De cuando entiendes que nada es igual


((N/A Añadí la escena inicial de este capítulo extendido, porque me di cuenta de que para Rip fue muy traumático todo y le di muy pocas líneas. Advertencia de contenido sensible, tal vez se me pasó la mano un poquito con el angst.))

A pesar de la gravedad de tener libre a la Legión del Mal buscando la Pica, dejaron que Rip descansara unos días. Estuvimos encerrados en la habitación, hechos ovillo en la cama con él tratando de dormir. Al principio no lo lograba más de dos horas seguidas, Gideon me avisaba que tenía pesadillas para que yo intentara calmarlo.


Aunque el aviso no era necesario, si no la descripción de la pesadilla para saber qué decirle para intentar despertarlo o que me escuchara mientras dormía. No podía pegar ojo por más cómoda que estuviera por miedo a que se pusiera violento: la IA me explicó que los demás estaban preocupados por mi seguridad al estar en la misma habitación de quien había tratado de asesinarme, y se me metió la idea a la cabeza de que en algún momento pudiera confundirse entre los sueños y la realidad.

No podía terminar de relajarme y estuve despierta por un tiempo que me pareció eterno. Las pesadillas, como dije, se anunciaban sin ayuda de Gideon. Empezaba a temblar encogiéndose, luego a quejarse y murmurar cosas inteligibles o sollozar.


"No, Cielo, estás soñando, no me estás destrozando la garganta, estoy aquí". "Es un sueño: Ray no te tiene encerrado en la celda mientras Mick te golpea". "No asesinaste a Medianoche, fue Thawne usándote. ¡Despierta!". "Arturo no mató a Galahad porque se lo ordenaste con el neurotransmisor, me interpuse. Estás soñando y por eso lo ves diferente". Eran cosas que nunca me hubiera imaginado decir en voz alta, pero ahora tenía que repetir hasta que él abría los ojos y me miraba angustiado.

"Está bien.", "Estoy aquí.", "Estamos a salvo, Cielo"... le decía entonces, besando su frente. Él acomodaba su cabeza en el espacio entre mi hombro y mi cuello, y trataba de volver a dormir, mientras acariciaba su espalda.


Me levantaba con cuidado y le dejaba una almohada entre los brazos cuando tenía que levantarme al baño y salía del cuarto a estirar las piernas un par de minutos, y en una de esas veces que me tardé un poco más al ir a servirme un café porque sentía estar enloqueciendo al estar acostada sin dormir a pesar de tener sueño, no pude evitar que despertara.


Dejé la taza medio vacía en cuanto Gideon me avisó y corrí a la habitación, donde Jax y Martin me miraron preocupados por haber escuchado el ruido amortiguado a través de la puerta metálica: Rip estaba golpeándola y gritando que quería salir.

Gideon abrió la puerta y nos miró, temblando de pie como un animal amenazado.

-Está bien, Capitán- sonrió Martin -. La puerta no estaba cerrada para apresarlo, si no porque nos preocupa que se haga daño en otras partes de la nave.

-Perdón, Cielo- hablé bajito, acercándome un poco -. Si te afecta tanto no volveremos a hacerlo, no volveré a salir de la habitación hasta que me lo pidas. Solo fui por un café.


En silencio, levantó la mano hacia mi rostro. Noté que se había abierto la piel de los nudillos por golpear la puerta, y el tacto de su mano fría me causó unas ganas tremendas de llorar. "Perdón" repetí, mientras leía en sus ojos que me suplicaba quedarme.

-Llámennos si nos necesitan- escuché a Jax después de que Rip tomara mi brazo con la otra mano y me jaló hacia él, abrazándome. No pude ni contestarle y la puerta se cerró detrás de mi.

Rodeé su cintura con mis brazos, apenas ejerciendo presión por miedo a que se sintiera amenazado de nuevo, y nos quedamos así unos minutos. Se separó de mi y se estiró un poco la camisa mirándome con un gesto de disgusto.


