Capítulo Final
Capítulo Final
Y había llegado el día. Primero de marzo. La celebración del centenario de Gilmour's y King's estaría llevándose a cabo en Royal's, el mismo edificio donde había sucedido el accidente de Rosa en la pasarela. ¿Volvería Gilmour's estar en el ojo de la prensa? Celebridades, empresarios, políticos y hasta algunos miembros de la familia Real estaban presentes en la ceremonia. Nadie quería perderse esta gran fiesta, ya que iba ser un acontecimiento ver a dos de las mejores empresas en Europa, que por décadas de enemistad y de "guerra", iban por fin a ser las paces enfrente de cientos de personas. O eso era lo que habían declarado a los medios.
Mientras los invitados se acomodaban en el salón principal, en una suite presidencial, la señora Gilmour no dejaba de ver a su pequeño mono de pies a cabeza.
—Hasta ahora no ha dicho como luzco—dijo Rosa acercándose a ella—¿Acaso me veo rara? A decir verdad me siento así, este vestido aprieta demasiado mi barriga...¡Oh! ¡Mamá! ¡Papá!—saludó al verlos entrar por la puerta.
—¡Rosa! ¡Ay, que bella te ves!—exclamaban sus padres mientras iban a abrazarla.
—¡Gracias, lo sé!—sonreía el pequeño mono haciendo un intento de pose "sexy".
—¡Miren ese vestido!—señalaba Maggie acercándose a su hermana—¡Te queda precioso! ¿Te lo regaló mi Príncipe Jules? ¡Ay, es un encanto!
Judith se apoyó en una de las ventanas de la habitación, observando a la familia Wood abrazando a la hija mayor. Al parecer estaban orgullosos de ella, y no eran los únicos. La niña uniceja con una peculiar personalidad que había conocido hace varios meses, lucía... diferente. No solo era el vestido rojo, el maquillaje, o las joyas, sino la actitud que mostraba. Judith sabía que borrar los defectos de Rosa, no era la solución. Si hubiera eliminado su ingenuidad e impulsividad, ¿quién sería Rosa ahora?
—¡Te estaremos tomando bastantes fotos, hija! ¡Suerte!—se despedía la madre de Rosa despegando a su hija menor y a su marido de Rosa—¡Te queremos!
—¡Yo también los quiero!
La puerta se cerró y Judith sacando su libro rosa de su cartera se acercó a su "aprendiz".
—Felicidades, Rosa.
—¿Por qué me lo entrega?—preguntó sorprendida.
—Mi trabajo...culminó aquí.
—¿Qué? Pe-Pero aun no me ha enseñado el décimo mandamiento.
—No es necesario.—Sonrió tomándola de las manos—Hasta tú misma me has dado una lección de eso.
—¿A qué se refiere?
—Míralo por ti misma.
Judith soltó sus manos y mientras pasaba lentamente las hojas, los recuerdos se aproximaban a su mente. Aquellos días que sufría para convertirse en una "Dama", ¿habrían dado por fin sus frutos? Al llegar al décimo "mandamiento". Rosa giró a ver a Judith, y esta con ternura en los ojos, le dijo que lo leyera.
#10 Una dama nunca deja de ser ella misma.
¿Parece sencillo, no es así? Pero a decir verdad, no lo es. Varias jovencitas se desvían en el camino de la lección, por vanidad, sin embargo si has llegado hasta aquí, sabiendo que a pesar de que ha habido cosas que cambiar en ti, sigues siendo la misma sencilla mujer que tus seres queridos conocen. Felicidades, lograste tu objetivo. Nunca dejes de ser tú misma por nadie ni por nada. Se libre y auténtica. La vida es tranquila, alegre y optimista; en otras palabras, la vida es color de rosa. ¿Y por qué rosa? Rosa es la mezcla entre el rojo —fuerza—y el blanco—pureza, ambos elementos que representa no solo una Dama, sino a una mujer.
El pequeño mono volteó la última página, y se encontró con aquel dibujo de una dama, que ella misma había dicho que algún día lograría verse así. Ella no tenía ni la más remota idea que al fin...había llegado ese día.
—Gracias, en serio gracias por todo—dijo ella entre lágrimas mientras abrazaba fuertemente a su instructora.
Al parecer esta pequeña "rosa" había por fin florecido.
***
—¡Buenas tardes, mi nombre es Lucas Ford! Y hoy, tengo el honor de ser el animador de este acontecimiento sin precedente. Hace 100 años exactamente...
