6

--Narumi, ¿qué sucede hoy?

--¿R-Recuerdas que q-quería saber si esos dos e-eran realmente familia de Haru?

--Ajá...

Le bastó con ver la expresión de Narumi para darse cuenta de los resultados que había obtenido la prueba que había insistido a Shirogane. 

--Dios mío... Se propagan peor que las cucarachas

--Y... t-tengo otra teoría, pero...

--¿Pero?

--N-No lo sé... M-Mitsuki, ¿alguna vez habías pensado que Tokei, Haru y Raven eran parecidos?

--...

--¿Qué sucede?

--Ya, ahora díselo a Robin

--¿Q-Qué...?

--Si ella lo confirma, ya no habrá quien lo niegue, ¿sabes?

La pregunta ahora era ¿Cómo se lo tomaría ella?

Tuvo que acercarse a la albina cuando ella se acercó a la biblioteca. Agradeció que fuera sola

--R-Robin...

--¿Sí?

--¿P-Puedo preguntarte algo...?

--Ah, por supuesto. Aunque si se trata de Jay-

--N-No, no es de Jayden... p-por el momento, n-no

No iba a negar que, en realidad, sí quería hacerle ciertas preguntas sobre su hermano mayor recién llegado, pero esas preguntas tendrían que esperar. Debía saber el veredicto que daría ella. 

--Entonces, tu pregunta...

--¡A-Ah, c-claro, c-claro...! - por un momento volvió a dudar, pero no quería que la albina perdiera la paciencia con él. --... ¿N-No te enojarás...?

--¿Por qué?

--P-Por la pregunta...

--Depende de la pregunta. Solo suéltala y ya. 

--... ¿N-No querrás... e-estrangularme...?

--Pft, obvio no. - ella tuvo que contener unas risas. --Narumi, ¿Qué clase de pregunta me haría querer estrangularte?

--... B-Bueno... R-Robin... ¿A-Acaso...? ¿N-No has notado a-al menos u-un p-parecido mínimo e-entre Haru y Tokei?

La albina se quedó en silencio, como pensándolo durante algunos segundos. Pero Narumi no sabe si le sorprendió más que haya tardado tan poco en asimilarlo, que no se mostrara precisamente sorprendida como lo habían hecho los demás a quienes había contado su teoría o la respuesta que dio la chica:

--Definitivamente. Me gustan los ojos de ambos... Ellos mismos son atractivos. 

--...

--... No me mires así, Narumi, ¿ahora me dirás que Haru es feo tras tú expresarme esa comparación desde el principio?

--N-No...

--Bueno, te dejo continuar, ¿Cuál es tu punto en realidad?

--... A-Ayer... Shirogane y y-yo descubrimos que l-los mellizos recién i-ingresados tienen c-coincidencia genética c-con Haru... 

--¡Lo sabía!  ¡Mini-Haru no era coincidencia entonces!

--N-No...

--Es adorable, pero cuando me acerqué me mordió la mano.- señaló en su mano derecha unas notorias marcas rosadas rectangulares, con la forma de dientes. --Ayer estaba peor, me alegro que se hayan pasado... - suspiró. --Bueno, supongo que me lo merezco por intentar tocar su mejilla. 

--... 

--... Olvídalo, prosigue.  

--P-Pues... Shirogane l-Le pidió sangre a Raven y Tokei también..D-Dará los resultados hoy...

--... Avísame cuando lo haga, ¿sí? Podré decirle que tiene genética preciosa. 

Y, sin más, se fue. 

Mitsuki se acercó a Narumi. 

--Si fuera tú, no confiaría en alguien que fácilmente pudo andar con Haru de no haber conocido a su actual pareja antes

--N-No...


.         .         .

--Shirogane, n-nosot-

--¡Narumi, qué bien que llegaste! Quiero presentarte a alguien. 

