De cuando eres una Raven en medio de Grys
-¡Señorita Cassini! ¡Señorita Cassini! ¡Lexell!
-Rip... basta... con... los gritos...
La voz de Rip me hizo reaccionar lentamente, ¿qué estaba pasando? Recordé.
Cronos tenía uno de esos aparatos como el que Rip había usado para llevarme a Ciudad Star la primera vez, vi el destello y a él caer en la biblioteca. Había tratado de alcanzarlo y partirle las piernas por haber lastimado a mi Capitán, pero un segundo destello impactándome en los ojos era lo último que recordaba. Lo habían despertado primero a él.
Miré a mi alrededor, con la cabeza punzándome a lo bestia. Rip me sostenía, Jax, y Stein también estaban ahí. -¿Y Leonard?
-Se lo llevó.- respondió Rip, soltándome con cuidado. Se me revolvió el estómago.
-¿Qué? ¿Porqué solo se llevó a...
-Tendrás que disculparme, pero hay algo más urgente que atender. Cronos jugó un poco con Gideon y debo reprogramarla, por favor siéntense y asegúrense porque mientras se restablece, esto se pondrá mucho más que un poco errático.
Jax me ayudó a levantarme y tambaleándome llegué hasta un asiento. Me entró el pánico cuando la nave empezó a agitarse y los demás se quejaban. Había pasado por tanto pero solo hasta ese momento, con todo dando vueltas sin control, sentí por primera vez que podía morir en ese mismo instante.
-¡Está obscuro!- grité, alarmada, cuando por fin nos detuvimos -¡¿Están bien?!
-Sí, debe estar sufriendo un efecto de nuestra caída por el tiempo.
Escuché a Stein hablar raro, y a Jax quejarse de que no escuchaba. Rip le pidió a Gideon reportar lo que pasaba y la IA explicó que habíamos regresado al mismo lugar, pero por la falla en navegación lo más cerca que había logrado volver fueron dos años después a cuando nos habíamos ido.
Me cubrí la cara con las manos, sobrepasada porque seguía sin seguir ver, y sollocé.
-¿Señorita Cassini?- sentí las manos de Rip tomándome por los brazos, tratando de descubrirme el rostro, me resistí y sentí que aflojaba su agarre -Es un efecto breve, no te asustes.
-Ya estaba asustada- sollocé -. Desde que te vi caer, al saber de que Cronos nos atacó en la nave y te dejó inconsciente, me sentía segura aquí dentro y ahora tenía que luchar por mi vida. Y despierto y se llevó a Leonard. Y Gideon estaba mal. Y caer por el tiempo. Y ahora los demás no están. Y NO VEO.
-Shhh- Rip acarició mi antebrazo, me sentí fatal, no era momento para derrumbarme -. Encontraremos a los demás y todo estará bien, te lo prometo.
-Perdón, Capitán- traté de recomponerme, pero no podía -. Por ser tan débil.
-No eres débil, esto es solo un tropiezo y no vas a rendirte- la convicción con que me habló me hizo recordar que estaba cumpliendo mi petición: no volver a decirme que podía dejar la misión -. Termina de desahogarte y podrás seguir adelante. ¿Quieres ir a tu habitación?
Negué con la cabeza, rindiéndome de detener mis lágrimas.
-Empezaré a buscar a los demás- indicó, soltándome.
Me descubrí los ojos, ya no veía pura obscuridad, veía siluetas y distinguí a Rip caminando hacia el panel de control.
Antes del ataque de Cronos había sido grosera con él, y ahora no había dudado en animarme. Me sentí una persona horrible.
Tras un par de minutos Gideon ubicó que Kendra y Ray habían vivido como personas normales. Rip fue por ellos y Kendra estaba feliz de regresar mientras Ray se quejaba bastante de que esos dos años habían formado una vida.
Imaginé que me sentiría igual que Ray, pasar dos años tranquila con la persona que quería, solo para volver a ser reclutada en una misión contra un conquistador mundial inmortal.
Faltaba encontrar a Sara, aunque la sospecha inicial del Capitán sobre donde podría estar fue confirmada en poco tiempo...
-¿Señorita Cassini, me apoya por si acaso la Señorita Lance quiere asesinarme?
