#9: Elizabeth Conaughey

Elizabeth Conaughey. Eliza, como solo Nico diría. La segunda hermana Conaughey, lo mires por donde lo mires. La niña que jugó erróneamente a ser adulta, a pesar de que seguía actuando como una niña malcriada. Elizabeth Conaughey, la chica rica de la que muchos se querían aprovechar. Eliza, esa era yo.

   A pesar de que me tomó un tiempo darme cuenta y aceptar el hecho de que era una parte importante de la historia de Nico, logré asumirlo; demasiado tarde, tal vez, mas lo hice.

   Para mis padres, conocidos y personas que me admiraban en la escuela, yo era Elizabeth. Para mis hermanos, Lizzie. Para mis amigos, Eli. Para algunos novios, Liz. Y para Nico... para Nico yo era Eliza. El primero y único que me llamaba de aquella manera. Un apodo propio se convirtió en un detalle especial para mí gracias al tiempo y… las hormonas, ¿para qué negarlo?

   Al principio, todo fue sencillo y sin complicaciones. Nico y yo éramos amigos, muy unidos y sin ningún otro sentimiento de por medio que pudiese poner en riesgo nuestra amistad.

   En la escuela, cuando Nico comenzó a salir con Eleonor en último año, fue cuando comencé a sentirme diferente. Al principio todo estaba bien, me alegraba por mi amigo, pero luego comencé a sentirme reemplazada. Pensé que ese sentimiento era como amiga, al ver que Louisa, la hermana gemela de Eleonor, se sentía de igual manera.

   Aquel sentimiento no pudo perdurar por mucho tiempo en mi cabeza en primer plano, ya que al final de la escuela los deseos y desesperación por complacer a mi padre resurgieron con fervor. Mi única carta parecía ser Byron y ahí analicé que, a fin de cuentas, las intenciones que Byron decía tener conmigo no eran muy distintas a las intenciones que yo tenía para conseguir pareja. Podíamos tener un beneficio mutuo si nos uníamos en una relación tradicional acordada y arreglada. Odiaba el hecho de ser utilizada y me sentía sucia por yo misma deber utilizar a alguien, a pesar de eso, no lo pensé en profundidad en su momento cuando tomé mi decisión.

   Así fue como cometí el error de salir con el ambicioso Byron Allen-Lancômé.

   La relevancia que tuvo nuestra relación dentro de la vida de Nico tal vez fue mayor de la que debió haber tenido.

   Nico expresó su desaprobación ante nuestra relación desde el primer momento. Ambos seguimos con nuestras vidas amorosas independientes y no fue hasta el final del primer año de la carrera, cuando Nico y Eleonor se separaron, cuando Nico volvió a expresar, seriamente, su desaprobación hacia nuestra relación.

   Para mí no era extraño el hecho de iniciar una relación por conveniencia, sin sentimiento alguno, esperando a que algún día estos florecieran. Desde que era tan solo una niña se me preparó para una relación de esta clase. No puedes rechazar a alguien sin saber lo que podrías llegar a sentir por él, era lo que siempre nos decían a mis hermanos y a mí. Demás está decir que John siempre puso resistencia ante esta frase.

   Pero para Nico era diferente. Él era un artista, y los artistas tienen otra visión del mundo… además del don de poder plasmarlo tal y como lo contemplaban.

   No puedes comenzar algo sin pasión; la pasión no se adquiere de a poco, sino que arde con fervor desde el primer momento. Eso era lo que siempre decía Nico cada vez que le explicaba los motivos por los que mi relación con Byron prevalecía.

   Nico tenía una forma más apasionada de ver las cosas y le extrañaba que Byron no compartiera su visión al ser un artista también.

   Nuestra relación fue la causa de que, por primera vez, Nico comenzara a separarse. Aunque generalmente omitía esta parte de la historia, eso no quitaba que fuera una verdad que se llevó a cabo.

   A veces pensaba que su desaprobación tan grande hacia mi relación con Byron se basaba en el mismo motivo que lo movió en aquel debate hace ya años; la personalidad de Byron lo repelía y no podía permitir que él triunfara permaneciendo a mi lado. No podía dejar que yo estuviera con él porque se suponía que Nico y yo compartíamos varios aspectos en nuestros pensamientos, por lo que no se iba a perdonar que alguien como Byron pudiera apagar mi llama; no quería correr riesgos.

   Elizabeth Conaughey, esa era yo. La testaruda y adoctrinada mejor amiga de Nico Nowicki.

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