Capítulo Veinticinco
Capítulo 25
Había pasado hora y media desde que Liam llegó al Hotel Royal’s para encontrarse con su cita a “ciegas”.
«¿Le habrá pasado algo?»
Se preguntaba mientras volvía a mirar el reloj.
Uno de los meseros, se le acerca y le ofrece un poco más de vino.
—No, gracias—dijo al muchacho. Sacó su tarjeta de crédito dorada y le entregó para que se cobrara.
«¿Debería marcarle al celular?...Aunque, ella no sabe qué iba a tener una cita conmigo. Mmm…»
—Madre, todo es tu culpa. —suspiró enojado.
El mesero regresó con la tarjeta de crédito con su recibo, y se los entregó.
—Gracias por su visita, Señor Gilmour.
—No hay de qué.—Intentando no mostrar su rostro molesto, respondió con una gran sonrisa hasta salir del vestíbulo.
«¡No debí hacerte caso, mamá! Hoy pude haberme adelantado con las inspecciones de Gilmour’s. Seguro Susan estará ocupada... Bueno, tendré que hacer otra cosa entonces…»
Mientras esperaba que uno de los botones del Hotel trajera su carro, sacó su celular y marcó el número del pequeño mono.
—¿Miss Liam?—preguntó Rosa—¿Por qué me llamas tan temprano? ¿Acaso me extrañas? ¿Extrañas mi dulce compañia?
—Rosa, no estoy de humor…
—¡Es broma!—reía ella en la otra línea—Entonces, ¿A qué se debe tu llamada?
—¿Puedo ir a tu casa?
—Como quieras
—Ok, en quince minutos estoy allá.
Guardó su celular en el bolsillo y se dirigió hacia su carro.
Bajando las gradas, una joven corriendo como el “Correcaminos” pasó por su lado. Él, inmediatamente reconoció a esa persona y fue tras ella.
—¡Susan!—la cogió del brazo y ésta volteó sorprendida.
—¿Liam?
***
Hace unos instantes, en el dormitorio de Maggie…
—¿Quién es Liam? —preguntó ella a su hermana después de escucharla hablar por teléfono.
—El día que regresé a la casa, ¿no recuerdas que vine con un hombre bien vestido?
—Mmm… ¿el viejo barbón?
—Sí, ése. —asintió ella mientras se echaba en la cama de su hermanita.
—¿Por qué lo llamas Miss Liam? Creí que sería, porque parecía un príncipe, al igual que Jules…pero veo que no.
—¡Ya te dije que Jules es una princesa! Además, Miss Liam podría ser un príncipe, si se lo propone.
—¡¿Ah?!—reía Maggie descontroladamente
—¡¿Por qué te ríes?!
—¡Es que ese señor es muy viejo para ser un príncipe!
—¡Entonces que sea un rey!
«¡¿Eh?! ¿Qué estoy diciendo? ¿Miss Liam un rey? »
—¡Una reina!—rectificó rápidamente—¡Sí, Miss Liam es una reina al lado de Jules!
—¡Deja de decir que Jules es una mujer!
—¡Tranquila! Solo bromeo, hermanita. Pareciera que te gusta, Miss Jules…
—¡Me gusta! ¡Y no solo eso, lo amo!—exclamó emocionada.
—¡¿Qué?! Solo lo conoces desde…¡Ayer!
—¡¿Y?! ¡Fue amor a primera vista! —exclamó romántica tocando sus mejillas por la vergüenza—¡Como en los cuentos de hadas!
—¡Estás loca! — Usando sus dedos, restó sus edades—¡Él te dobla la edad, niña!
—¡Los años no interesan en el amor! ¡¿Qué son doce años?! Este año cumpliré trece y el próximo, catorce; y el próximo próximo, quince; y el próx-
—Te recuerdo que él también cumplirá años—la interrumpió mientras se levantaba de la cama—Ya habrá un niño de tu misma edad que te llegue a gustar.
—¡No, no, no! ¡Solo tengo ojos para Jules!
—Mmm…—suspiró resignada—Entonces si quieres gustarle a Miss Jules, te recomiendo que quites esa pintura de tu cabello. ¿Debes verte bonita para tu príncipe, no?
—¡Tienes razón! ¡Gracias, hermana!—corrió a abrazarla—¡Eres la mejor!
—¡Lo sé!
—¡Le diré a mamá que me lleve a una peluquería, ahora mismo! ¡Oh! ¡Y también le pediré que me compre ropa! Tal vez una blusa, o una falda nueva. ¡O ya sé! ¡Un vestido nuevo!
Rosa bajando las escaleras, escuchaba como Maggie le pedía a su mamá para salir juntas.
—¡Woah! —Exclamó asombrada—¡Al parecer regresó la antigua Maggie!