-¿Ropa limpia?- pregunté, el asintió. Ni siquiera se había separado de la cama para cambiarse. Fui al armario y suspiré, la gabardina estaba colgada, había estado ahí todo el tiempo. ¿Querría volver a usarla cuando se levantara de la cama? -¿Vas a querer volver a dormir?- asintió de nuevo, así que busqué una pijama. Se la ofrecí y negó con la cabeza, señalando hacia su baño personal.

-Oh- solté, entendiendo que quería ducharse -... claro, ¿puedes solo?


Tomó mi mano y la jaló suavemente, me dejé guiar al baño lanzando la pijama a la cama, y lo miré pararse bajo la regadera y abrirla aún con la ropa puesta, cerrando los ojos y quedándose inmóvil un par de minutos. Me pregunté cuántas veces había hecho eso.

Finalmente se quitó la camisa y cerró casi todo el cancel con lo que solo pude ver su silueta terminando de desvestirse. Me senté en el escusado a esperar, el vapor empezó a salir por el espacio que había dejado abierto y entre el calor y el sonido del agua no pude evitar recargar la cara en las manos y echar una cabeceada.

Me despertó el silencio, abrí los ojos preocupada encontrando el baño vacío y salí casi de un solo salto.


Rip estaba con la toalla en la cabeza, ya con la pijama puesta, mirando a la pared.

-Perdón, me dormí, ¿estás bien?- asintió, mirándome. Me acerqué y empecé a secarle el cabello, suponiendo que se había quedado a mitad de esa tarea cuando se puso a mirar la pared. Cerró los ojos dejándose hacer, y suspiró cuando terminé.


-¿Quieres que yo tome un baño?- pregunté, tratando de hacer un gesto gracioso. Él negó sin ninguna reacción, y se fue a acurrucar pegando la espalda a la pared, estiró su mano hacia mi. Me subí a la cama, tomé su mano y besé sus nudillos lastimados. Quería que dijera algo, cualquier cosa, pero si su mutismo era parte de su proceso debía soportarlo.


-Lo siento, Rip- murmuré, acomodándome junto a él -. He estado callada pensando que si no hablas quieres silencio, pero no te lo he preguntado. ¿Quieres que hable? ¿Que cante? ¿Le pido música a Gideon?

Negó con la cabeza, antes de volver a abrazarse a mi cintura acomodando su rostro en mi pecho -Silencio entonces- resoplé antes de darle un beso en la cabeza, aspirando el aroma de su cabello recién lavado y aún cálido. Volvió a dormir... yo no pude. Me quedé despierta preguntando cuánto tiempo necesitaría estar así.


Había logrado sacarlo a la cocina un par de veces al día para comer algo. Con señas y gestos se quejaba de tener el estómago revuelto, así que solo picoteaba el plato de ensalada o dejaba una fruta a medio comer. Ni siquiera pedía alcohol o café, así que durante esos días viví a té y verdura para solidarizarme, pensando que le daría asco verme comer o el olor de la comida.


Ray llegó a la cocina en una de esas ocasiones, cuando ya llevábamos más de dos días así, y se puso a hablar sobre lo que habían hecho el tiempo que me había ido yo también. Rip me miró, sorprendido y preocupado, al principio del relato en que se le fue la lengua sobre cómo me habían encontrado golpeando cosas en la Zona de Carga; hasta que le di una patadita por debajo de la mesa para que se callara.

Yo también me quedé sorprendida escuchando, me pareció increíble la cantidad de problemas en que este equipo es capaz de meterse, sin importar quién esté o no esté. ¿Qué iba a pasar ahora? ¿Cuánto se complicaría recuperar la Pica? ¿Qué haríamos con ella cuando la consiguiéramos? Si la conseguíamos... ¿Qué pasaría si no?


Ray paró de hablar cuando Rip cruzó los brazos sobre la mesa y recargó la cabeza en ellos, aunque lo seguía mirando con interés, sus ojos se veían cansados y tristes. "Deberían volver a descansar" indicó, sonriendo apenado.


-¿Pensabas decírmelo?- casi doy un salto de sorpresa cuando Rip habló por primera vez (despierto y coherente) desde que me había pedido salir de la Bahía Médica. Me miraba preocupado sentado en la cama, mientras yo me quitaba las sandalias.

