Capítulo 13: Miedos Nocturnos
Jaison se fue de viaje un jueves por la noche y ese mismo día Keila llamó a Zulema, quién convenció a sus padres para quedarse con su amiga.
Zulema accedió en el acto, Keila le había contado a grandes rasgos el traumático episodio que vivió.
Keila sufrió un acto que la dejó perturbada... para todos ella era una pequeña e inocente niña. Pero la flor de su inocencia hacia mucho tiempo no existía.
Cuando esos hombres la agarraron se asustó, no quería que nadie aparte de Jaison la tocara; sin embargo su cuerpo la traicionó, reaccionó al toque de esos hombres eso fue lo que más miedo le dio.
Por eso cuando huyó de ese chico en realidad huía de sí misma...
-Keila, yo... lamento tanto lo que sucedió. Si hubiese estado contigo...
-¡No! No fue tu culpa, teníamos que separarnos y lo sabes...
Ahora se sentía miserable, estaba haciendo sentir mal a Zulema cuando su verdadero problema no provenía de casi haber sido abusada, sino de su propia reacción.
~ ¤ • ~
~ ¤ • ~
~ ¤ • ~
-¿Hannah? -ella volteó a verlo -¿Qué haces despierta aún?
-Nada, sólo no podía dormir. Así que baje por algo de leche ¿Y tú Mei?
-Sentí ruidos abajo.
-Lo siento.
-¿Pesadillas?
-¿Eh?
Señaló el vapor que salía de su taza -Sólo bajas por leche caliente cuando tienes pesadillas.
Ella sonrió -Je, es un hábito.
-Lo sé, es lo que mamá solía hacer cuando no podías dormir por culpa de esos sueños.
-¿Lo sabías?
-Soy tu hermano mayor después de todo -la rodeó por los hombros con un brazo -Vamos termina tu leche para irnos a dormir.
-Lo haces sonar como si fuera una bebé.
-Ven, vamos -la tomó de la mano y la guió hacia arriba, ella apretó su agarre y lo hizo frenar en mitad de las escaleras -Aún no puedes dormir ¿Verdad? -ella negó.
-Yo... -no pudo terminar pues él la cargó a modo nupcial.
-Dormiremos juntos entonces -sonrió -Como cuándo éramos niños.
Ella lo rodeó por el cuello con ambos brazos -No son... pesadillas.
-¿No? -ella negó contra su pecho -¿Me quieres decir que son? -la voz de Meison era tranquila y suave como un arrullo, ella asintió -Te escucho entonces.
Mientras él la cargaba ella habló -¿Recuerdas cuándo era niña? Poco después de llegar de la casa de la abuela -él asintió -Todo comenzó en ese lapso de tiempo.
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top