Su madre emocionada al ver que su hija menor había vuelto a ser ella misma, cogió rápidamente su cartera y salieron ambas de la casa.
—¡Claro…! ¡Me dejan sola! ¿Al menos debieron despedirse, no?—hablaba sola la hija mayor mientras se aproximaba a la cocina—¿Por lo menos estará hecho, el almuerzo?
Todas las ollas se encontraban ordenadas en su sitio, la mesa estaba limpia y la cocina, sin usar. Abrió la refrigeradora y lo único que pudo encontrar comestible, era un pequeño vaso de pudín de chocolate.
—A nada…—dijo ella rompiendo el plástico que lo cubría.
Tomó una cuchara de la mesa y se dirigió hacia la sala.
—¡Ay, ojalá este dando algo bueno!—se tiró hacia el único sillón de la casa y prendió el televisor.—Cierto… Miss Liam dijo que vendría en quince...¿Habrá pasado algo?
***
—¿Estás bien?—preguntó Liam a Susan, al notar que su bata de doctora, estaba con algunas manchas de sangre—¿Te pasó algo?
—¿Eh? No, no, no. Un joven tuvo un accidente de moto, así que esa sangre es de él, no mía—reía avergonzada mientras se quitaba la bata.
—Me alegro que no sea tu sangre.
—Discúlpame, Liam. Debo irme, tengo que reunirme con alguien.
—¿Así?
—Sí, aunque no recuerdo donde me iba a reunir con él…
«¿Debería decirle que soy yo?»
—Tendré que tomar el ascensor, por si acaso.
—Te acompaño.—mencionó Liam acercándose a ella.
—No, no te molestes.
—No, la verdad es que yo también debo reunirme con alguien.
—¡Oh, entonces subamos!
Dentro del ascensor, Liam observaba como Susan mirándose con el reflejo de la puerta, intentaba arreglarse el cabello.
—¿Tendrás una cita?—preguntó él.
—Una cita a ciegas…—suspiró entristecida.
—¿Por qué esa cara? Tal vez tu cita sea alguien agradable.
—No, es eso. Mi padre me suplicó a que vaya a conocer al hijo de una amiga suya. Ambos habían hecho un acuerdo, si es que yo me llegara a enamorar de ese hombre, debo aceptar comprometerme con él. ¿En qué siglo estamos? ¿Siglo XIX?
«Creo que debo decirle que soy ese hombre»
—¡Te juro que quería estrangular a mi padre por meterme en esta cosa! ¡Aun soy joven para pensar en matrimonio! ¿Cómo una mujer se puede enamorar de un hombre tan rápido? ¡Ni que fuera una púber!
—Sabes, yo-
—Además, de seguro no está esperándome. Llevo una hora de retraso. Se habrá ido molesto del hotel y le habrá dicho a su madre que soy una mujer irresponsable. ¡Soy doctora, no tengo un horario fijo!
«No me he ido»
—¡Ay! ¡¿Sabes qué?! ¡No me importa lo que piense ese tipo! ¡Seguro es feo!
«¡¿Feo?!»
—¡Viejo!
«¡¿Viejo?!»
—¡Y aburrido!
«¡¿Aburrido?!»
—¿Y tú, Liam? ¿Con quién te vas a reunir? ¿Con alguien del trabajo?
—Pues…Me iba a reunir con una señorita, hace una hora. Su padre es un viejo amigo de mis padres, pero creo que no podré salir con ella, ya que piensa que soy feo, viejo y aburrido.
—¡¿Qué?!—gritó atónita apoyando su espalda en la pared—E-Esto, esto yo-
Liam viéndola completamente en shock, sonrió.
—¡Lo siento! ¡En serio, lo siento!
—No te preocupes.—respondió él.
La puerta del ascensor se abrió y Susan vio que había un bar en aquel piso.
—¿Ahora qué sabes que soy yo tu cita? ¿Quieres acompañarme?—preguntó Liam mientras salía del ascensor.
Ella a un adentro, le respondió cabizbaja—¿Seguro que quieres salir conmigo? ¿Después de que no te llamé el otro día, y que además dije esas cosas feas de ti?
—¿Y por qué no?
—¿Ah?—lo miró sorprendida.
—Comencemos de nuevo—dijo acercándose a ella—Soy Liam Gilmour, mucho gusto.
Susan observando su mano esperando a que fuera estrechada por ella, sonrió aliviada.
—Soy Susan Becket, el gusto es mío.
***
—¿No dijo que vendría? —se preguntaba Rosa observando la calle por la ventana de su dormitorio—Si iba hacer otra cosa, debió avisarme. Hubiera ido a la casa de su madre y habría robado algo de comida.
Aburrida y hambrienta, se lanzó hacia su cama como un saco de arena y cogió su laptop para revisar su Facebook.
