Capitulo 2


Inuyasha despertó, se sentía mareado, confundido e ¿incompleto? Todo le daba vueltas hasta el punto de querer vomitar el ramen que ha comido en toda su miserable vida. Cuando se toco su cabeza para mitigar aunque sea un poco del dolor de cabeza que sentía en aquel momento, de repente sintió una forma triangular, peluda y suavecita ¡eran sus orejas de perro! Sintió una repentina curiosidad de ver sus manos y ¡también estaban sus garras! Miro hacia el exterior de la cueva y aun era luna nueva, lo más raro era que sintió dos presencias con su mismo olor a su lado ¿Qué es lo que está pasando? Esa era la pregunta que tenía el medio demonio.

Segundos después escucho a su lado un peculiar gruñido, su curiosidad fue más fuerte y lo que descubrió casi le produce un infarto ¡su parte demoniaca estaba a su lado! Mirándolo confundido y a la defensiva, exigiendo una explicación que el mismo desconocida pero ¿si su lado demoniaco estaba ahí, será que también? Giro su cabeza al lado contrario y ¡también su parte humana estaba ahí! definitivamente ahora si el golpe en su cabeza lo había afectado ¿¡qué demonios había pasado!? ¿Por qué sus otras mitades estaban ahí? ¿Dónde estaba la maldita sacerdotisa del demonio? esas preguntas estaban atormentando al confundido medio demonio.

De repente su instinto le recordó que su Kagome también había estado ahí, solamente esperaba que no le hubiesen hecho algún daño, pero se tranquilizo casi de inmediato al olerla en frente de el sana y salva, ¿tal vez ella pudiera decirle lo que en realidad había pasado? así que decidió saciar su curiosidad y le pregunto.

- oe Kagome... ¿Qué demonios paso?-

Kagome no podía emitir ninguna palabra, con todo esto se había olvidado hasta de respirar dé la impresión, la mirada de los tres Inuyashas estaba fija en ella, la miraban con un dije de confusión y temor por lo que ella pudiera decirles, apenas balbuceando ella logro responder.

- ¿No...no...recuerdas nada... de lo que...paso?-

Inuysha trataba de hacer memoria pero solamente recordaba lo que había pasado antes de que sucediera eso, su pequeña conversación con Mizuki y una radiante luz que lo había paralizado y después de ahí no recordaba nada.

- Solo... recuerdo que una mujer estaba en lo profundo de la cueva...- ya no pudo continuar por que su parte humana lo interrumpió,

Y yo recuerdo que aquella sacerdotisa... creo que se llamaba Mizuki...le pregunto al medio demonio si quería deshacerse de mí...- dijo la parte humana con un tinte de rencor hacia el medio demonio.

-Es... Cierto- gruño el youkai, ya que al ser mas parte animal, le costaba hablar como los humanos, apenas sabia pronunciar unas cuantas palabras. Afortunadamente el humano y el hanyou podían entenderle.

- Es cierto lo que dices demonio, el hanyou se quería deshacer de nosotros ¡quería quedarse con Kagome para el solo!- acuso el humano a un sonrojado medio demonio, Kagome también estaba sonrojada por las declaraciones de Inuyasha humano, y ¿si era verdad que Inuyasha la amaba? Pero luego le venía a la mente Kikyo, no Inuyasha no la amaba solo la veía como una amiga y su detector de fragmentos.

- ¡Eso... no es cierto yo no quiero a esa niña tonta para mí- Inuyasha aun seguía sonrojado, el sabia que lo que su parte humana decía era verdad pero nunca lo admitiría en frente de la chica.

- mentira, si la quieres- Inuyasha humano sonreía con satisfacción al poner a su parte de medio demonio en apuros, era como su pequeña venganza por desear deshacerse de el.

- Es... Verdad-

y por primera vez la parte demoniaca y humana de Inuyasha se ponían de acuerdo en algo, ambos sonreían con arrogancia, mientras el semi demonio continuaba furioso negando todo lo que ambas partes decían.

- ¡Mentira, mil veces mentira! -

- ¡Es verdad te querías deshacer de nosotros!- Seguia acusando el humano mientras se ponía de pie y en unos pasos se posiciono en frente de su parte semi demoniaca, mirándolo con furia contenida.

- ¡Mentira, ni siquiera me dieron oportunidad para pensar si quería deshacerme de ustedes! Esto que nos hicieron no fue por voluntad propia - Kagome harta de la discusión trato de separar a tres Inuyashas que casi estaban a punto de matarse ya que estaban en posición para pelear, las otras dos partes estaban en desventaja ya que el medio demonio tenía a colmillo de acero con él.