-¿Decirte qué?- sonreí, recibiendo una mirada de reproche -Mi ataque de ansiedad, ya sé... no, no planeaba decírtelo. No tenía caso.

-¿Cómo voy a compensarte todo lo que te he hecho?- preguntó cubriéndose el rostro.

Odié que hubiera aprendido ese gesto de mi, me senté junto a él y le quité las manos de la cara, las besé con cuidado -No tienes qué hacerlo.

-Pero yo...


-¡AAAAAAAAH!- exclamé fingiendo frustración, rodeándolo con mis brazos y derribándolo a la cama, nuestros pies volaron -¡Rip Hunter, lo único que me importa es que estás aquí!- reclamé melodramáticamente, antes de llenarle el rostro de besos fugaces.

Me aparté, aún exagerando mi expresión de enfado, y él sonreía un poco, en medio de la tristeza de sus ojos.

-No puedo creer que después de todo esto, sigas siendo tú- susurró, acariciando mi barbilla.

-Rip...- no me dejó decir nada más, me besó y me atrapó en sus brazos. Nos quedamos dormidos con los pies afuera de la cama, no nos importó ni siquiera que había quedado encima de él, y por primera vez Gideon no tuvo que despertarme por un aviso de un mal sueño en varias horas.


Logrando dormir cada vez más horas de un tirón, su cansancio finalmente cedió y llamamos a los demás antes de que empezara a sentirse ansioso por el asunto pendiente.


-Les agradezco el tiempo que me concedieron para recuperarme- trató de sonreír.

-¿Sirvió, Capitán?- preguntó Stein preocupado.

-Completamente, Martin. Estoy listo para que vayamos a recuperar el siguiente trozo de Pica. Y con algo de esperanza será sencillo.


Todos intercambiamos miradas, implicando que "sencillo" no era una palabra que encajara en este equipo.


Respiré profundo al reconocer el aroma de Nueva York, era 1965 y teníamos que encontrar al abuelo de Nate, otro Guardián de la Pica. No pude evitar sonreír tomando de la mano a Rip mientras caminábamos por Wall Street, recordando nuestra última vez en esa ciudad, el último momento que había sido completamente feliz a su lado. Amaba Nueva York.


Él también parecía relajado, hasta que...


-¡No! ¿Dónde está? ¡Acabo de dejarlo justo aquí!

Me soltó y corrió hacia un hombre con abrigo y sombrero, disculpándose al haberlo confundido.

-¿Cómo pudo alejarse tan rápido?- preguntó angustiado.

-No llamaban a Henry "El Camaleón" en vano- explicó Amaya -. Si le pediste desaparecer eso hizo.

-Debimos llegar antes- se lamentó con culpabilidad -. Pero por querer respetar esa estúpida regla de no encontrarme conmigo mismo...

-Está bien, Cielo- tomé su mano para detenerlo, había empezado a caminar en círculos -. Si es difícil para nosotros encontrarlo, también para la Legión. Regresemos a la nave y veamos qué hacer.


-¿No quieren caminar un poco por Central Park?- sugirió Ray contento.

-Sí, claro, vayan un rato y nos alcanzarán después- sonrió Sara, acercándose y empujándonos suavemente a Rip y a mi.

Era obvio lo que intentaban hacer.


-¿En serio, pasear?- reclamó Amaya -Pensé que ya habían descansado lo suficiente.

Nate me miró aprehensivo, claramente recordaba nuestra discusión en Camelot.

Resoplé, aguantándome las ganas de responder a la hostilidad de Amaya en los mismos términos -Gracias, chicos, ya habrá tiempo luego- Tomé del brazo a Rip y empecé a caminar.


-Creo que ya sé como rastrear a nuestro...

-¡Ya lo encontramos!

-Oh...


Escuché el inequívoco timbre de decepción en su voz, nos habíamos encerrado en la Zona de Carga revisando papeles y me miró esperanzado al encontrar una pista que seguir, solo para encontrarnos que ya habían hecho el trabajo con ayuda de Gideon.