Asentí, estábamos fuera de la Liga de los Asesinos. Aunque me acechaba la idea de estar rodeada de asesinos bien entrenados, me emocionaba la curiosidad de conocer el lugar donde se generaba esa vida.
-Los demás por favor esperen aquí sin hacer ruido.
-Me siento en Hogwarts- susurré mientras recorríamos pasillos -. ¿Habrá una torre para esta Ravenclaw?
-Yo aseguraba que eras una Gryffindor.
-Pffff esos leoncitos nos la pelan.
-Jonas siempre quiso ser un Gryffindor.
-Bueno, a veces aparece algún Gry que está muy bien... como McGonagall... Remus... los Weasl...
Me apreté los labios para evitar soltar una carcajada: pasábamos frente a una antorcha que iluminó el cabello de Rip... bajo esa luz se veía más pelirrojo que nunca.
-¿Estás bien?
Asentí, aún aguantándome la risa.
-Muy bien... la encontramos.
El capitán había previsto bien... encontramos a Sara dormida, pero más tardó en abrir los ojos que en atacarnos, al menos no dormía armada y pude sostenerla apoyándole una de mis katanas a la garganta.
-Sara, no quiero pelear...
No sé si ella tampoco quería... de cualquier manera dió la alarma y en un momento estábamos todos reunidos encadenados en un calabozo.
-Esta debe ser la sala común de los Slytherin- bromeé.
-Tal vez nos sentencien a lanzarnos por una torre y pueda conocer la sala común Ravenclaw antes de morir.
-¿Están haciendo referencias de Harry Potter? ¡¿Sí se dan cuenta de que estamos encadenados en La Liga de los Asesinos?!- exclamó Ray alarmado -. Pero para que conste: soy Gryffindor.
Rip me miró enarcando una ceja como diciéndome "¿Ves?". Yo resoplé.
Resultó que teníamos un plan de respaldo: Juicio por Combate. Y eligieron a Sara para el mismo.
-Yo pensé que me enfrentaría a usted.- dijo Rip consternado. Respingué: ¡¿Esperaba enfrentarse al líder de LA LIGA DE LOS ASESINOS?!
-Yo pelearé.- agregó Ray.
-¿Sin traje contra una asesina? ¡Clásico Gryffindor!- exclamé.
-Entonces dejaré que una Ravenclaw haga el trabajo. Elijo a la Señorita Cassini.
Me regresaron mis espadas y me preparé.
-Sara, ¿porqué hacemos esto? Solo ven con nosotros.
-¿Para que vuelvan a dejarme? Mi lugar es aquí, no debí abandonarlo.
-¡No quisimos dejarlos! ¡Cronos manipuló a Gideon y pudimos salvar la nave pero no regresar por ustedes al momento en que los dejamos! Que por cierto: ¿DÓNDE ESTABAN?
-Mira: sí estás enojada conmigo. Intenta darme unos golpes para vengarte, adelante.
-Estoy enojada con el mundo en general, ahora que lo recuerdo. Jálale, güerita.
No peleamos mucho, porque alguien nos interrumpió.
-¡MALDITA SEA! ¡¿CRONOS OTRA VEZ?!-grité frustrada quitándome a Sara de encima de una patada, la habían distraído los disparos.
-¡Debe liberarnos, sabemos cómo enfrentarnos a él!- suplicó Rip.
Y lo logramos: de alguna manera tuvimos a Cronos sometido. Por fin.
-¡No lo maten!- gritó Leonard, apareciendo de pronto.
-¿Perdón? ¿Porqué no mataríamos a Cronos?
Leonard pidió que le quitáramos el casco... Firestorm lo hizo.
-Veeeeeeeeeeeeeeerg...- exclamé, sin que Rip me pidiera rectificar mi lenguaje.
Era Mick.
-¿Podemos irnos de aquí?- pregunté mientras todos miraban a Mick en la celda en silencio. Rip había decidido que lo perdonaríamos.
-¿Y dejarlo solo?- preguntó Kendra -¿Para que planee cómo matarnos?
-¡Será mil veces mejor a que lo sigan viendo ahí adentro! ¡Esto no es un zoológico!
