Capitulo 54


Misuk observo todo a su alrededor, hace meses estar en casa era imposible, ahora estaba ahí junto a su familia.

—¿Pasa algo? -dijo Kosair abrazándola por la espalda, ella nego y sonrió.

—La boda será en un mes -declaró —Ya espere mucho, no quiero morir sin antes estar casada.

—No morirás  -acaricio sus manos —Entonces en un mes sera -Misuk asintió —en un mes finalmente serás serás esposa -Misuk solto una risa.

—Quiero una boda tradicional de Nature -le miro y le robo un beso causando una risa departe de el — con trajes de color rojo y música tradicional, quiero que todos vean que Nature jamás perderá sus costumbres.

—Estoy dispuesto a todo amor mío. -ella sonrió —Si quieres algo tradicional así será, una boda digna de una emperatriz.




















Evely miro al periodistas con una sonrisa, era evidente que al joven enfrente de ella le desagradaba visitar el palacio.

—Se que haz vivido unos meses de angustia y dolor... se que Delise es tu única familia -el la miro fijamente, su rostro se volvió más rígido.

—¿A que viene todo esto? Si la emperatriz no me dio ninguna pista sobre ella ¿Me cree tonto como para creerle a usted algo? Todas ustedes son iguales.

—Puede que seamos iguales, pero hay una ligera diferencia, ella es mala como el diablo y yo soy el diablo -el alzó una ceja — se donde esta Delise y que paso con ella.

—¿Qué? ¿En donde esta mi hermana?

—Tranquilo, antes de enviarla contigo tu debes de hacerme un favor - el asintió sin dudarlo.












Rashta estaba nerviosa por todo, Evely le había quitado todo poder del palacio,  la nueva reina había tomado control de todo el palacio y ahora era la mujer más solicitada en los círculos sociales, era invitada a cada fiesta de té, baile y demás, mientras que ella era ignorada por las mujeres de la alta clase.

—Quiero que arreglen mi cabello y traigan agua para lavar mi rostro - la sirvienta salió y regreso minutos después con lo pedido por la joven.

Mientras continuaban arreglándole el cabello, Rashta tomó un periódico de otra sirvienta para leerlo.

La expresión de la sirvienta al entregarle el periódico era muy extraña, pero Rashta no le dio mucha importancia. Sólo pensó que habría alguna noticia interesante.

Al cabo de un rato, las manos de Rashta temblaban mientras leía el periódico. El temblor se extendió gradualmente por todo su cuerpo.

—¿Su Majestad? -La sirvienta, que estaba arreglando su cabello, se inclinó sorprendida. La cara de Rashta estaba tan blanca como la nieve.

—¡Su Majestad!

—El vientre… el vientre… -El periódico que Rashta sostenía se extendió al caer al suelo.

La mirada de la sirvienta se dirigió al artículo que levantaba sospechas sobre los pagarés de la emperatriz y no solo eso, se hablaba de la crueldad de la emperatriz hacia sus sirvientas se hablaba sobre lo que le había sucedido a una sirvienta que había perdido su lengua. Sus ojos se abrieron completamente por un momento, pero cuando el cuerpo de Rashta se tambaleó, apartó los ojos del periódico y la sostuvo.

—¡Ah… Ahhh!

Los gritos de Rashta sonaban como si salieran del fondo de una profunda cueva. Gritó intensamente una vez más y se desplomó por completo. Toda su cara estaba empapada de sudor frío.

—¡El médico, el médico del palacio! ¡Traigan al médico del palacio!

—¡Su Majestad, la Emperatriz está teniendo un parto prematuro!










Evely bajo el periódico y solto una risa, aquello fue oro puro, el periodista era impresionante, o bueno, el odio que le tenía a Rashta.

—Esto es increíble -dijo Ji-eun —Esa mujer es el diablo.

—No, es mala, pero no es el diablo -solto otra risa y acaricio su vientre —Yo soy el diablo Ji-eun.

—Majestad -dijo una de sus damas ingresando a la habitación, Evely la miro y la insto a hablar. —La Emperatriz entro en trabajo de parto.

—¿Tan pronto? -dijo sorprendida y se puso de pie para ir hacia sus aposentos.








—¡Su Majestad, la Emperatriz está teniendo un parto prematuro! - Sovieshu se levantó de un salto. ¿Un parto prematuro? Aún faltaban semanas para que diera a luz, estaba sorprendido de que el bebé se adelantara, las posibilidades de morir por aquello eran muy altas, Sovieshu se sintió mal al saber aquello.

En ese instante, Sovieshu salió apresuradamente y corrió directamente al Palacio del Oeste.


















Evely miro las puertas con atención, las sirvientas salían con toallas llenas de sangre cada diez minutos, Ji-eun a su lado soltaba todo tipo de palabras mañas hacia la mujer.

—Dios ¿Acaso es una hiena pariendo? Que gritos más horribles - Ji-eun se quejo nuevamente  —Si ese dolor se siente al dar a luz no quiero tener hijos, no.

—Guarda silencio Ji-eun, es un parto, no siempre será así con gritos por todos lados, algunas mujeres simplemente pujan sin parar pero jamás emiten gritos, a otras les pega fuerte y gritan sin parar.

—Tiene razón la reina -dijo Ga-eun acercándose. —Esto no es un juego y menos algo con lo que burlarse - Ji-eun se disculpo. —Eso mismo le sucederá a su majestad la reina.

—No me asuste Lady Ga-eun - Ga-eun solto una risa.



















Rashta gritaba y se retorcía con las manos en el vientre a causa del dolor, mientras sentía su interior estremecerse.

El dolor, que parecía nunca acabar, disminuyó lentamente al cabo de unas horas. Al final, Rashta jadeaba con todo su cuerpo empapado en sudor frío.

Debe ser un niño. Pensó mientras estaba tumbada sin fuerzas en la cama.
Tiene que ser un niño.

Si tuviera una relación especial con Sovieshu, no importara si fuera niño o niña, pero ahora la situación había cambiado.

Tenía que ser niño. No habría una segunda oportunidad.
A su lado, la Vizcondesa Verdi exclamó de alegría;

—¡Su Majestad, Su Majestad! ¡Es un bebé realmente hermoso!

Rashta no tenía energía para responder, así que sólo giró la cabeza hacia su lado. Parpadeó varias veces, tratando de aclarar su visión borrosa.

La Vizcondesa Verdi sostenía al bebé envuelto en una tela suave.

El llanto, se extendía claramente por toda la habitación.

Mientras tanto, las sirvientas trajeron una palangana con agua tibia y toallas para limpiar la cara y el cuello de Rashta.

—¿Y el bebé? -Rashta prehunto nuevamente  —¿Es niño? -Rashta vio claramente cómo el rostro sonriente de la Vizcondesa Verdi se volvió rígido en un instante.

—Así que es niña - Rashta murmuró aturdida

"Una niña."















































































Creo que alguien esta decepcionada jajaja



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