🐉Capítulo 3🐉


¡Maldito Renling loco! ¡¿Estaba tratando de matarla?!... No, él no intentaba hacerle daño, si recordaba bien, Sabrina le había dicho una vez que las aves aprendían a volar lanzándose desde la altura, lo que Mei Shi hizo era solo un ritual natural por el cual pasaban todas las aves (que podían volar, porque había varias que no tenían esa capacidad).

La Bourgeois caía hacia el vacío, agitando desesperada sus brazos, que ahora eran alas, tratando de mantenerse en el aire, cosa que era realmente difícil.

Debes mantener la calma, Renren, si entras en pánico no podrás estabilizar tu cuerpo...— Al lado de Chloé apareció Ying Ying, el Renling águila. —Extiende tus alas y acerca tus patas a tu cuerpo, deja que el viento te abrace y te eleve, no luches contra el

Ella le hizo caso, acercó sus patas a su pecho y extendió tabdo como pudo sus alas. Pronto una brisa la golpeó y la hizo elevarse, mantener la estabilidad no fue tan difícil, con los consejos que le dio Ying Ying pudo mantenerse en el aire, planeando.

Estuvo así al menos unos 20 minutos, planeando alrededor del hotel, dejándose llevar por la fría brisa nocturna. Pronto el Renling de la Confianza, la ánimo a batir sus alas, arriba y abajo, Ying Ying la guío en pacientemente en aquel proceso, para él era como estarle enseñando a volar a un polluelo (lo cual era así, dado a qué la Bourgeois aún era una cría en crecimiento).

Tras otros 30 minutos de prácticas, volando solo alrededor de su balcón, la Bourgeois decidió aventurarse un poco más, después de todo, tenía que fortalecer los músculos de sus alas ¿No?.

Ella aterrizó con algo de dificultad sobre el parapeto del balcón, se tambaleó un poco hacia los lados, pero logro mantenerse en pie y fue elogiada por Ying Ying, que le dijo que fue un muy buen primer aterrizaje y también la elogio por haber avanzado tan rápido en el vuelo.

¿Qué podía decir? Ella era excepcional, totalmente asombrosa.

Los ojos el águila se posaron en Mei Shi, que estaba dentro de la habitación, sentado con las piernas cruzadas, meditando.

—¡Mei Shi! ¡¿Qué tal lo hice?!— Pregunto emocionada el gran águila, que veía con ojos brillosos al Protector.

—Lo hiciste muy bien, dominaste el vuelo en un tiempo realmente corto. Sin dudas eres alguien excepcional, Renren—

El escuchar aquellas palabras ser pronunciadas por el Renling, hizo que el corazón se Chloé se llenará de felicidad y orgullo. 

Inhaló profundamente y volvió a su forma humana, deshaciendo también su transformación, sonriendo de orejas a oreja. —¡Eso es algo obvio! ¡Soy la persona más increíble de todo París! ¡Dominar algo como volar no representa ningún tipo de reto!— 

El Renling sonrió ante las palabras de la Renren, era cierto, ella era realmente increíble, había dominado el vuelo en un intervalo de tiempo realmente corto, si seguía por este camino estaba seguro que dentro de pocas semanas o a lo mucho un par meses, ella iba a ser capaz de transformarse en dragón y dominar los poderes que traía está forma.

—Por ahora el entrenamiento físico ha concluido, al menos hasta pasado mañana— La esfera que traía el Renling-estatua en sus manos, empezó a brillar y de esta salió un libro de tamaño mediano de color verde apagado, que tenía en la portada dibujaba en tinta dorada una extraña flor. —Es momento de que empieces a estudiar—

La Bourgeois tomo el libro entre sus manos, su ceja derecha se alzó, formando un arco perfecto. —¿Tengo que estudiar? ¿Qué tiene que ver el estudio con ser una heroína?—

Long Long apareció posado en el hombro de la rubia, en su rostro había una pequeña sonrisa. —Renren, el libro fue escrito por el antiguo mago, él hizo anotaciones sobre los Renlings y el Prodigious, así como también hizo muchas anotaciones sobre la creación de los Miraculous y sobre los Kwamis. Paralelamente, creo su un lenguaje secreto al cual llamo "Magna"

—Ese mismo lenguaje fue utilizado años después para escribir el Grimorio de los Miraculous, el libro donde hicieron anotaciones los antiguos Guadianes— Dice Mei Shi, que había vuelto a tomar a su forma pequeña, era más cómodo para él estar así. —Te doy esto para que aprendas sobre el pasado, para que lo utilices en el presente y puedas forjar un mejor futuro—

—¿Tú quieres que yo aprenda un nuevo idioma?—

—Si, no te preocupes mucho, Renren— El Renling la tranquiliza (o eso intenta). —El lenguaje Magna solo tiene letras y números, no existe un lenguaje hablado, así que lo único que tendrás que hacer es aprender abecedario y la numeración para que puedas leer las anotaciones que hizo el Antiguo Mago, no es algo tan complicado—

Chloé se quedó viendo a Mei Shi, si el Renling decía que no era tan difícil memorizar un nuevo abecedario y numeración, es porque no debía serlo, además, Sabrina siempre memoriza cosas, así que no debía ser tan complicado ¿Verdad?.



