba a perder la cabeza ahí mismo ante su desesperación? Debí ir por el calmante.
No... yo debía ser el calmante.
-¿Porqué?- susurró, yo me tranquilicé un poco, ya era algo más que sollozar y luchar por llenar sus pulmones de aire -Tengo una maldita máquina del tiempo, lo intenté una y otra vez, con todo mi esfuerzo; junté un equipo... peleamos todos juntos... y aún así se fueron...
-Rip... no lo sé- sentí que mis lágrimas trataban de salir. No podía ni imaginarme lo que se siente perder un hijo y a la mujer que amó tantos años. ¿Cómo iba a ayudarlo?
-Yo lo sabía- escupió -... en el fondo lo sabía... pero soy un maldito egoísta infeliz, debí dejarlos descansar en paz. En cambio Vándalo los asesino una vez... tras otra- el volumen y la rabia iban aumentando -... ¿Porqué los hice pasar todo eso? Aunque no lo recordaran, ¿cuántas veces lo vivieron? ¿Cuántas veces los expuse a morir? ¿Y al equipo? ¿A ti? ¡SÓLO POR NEGARME A SOLTARLOS!
Sentí el pánico recorrerme la espina, apenas había logrado respirar y ahora temblaba incontrolablemente. Y yo lo entendía: de pura rabia contenida.
-Escucha: no es tu culpa- dije, esforzándome en no llorar -Nosotros debimos hacerte entender. Pero queríamos que los recuperaras, nos aferramos a esa única posibilidad.
-Somos solo un grupo de idiotas- soltó con desprecio, cerré los ojos, no era algo que debía tomarme en serio -. Yo por traerlos. Ustedes por seguirme. Jugando a salvar al mundo... a mi familia... ¡Carajo!
"¡Carajo! ¡Carajo!" resonó en mis oídos repetidamente, el ataque de pánico se había transformado en ataque de furia. Me levanté sin soltarlo del todo, y me senté junto a él para recostar su cabeza sobre mis rodillas. Acariciando su cabello, dejándolo gritar hasta que se cansó. Empezó a llorar con sollozos débiles.
-Rip...- dije lo más suave que pude-...sí salvamos personas, ¿recuerdas? Y... nos salvamos... a nosotros.
-Todos estaban perfectamente bien sin mi- replicó.
-Pues yo estaba frustrada- resoplé -.Entrenando sin ningún objetivo, porque el miedo no me dejaba usar lo que tengo para nada. No puedo hablar por los demás.
-Tú aceptaste venir conmigo, y te quedaste aún sin tener nada para triunfar, aún cuando tu vida estuvo en peligro y te hirieron tantas veces... ¿cómo puedo ser el Capitán de alguien más fuerte que yo?
-Eres... más fuerte- suspiré -...no te rendiste. De recuperar a tu familia, ni de lidiar con nosotros, que somos un desastre.
-Al final me rendí.
-Al final hiciste... lo que tenías quehacer- no pude aguantar más las lágrimas -. Ahora soy yo la que no sabe cómo ayudarte, a superar esto. ¿Cómo puedo decir que te amo, si no tengo idea de cómo ayudarte?
-Tal vez sea más fácil ahora que acepté que siempre lo he sabido- dijo con voz más clara, lo que me causó un tremendo alivio -. Lex... los demás tienen que regresar con sus familias ahora que se terminó la misión... tú... ¿te quedarías conmigo? ¿No quieres ir con ellos, en vez de estar aquí, sola?
-¿Cómo voy a estar sola si me quedo contigo? Por supuesto que me quedo junto a ti, para siempre, Cielo-respondí, inclinándome para besar su cabeza.
-Pero no me dejes volver a encerrarme en la biblioteca- pidió -. No me dejes volver a ser ese idiota.
-Claro, eso haré, pero no importa ahora.
-Esta maldita cosa me asfixia- se quejó jaloneándose la gabardina, que se le había quedado a medias.
Se sentó con cierta determinación pero en un segundo dejó caer los brazos, mirando frustrado a la pared.
Le ayudé a quitarla, y luego la chaqueta que llevaba debajo, me levanté para colgarlos en un perchero, junto a una bata dorada y roja.
-¿Quieres algo?- pregunté, tratando de sonreír. No lo logré al verlo sentado mirando al vacío -¿Agua? ¿Comida? ¿Té? ¿Alcohol?
-Dormir- indicó secamente, dejándose caer sobre las almohadas.
-Claro, le diré a los demás que no te busquen.- sonreí, caminando hacia la puerta.
-Pero no dormir yo solo...- musitó con esfuerzo, antes de hundir la cara en una almohada.
Sentí que se me iba la sangre al rostro y me quedé parada como idiota.
-Entiendo si no quieres- se volteó hacia la pared, dándome la espalda -...acabo de hacerte una escena horrenda.
-No fue una escena, Rip- dije aguantándome los nervios -. Fue tu dolor.
Suspiró, frustrado.
Yo hice lo mismo -¿Gideon?
-¿Sí?- respondió la voz suave.
-¿Puedes avisar a los demás que El Capitán está mejor?
-En seguida.
-Y perdón por gritarte, mi amor- añadí, tras morderme el labio -Gracias por haber traído a Rip de vuelta.
-No tengo capacidad de ofenderme-afirmó Gideon -. Informaré lo que me pidió.
Miré hacia la cama, él seguía inmóvil, dándome la espalda. ¿En qué estaría pensando? Tal vez en nada, tal vez había caído en ese estado de vacío mental tras un desastre de emociones, y sólo yo me estaba comiendo la cabeza.