- ¡Ya basta! ¡Por el amor de dios! ¡ya dejen de pelear!- y ante esta orden los tres se quedaron quietecitos, Kagome dio un suspiro de cansancio, en eso oyó unos pasos a la entrada de la cueva y diviso cuatro figuras ¡por fin sus amigos habían llegado!

Sango, Miroku, Shippo y Kirara tampoco podían creer lo que veían, no sabía si era una alucinación colectiva ya que todos veían lo mismo o solamente que por arte de magia Inuyasha decidiera tener copias de sí mismo, el monje ya cansado de pensarle mucho a la situación decidió hablar.

- Señorita Kagome, Inuyasha ¿nos pueden explicar que está pasando aquí?-

Y ante tales palabras Kagome les comenzó a narrar todos los hechos ocurridos; desde las palabras que Mizuki le dijo a Inuyasha, hasta como debería romper el hechizo. Todos estaban impresionados y en medio de la plática y Kagome se quedó paralizada ya que la parte demoniaca de Inuyasha se sentó detrás de ella y la abrazo, Kagome sentía la nariz del demonio enterrada en su cuell oliéndola, un profundo sonrojo se instalo en sus mejillas, no se podía mover asi que el demonio lo tomo como una respuesta y continuo con su labor, oliendo el dulce olor de su hembra. Por lo que el medio demonio y el humano furiosos trataron de quitarlo de encima.

- ¿¡Que carajos crees que estas haciendo!?- dijo el medio demonio furioso con su parte demoniaca

- Maldito Inuyasha ¿¡por qué putas abrazas a MI Kagome!?- dijo Inuyasha humano enfatizando el "mi", el solo estaba defendiendo lo que era suyo y por suerte él no era tan indeciso como su parte de medio demonio, el sí tenía sus sentimientos definidos y el iba a pelear por su Kagome costara lo que costara.

- Kagome... Mía- pudo decir apenas el demonio. Esa hembra era de el y nadie, incluido el mismo iba a quitársela.

- ¡Ella no es tuya! ¡y me vale que estés cerca de ella para no matar a nadie y controlar tus instintos asesinos!-

- ¡Es verdad lo que el patético humano dice!-

Lo único por lo que ambos estaban preocupados era el instinto animal del demonio, ambos sabían lo difícil que siempre resultaba controlar esa parte de ellos, no temian por Kagome ya que afortunadamente los sentimientos que poseía por ella la mantenían a salvo. Ellos temian por la vida de sus amigos, ya que su parte demoniaca no distinguía entre aliados y enemigos, para el todo ser vivo era presa que cazar.

- A quien le dices patético, recuerda que somos la misma persona estupido. -

- Kagome... ser mia. - El demonio aun seguía abrazando a la chica mientras los otros dos tiraban de las mangas de la túnica sin éxito.

- ¡Que no es tuya! -

- Es cierto no es tuya, ¡es mía!-

- ¡Tampoco es tuya!-

Inuyasha en vano seguía discutiendo con el mismo, se había rendido en alejar al demonio de Kagome pero su parte humana insistía en decir que Kagome era de el y eso lo ponía de mal humor.

- ¡Que si!-

- ¡Que no!-

- ¡Que si!-

- Mía...-

- ¡Cállate estúpido demonio-

- ¡Si cállate!-

Kagome solamente suspiraba, no tenia caso meterse en esta pelea, Inuyasha demonio todavía la tenia abrazada y no le incomodaba en lo más mínimo la noche era bastante fría y un poco de calor no le venía nada mal, mientras no la matara estaba bien para ella, además se sentía feliz porque los tres inuyashas se pelearan por ella y no por Kikyo mejor dormiría en brazos del demonio, estaba cansada de tantas emociones por hoy ya mañana seria otro día.

Miroku, Sango y los demás solamente eran espectadores de la pelea entre los tres Inuyashas, kagome se había dormido y cuando los inuyashas lo notaron dejaron su discusión, ¡por fin un poco de paz! les quedaba claro que no se iban a detener por nada del mundo en cuanto a pelear por Kagome, a excepción del medio demonio, él no iba a dejar descubrir su sentimientos tan fácil ya que como iba a pelear contra el mismo si no sabía lo que quería, así nunca romperían el hechizo pobre Kagome ¿lo que le esperaba mañana? Ahora solo se iban a dedicar a descansar ya se preocuparían por eso mas tarde.

Continuara...

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