Mei Shi era un mentiroso.

¡El intentar memorizar aquellas letras raras y números fue una tarea imposible! ¡Apenas y aprendió como se escribían las vocales!.

No había dormido adecuadamente y ahora estaba de mal humor, estaba esperando a que Jean le trajera el desayuno, para así poder iniciar su mañana con el estómago lleno.

El Protector se mantenía cerca de ella, repitiendo que símbolo representaba que letra y número, ella lo escucho, pero su mente se hallaba distraída.

Tenía mucha hambre.

Al menos los Renlings no tenían dicho problema.

Sabía que Mei Shi y los otros no se alimentaban de manera convencional (es decir, no ingerían alimento como si lo hacían los Kwamis), sino que ellos se alimentaban de su energía, tomaban un poco y con eso les basta por un par de días.

Espero por casi media hora, pero el mayordomo no venía y aquello se le hizo extraño, él era muy puntual.

¿Algo habría ocurrido?.

Se puso de pie y guardo el libro dentro de un bolso, no iba a dejar aquel objeto sin supervisión, lo tendría con ella todo el tiempo. Le hizo un ligero ademán a Mei Shi y este se metió dentro del bolsillo de su chaqueta.

Caminó hacia la puerta de su habitación y la abrió, nada más hacelo se encontró frente a frente con un joven que en su vida había visto.

Era bastante alto, tenía el cabello largo de color plateado y ojos de la misma singular tonalidad, su rostro era afilado y su piel tenía un tono pálido. Llevaba el cabello amarrado con una cinta negra, y traía puestos unos lentes.

Teaia puesto un uniforme de mayordomo estándar y guantes blancos.

La rubia retrocedió un par de pasos, lista para cerrar la puerta si aquel tipo intentaba algo en contra suya, y si las cosas se ponían más feas, sabía que Mei Shi intervendría.

—Señorita Bourgeois, lamento mucho mi impuntualidad. No sé volverá a repetir, lo prometo— Dice el joven, que hace una inclinación, poniendo su mano derecha sobre su pecho. —Me presentó ante usted, Señorita Bourgeois. Soy Sebastián Delacour y suplire al Señor Armand por un par de meses—

'¿Qué?...'

El cerebro de la rubia hizo cortocircuito al oír las palabras dichas por aquel joven, ¿Iba a suplir a Armand? ¿Qué le había pasado? ¿Renunció? ¿Fue destituido?... ¿Acaso... Acaso su madre lo despidió?.

Miles de preguntas empezaron a formarse en su mente, no quería que este sujeto la atendiera ¡Ella quería a Armand! ¡No un maldito remplazo! ¡Él era irremplazable!.

El entrecejo de la Bourgeois se frunció y vio con furia a aquel joven, que le había quitado el puesto a su mayordomo, quien fue una figura paterna para ella.

—¡No quiero! ¡Lárgate de mi vista! ¡No dejaré que me atiendas! ¡Él único que puede es Jean! ¡Así que vete haciendo a la idea de que para el final del día ya no tendrás este trabajo!— Ella le cerró la puerta en la cara y corrió a buscar su teléfono, su padre la oiría. Busco el número de su padre (que era el segundo en su lista de contactos, primero estaba el de Adrien), presionó el icono de llamar, no paso mucho pasa que su llamada fuera atendida. —¡¡PAPI!!—



Libro De Chloé:

Quisiera Dejar En Claro Que La Información Que Habrá Aquí Será Anterior A La Escrita En El Libro Que Tiene Gabriel Agreste, Es Un Libro Que Escribió Quien Creo El Prodigious (Y Posteriormente Los Miraculous). 

Aquí También Estarán Las Bases Del Código De Los Guardianes (Osea, El Antiguo Mago Llamado "Wu Xi'an", Fue El Inventor Del Código Y Aquí, En Este Libro, Estaría El Como Es Que Lo Creo, Además De Otros Detalles Que Se Irían Revelando A Lo Largo De La Historia):

Nombre: Sebastián Delacour.

Edad: 17-18 Años.

(Realmente No Sé Cómo Se Llama El Tipo, Así Qué Sí Alguien Sabe El Nombre Y Donde Aparece, Favor De Dejarlo En Los Comentarios).

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