«¡¿Otra vez ese señor?! ¡Quería a Ryan Seacrest!» regañaba Judith mentalmente mientras con una gran sonrisa posaba ante las cámaras.
Por otro lado, Liam quien se encontraba sentado a su lado; sigilosamente enviaba un mensaje de texto a través de su celular.
—¿Qué haces?—preguntó su madre sin quitar su fingida sonrisa.
—Ahora vengo.
—¿Qué?
Liam se levantó de su asiento y tratando de no llamar mucho la atención de la gente se acercó a uno de los ascensores. ¿Adónde se dirigía?
"Te veo en 5 minutos.
—Liam"
Rosa al leer ese mensaje en su celular, no podía evitar sonrojarse. ¿Para qué quería Liam encontrarse con ella a solas? ¿Acaso esta era la oportunidad de Rosa para decirle todo lo que sentía por él? Esta vez sentía que debía ser más cuidadosa, y no declararse tan toscamente como lo hizo con Colin. Pero... ¿Cómo?
En eso, escuchó a alguien tocar la puerta.
«¡Ay, no! ¡Ya no tengo tiempo para ensayar!»
Sé acercó a la puerta, y acomodándose su cerquillo, abrió la puerta.
Rosa esperaba encontrarse con su "amada" Miss Liam, sin embargo... tuvo otra visita.
—¡¿Susan?!—Exclamó estupefacta, dejándola a la otra entrar—¿Qué haces tú aquí?
—Tú y yo, necesitamos hablar.
***
Mientras el señor Ford seguía presentando, Jules no sabía por dónde mirar, las cámaras le tomaban fotos a cada instante. Él necesitaba por lo menos un segundo libre para respirar, y no era que el odiaba ser el centro de atención, sino que la prensa quería fotos de la familia King's.
—¿Y Julian, aun no llega?—preguntó el padrastro de Jules.
—Ojalá hayan atropellado a su hijo—contestó Jules tomando de pequeños sorbos su champagne.
La madre de Jules enojada susurró sin dejar de mirar a su copa—No te conviene portarte así, Jules. Recuerda que puedo hacer que Julian sea el nuevo CEO de la empresa.
Escuchando eso, furioso, se alejó de la mesa y se acercó a su asistente, quien se encontraba cerca de los servicios higiénicos.
—¿Sí, señor?
—¡Te dije bien claro que no dejaras entrar a mi madre, ni a su amante aquí!
—¡Lo-Lo siento, señor! Su madre amenazó con despedirme sino la dejaba ingresar.
—¿Acaso se te olvida? ¡Yo soy tu jefe! ¡No ella! Pero, ¿sabes qué? Estás despedido.
—¿Eh? ¡No, señor! ¡Por favor, no! ¡Se lo suplico! ¡Tengo una familia que mantener!—suplicaba el hombre de rodillas.
—¡Suéltame!
Cerca de ellos, se encontraba Maggie saliendo del baño de mujeres, ella al ver a su "príncipe azul" libre de la prensa, corrió a saludarlo, pero en eso; observó cómo Jules intentaba sacar a un hombre de sus piernas.
—Príncipe Jules...
Jules alarmado volteó a verla.
—¡Maggie! ¿Qué haces aquí? Ve con tu familia.
—¿Por qué tienes a un hombre sujetándose en tus piernas? Y llorando... —preguntó asustada—¿Acaso... así tratas a la gente cuando te molestas?
—Pu-Puedo explicarlo—dijo dando un paso hacia ella.
—¡De-De-Debo irme!—indicó corriendo de allí.
—¡Maggie!—gritó intentando seguirla, sin embargo; su "ex asistente" tenía acorralada a sus piernas—¿Si te vuelvo a contratar, olvidarás lo que acaba de pasar?
—¿Eh? ¡Sí, sí, sí, señor! Memoria borrada.
—Entonces, suéltame.
—¡Sí, señor!
Jules teniendo el camino libre, fue tras la pequeña Maggie. ¿Qué podía hacer? Este día que se suponía que todo saldría perfecto, pero desafortunadamente no sucedía así. Y ahora viendo que la hermana menor de Rosa le tenía miedo. Tenía el presentimiento que cuando su "rosquita" se llegará a enterar, le daría una "lección". Pero eso no era todo, sabía que Maggie sentía algo por él. Y no le agradaba la idea de dejar de escucharla llamarlo "Príncipe Jules".
Aunque Jules bajaba las escaleras tras de Maggie, gritándole que parara, Maggie seguía corriendo sin mirar atrás... y tampoco donde pisaba. En eso, sin que ella se diera cuenta, sentía como su cuerpo flotaba en el aire.
