Just Hannah
Es atractiva, llamativa e incluso se puede decir que delicada por su manera de caminar, es un poco reservada pues no tiene muchas palabras que decir durante la madrugada pero lo que si puede decir con seguridad es que brilla más que las estrellas de extensa noche. Aquello se podía considerar una descripción exacta que tiene JunMyeon hacia aquella persona de cabellos rubios y vestimenta con exuberante decoración como de brillos, de altos tacones y un maquillaje que casi podía ser una obra maestra, así veía a Hannah, así veía a JongDae.
Traga lentamente su bebida dando una pequeña sonrisa ante los ajenos mientras que las luces neones de a poco se fueron apagando y el telón del escenario se levantó llenando el recinto entre aplausos y ovaciones, todos exclamando Hannah al mismo tiempo incluso el mismo JunMyeon no pudo ser inmune a tal emoción que se volvió un fanático más del montón. Entonces se enciende una gran luz blanca dejando ver a la estrella principal junto la banda sonora del fondo, de inmediato reconoce aquella sonrisa gatuna escondida debajo de un rojo labial y la audiencia no hace nada más que estallar en la singular euforia. La canción que se muestra es una que JunMyeon conoce perfectamente, se trata de un clásico llamado Tears que con una cálida sensación recuerda como JongDae paso largas semanas ensayando en la sala de estar, la palmas vuelven a resonar pero siguiendo el ritmo de la melodía, es cuando el pelinegro se levanta de la barra para estar más cerca del escenario sin quitar su grata sonrisa marcando su perfecta dentadura casi irreal.
Lo repite más de cien veces, cada vez que escucha aquel canto es como tener la suave seda entre oídos, la interpretación de JongDae es la cereza sobre el pastel pues JunMyeon percibe cada gota, cada sentimiento compartiendo alegrías o tristezas, desde una emocionante fiesta hasta una balada con estrofas que narra la desilusión amorosa más desastrosa del mundo. Así es JongDae, así lo ama JunMyeon.
─¿No es maravillosa?
A su izquierda escucha a un desconocido con cierto brillo de admiración en el rostro y JunMyeon sonrió suavemente.
─Siempre lo es, nació para ser una estrella ─afirmó directamente sin dirigirle la mirada.
─ ¿La conoces?
─Bastante. Creo que demasiado. ─Suspira─. Es mi Hannah.
Entonces el desconocido lo mira desconcertado y JunMyeon no deja de sonreír sin fijarse que estaba siendo un poco ostentoso por el puro hecho de que la mujer de cabellos rubios es su pareja.
─Menuda suerte tener una persona así, ¿no?
─Si que lo es, soy muy afortunado.
Y en aquello no mentía pues, ¿Qué habrá hecho para merecer una persona tan perfecta como lo es JongDae? Alguien que siempre lo apoya, que siempre escucha sus alegrías como frustraciones o qué a pesar de que tan malos chiste cuenten esté él para reírse sin desenfreno. JongDae no es perfecto por su tantos talentos arriba de un escenario, es perfecto por tener el corazón más cálido del mismo universo o de toda la galaxia.
La presentación dio su fin, los aplausos incrementaron en cuánto ruido igual que las ovaciones que repetían una y otra vez; "¡Hannah, Hannah!" Y de nueva cuenta se incluye JunMyeon, su nada más fiel admirador como su fanático número uno. Después de que las luces regresaron a sus toques neón el pelinegro a pasos rápidos se encaminó por detrás del escenario con propósito de llegar a los camerinos, lo hizo sin problema alguno puesto que el personal del lugar lo conocen así que libremente se paseó por los largos pasillos hasta llegar a cierta puerta con estrellas doradas escribiendo; "K.J.D ─ HANNAH", antes de girar la perilla se toma la molestia de tocar tres veces la puerta hasta que percibe el claro "Adelante" de JongDae.
─¡Estuviste grandioso! ─exclama en un grito continuando con la misma euforia y los ojos iluminados─. La gente te amó. No dejaban de aplaudir.
JunMyeon abrazó a JongDae quien estaba sentado frente del tocador quitando los pocos restos de maquillaje, ya no había una cabellera rubia por debajo de los hombros ni aquel vestido el cual presumió aquella noche, únicamente era JongDae, él que tanto quiere y adora JunMyeon.
─¿En serio? De hecho me equivoqué en unas partes.
Lleva conociendo a Hannah aproximadamente cuatro años pero a JongDae un poco más de diez, fueron amigos durante el bachillerato, juntos vivieron buenas experiencias, aventuras y un sin fin de desgracias pero siempre afrontando los problemas con una gran sonrisa, son grandes amigos, los mejores, hasta que lo inevitable sucedió y no importa que sea el clásico cliché, todo descubrimiento de sentimientos no deja de ser hermoso o de una historia única de amor.
Es obvio que entre JunMyeon y JongDae exista más de una diferencia pero quizá sea por lo mismo que sigan juntos, hay tantas cosas en común como de diferencias haciendo que su relación vaya un paso más adelante que la demás. A JongDae le gusta sacar su álter ego de vez en cuando, tiene cierta obsesión por los cosméticos y sobretodo de hacer maravillas sorprendentes en el rostro, en lo fines de semana es cuando Hannah aparece ante un público, donde les canta un par de canciones y presume de otros talentos casi artística pero eso no quiere decir que deje ser un hombre excepcional que trabaja como barista en uno de las mejores cafeterías dentro de Seúl y luego está JunMyeon, la única persona que lo entiende sin necesidad de tener tantas explicaciones. Es una línea muy delgada la que separa la vida de JongDae y es ahí donde proviene un verdadero misterio que muy pocos logran resolver o mejor dicho, uno que sólo JunMyeon pudo resolver al través de los años, sabe desde el comienzo hasta el final de mismo, sabe todas las respuestas y no necesita explicaciones para entender del por qué hay una buena colección de maquillajes, cabelleras sintéticas y zapatillas de todo tipo escondidos en el armario de su novio, sabe de colores, de prendas con exuberante decoración, conoce su vida doble pero a pesar de eso no haya diferencia alguna, aunque aparezca Hannah sigue siendo JongDae, el sujeto amable con un extraño sentido del humor.
