🛡️Capítulo 2🛡️


La Kwami de la Creación había estado teniendo pesadillas regularmente, en estás veía el como su portadora colocaba una diana en la espalda de Chloé Bourgeois, señalando la como cómplice de Hawk Moth, diciendo que ella era mala con todos debido a que quería que las personas fueran Akumatizadas, los ciudadanos de París se alzaban en contra de la chica y ella moría por mano de Alya Césaire.

En otra pesadilla, su portadora se unía a Hawk Moth, al igual que la mayoría de sus compañeros de clase, ellos ayudaron al villano a sacrificar a la Bourgeois, su portadora le entrego voluntariamente el Miraculous a aquel horrible hombre de corazón oscuro.

Cuando despertó, sintió un gran rechazo hacia su portadora, algo en el fondo de su mente le susurraba que aquellos no eran sueños, eran líneas de tiempo alternativas.

Tikki observó con otros ojos a Marinette, su portadora estaba dormida y no iba a despertar hasta dentro de media hora, quizás más, ella solía dormir mucho los fines de semana.

La Kwami sostenía en sus manos su Miraculous, la Dupain-Cheng ya no sería su portadora, ella no merecía la joya mágica, aquellas pesadillas eran una clara advertencia de lo que podría suceder si la aspirante a diseñadora se quedaba con su Miraculous.

Bien podría pensar que eran pesadillas y nada más, pero sabía bien que no era así, la Kwami de la Creación al igual que los demás Kwamis, era consiente de los distintos mundos que existían y ella sabía, que aquellas "pesadillas", eran visiones de líneas alternativas.

Era peligroso que la Dupain-Cheng siguiera teniendo su Miraculous, lo mejor sería que alguien más apto lo tuviera.

Le dio una última mirada a la Dupain-Cheng y salió volando por el tragaluz, buscaría a su nueva portadora y esa iba a ser, Chloé Bourgeois.

Si, iba a elegir a la hija del Alcalde como la siguiente usuaria del Miraculous de la Creación, ¿Por qué ella de todas las personas? Porque a lo largo de estos meses había visto el como era ella realmente, era alguien buena, anteriormente había utilizado adecuadamente el Miraculous de la Acción y había crecido como persona, tratando moderadamente mejor a los demás.

Ella daba pasos pequeños y pausados, pero que no los engañarán, estos eran firmes, si ella seguía así, podría convertirse en una mejor versión de si misma, esto si tenía la guía adecuada.

Y ella se la daría.

Voló por unos 15 minutos, cuando al mirar hacia abajo algo llamo su atención, era la Bourgeois, aunque ella no estaba sola, había alguien más, un chico que parecía ser unos años mayor.

La Kwami descendió y se ocultó tras una banda, desde allí vio la escena que se estaba desarrollando entre ambos jóvenes.

—¿Por cuánto tiempo más me seguirás observando? Es molesto— Dice una voz, era la de una voz rasposa y cansada. —¿Qué es lo que quieres?—

La heredera se puso modo pánico, se dio la vuelta, intentando huir, quien la tomo por la muñeca, haciéndole imposible escapar.

—Contéstame— Ordenó.

El cerebro de la Bourgeois parecía haber hecho cortocircuito, porque lo único que salió de su boca fue: —...Helado...—

La catarina se quedó observando la interacción por un par de minutos, pensando en como hacer para meter los aretes en el bolsillo de la chaqueta de la houe, ¿O tal vez debería esperar a que ella volviera al hotel en el cual vivía?.

Mientras ideaba un plan, el inconfundible olor a camembert llegó a su nariz, Plagg.

Volteo, ubicado a su izquierda estaba el felino negro, él traía en sus manos su anillo.

—Plagg, ¿Tu...?—

—No es necesario que preguntes, terroncito— El pequeño gato observó a la catarina. —Estoy aquí debido a unas pesadillas, no diré mucho, simplemente prefiero pasar la página, ¿Tu no prefieres eso también? Por algo estás aquí, lejos de tu portadora—

No era necesario que le hiciera preguntas, la catarina sabía bien lo que debió haber pasado el felino, lo que el Agreste debió haber hecho teniendo en su poder el Miraculous de la Destrucción.

Ambos Kwamis se quedaron en silencio, observando al par, Tikki miraba a Chloé, mientras que Plagg mantenía sus ojos fijos en el otro chico, lo había visto en algún lugar, solo que no lograba recordar bien en donde.

Él tenía un porte fuerte y parecía ser alguien decidido, tenía cierto aire heróico y, lo mejor de todo, había recordado donde lo había visto.

Hacia un par de semanas aquel joven le había dado un puñetazo a Gabriel Agreste, no supo el porque, pero era gracioso. ¡Él era perfecto para ser el nuevo usuario del Miraculous de la Destrucción! Si, quizás no lo conocía a fondo, pero eso no tenía mucha importancia, ya le caía muy bien.