Teníamos que entrar a la NASA durante la misión del Apolo XIII, donde el otrora Camaleón era  supervisor de seguridad. Sara, Amaya y Nate iban como visitantes. Ray, Rip y yo como prensa. Encontramos a Henry en la sala de conferencias, y Rip se acercó.


-¡CARAJO! ¿Qué clase de educación les daban en la Sociedad de la Justicia de América?- reclamé exasperada. Estaba furiosa: Henry Heywood había golpeado a Rip, yo había reaccionado lanzándome sobre él, y el cuerpo de seguridad nos había esposado y llevado a una pequeña sala de interrogación.

Nos dejaron salir cuando un guardia llevó a los demás, le habían dicho que lo conocían. Así de simple y ahora se estaban saludando tan contentos Amaya y él, cuando a nosotros dos nos habían tratado tan mal.


Sin ofrecernos ni la más mínima disculpa, nos explicó que había puesto el trozo de pica en la bandera que Neil Armstrong había dejado en la Luna. Así que debíamos alcanzar al Apolo antes de que sucediera la tragedia... aunque hasta ahora no se había reportado ninguna anomalía, y parecía que no habría tal evento histórico.


-Te agradecería que no estés enojado con mi abuelo- se me acercó Nate mientras esperábamos que Ray nos diera reporte de lo que sucedía, lo habíamos enviado a revisar.

-Agradecería que tu abuelo no golpeara a mi novio que acaba de regresar de un lavado de cerebro, para luego encerrarnos esposados.

-Esposados suena a "esposos" y eso es lindo, ¿no?- inocentemente trató de bromear para relajarme.


Resoplé. Pobre Nate... primero Amaya y ahora su abuelo, haciéndome enfadar y creándole un conflicto de intereses.

-Te quiero, amigo- sonreí estirando el brazo para revolverle el cabello.

-Hablaré con él- me sonrió de vuelta, antes de que lo animara a irse ya, tenía que aprovechar el tiempo.


Encontramos el motivo por el que la misión del Apolo iba tan bien: Thawne se había infiltrado como uno de los astronautas. Ray logró detenerlo, recuperar la parte de Pica y traerlo a la nave.

Logramos llevar a Thawne a la celda, rodeándolo con las armas que habían diseñado para velocistas.

Todo parecía ir perfectamente, pero nos encontramos con un problema: un campo de asteroides amenazaba el trasbordador.


-Sujétense- ordenó Sara -. Voy a interceptar los impactos, que nos den a nosotros y no a ellos.

-¡Sara! ¡Agradecería que al menos intentaras dispararle a los asteroides, en vez de usar mi nave como escudo!- se quejó Rip.

-¡Esto es lo mismo que hiciste cuando dispararon una bomba nuclear!


Me levanté para tratar de disparar y despejar el camino.

-¡Al menos tuve la decencia de sacarlos de la nave!

-¿¡Decencia!? ¡Ahora es decencia dispersarnos por el tiempo sin preguntarnos!

-¡Sólo quería salvar sus vidas!

-¡Me enviaste a donde me querían colgar por bruja!


-¡BASTAAAAA!- grité -¡No me hagas querer colgarte yo!

-¡Lexell!- me rezongó Sara -¡No voy a dejar que te vuelvas poco objetiva por...


El primer impacto detuvo la discusión, alcancé un asiento entre trompicones, mientras recibíamos un golpe tras otro. Gideon nos reportaba daños alarmantes, hasta que se apagó.


-¡Gideon!- corrí hasta el panel de control, cuando por fin dejamos de sacudirnos -¡Gideon, no!

-Estará bien- Rip se acercó y me tomó por los hombros -. Tenemos que revisar la nave, Jax está en Tierra.

Asentí y dejé que me llevara de la mano.


-No quiero que pelees con los demás por mi- me dijo después de unos momentos que nos habíamos quedado en silencio, mientras él revisaba cosas.

-¡Pues que los demás no te traten mal!- bufé, cruzándome de brazos -¡De verdad estoy molesta! ¡Y si te siguen tratando así...

-Nos iremos- me interrumpió.

Me le quedé mirando impactada.