—¡Maggieee!—gritó Jules estirando su mano para poder salvarla de la caída, sin embargo, le fue inútil.
La niña del susto cerró los ojos, esperando que su caída sea lo menos dolorosa posible, pero de repente, sintió como unas manos la sostenían por completo. Ella sorprendida abrió sus ojos y se encontró con un joven de aproximadamente la edad de su hermana mayor.
—¿Te encuentras bien?—preguntó el chico.
—Sí...—respondió tímida—Gra-Gracias por salvarme.
El chico le sonrió, y observando las escaleras se encontró con el CEO de King's, mostrándose aliviado de que Maggie estuviera a salvo, pero además enojado cuando vio quien era el "héroe" de Maggie.
—¿Y esa cara?—preguntó el joven.
—Había dicho bien claro a esos ineptos que no te dejaran entrar.
—¿Por qué deberían seguir haciéndote caso? Si al fin y al cabo, mamá quiere que yo sea el CEO de la empresa.
Jules y Maggie al oír eso quedaron estupefactos. ¿Estaría hablando en serio?
—Me temo que es hora de "revocar" al último King.
***
—¿Cómo lograste entrar aquí?—preguntó la pequeña Rosa a Susan.
—Eso no interesa, Rosa—contestó ella tomando asiento.
—¿Acaso piensas sabotear el centenario, solo porque Liam te plantó?
—¿Ah?
—¿No es eso?
—¿Cómo piensas que voy hacer un escándalo? ¡Mi carrera correría el riesgo!
—Aaah, cierto...¿Entonces por qué viniste?
—Toma asiento—le indicó la doctora—Quiero hacerte una pregunta.
—¿Qué cosa?
—¿A ti... te gusta Liam?
Mientras Susan esperaba una respuesta de su "enemiga", Liam caminaba lentamente hacia la suite donde ellas se encontraban. Antes de tocar la puerta, escuchó como la voz de Susan y de Rosa se escuchaban desde adentro. ¿Cómo fue que había entrado Susan a Royal's? Al parecer la seguridad no era tan buena.
—Respóndeme. ¿Te gusta Liam Gilmour?
Rosa no sabía si estaba bien responderle, sin embargo; sentía algo dentro de ella que le decía que era momento de liberar ese sentimiento.
—¡Sí!—asintió sorprendiendo a Liam desde afuera.
—Lo suponía...—susurró Susan decepcionada.
—¡Me gusta, Liam! Y no creo que solo sea solo un gusto por gustar. Él sabe cómo calmarme cuando estoy furiosa, sabe mis virtudes y defectos. ¡Sabe todo de mí! Y creo que yo también se todo de él. Él y yo, tal vez seamos completamente opuestos. ¡Y ni que hablar, de la edad! Pero, ¿sabes qué? Eso ya no me importa. Haré lo que sea para que él sea feliz, y jamás de los jamases permitiré que le hagan daño, sea que este o no este a su lado. O bueno, si él me hace enojar tal vez allí sí...
—Supongo que no podré contra eso—dijo Susan con una pequeña sonrisa al recordar que Liam le había dicho lo mismo de Rosa.—Creo que ahora se por qué le gustas...
—¿Ah? ¿Yo, gustarle?—preguntó exaltándose de la alegría.
—Eh...—Al parecer no sabía que Liam aún no se había declaro a su "enemiga"— Oye, ya me tengo que ir—avisó levantándose apresurada de su asiento
—¡Espera, Susan! Explícame bien, ¿en verdad le gustó a Liam?—volvió a preguntar el pequeño mono acorralándola por la cintura.
—¿Por qué no le preguntas tú mismo?—diciendo esto cogió el mango de la puerta—¡Suéltame, Rosa!
Al abrir la puerta, se llevó una sorpresa al ver a Liam apoyado en la pared de al frente con el rostro enrojecido—Oh-oh...Bueno, yo los dejo solos.
—¡Susan, espera! ¡No me has dicho que me veo linda!—exclamó Rosa mientras la intentaba seguir en el pasadizo, mostrando su rostro de chimpancé emocionado.
—¡No me sigas, ve con Liam!—exhortó Susan deteniéndose por un rato.
Rosa al ver que estaba quieta, se abalanzó a ella y la abrazó.
—¿Qué tienes? ¡Al que debes abrazar es a él, no a mí!
—Gracias, Susan.
Susan sin saber que decir a eso, acarició su cabellera e intentó escapar diciendo—Creo que abajo te esperan, debes ir. ¡Rómpete una pierna!