El felino se deslizó como un ninja hacia el maletín del chico, que estaba apoyado en una banca. Entro en el y luego se ocultó dentro de su Miraculous.

A la par que el pequeño gato negro hacia eso, la catarina se deslizó hacia la Bourgeois, se metió dentro de uno de los bolsillos de su chaqueta y luego de eso, se ocultó dentro se los aretes, tan solo esperaba que todo saliera bien.

Ninguno de ellos noto nada, Chloé porque estaba en pánico total y el chico, Regulus, porque tenía toda su atención en la Bourgeois, esperando a que ella le diera una respuesta mejor.



Tras un par de minutos de no decir ninguna palabra más, el Louister la soltó y ella pudo huir, como si alguien muy peligroso la persiguiera, aunque era así, quería escapar de la vergüenza.

¡Jamás se había comportado de tal manera inadecuada! ¡Incluso cuando era pareja de Regulus en su Cuarta Vida! ¡Siempre se mantuvo como alguien fuerte y de porte digno! ¿Ahora? Se comportaba como la insufrible de Dupain-Cheng, tan solo esperaba que sea lo que sea que ella tuviese, no se hiciera peor.

Nada más llegar al hotel, se fue a su habitación y de encerró, sintiéndose agotada y eso que apenas era el inicio del día, bueno, hacia solo unas horas había muerto y vuelto a la vida, la única razón por la cual salió fue para saber en qué punto estaba y ahora que lo sabía, iba a descansar un par de horas.

Se acostó en su cama, cuando su espalda tocó el colchón, escucho un suave tintineo, como el de un cascabel. 

Metió su mano en el bolsillo derecho de su chaqueta y de allí saco unos aretes rojos con puntos negros, eran los de su traje de Ladybug, ¿Cómo llegaron hasta allí? Lo más seguro es que los guardara por accidente.

Los miro con nostalgia, le gustaría poder volver a aquellos días en los que era ignorante del mundo y era feliz presumiendo de las riquezas que poseía, ahora, sabía mucho y no le gustaba.

Iba a dejar los aretes en su cajón, pero algo la impulso a ponérselos, quizás su añoranza infantil de ser como Ladybug, misma que había desaparecido vidas atrás. Estaría bien, ponérselos por un rato no le haría daño, ¿Verdad? Solo eran aretes.

Se los puso y nada más hizo aquello, una esfera luminosa salió del arete izquierdo, tomando la forma de una pequeña criatura mágica, una Kwami.

La Bourgeois sabía sobre los Kwamis, después de todo tuvo a Pollen en dos vidas, pero está pequeña cosita roja nunca la había visto.

Bueno, al menos podría decir que está vida estaba siendo diferente de las otras, eso ya era algo.

La pequeña catarina tenía una sonrisa en su rostro y sus ojos brillaban. —¡Hola, Chloé! ¡Me llamo Tikki! ¡Soy la Kwami de la Creación!—

No estaría mal tener otro pequeño ser mágico, en su momentos, cuando tuvo a Pollen, sintió que al fin era vista como a alguien más que a una niña mimada y egocéntrica que solo pensaba en joyas, no contaba a su papá (el señor Jean) y tampoco a Sabrina, porque ellos no eran externos, eran su familia, su única y verdadera.

El Alcalde, la perra y su hermanastra, no eran parte de su familia, no los veía como tal, porque si fuera por ellos, ella no sería una miembro de la familia Bourgeois. Su media hermana le había quitado el amor de su padre y él la trataba como a una preciada hija, aún cuando era producto de una infidelidad, solo porque ella era dulce y amable con todos, nadie la señalaba como una bastarda.

Disfrutaría de tener a la pequeña Kwami con ella, la ayudaría a no sentirse sola en aquel enorme y frío hotel, además...

Su mente hizo click. —...Momento... ¿Acabas de decir que eres la "Kwami de la Creación"? ¿Eso quiere decir que tú... Qué tú eres la Kwami de Ladybug?... ¡¿Por qué estás aquí?! ¡¿No deberías estar con ella?!—

Tikki se mantuvo tranquila. —Lo era, pero debido a ciertas... Circunstancias... Ella ya no es digna de portar el Miraculous, ¡Ahora tu serás la nueva Ladybug!—

—¡¿Que yo qué?! ¡No puedo tener tu Miraculous! Se que he sido una heroína un par de veces, pero nada más allá de eso, ¡No soy apta para ser Ladybug!— Y era cierto, no se veía apta para portar la joya mágica. —Tienes que volver con tu antigua portadora—

—Creo que lo diré de otra manera...— La Kwami voló hacia el teléfono de la Bourgeois y busco una instrumental adecuada, luego empezó a cantar.

