#23: Nueva competencia
La noche anterior a la convocatoria del fin de semana, Jerzym se había quedado hasta tarde en nuestro edificio, en el estudio de Nico; estaban alistando los últimos detalles de sus respectivas pinturas para el día siguiente.
Tal era la confianza que había llegado a sentir Nico por Jerzym que le permitió no solo quedarse hasta tarde en su estudio, sino que también le permitió irse después que él y le encargó cerrar todo mientras él reclamaba un merecido descanso al dios del sueño, quedándose dormido en cuanto reposó sobre su lecho.
Ninguno de los dos supo cuándo Jerzym abandonó el edificio, pero lo seguro es que no se fue tan solo con su ser puesto que, a la mañana siguiente, la pintura que Nico había plasmado en un lienzo ya no se veía por ninguna parte.
Nico se volvió loco y cuando digo loco hablo de demente. Perdió la cabeza completamente, jamás lo había visto actuar de una manera semejante.
Todo el torbellino de furia se desencadenó tras descubrir el lienzo en el cual había estado trabajando Jerzym la otra noche. Las palabras "Suerte para la próxima, maestro" estaban trazadas sobre el lienzo y se podía percibir a la perfección la ironía con la que había sido escrita la palabra "maestro".
Nico atravesó con su puño aquel lienzo en donde estaba el mensaje traicionero. Botó caballetes, derramó pinturas, rompió pequeñas esculturas y golpeó las paderes, liberando su cólera sobre todo lo que se encontrara en su camino.
Toda esperanza que pude albergar en el pasado de que Jerzym supliera mi rol convirtiéndose en el mejor amigo de Nico se rompió como el papel a la vez que los lienzos eran desgarrados por el peor dolor que alguna vez pudiera existir, por el dolor de una traición. Pasé de estar a punto de confesarme a Nico a temer que me viera con aquellos ojos llenos de furia que jamás había contemplado. Nunca me hubiera imaginado que dentro de Nico se pudiera alojar tanta rabia y caos, pero aquel momento fue la prueba que me demostró lo equivocada que estaba al pensar en Nico como un ser totalmente pacífico.
Mi amigo maldijo y exclamó a los cuatro vientos en busca de respuestas, auxilio y consejo sin que le llegara ninguna de sus peticiones. Estuve un buen tiempo apagando la chispa que se transformó en un incendio incontrolable de indignación.
Yo no fui la excepción al momento de desatar su cegadora cólera. Me acusó de haber ayudado a Jerzym e incluso de ser la ladrona.
Sus palabras me atacaron cuando acudía en su consuelo y eso fue doloroso, su desconfianza en mí fue dolorosa.
Me fui sin dedicarle más que una mirada molesta, sin ninguna expresión oral de por medio, dejándolo solo con su furia en su estudio y en el edificio.
Marché rumbo al lugar de la convocatoria, si él iba a dejarse llevar por emociones negativas, no quería resultar más damnificada por las consecuencias que aquello acarreaba.
A causa de mi ausencia, desconozco el verdadero motivo que impulsó a Nico a presentarse con una antigua creación que cumplía con el requisito señalado. No era una mala pieza, en lo absoluto, pero no era precisamente una extraordinaria que se robara todas las miradas. No como la obra que presentó Jerzym. La obra original de Nico.
Jerzym fue declarado triunfador indiscutible, opacando incluso a Byron cuya obra y miradas al público estaba convencida me pertenecían. Todos supieron que Jerzym ya era cosa seria. Todos sabían que significaba una nueva competencia, una nueva amenaza y un nuevo peligro.
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top