Tanto Narumi como Mitsuki se detuvieron en la puerta al ver al hombre que acompañaba a Ryuuji Shirogane en el laboratorio. 

No era exageradamente alto, pero si estaba apenas un poco por debajo de Shirogane, su estatura era considerable. En sí, tenía un aspecto más formal del que cualquiera de los dos se hubiese imaginado: para empezar, vestía un traje, unos zapatos negros (al parecer nuevos) que relucían. En cuanto a su aspecto en general, su cabello naranja iba recortado hasta poco por debajo de las orejas, dejando algunas secciones de manera irregular que se acomodaban en un flequillo con la mayor parte peinado hacia el lado derecho.

Ni Narumi ni Mitsuki podían creer lo que veían. Incluso si ya habían sospechado un parecido con "las actuales pruebas vivientes", en definitiva, no estaban preparados. El hombre frente a ellos literalmente podría ser Haru de adulto (si tuviese el cabello naranja, claro), tal vez Tokei (si decidiera recortarse el cabello), incluso Raven (si Tokei se negaba a recortar tanto su cabello, Raven era todavía más reacio a dejar sus ojos al descubierto); ¿Era parecido a los mellizos? Mejor ni mencionarlo, ¡la pura expresión en el rostro del hombre en ese momento era idéntica a la que ambos hermanos mantenían en clase! Tal vez lo más raro era que resultaba exactamente idéntico a Nana... Claro, si Nana fuera un chico, seguramente sería la réplica exacta de ese hombre. Después de todo... Sí era su padre. 

El hombre saludó con la mano a los recién llegados quienes, al parecer, aún no procesaban totalmente la sorpresa. Realmente los tomó desprevenidos un parecido tan marcado. 

Narumi, asustado, se dirigió a Shirogane de inmediato. 

--¿Y-Y las pruebas de sangre...?

--Ah, mal momento para pedírselas. Uno hacía tiempo que se había ido y el otro no pude convencerlo, "¿No tienen ya suficientes muestras?". Y también se fue

--E-Entiendo...- seguía sin poder quitarle los ojos de encima al hombre. --P-Pero él...

--De hecho, lo encontré de camino hacia aquí...- Kyohei, el psicólogo de la escuela, entró tras hacerles señas a Narumi y Mitsuki de que le permitiesen pasar. 

--¡Me engatusaste! ¡Abusaste de mi confianza, usaste tu buen aspecto para engañarme y atraerme en contra de mi voluntad! - expresó el hombre de cabellos naranjas, señalando al pelinegro. 

--Pero nuestros alumnos sí cumplieron con su promesa. - expresó Kyohei, como evitando que preguntas por parte de los otros presentes surgieran. --Mira, aquí están tus galletas de pistacho, también te enviaron un poco de café por si deseas acompañarlas con eso. 

Aceptó, aunque no realmente feliz. Sin embargo, tampoco se le veía precisamente incómodo. Resultaba... Un poco extraño. 

--Entonces, ¿a qué se debe mi privación de libertad?

--A que uno de nuestros alumnos sospechó de numerosas aventuras de tu parte. 

--... Pft, no pueden parecerse tanto a mí. 

--De hecho... Va a verlos.

--... ¿Qué?


.          .           .

--¡Birdie! ¡Liam! - llamó Jayden a sus hermanos. --He tenido algunas dudas y creo que ustedes son las personas indicadas para callar mi intriga.

--Ajá...

--¿Qué escuchaste ahora? - cuestionó William.

En realidad, a ninguno de los dos le hubiese extrañado que Jayden haya escuchado por casualidad (o a propósito) algo que le llamara la atención y quisiera saber si era cierto o sólo un rumor. Sin embargo, no esperaban que Jayden tomara una de las manos de William mientras hacía su primera pregunta:

--¿Podría saber cuándo piensas invitar a tu novio a una reunión familiar? ¿O presentármelo? Hablé con mamá hace unos días, ¿por qué soy el único que no lo conoce en persona?

