Prólogo

Jeongin no podía creer lo que veía en el celular de su prometido, quería creer que era un sueño, pero incluso se pellizco y le dolió, entonces no era un sueño.

«Así que por eso siempre ha sido tan distante conmigo, es por qué tiene un amante.» pensó para dejar el celular de Hyunjin en su lugar.

No sabía si había sido un milagro querer ser amable y revisar el mensaje «de trabajo» de su prometido o una desgracia por qué estaban a dos meses de casarse.

El chico de cabello negro se sentía impotente, no quería llorar por la traición de Hyunjin, en el fondo siempre supo que no lo amaba y sin siquiera volver a pensarlo tomó sus cosas para salir sin avisar.

Lo primero que hizo subiendo a su coche fue llamar a su padre.

¿Si? —respondieron del otro lado.

—Dime por qué Hyunjin quiere casarse conmigo, ¿Su padre volvió a tener problemas económicos? —le preguntó de golpe.

—Bueno... el me dijo que no te dijera, y también iba a oponerme a ese matrimonio, sentí que Hyunjin te estaba usando para su beneficio.

—No te preocupes, papá, estaré bien, te espero en la boda. —dijo de su lado del teléfono con una sonrisa y colgó sin despedirse.

«Ahora vamos a comenzar la primera fase de mi venganza.» pensó con una sonrisa de lado.

Lo que hizo fue ir a un salón a teñirse el cabello, no quería tener el mismo color que el amante de su prometido, además le gustaba más el rubio.

También compro ropa que hace mucho no usaba, más bien desde que se comprometió con Hyunjin, pero ahora lo que el pensara no importaba, lo que importaba era buscar a su presa.

Christopher Bang, guapo, millonario, talentoso, de buen cuerpo, con una buena personalidad y sobre todo, el más importante en el mundo de los negocios de Seúl.

Incluso más que Hyunjin y el juntos.

Si algo sabía era que frecuentaba un bar, el más caro y de calidad por cierto.

Se vistió con unos pantalones de cuero ajustados al igual que su camisa, solo que la parte del abdomen se podía ver claramente, por ser una tela visible, pero de color negra, quedaba bastante bien con el.

Desde que se comprometió no se quitó el anillo que Hyunjin le dio, pero por primera vez lo hizo y volvió a usar los suyos al igual que sus cadenas. Volvió a ser el chico con estilo de antes.

En los bares siempre había ruido y gente que se emborrachaba antes de tiempo, afortunadamente la zona VIP era más tranquila y como Christopher y Jeongin son conocidos no va a haber problemas para verlo.

Jeongin pidió ver a Christopher y su petición fue bien recibida, lo llevaron con el hombre que sería producto de su venganza.

—Me dijeron que quería verme, joven Yang, ¿Qué desea el hijo del importante CEO Yang? —pregunto el hombre sentado frente a él.

—Vine a tomar una copa con usted, CEO Bang, ¿No cree que es mejor la compañía? —Jeongin se empezó a acercar hasta el sillón donde estaba sentado aquel hombre.

—Tiene razón, pero el interés tiene pies, así que supuse que necesita algo, aunque se que usted tiene todo, un futuro, es inteligente, va a casarse y por último es muy hermoso. —lo halago con una sonrisa.

—Si, bueno... la boda es posible que ya no se de, como buenos amigos que somos le contaré lo que pasó, ¿Conoce a mi futuro marido no es así?

—Claro, los Hwang, pero todos sabemos que van a ir a la quiebra muy pronto.

—Justo de eso quería hablar, Hyunjin me es infiel, tiene un amante y como tal quiero que su empresa quiebre lo antes posible, es mi venganza, bueno hay más. —le explicó.

—¿Y acaso me necesita? —pregunto Christopher que giro su cabeza para ver al chico junto a el, estaban peligrosamente cerca.

—Si, lo necesitó. —confesó y sus manos comenzaron a viajar por el cuerpo del hombre que tenía en frente, metiendo sus manos dentro de la camisa de este sin dejar de verlo.

—No pensé que quisiera enredarme así. —le dijo con una sonrisa.

—Haría lo que fuera por obtener su ayuda, además no es como que fuera la primera vez que tenemos esta tensión, lo sabe, ¿Cierto? ¿O vas a negarlo de nuevo, Chris-Hyung?

Christopher miro a los guardias de la puerta y con una señal de mano les dijo que se fueran a lo que acataron la orden.

—¿Estas seguro que quieres jugar con fuego, pequeño? —le preguntó con sus mano en el cuello del rubio.

—Más que seguro. —respondió para jalarlo a el y juntar sus labios.

Christopher hizo que quedarán acostados en el sillón aún con Jeongin debajo de el.

Su beso seguía mientras las manos del mayor viajaban por el pequeño cuerpo del rubio, la ropa que este llevaba puesta facilitaba el toque.

Jeongin suspiraba en medio del beso hasta que se separaron completamente por falta de aire.

—¿Qué te parece si vamos a un lugar más privado? —propuso el mayor.

—Claro, el único que va a tener el placer de escucharme vas a a ser tú. —Sonrío de lado para caminar del brazo de Christopher.

Christopher llevo a Jeongin a un hotel donde sabía nadie iba a decir algo sobre la estadía de ambos ahí.

Al llegar a la habitación el mayor atacó los labios del chico de cabello rubio que tenía sus piernas enredadas en su cintura.

Mientras se besaban, Christopher caminaba hasta la cama para luego tumbar al menor ahí y posicionarse sobre el.

El mayor bajaba a besar el cuello de Jeongin, sacándole suspiros por su sensibilidad en ese lugar, pero su respiración se agito más cuando sintió que Christopher le quitaba la ropa y pasaba sus manos por sus muslos.

—Chris-Hyung... por favor, hazlo ya, no lo soportó.

—Después no te quejes. —dijo para sacar lubricante de uno de los cajones de la habitación, se hecho en dos dedos y los metió en la entrada del menor.

Sus gemidos salían sin parar por la simulación de embestidas de Christopher, pero sólo era para que se acostumbrara.

Y así fue, después de mucho preparar separó las piernas de Jeongin para poder meterse entre ellas, pero una llamada los interrumpió.

—Solo hazlo... no es importante así que ignoralo. —ordenó el menor.

Christopher acató la orden y lentamente entró en Jeongin y empezó a embestirlo despacio para que no le doliera al chico debajo de el.

—Más rápido... Hyung. —pidió entre gemidos.

Las estocadas se hicieron más rápidas y tocando en el punto dulce de Jeongin, haciendo que gimiera más y arqueara su espalda del éxtasis.

Christopher empezó a besar el pecho del menor y dejando marcas suyas mientras seguía embistiendolo hasta que se corrió en el pecho de ambos, fue entonces que salió de Jeongin para masturbarse frente a el y también correrse.

—Te dejaré descansar y mañana me explicas.

El menor asintió ya que estaba cansado, ya en la mañana hablarían.

Hola gente este es mi nuevo fic, la verdad lo estuve pensando mucho sobre su publicación, pero al fin me decidí y bueno espero les haya gustado y me apoyen, sin más Chan les manda un Big Hug ✨💕

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