Me desamarré las correas y me quité el traje, debajo usaba una camiseta y pantaloncillos deportivos.
Di un par de pasos hasta quedar frente a la cama, acaricié el pelo rojizo de Rip, seguí un poco hasta su mejilla, su respiración era suave... por fin. En silencio, se acercó a la pared, sin girarse.
Me acosté recargándome en su espalda y rodeándolo con los brazos, sintiendo su respiración.
Y entonces la egoísta fui yo, porque lo único que podía pensar en ese momento de silencio, era... "Está aquí, a salvo, conmigo".
Hasta que me quedé dormida.
-¿Lex?- la voz de Rip me despertó, y por un segundo, al darme cuenta de que lo tenía en mis brazos y habíamos dormido así, deseé con todas mis fuerzas no tener ningún lugar a dónde ir ni nada qué hacer. Si me estaba hablando, había una razón para levantarnos.
-¿Estás bien?-pregunté sentándome y tallándome los ojos, mientras él se giraba y me miraba.
-No lo sé- respondió -. Ya que estás aquí, supongo que sí.
Me sonrojé, él sonrió un poco.
-Gideon, por favor llama al equipo al puente.- ordenó sentándose -¿Amor? ¿Puedes dejarme la poca dignidad que me queda al no verme cambiarme de ropa?
No pude evitar reírme un poco mientras le revolvía el cabello -Buenos días, Rip. Te veo en el puente.
Casi floté de felicidad y alivio a mi propia habitación para cambiarme rápidamente, y me encontré con los demás.
-¿Rip está mejor?- me preguntó Ray preocupado.
-Creo que sí.
-Qué bueno, porque puedo dejarte el placer de asesinarlo- dijo Sara sin que pareciera una broma.
-Me dieron ganas- resoplé -. Pero creo que ya superé la etapa asesina y regresé a la normalidad de que le arrancaré las piernas y arrojaré por la escotilla a quien le ponga un dedo encima.
-¿Y porqué no lo has hecho con Sara que le golpeó la cara?- se burló Mick.
-Está bien: que le ponga un dedo encima sin motivos- corregí, sonriendo.
-Aquí viene el Capitán Hunter- anunció Martin -. No creo que le agrade que estamos hablando sobre él, después de lo que pasó.
-¿Que fue un idiota y casi mata a la mexicana de un susto?- dijo Mick sin ninguna reserva.
-La sinceridad es un valor incalculable, señor Rory- sonrió Rip alcanzándonos y acomodándose en la entrada de la biblioteca.
Se me hinchó el pecho de orgullo: era el mismo Rip de siempre. Entero, inspirador, tan alto...
-Sin los Maestros del Tiempo, alguien tendrá que proteger la historia. No hay nadie más indicado que un ex Maestro del Tiempo. Y cualquiera de ustedes que desee acompañarme.
Sonreí.
Llevamos al resto a avisar con sus familias que se volverían a ir, al ser la que vivía más lejos quedé al final.
-¿Vamos a decirle a tu madre que nosotros...
-¿Nosotros qué?-pregunté fingiendo inocencia.
Me reí al verlo sonrojarse y toqué la puerta -Se va a dar cuenta de todas maneras.
-Madres- suspiró.
Tras una breve plática regresamos a reunirnos con el resto en silencio, mientras yo asimilaba sonriendo sin parar que por fin tenía todo lo que hubiera podido desear: una vida emocionante, en la que podía usar mis habilidades, un equipo, y estaría con Rip, el hombre más fascinante que había conocido en la vida.
En ese terreno baldío donde partimos por primera vez, Carter y Kendra anunciaron que solo iban a despedirse. Querían vivir tranquilos sin la presión de un sujeto inmortal que quería matarlos.
El resto estábamos listos para irnos, cuando vimos detrás de nosotros que algo se acercaba volando.
-¿Eso es...
-¿Otra Webrider?
Corrimos para ponernos a salvo ya que claramente se estrellaría, y bajó una persona vestida de negro con capucha que nadie parecía reconocer.
-Disculpe, ¿exactamente quién es usted?- preguntó Rip, molesto por no entender nada.
-Rex Tyler. De La Sociedad de Justicia de América.
-Eeeeeeeh...asumo que a ustedes les suena...- solté.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Y bueeeeeenoooo ¡hemos terminado la primer temporada! Muchas gracias por su apoyo hasta ahora. *aplausos* Tengo dos noticias, una buena y una mala *se acaban los aplausos*
La buena: sí, hay un capítulo de relleno para cursilear con Rip (tal vez más, estoy haciendo investigación para un asunto que podría funcionar) entre tanto drama que pasó, y el drama que nos espera.. Última oportunidad de sugerir alguna etapa de la historia en la cuál hacer un capítulo.
¿Las cosas van a mejorar, Rip?
La mala, con SPOILER TIME (leve): Vi los capítulos sin Rip (2 al 8) y no veo de dónde agarrarlos fuera de alguna escena con Ray por su asunto. Para quienes no han visto más allá, estoy planeando cómo acomodar el capítulo de mañana, para que después de leerlo puedan ver los capítulos 1 al 8, y tengan un poquito más de tiempo entre relleno y fin de semana para adelantar algunos. O todos,si se les da maratonear...
Y seguramente habrá muy pocos capítulos de la fic en la temporada 3 porque EL SPOILER DE LOS SPOILERS no sigas leyendo si no has visto la Temporada 3 seguramente no elegiría irme con el equipo en lugar del buró. La fic es sobre Rip a fin de cuentas. ¿En qué va aterminar todo esto? Eso sí que no se los spoilearé.
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