Es simple, muy simple para JunMyeon, pero un gran enigma para los ajenos.
─¿Bromeas? Fue fantástico. ─Lo abrazó con mucha más presión recargando su cabeza en el hombro contrario─. Hasta puedo decir que tú actuación fue mejor que un concierto de Lady Gaga.
─Enserio que eres un exagerado, Hyung. ─Resopló─. Como sea, aún yo tengo la esperanza de que algún día te unas al Show. ─Se idealiza y el mayor carcajeó─. Lo digo enserio, podrías ser mejor que Kai y SeHun juntos.
─Posiblemente pero ya sabes, lo que pasó en aquella vez me dejó un poco traumatizado.
Volvió a reír pero esta vez fingiendo un escalofrío.
Y lo recuerda perfectamente, una corta peluca castaña, un incómodo vestido rojo con plumajes exóticos y pequeños tacones, según en palabras de JongDae se veía hermosa, una chica ordinaria con un toque especial, bueno, aunque la coreografía en ciertas partes olvido y su caminar no fue tan delicado.
─Si no fuera por ChangMin-Hyung estaría más que seguro que hubieses ganado el primer lugar ─confirmó JongDae pellizcando la mejilla de su novio─. Tienes la imagen. Sólo te faltó actitud.
JunMyeon asintió compartiendo la misma opinión.
De los diez años que conoce a JongDae, sólo le bastó los cuatro sobrantes para ver más allá de un simple estereotipo señalado por la sociedad, JongDae fue quien le mostró el curioso mundo de un Drag queen y cuáles eran los motivos de estos y es solamente, ser uno mismo, ser el salto hacia la locura. Fue en la fiesta de graduación donde por medio de una apuesta JunMyeon perdió junto a sus demás hyungs llevándolos a una competencia basada en el buen gusto y el aromático obsesivo de los cosméticos sin dejar de lado la extrovertida coreografía, fue un magnífico show aunque JunMyeon en el fondo quiera olvidarlo, no fue tanto traumante pero aún así se lleva el eterno recuerdo el la fotografía de la graduación.
JongDae continuó limpiando su rostro mientras afueras del los camerinos se seguía escuchando las mismas ovaciones para Hannah, al parecer se ganó la noche entera dejándola casi inolvidable. Lo vuelve a repetir, si Hannah es perfecta, JongDae lo es mil millones de veces más, es una estrella esté o no frente de un escenario, es un ídolo aunque JunMyeon fuera su único fan en la tierra.
─¿Entonces qué dices? ¿Dejarías que Sushina haga una colaboración con Hannah?
Por la manera en la que JongDae se expresó el pelinegro no sabía si ofenderse o reír, tan sólo se limitó en otorgarle un leve golpe, a riendas se sabe que tanto JunMyeon odia bastante el sobrenombre "Sushina" mismo que apareció en cada copi del anuario escolar llevando así la eterna imagen y un legado imposible de borrar.
─Por ahora no lo creo ─ríe.
Ha pasado tantos años que se enreda con las múltiples cosas que añora durante lo que ha vivido a lado de JongDae, son momentos mágicos que se encierran en una bola de cristal y en cada determinado tiempo se agita reanimado cada sentimiento, llenándose completamente de amor, cariño y aprecio, ¿Qué sería de JunMyeon sin de JongDae? Siente un gran vacío con tan sólo imaginarlo igual que una amargura que lo acompaña pero afortunadamente las cosas son distintas, sus caminos no son paralelos. Aunque ha habido ocasiones donde personas le pregunta el porqué está con una persona como JongDae, cuál era lo interesante o si no le incomodaba su vida doble, para ese tipo de preguntas no respondía ya que no creía que pena hacerlo pero en otras situaciones si lo hay y es nada más que una simple frase; Es sólo JongDae, es sólo Hannah, son lo mismo. ¿Por Qué debería ser incómodo o diferente?.
─¿Quieres que vayamos por un café? ─propuso JunMyeon viendo como su novio había terminado de cambiar.
─Yo invitó ─exclamó colocándose una gorra negra y dando una sonrisa más─. Dos americanos, ¿te parece?
─De acuerdo. ─Rodeó con un brazo los extensos hombros de JongDae, así ambos saliendo de los camerinos─. Pero aún hay que encontrar una manera digna de celebrar tu noche triunfal.
─Me gustaría ir al McDonald's. Es lo más digno y apropiado y creo que es lo único que está abierto a esta hora ─menciona echando un vistazo rápido a su reloj.
─Entonces, ¡en marcha!
Es solamente JongDae, posiblemente alguien más del montón pero de mera casualidad es ese alguien que JunMyeon ama profundamente, sin líneas paralelas, sin ninguna excepción dejando los sentimientos más profundos a pie del cañón. Es sólo JunMyeon y JongDae, son simples e incluso ordinarios con quizá algunas diferencias antes los demás pero no dejan de ser ellos. Es JunMyeon con JongDae, es sólo Hannah y de la manera en la que sea seguirá siendo la persona que más ama.
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