—Tiempo que no entraba a esta página. ¿Habrá pasado algo interesante?... Solitudes de amistad, no te conozco, no te conozco, ¿quién eres?, no te conozco, no me caes. ¡¿Qué?! ¡¿Jules Klein?!
Presionó aceptar e inmediatamente Mr. Klein le escribió.
Jules Klein: Hola, Rosa. Soy yo, Jules. Estoy usando el nombre que inventaste el otro día. Me fue difícil encontrarte. ¿Por qué no estás con tu nombre?
Ross Wood: Mmm… Cierto, lo cambiaré.
Jules Klein: Me acabo de crear una cuenta en esta página. Veo que tienes varios amigos. ¿Cómo hago para tener más qué tú?
Rosa Wood: ¡Listo! Mmm... Te recomiendo que no agregues a extraños. Solo a tus amigos.
Jules Klein: ¿Mis amigos?
Rosa Wood: Sí, ¿acaso no tienes amigos?
Jules Klein: ¡No seas tonta! Claro que sí tengo. Es solo que los ricos no usamos redes sociales por seguridad y privacidad.
Rosa Wood: ¿Entonces por qué te creaste una?
Jules Klein: Quería hablar contigo.
«¡¿Conmigo?! Mmm…al parecer soy su única amiga...»
Jules Klein: Sabes… Estuve revisando tu perfil, y vi que tu cumpleaños cae este jueves. ¿Por qué no me lo dijiste?
Rosa Wood: ¿Qué? ¡¿Ya se acerca ocho de febrero?! Que rápido pasa el tiempo…
Jules Klein: Salgamos ese día.
Rosa Wood: ¿Puede ir Maggie con nosotros?
Jules Klein: ¿Maggie?... ¡Ah! Tu hermanita.
Rosa Wood: Sí
Jules Klein: ¡No!
Rosa Wood: ¡Hey! ¿Por qué no? ¡Si ella no va, yo no voy!
Jules Klein: ¡Vas a cumplir 18! Yo a tu edad, tuve una fiesta salvaje en mi yate en Acapulco. Deberías celebrarlo así.
Rosa Wood: ¡Te recuerdo que soy pobre!
Jules Klein: Cierto… ¿Entonces, vayamos a una discoteca de tu zona?
Rosa Wood: Mmm... ¡Ok!
—¡Hermana, ya llegué! —gritaba Maggie desde el primer piso.
Rosa cerró su laptop y salió de su dormitorio para ver su transformación.
—¿Cómo luzco?—preguntó Maggie agitando su larga cabellera.—¿Bonita, no?
—Sí, muy bonita—asintió acercándose a ella—¡Has vuelto a ser tú! ¡Gracias!—dijo dándole un gran abrazo de oso.
—¡Me asfixiasss!
—Compramos pizza para almorzar, Rosa. Ya voy a servir.—terció su madre desde la cocina.
—¡Ok!
Sin quitar los brazos alrededor de Maggie, Rosa se dirigió a donde estaba su mamá.
En eso sonó su celular.
—¿Liam?
—Rosa, perdón, pero no podré ir a tu casa.
—Ah, no te preocupes. Ni me había acordado que vendrías.
—Qué linda…
—¿Mucho trabajo?
—¿Ah? Sí-sí, trabajo.
«Está mintiendo... ¿Por qué lo hace?»
—Mañana te llamo, ¿ok? Adiós
«¿Acaso me estaría planeado una fiesta sorpresa?»
—¿Por qué te llama mucho ese hombre? ¿Son novios?—preguntó Maggie—Si le sigues diciendo Miss Liam, te dejará.
—¡¿Ah?!
—¿Cuántos años tiene?
—Treinta
—¡Se llevan trece años! iEs más de lo que yo me llevo con Jules! ¡Es injusto! Si tú puedes estar con ese señor, ¿por qué yo no con Jules?
—¡Miss Liam no es mi novio!
—¿A no? ¿Entonces qué es?
—Él es-
«Cierto, ¿Miss Liam y yo que somos? Su madre nos considera hermanos, pero yo no lo veo así…Es muy viejo para ser mi hermanito»
—Él es... ¡mi mejor amigo!
—Ah…ya veo…
«¡Sí, eso somos! ¡Solo amigos! Somos como Bob Esponja y Patricio, como Sherlock y Watson, como Batman y Robin, como Tom y Jer-
—Te dejó en la friendzone, ¿verdad?
***
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Gracias por sus comentarios y votos las amo :D
Mañana contestaré los comentarios del cap anterior, estuve ocupadita u.u, pero si los leí ♥ Ahora ya sabemos que edad tiene Jules :D
¿Qué pasará ahora? Ta ta ta TAAAAAN jejeje Nos vemos ♥
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