-Lex... obviamente ya no soy el Capitán de esta nave- explicó sin mirarme, entendí que si nos mirábamos se sentiría aún más vulnerable de lo que ya estaba -. Y si no encuentro mi lugar, si solo causo problemas... no podré estar aquí. Y no quiero volver a dejarte.

-Rip...

-¿Sería pedirte demasiado?

Negué con la cabeza -No, Rip. Mi lugar es junto a ti. Es lo único que me ha motivado todo este tiempo: regresar contigo.

Me sonrió.


-Lo siento, pero no pudimos hacer un reinicio manual- se disculpó Rip cuando regresamos al puente -. Tenemos que economizar la energía, apagando todo lo que no es vital.

-Gideon ya está apagada- suspiró Sara con tristeza.

-Podemos apagar la calefacción y el suministro de agua- añadió Rip.

-¡Claro, porque no es vital el calor ni el agua!

-¡¿Y tendrás súbitamente la necesidad de beber dos litros de agua cuando estamos en peligro de morir atravesando la atmósfera, no, Nate?!- gruñí.


-Solo abríguense, ¿sí? Esto se pondrá frío- se interpuso Sara cuando Nate y yo nos acercamos amenazantemente.


-De hecho- intervino Henry -si no entramos en un ángulo adecuado, vamos a rostizarnos.

-¿Martin? ¿Puedes ayudarnos con el cálculo de ese ángulo?- solicitó Sara.

-En tan poco tiempo, no lo creo- nos respondió desde la Tierra -. Necesitaría una computadora muy avanzada, no hay de eso aquí.


-Pero sí hay algo avanzado aquí- dijo Ray antes de echarse a correr.


Empecé a sentir frío, sí habían apagado la calefacción. Ray regresó anunciando que el ángulo era de 38 grados.

-¿Thawne te lo dijo?- exclamó Rip.

-Él solo quiere aterrizar vivo, como todos- explicó Ray tratando de calmarnos.

-Sí, para poder asesinarnos- se quejó Amaya.

-¡Oigan!- repliqué -¡Si algo nos ha quedado claro es que Thawne quiere preservar su vida! ¡Lo importante ahora es regresar a salvo! ¡Nos ocuparemos de lo que surja a su tiempo!


-Aaaaah... creo que no está funcionando...- se quejó Sara cuando nos habíamos asegurado en los asientos.

-Tienen que abrir la escotilla de salida auxiliar- nos indicó Martin por el comunicador -. La despresurización debe balancear la nave.

-¡Y succionará a quien la abra!- se quejó Amaya -¡No podemos pedirle ese sacrificio a nadie!

-Yo lo haré- dijo Henry.


-¡Claro que no! ¡Nate, vamos!- me levanté antes de que a Rip se le ocurriera ofrecerse también.

-¡¿Vamos?!- exclamó asustado.

-La palanca está junto a la puerta, tú me sostienes y yo la bajo. Con tu peso como Acero y mi fuerza, podremos resistir un segundo mientras sellan esa sección.

-Lex, no...- pidió Rip, mientras Nate se levantaba.

-Estaremos bien- sonreí antes de echar a correr.


-Esto es una locura, amiga- se lamentó Nate ya convertido en Acero.

-Lo sé, pero hay que hacerlo, y tu abuelo no tendría oportunidad. ¿No quieres protegerlo?

Resopló, sosteniéndose de la baranda.

-¡Entrando!- anuncié, estirándome para alcanzar la palanca con una mano mientras sostenía la mano helada de Nate con la otra.


Bajé la palanca y sentí el jalón de la succión.

-¡Ciérrenla!- alcancé a escuchar a Nate, mientras me zumbaban los oídos tapándose por la presión, y luchábamos por no salir volando.

Cerré los ojos dando un último empuje que me hizo atravesar la puerta antes de que se sellara, ya sin una fuerza opuesta caí sobre Nate quien terminó de espaldas en el suelo, abrazándome.


-¿Estamos vivos?- susurré, abriendo un ojo.

-¡ESTAMOS VIVOS!- trinó Nate, apretando su abrazo. Sacándome el aire en un quejido ahogado, habiéndose olvidado regresar de su piel metálica.

