Clases en línea.
La alarma había sonado desde minutos antes, pero cuatro chicos la habían ignorado monumentalmente.
Con las sábanas blancas cubriendo su cuerpo y las exhalaciones de la azabache en su cuello, Adrien que dormía abrazado a Marinette se removía entre sus brazos, comenzando a despertar.
-¿Qué hora es?
Preguntó el ojiverde mientras su voz ronca delataba que aún no despertaba del todo, al mismo tiempo que la azabache a su lado seguía totalmente dormida, no pareciendo que pronto fuera a despertar.
Del otro extremo de la habitación, una montaña de cobijas no dejaban ver personas en la cama, solo una mano morena salió de entre las colchas tomando unos lentes del buró, para después entre quejidos tomar su celular, y jadear fuertemente, alertando a todos en la habitación.
-¡Tenemos 5 minutos para prepararnos para la clase!
Gritó Alya lanzando una almohada directo a la cara de Nino, quien al escuchar el grito al igual que los demás, despertó asustado y se sentó de golpe en la cama.
Pasos de pantuflas apuradas sonaron como sinfonía matutina, prometiendose para si mismos que jamás volverían a quedarse dormidos, promesa que obviamente jamás cumplieron.
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El sonido del clicleo del mouse sonaba en la habitación de una profesora de cabello morado, que ponía su cara más severa para con entusiasmo comenzar las clases en línea.
Desde 5 minutos antes los alumnos comenzaron a llegar, a lo cuales exigía encender su cámara con una sonrisa perfeccionista, amenanzandoles con reprobarles si no lo hacían. Oh, momentos sublimes de la educación en línea.
Pero entonces su sonrisa se le fue como agua de las manos cuando notó como cuatro pantallas estaban apagadas.
-Agreste, Cessaire, Dupain y Lahiffe, enciendan sus cámaras. Ahora.
Ordenó la profesora a los cuatro conectados, mientras los jóvenes ponían por el chat que tenían fallas con la cámara, no sabiendo que quienes habían puesto esos mensajes habían sido unos seres mágicos que su ciencia jamás pudo probar su existencia.
Pero era momento de asegurarse que esos alumnos realmente tuvieran problemas con la cámara, no tiempo de escuchar excusas baratas, así que usando sus conocimiento en hackeos, uno a uno les encendió la cámara en la videoconferencia, observando que contrario a lo antes manifestado, las cámaras si encendían.
En la primer pantalla, correspondiente a Marinette, aparecía el pie de Nino, en la segunda pantalla correspondiente a la de Alya aparecía Marinette dormida abrazada de Adrien con mermelada de arándano rodeandole la boca, en la tercera y cuarta pantalla, aparecían Nino dormido abrazado a Alya, mientras ella peleaba con Adrien por la última tostada.
La maestra negó horrorizada.
-¿Qué hacen todos en una misma casa? Por estar haciendo sus reuniones esto nunca va a acabar.
Al escuchar el grito, Cessaire y Agreste soltaron la tostada y los dormidos que tenían la boca abierta, alzaron la cabeza despertando de golpe.
La azabache tomó la palabra.
-Vivimos juntos ahora, profesora.
El chat se llenó de "Ridículo, totalmente ridículo" por parte de Chloe, mientras algunos amigos de ellos los felicitaban. La profesora no le quedó más que entrecerrar los ojos, y hablar.
-Bien, escojan un solo dispositivo.
Los ojos de Alya brillaron. Eso significaba que iban a ahorrar internet.
Ja!
Alya: 1
Nathalie: 0
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El descanso llegó y cuatro jóvenes comían sopas instantáneas, observando con gratitud a la ojiazul que las había puesto en el carrito de supermercado.
-Bien, estamos de acuerdo que no podemos comer esto todos los días.
Habló la azabache mientras enfriaba su sopa, observando como el ojiverde negaba con su boca repleta de fideos.
-Las podría comer por el resto de mi vida.
Dijo saboreandolas con devoción, pues jamás en su vida había probado ese manjar. La ojiazul en cambio los miró con cansancio mientras se levantaba, no sabiendo como darles la noticia de que en la próxima hora libre iban a limpiar la casa.
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-¡Me rehuso a lavar el baño!
Gritó Nino mientras todos le miraban con fatiga.
-Alya va a lavar la ropa, Adrien va a barrer y trapear, y yo voy a sacudir y hacer la comida. A ti te toca el trabajo sucio.
Dijo la azabache mientras se ponía un mandil y le daba uno a Nino, observando como Adrien llevaba veinte minutos enteros intentando poner toda la tierra en el recogedor, negando cada vez con más coraje, como quedaba una linea de polvo en el suelo, pasando la escoba una ocasión más, observando como volvía a quedar la misma línea de polvo, haciendo que todo ese proceso se repitiera en bucle.
Alya que esperaba a que la ropa saliera de la lavadora, abrió su tablón de tareas escolares y negó con espanto.
-La tarea de Madame Mendeleiev se entrega en 7 minutos.
Marinette soltó la cuchara, Adrien la escoba y Nino el cepillo para lavar el baño, corriendo todos a la mesa a sacar sus tabletas. Solo fatlaba 13 segundos para vencer la tarea, cuando el botón de entregado fue pulsado por todos.
Todos enseguida de eso supieron lo que era respirar. Al menos aquello había sucedido tan rápido que ni la comida que la ojiazul había dejado en la estufa se quemó.
Continuara...
YA HUELE A NAVIDAAAAAD.
Pues este año me está emocionando mucho la navidad, así que si me disculpan proseguiré a poner escenarios de invierno y a hacer historias navideñas con un arco narrativo mejor que la del año pasado.
En fin, disfruten la magia de la navidad JAJAJSJJSJSJS.
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