-Señorita Cassini, que esté molesta con el mundo no quiere decir que levante la voz a los demás- me recriminó Rip.
-¡Claro: el único que tiene derecho a pegar de gritos aquí eres tú, Capitán!
-¡Nadie la está obligando a quedarse en esta parte de la nave!
-Por favor, no peleen- intercedió el Profesor Stein -. La Señorita Lexell tiene razón: el señor Rory no es una exhibición. Y si por ahora no tenemos nada valioso que aportarle, deberíamos dejarlo tranquilo.
-Chicos, todo esto es muy confuso, no hay que añadir más tensión- añadió Jax.
Di la vuelta sin decir nada y salí.
-¿Podrías dejar de estar enojada conmigo?- Rip salió detrás de mi -Pensé que si ya estabas de humor para contarme tu casa de Hogwarts, me habías perdonado.
-¡Pues ya estaba mucho más tranquila!- exclamé frenándome y volteando con los brazos en alto. Rip se detuvo mirándome confuso -Pero luego resultó que el sujeto que ha intentado matarnos todo este tiempo es Mick. Y es tu culpa.
-¿Mi culpa?- reviró -Claro, todo es mi culpa porque soy el Capitán, ¿no?
-¿Quién le ha negado técnicamente todo a un pirómano ladrón, y cuando finalmente se hartó y reventó, le pediste a la única persona en quien confía que lo abandonara en quién sabe dónde? ¡Se lo entregaste envuelto como regalo a los Maestros del Tiempo!
-¡Pues discúlpeme por no ser amigo de todos!- gritó -Yo quería un equipo para salvar al mundo, no un club social o un grupo de rehabilitación.
No pude sostenerle la mirada y agaché la cabeza -¿No lo entiendes? Nos quedamos aquí para pelear, para arriesgar nuestras vidas. ¿Y no quieres que nos preocupemos unos por los otros? ¿Que no forjemos lazos? Tenemos la misión de matar a un cabrón INMORTAL y a quienes quieran impedirlo, porque tú nos lo pides, porque queremos reunirte con tu familia... ¿Y a ti no te importa ser "amigo de todos"? Carajo, pues gracias por dejarme claro que solo somos carne de cañón.
-¡Y usted podría parar de dejarme hablando solo!- exclamó siguiéndome tras darme la vuelta para irme.
-¿Bueno, qué más tienes qué decir?- me giré de golpe. Él estaba tan cerca de alcanzarme que casi nos damos de bruces. Me miraba tan enojado que sólo me frustró aún más. ¿Ahora el ofendido era él?
-Odio- suspiró y miró al techo, frustrado -... que todo se salga de control.
Yo respiré hondo. Había logrado sacarle algo que no fueran gritos. Era un avance -No puedes controlarnos, Rip, tenemos voluntad propia- dije, lo más suave que pude.
Él me miró, se había ido el enojo y había regresado la tristeza.
-No quiero culparte de todo- continué-. Llevas tanto tiempo trabajando solo, entiendo que esto debe ser difícil. Pero estoy cansándome de que tu reacción usual a que las cosas salgan mal sea gritar y regañarnos. ¿Entiendes?
Asintió, cerrando los ojos. Yo me aventuré a tomarle la mano. Él la apretó un poco.
-Capitán... Rip... deja de actuar como si estuvieras solo. Soltamos a alguien y mira lo que pasó. Todos debemos estar juntos o no vamos a arreglar nunca este desmadre.
-Lenguaje- murmuró, sin mirarme. Sin soltarme.
-¿Me acompañas a la cocina? Nos tomamos un té, comemos algo... a ver si nos calmamos- sonreí y le di un tironcito al dar un paso.
Él empezó a caminar con el rumbo indicado, aún sin soltarme de la mano.
-Claro, Señorita Cassini, vaya a calmar sus penas con la máquina de comida.
-¡Gideon, deja de celarme!
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
¿ALGUIEN SE ESPERABA LO DE CRONOS? Nosotras nos quedamos así de KHEEEEEEEEE cuando pasó en la serie.
Me dió por ver algunos episodios de nuevo, y noté que podía añadir algo aquí. Bueeeeee pues ahí está.
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top