Se disculpó soltándome, entre risas de alivio.

-Mejor sosténganse, amiguitos maravilla, no tenemos sistema de aterrizaje- nos indicó Sara.

-Noooo otra veeeeeez...- me quejé mientras nos sosteníamos de la baranda, al menos solo teníamos que cuidar de nosotros mismos.


-¡Lex!- al regresar al puente Rip me recibió abrazándome estrepitosamente -¡Fue peligroso!

-Nate y yo podíamos hacerlo- susurré, acariciando su espalda -. Confía en mi, por favor.


-Ah... tórtolos... problema- nos interrumpió Sara -: Thawne no está.

-¡Tenía que ser!- resoplé.

-Una cosa a la vez- me sonrió Nate, antes de correr a abrazar a Henry. Podía abrazar a su abuelo, al que antes de viajar en el tiempo nunca había conocido...


Y yo podía abrazar a mi novio. Podríamos salir bien de cualquier cosa.


-¿Bebiendo solos? ¿Es su manera de sentir lástima por ustedes mismos?- nos molestó Sara entrando a la biblioteca, un rato después. Habíamos recuperado a Gideon y dejado que la nave empezara sus reparaciones.

-¡Sara! ¡Ya basta!- me levanté, ignorando a Rip que me llamó suavemente, alarmado.

-¿Basta de qué?- preguntó ella sonriendo burlonamente -¿Quieres que tratemos a tu novio con pincitas, así como tú?

-¡No lo trato con pincitas!- reclamé -En todo este asunto, no han respetado que acaba de pasar por algo que nosotros apenas y podemos imaginar. Y ahora... ahora...


Miré a Rip con culpa, entendiendo que estuve a punto de decir algo que probablemente no quería externarle a los demás.

Él suspiró -Ahora entiendo que eres mejor Capitana para ellos, de lo que yo pude ser nunca. Y me siento perdido, ¿qué lugar ocupo aquí, si no soy más el Capitán del equipo?


-Mmmmmh- sonrió Sara -. ¿Te sientes desubicado, perdido, que no encajas? A mi me suena a que eres una Leyenda ideal.

Gruñí, mientras ella salía.

-Lex...- me regañó Rip suavemente.


Me giré para mirarlo: yo también estaba perdida. Si todos seguían portándose así, ya no sería mi lugar: mi lugar no podía ser donde hicieran menos al hombre que amaba.

Él me sonrió, dejando su copa en la mesa y extendiendo su mano hacia mi.

Mecánicamente me acerqué al diván, me senté en sus piernas y lo abracé por los hombros, esforzándome en no ponerme a llorar.

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La última escena de Moonshot suele ser usada por el fandom para shippear a Sara y Rip... pero a mi me jode. Me molestó desde la primera vez, y ahora que vi el capítulo de nuevo me enojó mucho más... Sara se burla de que se autolamenta, cuando en ningún momento dejan claro cuánto tiempo pasó después de la intrusión cognitiva... antes de eso había pasado todo el trauma de estar preso como Phil, torturándolo, y luego como Rip en su propia mente mientras por el lavado de cerebro estaba haciendo cosas horribles. Y Sara se burla... le  dice que se autolamenta, y se vuelve a burlar diciéndole "Sí" cuando él dijo sentirse mal por no haber sido útil... me empezó a caer mal desde ahí. Me caga que Rip siempre arreglaba los problemas en que se metían por no hacerle caso, pero rara vez tienen gestos empáticos con él, cuando la base de su personaje es de una persona lidiando con la pérdida. Y ahora... veeeenga acaba de pasarla fatal por quién sabe cuánto, que el Camaleón lo golpee y lo encierre! For the lulz!!! 

En fin... mañana toca La Comunidad y teeeengo mieeeedoooo... no estoy segura de si podré seguir con este ritmo, me acaban de hacer un pedido de felting para el 29. Probablemente regrese a escribir más de un capítulo por episodio. Si quieren aún más fangirleo por Rip si regresamos a capítulos cortos, hay bastante en mi Twitter LexellC .

'Tamañana

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