--No confío en ti.

--Me dueles, Liam, ¿acaso debo resignarme a verlo solo en fotos?

--Acosador. Cuando inundaste las fotos de su cuenta llamándolo lindo-

--Liam, ¿Me acusarás de mentiroso?

--Te acuso de rompehogares

--¿Desde cuando es tan difícil hablar contigo?

--Desde aquella vez que le dijiste lo mismo a Birdie y le preguntaste a Tokei si tenía redes sociales.

--¿Y? De todas formas apenas y hay algo en su página. Birdie, no acapares su vida social.

--Créeme que me encantaría incluso hacerlo. Tiene casi llena su agenda de vida social. - suspiró ella.

Pero William seguía sospechando fuertemente sobre esa actitud de su hermano mayor.

--¿Cuál es tu punto, Jayden?

El muchacho sonrió.

--¿Han pensado que ustedes son más parecidos de lo que se imaginan?

Sus hermanos lo miraron sin mucho interés al respecto de aquella afirmación por parte de su hermano mayor. Incluso torcieron un poco el gesto.

--Claro...

--Oh... ¡Claro, nunca lo había notado! ¿Es acaso esta la revelación que había estado esperando toda mi vida?

Jayden comenzó a reír.

--No, no lo entienden. Birdie, ¿no hablaste acaso con unas personas durante la mañana?

--Hablo con muchas personas, Jayden. Sé más específico. 

--Veamos... Un niño bajito, de ojos bonitos y chica de cabello rosa con bonitos peinados. 

--Ah... - la albina entonces frunció el gesto. --Entonces te diviertes escuchando conversaciones ajenas.

--¿Ya te dijo Narumi los resultados?

--No.

--¿Qué resultados? - intervino el menor de ellos (al menos por minutos). 

--Una teoría que decía que Haru y Tokei podrían parecerse más de lo que uno podría esperar. En realidad no me sorprender-

--... Pft-

--¿Qué sucede ahora, Liam?

--Te dije que siempre nos había ocultado algo.~

--Bueno, Birdie, ya no debes esperar a Narumi. Había formas mucho más prácticas de demostrar el parecido evidente incluso a quienes se negaran a creerlo.

--... ¿Qué?

Ambos mellizos (tal vez Robin en especial) ahogaron un grito cuando Jayden mostró la mano que había ocultado tras su espalda todo el rato, sosteniendo una coleta cortada.

--Por cierto, Birdie - comenzó Jayden de nuevo. --, creo que olvidaste la parte que la teoría de Narumi también involucraba a Raven, ¿no? 


.           .           .

Llevaban ya un rato esperando. En realidad, ambos desconocían las razones por las que podrían haber sido convocados ahí. Claro que podían hacerse alguna que otra teoría ellos mismos pero, si eran sinceros, no habían dado con ninguna que tuviera demasiado sentido.

--Bueno, verte aquí me hace pensar que no estoy aquí porque reprobé algo. - expresó por fin en voz alta Haru, dirigiéndose a Raven.

--¿Por qué Shirogane te reprobaría? Escuché que te va bien en biología.

--Me salto educación física. 

--Ah... Bueno, yo también

Un momento de silencio en el que volvían a cuestionarse si correrían con la vergonzosa suerte de haber sido convocados en espera fuera del laboratorio para ser reprendidos por haberse saltado tantas clases de educación física y haber reprobado la materia. 

--Bueno, el tiempo con Kaika lo vale. - confesó por fin el rubio. 

--Totalmente comprensible.

Perfectamente pudieron seguir en su conversación hasta que vieron llegar a una tercera persona... Que no estaba demasiado feliz a decir verdad.

