🦴 Capitulo 5 🦴

ADVERTENCIA : Este capitulo contiene, Lemon algo explícito. Leer bajo su propio riesgo.

Historia con derecho de autor.

Los personajes y las imágenes que aquí aparecen no me pertenecen, todos los derechos a su autor.

El lenguaje utilizado es típico en mi país.

Está pequeña historia la escribí por el día de muertos, en mi país es una tradición muy arraigada así que lo que comento en la historia es documentado por siglos de tradición de nuestros ancestros.

Perdón por la redacción.

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" Ojos tristes miran desde abajo,

Arriba;

Silencio, sombras que acechan lentamente.

"Vengo por tí"

Susurran a la noche, voces desconocidas.

" Tengo que irme"

"Pero tendré eternidad, pues siempre que pienses en mí, estaré vivo.
Estaré aquí . . . junto a tí".

Oshiokinomoto




Día, 1, noviembre.

El día primero de noviembre se conoce como el día de los muertos pequeños o de los niños.
En este día se pone toda la comida dulces, miel, chocolates, fruta, calabaza, guayaba, flores y por supuesto la vela.



El restaurante era elegante pero con toda la tradición, adornado con papel picado, flores y un altar de alguien famoso. Se situaron al fondo, en un rincón bastante intimo. La plática siguió, kagome le contó de su familia, su vida y la perdida de la misma, Sesshomaru la miraba, grabándose todos sus gestos, jamás había entendido por qué los humanos lloraba, pero ahora que conocía a Kagome, sentía un nudo en el estómago al verla derramar lágrimas por sus seres queridos, Naraku se lo advirtió, los sentimientos eran molestos y lo malo era que mientras tuviera está apariencia no podía deshacerse de ellos. Dudaba que el individuo al que suplantaba careciera de ellos, el olor a soledad y dolor que estaba impregnada la mansión le hablaban de alguien que sufría, después imvestigaria ese caso.

- Joaquín, que me cuentas de tí, me la he pasado hablando de mí familia, por favor, cuéntame algo de tí.

Sesshomaru, se removió incómodo en su silla, no tenía la menor idea de que decirle, lo único que sabía de este hombre era su profesión, familia no había.

- No hay nada que contar, siempre he vivido sólo, soy abogado y la niña que me viste visitar en el panteón era hija de mi único amigo, quien murió.

- Que triste, no me imagino mi vida sin mi familia, dios, te debes sentir muy solo.

Sesshomaru le tomó las manos y la miró.

- No, ya no.

- Por qué eres tan lindo conmigo?, nos acabamos de conocer pero inexplicablemente, me siento segura y agusto en tu compañía, dime Joaquín, crees que es normal?

Sesshomaru medito en que contestar, el tampoco tenía una explicación para sentir lo mismo que ella, pero de lo que estaba seguro era de que, pasara lo que pasara, ya no podría dejarla, eso le recordó que tenía que hablar con ella para proponerle que se fuera a vivir con él, en otro caso, tendría que fingir su muerte y dejarle todos sus bienes como herencia para cuando él, no pudiera regresar.
Que difícil era plantearse todo en este momento, cuando la tenía tan cerca y la podía tocar. Lo disfrutaría mientras pudiera, ese siempre había sido el plan, y por ningún motivo pensaba lastimarla.

- Necesito que sigamos con esta plática, quiero proponerte algo, vamos a tu casa, ahí seguiremos hablando y podré estar más tiempo contigo, eso contesta en algo tu pregunta?

Sesshomaru, le tomó una mano y le beso la palma, sin dejar de mirarla.

- Por el momento, me basta.

Naraku, ya había cumplido su cometido, y hubo que poner un correctivo general, Onigumo le había fastidiado bastante así que peleó durante un buen rato, la verdad le costó ponerlo en su lugar su energía se vio bastante afectada, debió ser por no ejercitar mucho últimamente además de sus idas al mundo humano, debilitaban bastante. Tenía que avisarle a Sesshomaru lo que se avecinaba, odiaba ser portador de tan malas noticias, pero, su amigo estaba corriendo un peligro muy grande, y si era cierto lo que había averiguado, no tendría un final feliz, maldita sean las leyes!!, no habría perdón para ninguno de los dos, y lo que era peor, la humanidad podría quedar devastada.

Sesshomaru se encontraba en la acogedora sala de la casa de Kagome, tomaban de la infusión que le había dado el día anterior, lo hacía sentir, cálido.

- Veo que te a gustado el café, quieres unas galletas para acompañarlo?

- No, quiero que te acerques.

Kagome dejo las tazas en la mesita, y lentamente dejo que la tomara de la mano y la sentara en su regazo.
Hipnotizado por sus ojos azules le tomó de la barbilla, vio como caía una lágrima por su tersa mejilla, no le gustaba verla llorar.

- Me tienes miedo, kagome?

Ella negó sin dejar de mirarlo.

- Entonces, por qué tus lágrimas?
Jamás te haría daño . . . ¿confías en mí?

- Sí.

Con un susurró, le dijo al fin.

- Tengo miedo. Me estás importando demasiado y, no se que piensas, ni qué sientes por mí, me besas y me transportas al quinto cielo, pero no quiero que me rompas el corazón.

Kagome ya lloraba a mares, Sesshomaru besaba cada lágrima que salía de sus ojos y una desesperación se apoderó de él.
¿ Cómo prometerle algo que estaba lejos de su alcance, y de su voluntad? Podría mentirle pero eso estaba lejos de su persona, la rectitud y el cumplimiento eran parte fundamental de lo que él era.
Entonces la besó con desesperación, quería fundirse en su alma y no dejarla jamás, pero no tenía la menor idea de cómo hacerlo.
Kagome le correspondió con igual ímpetu, sus lenguas peleaban por alcanzar y probar lo más que pudieran del otro pero les faltó la respiración, entonces Kagome entre jadeos y con trémula vos le pidió algo que no comprendió.