—¡Gracias! Espera un momento... ¡Yo no voy actuar!
—Lo digo en serio.
—¡¿Qué?!
—Mentira—rio separándose de su "ex enemiga"— cuídate, Rosa.
—Cuídate.
—¡Y tú también, Liam!—exclamó desde lejos al hombre "pegado" en la pared.
Al despedirse Susan de Rosa y de Liam, ella sentía que estaba haciendo lo correcto. Liam no había cometido el peor error de su vida al no casarse con ella. Su lugar no era estar al lado del dueño de Gilmour's, sin embargo, ella no permitiría que cualquier mujer lo tomara. Es por eso que dejó que Rosa se acercará a él. Era la única mujer a la cual podía confiar.
Después de que Susan tomará el ascensor, Rosa se apoyó en la puerta de su dormitorio para quedar así frente a frente a Liam.
—Al parecer te ha impactado saber que me gustas, ¿verdad?—preguntó la pequeña Rosa moviendo la cabeza de a lado, a lado.
Liam la miraba sin poder decir una palabra. Le revoloteaban varias cosas por la mente. ¿Acaso esto era real? Se habían gustado por mucho tiempo y ellos ni tenían la menor idea.
—Oye, deberías decir algo. ¿Así tratas a la chica que te gusta?
Liam viendo como la chica que le gusta se quejaba, se acercó a ella. Y cogiéndola de las mejillas, le besó en la frente; colocando a la pequeña Rosa aún más roja que su vestido.
—Oye... no debes tomar así de sorpresa a las chicas.
Sin poder contener la felicidad, Liam la volvió a besar en la frente.
—¡Oye!
Luego en la mejilla, a lo que Rosa se quedó callada esperando a que el siguiente beso sea en labios.
—Rosa.
—¿Sí, Miss Liam?
—Te quiero.
***
Faltaban pocos minutos para mostrar la sorpresa de King's al público. Rosa debía presentarse y convencer a la prensa que ella merecía estar donde está. ¿Llegaría Rosa a agradarle al público?
—Gracias Ford, por tus palabras—dijo Jules mientras le quitaba el micrófono—Como sabrán King's ha sido siempre una empresa de gran prestigio. Y ha llegado a donde está gracias a mí. Y gracias a mí, mi empresa ha logrado superar otras cadenas departamentales con varios años en el mercado. Y ahora, que mi empresa celebra cien años, gracias a mi difunto abuelo quien lo fundó. Les tengo una gran sorpresa.
—Patético—susurró Julian desde su asiento al ver como su hermanastro enfatizaba "mi" a cada momento.
—Hoy King's les presenta su nueva imagen. Siempre hemos representado la elegancia en su totalidad, sin embargo; hemos pensado que el público juvenil aquí presente, necesita sentirse identificado con alguien que pueda ser su reflejo emocionalmente. Una persona que comete errores como cualquiera, y que nunca dejará de luchar por su meta. Damas y caballeros, les presento a Rosa Wood.
Las personas se colocaron de pie y empezaron a aplaudir a la joven que subía al escenario. La gente había quedado maravillada por su belleza y la destreza que tenía en la pasarela. Pero eso no era todo, la prensa se había dado cuenta que era la misma chica que se desmayó en el concurso de Gilmour's. ¿Qué estaba sucediendo? ¿Acaso era una innovación de marketing?
Jules cedió el micrófono a su compañera, y está observando al público, les saludó.
—Me llamó Rosa, Rosa Wood. Tengo 18 años y...
Rosa no podía continuar su presentación, la gente murmuraba enfrente de ella, y ella misma sabía muy bien el motivo. Así que tomó aire, e intentó recuperar la confianza de la prensa.
—Hola, ¿cómo están?—se acercó a los reporteros, quienes se encontraban debajo del estrado—Usted, el de las gafas. ¿Veo que me recuerda de otro lugar? ¿No es así? —El joven nervioso asintió con su cámara—Y creo que también los demás. Saben, hace un año no tenía ni la menor idea que era lo que quería hacer. Era una chica enamorada que solo pensaba en estar al lado del chico que le gusta por siempre. ¿Suena absurdo, no? Pero así fue, hasta que conocí a unas personas que me ayudaron a abrir los ojos. Créanme que mi yo de ayer, no querría usar este vestido apretado y estos tacones altos. Si me hubieran visto como empecé a caminar con estas chicas, parecía un gorila enloquecido...