Su cabello castaño con hebras naranjas apenas pasaba más allá de sus orejas, aunque manteniendo ese mechón hacia la izquierda de su rostro. Haru estaba más bien asustado de lo familiar que le parecía verlo con el cabello corto. Y Raven... Pues de repente fue como ver a una réplica de Haru con otro color de color de cabello y apenas una mínima variación en su peinado, pues el corte no fue precisamente recto. Es más, su sola expresión en ese momento podía pertenecer perfectamente a la cara de Haru.

--... ¿Qué te suced-

--No vamos a hablar de eso. Ni es importante. 

--... Te caracterizaba tanto...

--Otro comentario de mi cabello y te arranco el flequillo.

Ninguno hizo otro comentario más, ni siquiera entre ellos para preguntarse sus teorías de por qué habrían sido convocados ahí.

Casi inmediatamente llegaron los mellizos también.

--¿Qué hacen ustedes aquí?

--Luces idéntico a él. - se atrevió a decir Katsura, dirigiéndose a Tokei mientras señalaba a Haru.

--Y tú eres la persona ideal para decirlo supongo.

Para cuando Nana llegó, ni siquiera habló, considerando que no era un buen momento para hacerlo. Aunque al verla, siendo un poco pesimistas al respecto, ya estaban pensando que de verdad podría tratarse de un problema académico.

--¿Iban bien en biología?

--Entramos hace unos días. 

--¿Por qué tendríamos problemas si apenas nos estamos adaptando a un nuevo modelo educativo?

--Se aprovechan su situación de niños nuevos, entendido. 

--¿Y qué hay de educación física? Ustedes tres faltaban mucho a clases de por sí. 

--Kaika. 

--William. 

--No asistí estos días por sospecha de anemia, aunque solo fue una deficiencia de ciertas vitaminas

--Tu salud está para la mierda. 

--... Nuestra salud en general. 

Todos parecieron estar de acuerdo por ello. 

--Ya, pero, ¿eso significa que sí sucedió algo por educación física? - entonces Nana se dirigió a los mellizos. --Ustedes dos se pelearon apenas ayer, después de todo. 

No tuvieron demasiado tiempo para pensar en ello, pues fue entonces que el profesor Shirogane abrió la puerta del laboratorio. 

--Lamento haberlos hecho esperar tanto. Pueden pasar. 

Casi ninguno contuvo su expresión de sorpresa, o bien, disgusto, cuando vieron al hombre de cabellos naranjas que los esperaba, sentado en la silla dispuesta. 

--Pueden organizarse. Pasarán uno por uno a decirle lo que quieran mientras él les dice lo que quiera. - explicó Kyohei.

--¿Objetivo?

--Una práctica antes de una terapia familiar como tal. 

--...

--¿Quieren ir del mayor al menor?

Terminaron optando por esa opción. 

--Entonces...

--Tokei. 

--Pft-

--...

--Pero no me mires así, tranquilo... Bueno, sí te pareces un poco a mí, debo admitirlo.

--¿Me debería sentir feliz?

--Demasiado diría yo. 

--¿Siquiera recuerdas a mi madre?

--Eres el mayor, ¿no?

--Me encantaría creer que sí. 

--Buen punto. Veamos, el primero o tal vez el segundo...

Ni siquiera tuvo tiempo de sentirse ofendido por ese comentario, pues Hisayuki habló primero, recordando a tiempo:

--¡Ah, lo tengo! Eres el de Sumire, ¿no? Tu madre preciosa... ¿Dónde está?

--...

--No me mires así. Eres de noviembre, ¿no?

--...

.      .      . 

--¿Raven?

--Sí.

--¡Dios mío, todo el gen poton fue para ti! Bendita sea tu mamá... Por cierto, hace tiempo no ha llamado.

--Mi madre está muerta.

--Oh... Lo siento. 

--Me intentó meter en un psiquiátrico.

--Ah- Bueno, ¿Heredaste todo lo suyo?

--No había nadie más con quién pelearse. 

--¿De verdad?

--Sí. Toda mi familia está muerta. Así que yo me quedé con todo. 

--... ¿Toda tu familia?