Te hallé, Ladybug

Tú eres, lo sé

Si algo anda mal

Contigo lo venceré

Chloé se puso de pie y retrocedió, queriendo poner distancia entre la Kwami y ella.

Es un grave error— Su espalda choco contra su armario.

No— La Kwami salió de uno de los cajones.

Te falta buscar— Cerró el cajón.

No, es obvio que no— La catarina salió por otro cajón, usaba su habilidad para atravesar las paredes de madera.

Un héroe audaz— Puso sus manos sobre los cajones, intentando evitar así que la Kwami saliera, aunque sabía que era inútil, ellos eran capaces de atravesar objetos sólidos.

¡Exacto!— Dice, saliendo de la parte superior del armario.

—Yo nunca jamás— La rubia busco una manera de salir de aquella situación, al retroceder, choco contra la mesa de noche y cayó al suelo, sobre ella cayeron varias prendas de ropa.

La Kwami quitó una playera de la cabeza de la joven de cabellera rubia. —Me encanta tu humildad
Tú eres la Ladybug ideal
En mí tú podrás confiar
Sabes que es verdad—

Voló delante de la Bourgeois y la insto a levantarse, lo cual ella hizo, dudosa, está se estaba convirtiendo en una de sus vidas más raras.

Pon atención

La catarina dejo brillo magenta al pasar, al tocar el suelo este mostraba acontecimientos del pasado. Chloé iba pisando aquel brillo que se hacia dorado.

En mi labor muy buena soy

Pues siempre ha sido mi misión

Buscar un ser con gran valor

Y amor que supere al temor

La heredera estaba dudosa, siempre se le dijo que no era excepcional, a tal punto de que, empezó a creerlo.

¿Qué me ves?

Ni fuerte, ni especial

La Kwami sonrió, sabiendo que en la chica había dudas, siempre las había, pero su corazón era fuerte y había visto su determinación por convertirse en alguien mejor.

Porque sé de tu capacidad— La Kwami sabía cuan fuerte era ella.

¿Cómo voy el mundo a salvar?— 

Y era cierto, ¿Cómo podría salvar al mundo si ni siquiera podía salvarse a sí misma?.

Créeme cuando digo

Te hallé, Ladybug

No, ella no era Ladybug, jamás podría ser la heroína que le diera esperanza a París.

Enserio que no— Se negaba a tener aquella carga, no era quien debía proteger la ciudad.

Cuando intentes sabrás— La alienta.

No entiendes la chica que soy

Si algo anda mal

Me quiero ocultar— Tenía miedo, no quería darse falsas esperanzas, porque acabaría muriendo.

En tu corazón fuerza hay

La Kwami voló estiró sus pequeños brazos y con ellos señalo a su nueva portadora, queriendo hacerle ver qué era alguien capaz.

—¿De qué hablas?— Preguntó confusa la Bourgeois, está Kwami era extraña.

—Te lo voy a explicar— Responde sonriente, esperaba poder convencerla.

He hallado Laybugs por siglos y más

Pues se necesitan si aparece el mal

Y en la noche oscura o en la hora gris

Hay siempre una Ladybug que lucha por mí

Peleando y espiando, amigas con fe

Nuestra piel arriesgando y la carga otra vez

Y es increíble observar a un ser con esta habilidad

Es lo más cool ser la super coccinéllida

—¿Una qué? Dijiste— En ninguna de sus vidas había oído una palabra tan extraña, ¿La Kwami la había inventado o realmente existía?.

¿Qué obtienes con exactitud?

Te volverás un nuevo tú

 Estaba harta, ya no quería tener a la Kwami, lo único que quería ahora era que se fuera y la dejara sola, no era apta para portar el Miraculous de la Creación, jamás sería una buena Ladybug.

La Kwami tenía que buscar a alguien más.

Ya, déjame ya

No quiero escuchar

No puedo ser la heroína que ves

Tú me confundes lo sé

No soy Ladybug

Nunca seré

Me quedo atrás

Si algo anda mal

No soy Ladybug

Sus manos temblaron, bajo la mirada.

Casi quiero pellizcarte para que me escuches— 

Nunca seré— Ella jamás sería excepcional.

Ya se me acaba la paciencia, por favor, no dudes—

¿Cómo no iba a tener dudas? Siempre las habría, porque durante todas sus vidas escucho que no era alguien buena y que nunca sería alguien. —Me quedo atrás

Si algo anda mal, se aprende a pelear

Si algo anda mal

Presiento que por ti deberé decidir— La Kwami vuela alrededor de la Bourgeois.

—No soy Ladybug—

Ya no hay tiempo, yo estoy segura— Toma impulso y vuela hacia el pecho de la joven. —¡Serás Ladybug!—

Cuando la Kwami tocó el pecho de la joven, está fue rodeada por un brillo rojizo que cambió su ropa y convirtiéndola en un traje heroico.

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