La gente empezó a reírse de su comentario, y Rosa con la mirada, buscó a su familia y continuó—Mi yo de ayer no se habría dado cuenta de lo que tenía, ni tampoco de lo que se perdía. Mi yo de ayer cometió muchos errores... Al ver que tenía la oportunidad de ser la imagen de King's, me dije a mi misma que cambiaría el estereotipo de "Reina Perfecta" de esta empresa. Así que me presentó como su nueva reina, una chica que no permite que el miedo la domine. Que se arriesga sin importar qué y que no temé en equivocarse. Mi nombre es Rosa Wood, pero pueden llamarme Reina del Desastre. Gracias.
Al terminar de decir su discurso, la gente se levantó de su asiento y empezaron a ovacionarla. Al parecer la gente estaba dispuesta a tener una nueva "Ángel de la Nación"
—¡Señorita Wood, señorita Wood!—la prensa no dejaba de tomarle fotografías y hacerle más preguntas—¿Así que fueron solo rumores sobre lo que pasó en el concurso de Gilmour's? ¿Sigue teniendo una estrecha relación con ellos?
Mientras Jules intentaba separarlos de su ahora imagen de la empresa. Liam, quien se encontraba sentado al lado de Judith, le preguntó por qué se reía.
—¿Reina del Desastre? ¡Qué ridículo nombre! Pero en fin, mi mono cumplió su sueño y Jules la cuidará bien. Ay...—suspiró tomando su copa de vino—como me hubiera gustado también sorprender al público con tu compromiso con Rosa, pero veo que será imposible que suceda eso algún día.
—No estés tan segura—respondió su hijo, sorprendiendo de inmediato a su madre—Creo que ahora me toca tomar el micrófono.
—¡¿Acaso ustedes- ¡Espera, William Gilmour II!
Liam con una sonrisa en el rostro empezó alejarse de su madre. Sabía que el matrimonio era un paso enorme. Ambos aún les faltaba un camino muy largo por recorrer. Sin embargo, no descartaba que un futuro, Wood cambiara su apellido por Gilmour.
***
Después de que Gilmour's y King's brindaran por la "tregua", el vals empezó a apoderarse de la noche. La gente no se resistía a bailar en parejas, a excepción de la pequeña Rosa, que había escapado de las hienas para no bailar con ellas. Se acercó al bufete y cuidadosamente sacaba aperitivos sin que nadie se diera cuenta. Pero de pronto, empezó a sonar una canción que ella muy bien conocía, "Close to you". Esa canción romántica y emotiva que a todas las parejas les gustaba, le perturbaba. ¿Y por qué era? Esa canción le seguía recordando a ese extraño joven sin rostro de su sueño. Dejó la comida e intentó huir de "Carpenters" inmediatamente, sin embargo, pudo ver como en su izquierda se acercaba Jules hacia ella. Volteó hacia a su derecha, y también Liam se aproximaba. ¿A quién debía aceptar? ¿A su jefe o al chico que le gusta? Quería que alguien la salvara de esta decisión.
En eso, una mano se acercó a ella antes que los otros.
—¿Me concede este baile?
—¡Sí!
La pequeña Rosa se dejó llevar por el hombre y para no ver los rostros de Miss Jules y Miss Liam, empezó hacerle el habla al joven.
—Disculpa, veo que tienes el logo de King's en tu pecho, pero no sé quién eres—dijo al no recordar a ver visto su rostro en el folleto que le dieron las hienas—¿Recién entraste a King's?—El joven solo la escuchaba—¿O eres practicante?
—Ninguno de los dos. Solo vine a visitar—contestó con mirada desafiante—Por cierto, mi nombre es Julian, Julian Clavier. Espero que seamos amigos, ya que... nos veremos más seguido, Rosa Wood.
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¿Colorin colorado, este cuento se ha acabado?
Hola, volví casi rápido :D ¿Cómo están? ¿Qué les pareció el último capítulo? ¡Quedó en suspenso! Pues, sí. ¿Y saben por qué? Porque soy mala ja ja ja *se rie como Cerebro del Laboratorio de Dexter* Mentira xD Resulta que *redoble los tambores* ¡Habrá 2da parte de esta historia! :D
Sí, sacaré un segundo libro titulado "Reina del Desastre" o ustedes prefieren "Queen of Disaster" ¿? Me escriben como lo quieren ;) No puedo creer que después de más de un año escribiendo esta historia, al fin lo haya terminado :') Bueno, 99% terminado, ya que habrá un mini epílogo donde sabremos lo que ha sido de la vida de nuestra pequeña Rosa después de presentarse como imagen de "King's" o diría...¿Calvier's? jajaja Un fuerte abrazo a todos, nos vemos :D ♥
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