--Toda. 

Un silencio durante unos minutos en los que Hisayuki pareció meditar durante un momento las respuestas de Raven. Sin embargo, su respuesta fue definitiva: 

--Siguiente. 

.      .      . 

--Hola.

--...

El hombre parecía ligeramente inquieto desde hace rato. Bastaba con decir que fue el propio Haru quien tuvo que iniciar con la conversación, pues la expresión de Hisayuki había cambiado desde que fue su turno de hablar con él. 

--¿Tengo algo en la cara?

--¡¿Cómo eres tan alto?!

--¿Envidia?

--Por supuesto, ¿Qué demonios te daban de comer?

--Ah, cierto, se necesitaba comida...

--Eres el de Rina, ¿verdad?

Lo vio en sus ojos: estaba conteniendo un impulso de querer huir de ahí. Haru no lo culpaba. A él también le hubiera encantado huir de su madre desde que tiene consciencia.  En un intento por tranquilizarse, Hisayuki alcanzó a relajar un poco su expresión en su sonrisa: 

--Jaja, Raven se llevó todo lo tuyo.

--¿Qué...? ¡Maldita sea tu genética!

  
.      .      . 

--Hey, eres linda... ¿En serio no eres de Sumire tú también? 

--No. 

--Pero... Podrían ser casi idénticas... 

Se detuvo durante unos segundos, como dándose cuenta de algo. 

--Okey, me confundí con tu madre. 

--Claro, porqu-

--Confundí a tu madre con Sumire ese día

--...

--Mi culpa. Ya decía yo que era extraño ver a Sumire en el avión. Y que pareciera no reconocerme. 

--...

--¡En fin! Eres bonita y... ¿Eres lesbiana? ¿No? ¡Perfecto! ¡Tú podrás darme los nietos que todos estos homosexuales no pueden!

--Alguien le dice a Agatha y lo estrangulo. 

.       .       . 

--Creo que de ustedes sí me acuerdo. Piel clara, casi rosita, sus ojos... - se detuvo un momento al ver que, desde el primer momento, los mellizos parecían no estar dispuestos a decir nada. 

Pudo darse cuenta por la forma en la que lo estaban mirando. 

--Ustedes no tienen razones para enojarse conmigo. ¡Tú, Chuuya, te di el MEJOR nombre de todos!- remarcó mucho el nombre del chico y la palabra "mejor". --¡Y tú-! Es un nombre bonito el que te dio tu mamá, ya deja de mirarme así, qué miedo. En fin, ustedes también homosexuales, supongo. 

--En realidad, ya me gust - intentó expresar Chuuya. 

--¿Qué? ¡NO! ¿CÓMO QUE TE GUSTA UNA CHICA? 

--... ¿Por qué ahora no? ¡Estabas feliz diciéndole a Nana "Ay, tú me darás los nietos que estos homosexuales no"!

--Es diferente. Fetos es igual a gasto de plata. Muchos gastos.

--...

--...

--¿Y qué hay de ti, Katsura? ¿Alguien que te interese?

El chico negó con la cabeza. Hisayuki solo sonrió. 

--Ya verás como luego dan ganas de ponerla. 

.      .       .

--A ver si entendí...-- señaló a Tokei. --Tú tienes novia con plata. -- ahora señaló a Raven. --Tú tienes novio con plata.-- ahora señaló a Nana. --Y tú tienes una media-novia con plata. 

Asintieron. 

--Tú eres quien me dijo que le interesaba alguien, ajá. Tú me dijiste que no te atraía nada... ¡Ah, Haru! ¿Qué hay de ti?

--Conocí a una belleza celestial agénero. Y llega al metro setenta. 

--Muy bien. Qué orgulloso estoy. Excepto... - miró a Tokei. --Contigo tengo mis reservas. ¿Tu novia te ha hablado sobre casarse y si quiere fetos?

--Sí. 

