Buscando a Cenicienta
Rose tenía razón, pues al día siguiente, James empezó a hacer un retrato robot de aquella chica misteriosa, no pudo dormir pensando en ella:
-Hola James- saludó Kendall un poco adormilado.
-No puedo hablar, tengo que encontrar a Cenicienta- respodió James sin levantar la vista del papel.
-Mira, no sabes quien es, ¿cómo vas a encontrarla?- preguntó Kendall.
-Es sencillo, tengo su medallón, así que la verdadera Cenicienta tendrá que saber qué se le perdió en el baile y tengo un retrato del disfraz- dijo James contento por la idea que acababa de tener.
-Ya, ¿pero y si no aparece?- volvió a preguntar Kendall.
-Aparecerá, estoy convencido, esa chica era especial y voy a encontrarla cueste lo que cueste.
Mientras tanto, en el apartamento de Rose, Jo, Camille y Katie estaban con su amiga para saber cómo le había ido con James:
-Fue increíble, el es guapo, cariñoso, divertido, alegre- señalaba Rose un tanto risueña.
-Ya te vimos, estabas radiante de felicidad- contestó Jo feliz por su amiga.
-Pero perdí mi medallón y creo que lo tiene James- dijo Rose preocupada.
- Pues no te preocupes, ve a verle y dile que el medallón es tuyo- respondió Camille.
-No puedo, si Fiona se entera me mata- contestó Rose asustada.
-Creo que deberíamos esperar a ver cómo actua James y si tan enamorado está luego vemos que hacemos- saltó Katie.
-Es buena idea- dijo Jo.
-Está bien, espero que todo salga bien- deseó Rose.
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top