- Joaquín por favor, no me dejes, hazme tuya, hazme el amor.

Sesshomaru sin comprender lo que le pedía, la miraba con los ojos brillantes como estrellas y sus labios hinchados.
Volvió a besarla, pero está vez de manera lenta, saboreandola, ella le comenzó a quitar la chaqueta sin dejar de mirarlo, le desabrochó botón por botón, todo esto aceleraba la respiración de Sesshomaru y comenzó a ponerse más duro en esa parte, quería que lo desnudara y lo tocará ahí, le dolía como el diablo, kagome tímidamente le retiró la camisa y delineó su amplio y fornido pecho, Sesshomaru volvió a besarla, Kagome le puso una mano en uno de sus pechos, sus pezones se irguieron ante el calor y el tacto de Sesshomaru.

- Tócame. . .

Le susurró Kagome, mientras le lamía un pezón, Sesshomaru sentía que una infinidad de sensaciones lo inundaban ante el acto de Kagome, nadie jamás lo había tocado y se sentía tan bien, que lo que sentía se extendió hacia su parte humana que ya estaba mucho más que dura, algo le decía que también quería que le besara esa parte para calmar el calor abrazador que lo estaba consumiendo.

Mientras la besaba, su mano deslizó el delgado tirante junto con la parte del bra que cubría aquel montículo suave a su tacto, se inclinó a mírarlo, lo toco y acarició, se maravillo de lo duro que se puso, igual que aquella parte!! Cómo dijo Naraku que se llamaba . . . Pene!
Por Dios! Era preciosa, entonces hizo lo mismo que ella, lo probó, el dulce jadeo que escucho de labios de Kagome le indico que le agradaba, además su respiración entrecortada era como música para sus oídos.
Lamió y succionó su pezón, su sabor era delicioso, toda ella sabía a gloria, Kagome lo retiro un momento y bajando el cierre, dejo caer la prenda quedando su cuerpo cubierto solo por la diminuta braga y el sostén a medio bajar a la hambrienta mirada de Sesshomaru, con un rubor en sus mejillas Sesshomaru la volvió a tomar en sus brazos pegándola a su cálido pecho desnudo, la sintió extremecer, tenía frio, entonces sin pensarlo la tomó en brazos y se dirigió a su recamara, seguro tenía frío, estaba lloviendo y llegaba el invierno.
Con ella en brazos abrió la puerta y la depósito con cuidado en la cama retirando las cobijas, se quitó los zapatos mientras Kagome le tendió los brazos para que se uniera a ella en la cama.
Se quitó el pantalón quedando en esa ridícula prenda incómoda que usaban los humanos, se tendió a su lado para seguir besándola, estaba extasiado, volvió a tomar sus pezones con la boca alternando la succión mientras los jadeos de kagome aumentaban, entonces ella le guío la mano para que pudiera retirarle las panties, estaba ansiosa por sentirlo, por tenerle dentro, era su primera vez y quería que fuera con él. Sesshomaru le bajó la prenda dejándola desnuda. No podía apartar su mirada de tan bella vista, percibió ese cuadrito con rizos obscuros y decidió acariciarle con la mano, Kagome volvió a jadear y habrio las piernas, el miraba fascinado las reacciones de su cuerpo a sus caricias, entonces quiso besar todo su cuerpo para memorizarlo y recordar cuando no estuviera a su lado, beso la parte interna del muslo, Kagome se arqueaba y gemía, entonces le llamo la atención un líquido que salía de esa parte, con un dedo le abrió los suaves labios vaginales observando el interior rosado y palpitante, se llevó el dedo a la boca para probar su sabor, delicioso, entonces lamió esa parte y los gemidos de kagome se convirtieron en un grito mientras se convulsionaba y más líquido salía de esa parte, Sesshomaru no dejo de lamer y tragar hasta que los espasmos cesaron. ¿ Que demonios había sido eso?, el también estaba mojado, de su pene salió un líquido como el de kagome pero seguía duro y dolía, Kagome con voz entrecortada le llamo.

- Joaquín por favor, te necesito dentro, esto . . . Fue . . . Hermoso . . . Por favor.

Sesshomaru se tendió de nuevo a su lado besándola, para que ella probará su propio sabor, Kagome le recorrió los brazos hasta llegar a su entrepierna, le había dado tanto gozo que con timidez quería devolverle un poco, tocó y daba suaves y tímidas caricias a lo largo de su miembro, Sesshomaru jadeaba y gruñía ante el cúmulo de sensaciones que le recorría el cuerpo y calmaban su pene adororido, se despojo de la molesta prenda para que pudiera acariciarle mejor.

- Joaquín estoy lista, puedes . . .¿ hacerme el amor?

Sesshomaru sin saber que hacer, por fin se decidió preguntarle.

- Kagome yo te daría lo que quieras, pero . . . no sé lo que me pides! !Quieres que haga lo mismo de hace un momento?

Kagome entonces con cara asombrada que luego cambio por una pequeña sonrisa le pregunto.

- Jesús, Joaquín!! Eres virgen!, También yo pero . . . Nunca has hecho el amor?

Sesshomaru, alejo su mirada contrariado.

- No se lo que es eso.

Admitió al fin, Kagome le tomó la cara con las dos manos.

- Entonces, aprendamos juntos.

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