--Ugh... Bueno





--Qué ganas de conocer a sus parejas. 

--... ¿Piensas quedarte?

--Tal vez.

Narumi miró con preocupación a Ryuuji, como preguntándole qué explicación darían. 

--Digo, no es como que esté demasiado ocupado en el día, pero también debo admitir que hay cosas que me gustan más que ver a mis fetos en la escuela

--N-No esperaba... Tanto parecido. - se atrevió a decir Narumi. 

--Felicidades, me descubriste después de todos estos años evitando mis problemas... Ah, sin ánimos de ofender, claro. Pero bueno, el parecido beneficia, ¿no?

--Da miedo. - respondió Mitsuki. --Imagina que todos tus fetos compartan tu cara.

--¿Qué puedo decir? Cosas de la genética. ¿Cómo me explican que Sumire y la madre de Nana hayan sido CASI idénticas?

--Estoy haciéndome otro test de ADN... - murmuró Nana. 

--¿Quieres llamar a nuestra madre? - preguntó entonces Katsura. 

--¿Qué?

--La llamamos y nos llama de vez en cuando. Después de todo, también tiene familia. 

Sin embargo, el número que mostraba la pantalla del teléfono de Katsura le pareció conocido a Ryuuji. Por un momento le invadió una sensación de que algo iba mal y tuvo que contenerse de cualquier otra reacción cuando Hisa se acercó y, al parecer, confirmó la teoría que le aterró pensar:

--¿Pandora...? - escuchó que murmuró. --En realidad... Por el momento no. 

Hisayuki Hideki suspiró. 

--Esto es un desastre. Ya decía yo que ver a Luka ahí...

--¿Luka? - preguntó entonces Ryuuji. 

Hasta donde él sabía, les había dejado en claro a Luka, Oliver, Rumi, Hiro, Saburo y Kaguya que debían hacerse pasar por niños exploradores que vendían galletas por pedido para conseguir que Hisa llegase ahí. No había necesidad de decirles sus nombres y confiaba en ellos cuando le dijeron que no habían dicho sus nombres.

--Sí, la criatura agénero que me indicó que pidiera galletas de una forma... Algo agresiva. Por un momento no creía que fuera Luka, pero por la forma en la que hablaba o incluso sus gestos y expresiones... Realmente me tomó por sorpresa. No esperaba que se pareciera tanto a su madre.

--¡¿Conoces a Luka?! - expresó Narumi entonces, temiéndose algo. 

--¿Cómo no conoceré a Luka si estuve presente durante casi los primeros tres años de su vida?

Más que nada, hubo silencio mientras todas las miradas de los presentes se posaban en él.

--¿Qué?

.                 .               .


--¿Qué sucede?

Luka miró al hombre de cabellos naranjas. 

--Oh, ¿le gustaron las galletas de pistacho?

--Claro, ¿Sae las hizo?

--No, las hi- pareció no entender durante unos segundos antes de reaccionar. --¿CONOCES A MI MAMÁ?

--Por supues

Luka ya no estaba ahí. 

--Ah... 

En realidad, nadie vio a Luka hasta la última hora de clases, en la que llegó junto a una chica en uniforme escolar que lucía al menos un par de años menor, con la que compartía una peculiar tonalidad de cabello... Aunque el de la niña parecía más azulado en algunas zonas, así que resultaban definitivamente llamativos esos pequeños mechones naranjas.

--¿Ella es Kyouka? - preguntó Oliver, quien seguramente habría escuchado alguna de las muchas menciones que Luka había hecho de sus hermanos.

--Sí.

--¡Es casi idéntica a tu madre! - señaló Rumi.

--Por eso mismo la traje.

Kyouka apenas miraba demasiado tiempo a todos los que se asomaban, o bien, se acercaron a ver lo que sucedía, incluso los saludaba con su mano suavemente. Entonces Luka se detuvo y se giró hacia ella.

--Kyouka, un señor raro afirma ser nuestro padre.

La niña miró con extrañeza a Luka, pero entonces miró a la persona señalada. Entonces ella abrió mucho los ojos por un momento antes de fruncir el ceño de la misma manera en la que Luka lo hacía. 

--Papá... Eres un horrible come-lodo, con el cerebro lleno de gusanos que se tragan todo pensamiento consciente de tu cabeza. ¡Y todo por una simple araña! - declaró ella. 

--Kyouka, ¿Qué clase de insulto es ese...? ¡¿UNA SIMPLE ARAÑA?! ¡KYOUKA, ESA COSA ERA DEL TAMAÑO DE MI MANO!

--¡HANA ERA PRECIOSA! A-Además... ¡Murió! ¡Hana está muerta!

--... ¿Sae me dejará volver a casa entonces?

--Tenemos un nuevo padre. - expresó ella con seriedad. 

Hubo un momento de silencio antes de que Hisayuki hablara de nuevo: 

--Dios mío, ¿tanto así saliste a tu madre? Digo, ya eres casi idéntica en aspecto...

--Por tu culpa, mi cabello parece una zanahoria invertida. 

--Tienes dos opciones: un buen tinte o cortar esos mechones. Así nos olvidamos del asunto, ¿te parece bien?

--...

--En fin, ¿y tu madre cómo está? 

--Se casó un tiempo después de que te fueras. Nuestro nuevo papá ya tenía dos hijos, uno mayor que Luka y uno menor que yo. Luego, tuvimos una hermana menor más

--¿Sigue haciendo su madre trabajos de costura y eso?

--Sí. 

--Creo que aún conservo uno de sus regalos... ¿Conserva aún ese viejo delantal marrón con bordados?

--¿Qué problema tiene el delantal? - intervino Luka entonces. 

--Ninguno. Siempre me gustó su delantal en realidad

--... ¿Retoño?

Akihiko, quien se asomaba desde la puerta de su salón de clases, no daba crédito a lo que veía. En lo que llevaba de conocerle, nunca había visto a Luka con una expresión de enfado y confusión tan sombría como en ese momento. 

--¿A-Acaso este hombre es realmente mi padre? 

--Luka, es nuestro padre. Tal vez tú no recuerdes su cara, pero yo sí

--¡ERAS UNA BEBÉ!

--¡Y sabes que tengo una memoria muy selectiva!

Tal vez en un intento de que no continuaran peleando, Hisa intervino:

--Luka, ¿sabes una cosa? Ahora que te veo... Luces igual a-

--¡TE DIJE QUE NO! ¡порождение демона! ¡Сталкер! 

Los gritos de Nikolai hicieron eco mientras él entraba corriendo, abriéndose paso entre la multitud de personas que ya estaban alrededor del evento del drama familiar que ocurría. Sin embargo, esa parecía ser la menor de las preocupaciones o tener el menor interés para Nikolai, pues seguía gritándole en ruso a alguien que lo seguía de cerca. Una persona cuyos gritos no tardaron en escucharse a los pocos segundos: 

--¡предательская треклятый собака! ¡грязная грязная! ¡Я собираюсь оторвать тебе голову! 

Su cabello era de un bonito color verde esmeralda, iba a la altura de los hombros, lacio y bien recortado, con un flequillo que le cubría medio rostro y adornado con un montón de broches. En cuanto a su ropa, parecía también bastante cuidada, buen arreglo en general, una buena combinación de estilo en blanco y negro... Y esos cuatro lunares alineados simétricamente, dos de cada lado respectivamente, uno por encima de y otro en las clavículas. 

--... Luka... - murmuró Akihiko, pasando sus ojos de Luka hacia la persona recién llegada, que poseía el mismo aspecto agénero de Luka. --Pero, Haru...

--E-Es como Haru, p-pero mucho más lindo... Y-Y lunares...- Narumi tampoco se creía el notar un nuevo parecido. --... ¿Lu-lunares Mikoun...?

El albino seguía huyendo entre la gente, quienes decidían si escuchar el drama familiar o tratar de entender el conflicto que acababa de llegar. 

--¡NO ME FUI DE ESTA ESCUELA SOLO PARA HUIR DE ESE OTRO PEDAZO DE GAY SOBRE EL QUE CIRCULAN RUMORES CUESTIONABLES EN SU ESCUELA! 

--¿Qué? - se atrevió a preguntar Kaika. 

--¿ACASO SUENAN SIQUIERA CREÍBLES MÁS DE TREINTA CENTÍMETROS DE TULA? ESA COSA NO MIDE MEDIO METRO, SE LOS DIGO YO. ¡Y TÚ! - se dirigió de nuevo hacia la persona que lo seguía. --No vas a arruinarme mi vuelta al colegio junto a mi amado. ¿Sabes lo que tuve que soportar para llegar hasta aquí con él?

--Arruinaste mi vida y ahora esperas que no haga lo mismo con la tuya. Eres de lo peor, Nikolai Vladimir. 

Pareció buscar a alguien entre las personas. Entonces señaló a Sigma. 

--¿Acaso no sabes que el desgraciado te apuñalará por la espalda en el momento que más vea conveniente?

Como ignorando esas palabras, Nikolai se puso inmediatamente frente a Sigma, tomando sus manos. 

--¿Me amas?

--Por supuesto. 

--Entonces... Tendrás que perdonarme por lo que voy a hacer.

--... ¿Qué?

--Tengo que irme. No puedo permanecer aquí mientras Sacha esté aquí. - señaló a la molesta persona de cabellos verdes. 

--¡Te acompaño!- se adelantó alguien. 

Kaguya se acercaba hacia Lai, cargando un par de maletas. 

--¿En serio vendrías conmigo?

--¿Cómo piensas que te abandonaría en una situación difícil? ¿Qué clase de amiga sería?  ¿Cuándo nos vamos?

--Ahora, pero debo hacer algo antes...

Nuevamente se dirigió a Sigma. 

--Sigma, por favor, te pido perdón por esto. Pero realmente, necesito despejar mi mente y no cometer ninguna estupidez de la que me vaya  arrepentir

--En realidad... Por mi bien que te alejes de tus ex parejas, ¿sabes?

El albino apreció con todo su corazón la sonrisa y beso de confianza dedicados por su pareja. 

Aunque el castaño solo pensaba en que su tiempo para idear un plan de desaparecer a Kaika Kafka se había extendido todavía más, por no mencionar que la presencia de Sacha resultaría incluso... Tal vez más oportuna de lo que hubiese imaginado. 

--¡No te vayas!

La voz de Chuuya llamó la atención de la mayoría de los presentes mientras el muchacho llegaba corriendo. 

--No puedes irte. 

--¿Por qué no podría?

--... Lo que quiero decir es que... Mira, me gustas, ¿sí? Seguro pensarás que suena tonto eso del "amor a primera vista" pero no encuentro otra forma de describir lo que siento y cómo me gustaría conocerte más, así que no puedo permit-

--No estoy interesada. Perdón. 

--Pero-

--Voy a hacer malabares con todas tus extremidades como sigas insistiendo. 

El chico entonces dio unos pasos atrás. 

--Perdón. 

Fue el director quien tuvo que regresar a los demás alumnos a sus salones, para luego pedirles a Luka y Kaguya que lo acompañaran a su oficina para hablar sobre su intercambio hacia otra escuela. De la persona recién llegada se encargó la profesora Izumi, quien solicitó que la acompañara para hablar sobre su actual ingreso como estudiante de intercambio o, si así lo decidía, permanente. 

Sin embargo, Hisayuki se quedó al lado de Shirogane. 

--¿Es Kyosuke el director?

--...

--Definitivamente me quedo. 

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