Decimoséptimo Idilio

⠀⠀Con el repiqueteo de sus tacones, la llamada Laurent advirtió de su acercamiento.

⠀⠀Los ojos de ambos muchachos empezaron a revolotear alrededor de la habitación; solo entonces se dieron cuenta de que la puerta permanecía abierta, y anticipando la presencia de la mujer, JiMin se apresuró a cubrir la desnudez de YoonGi con la sábana. No quería que nadie viese a su hombre.

⠀⠀—Mira —comenzó Laurent—, tengo que hablarte de algo muy importan- Oh.

⠀⠀La pelirroja, de la que JiMin jamás había escuchado antes, se congeló en la puerta. Su mirada se paseó entre ellos y la habitación al darse cuenta de lo que acababa de interrumpir.

⠀⠀En otras circunstancias, esa situación habría resultado bochornosa para JiMin, pero en su lugar, fue molesta e incómoda. A juzgar por la forma en que Laurent buscó y sostuvo su mirada solo para hacerle una desagradable mueca, no le agradaba mucho.

⠀⠀—Bien —ella pronunció lentamente, dejando escapar un suspiro que acabó con el incómodo silencio—... esta es una situación con la que jamás pensé encontrarme. —Laurent se dio la vuelta, caminando hacia el sofá—. Vístete y ven a la sala. Tengo que hablar contigo sobre algo importante.

⠀⠀Con la cara teñida de rojo, JiMin se apresuró a cerrar la puerta de la habitación para brindar a YoonGi algo de espacio y privacidad. No se perdió la forma en que el menor asintió con obediencia a las órdenes de la mujer.

—Ya cerré la puerta, así que puedes salir —avisó, sorprendiéndose a sí mismo por su tono de fastidio.

—Discúlpame, nene —murmuró YoonGi, avergonzado por lo que acababa de ocurrir.

⠀⠀Si bien no era la primera vez que Laurent lo había visto desnudo, jamás había sido por alguna situación íntima. El ser sorprendido de esa forma por ella lo había puesto muy tenso, y ahora no sabía exactamente cómo recomponerse.

⠀⠀Se apresuró a cubrir su desnudez, utilizando un buzo ancho y un pantalón de chándal.

⠀⠀—¿Quién es ella? —No demoró en preguntar JiMin, apretando los labios y frunciendo el ceño.

Su tono arisco fue altamente revelador. Era la primera vez que JiMin reaccionaba de tal forma, lo que le hizo darse cuenta a YoonGi de que se sentía amenazado por la presencia y el actuar de Laurent.

⠀⠀—Precioso, es solo una amiga —explicó, pero rápidamente se hizo evidente que esas simples palabras resultaban suficientes, sino más bien sospechosas.

—¿Y por qué una amiga tiene acceso a tu apartamento?

⠀⠀—Porque-

⠀⠀—¡YoonGi! —interrumpió Laurent en un grito—. ¿Pensé que había dicho rápido?

⠀⠀—¡Ya voy! —respondió el pintor con su mirada todavía clavada en el molesto castaño.

⠀⠀Siendo consciente del poco tiempo que poseía en ese momento para ahondar en alguna explicación, se acercó a JiMin y lo besó, tomándolo de la cintura con pertenencia. Esperaba que esa muestra física de afecto pudiera transmitirle los fuertes sentimientos que tenía por él; de no ser así, ya tendría la oportunidad de mostrárselos mejor.

⠀⠀—Te amo, nene. Luego podremos hablar más a detalle, ¿sí? —inquirió, acariciando con suavidad la tersa piel de sus mejillas.

⠀⠀—Está bien —accedió relajando su expresión. Sus pequeñas manos rodearon las de YoonGi.

⠀⠀—¿Vamos? —Picoteó sus labios repetidamente.

⠀⠀—Está bien.

⠀⠀Se dieron un fuerte abrazo, y posteriormente salieron de la habitación.

⠀⠀El contraste de la temperatura fue chocante, lo que hizo que ambos jóvenes se estremecieran. Por las fuertes corrientes de aire frío que entraban por la ventana, se auguraba una tormenta.

⠀⠀—Entonces, ¿qué pasa? —preguntó YoonGi, caminando lentamente hasta el sillón en frente de Laurent.

⠀⠀Ella le miró. —Hace casi un mes que no puedo contactarte. ¿Por qué tienes un teléfono si no lo vas a contestar, de todos modos?

⠀⠀—He estado... ocupado. —Se acarició la nuca.

⠀⠀—Eso veo —respondió, barriendo a JiMin con los ojos. Finalmente, su atención cayó a la unión entre sus manos—. Sin embargo, me resultas problemático de nuevo.

⠀⠀—¿Ahora por qué?

⠀⠀—Por tu enorme capacidad de incomunicación. —Masajeó su sien—. Después de que se llevó acabo la última exposición, cumplimos con las fechas programadas en el calendario de la galería. En un mes ya se vence el contrato, y todo está en orden a excepción de la última cláusula.

⠀⠀—¿Que decía?

⠀⠀—Estipulaste que ibas a realizar y vender un total de quince obras durante el trato de representación con la galería, pero de esas quince obras te faltan cinco. En dos semanas se vence el contrato, por lo que tienes que entregarlas. De lo contrario, aplicarán la cláusula de incumplimiento.

⠀⠀—Ah... sí...

⠀⠀—No recuerdas cuál es la cláusula de incumplimiento, ¿verdad?

⠀⠀—No...

⠀⠀—A veces te odio con demasiada fuerza. —Laurent resopló—. Acordaste que, de no cumplir con lo pactado, tendrían derecho a cinco obras expuestas pero excluidas de venta.

⠀⠀Los ojos del artista se abrieron por la impresión, y en sus gestos se reflejó la pura preocupación. JiMin, quien entendía poco o nada de francés, solo pudo limitarse a acariciarle el brazo en señal de apoyo.

⠀⠀—Lo olvidé por completo.

⠀⠀—Me di cuenta. —Acarició su sien—. Asumo que no has hecho nada.

⠀⠀Los labios de YoonGi se fruncieron en una línea recta.

⠀⠀—Solo intentos fallidos de arte.

⠀⠀—Acondiciona los mejores y tenlos listos para este viernes. Los vamos a llevar a la galería el lunes y vamos a subastarlos a través de tu Instagram. Si no se venden rápido, lo cual dudo, adicionaremos un autógrafo y una dedicatoria de tu parte para llamar más la atención. ¿De acuerdo?

⠀⠀—Sí. Voy a tratar de tener mi teléfono conmigo, pero en caso de no tenerlo, quiero que sepas que estaré aquí en el apartamento —dijo YoonGi. Acto seguido se aclaró la garganta y miró a JiMin brevemente—. Aunque, la próxima vez, procura no ser tan imprudente.

⠀⠀Tras esas palabras, Laurent examinó a JiMin minuciosamente, de arriba abajo, sin molestarse en disimular su expresión. El castaño no supo cómo reaccionar ante tan explícita demostración de desagrado.

⠀⠀—No te prometo nada, Yoon. —Se levantó—. Me voy. Procura tener tu teléfono a mano, y no te distraigas con nada ni nadie. Sé productivo.

⠀⠀—¿Estás enojada? —preguntó el pelinegro, haciendo un puchero—. Nunca te vas sin decirme que me amas.

⠀⠀—Hoy te amo menos que hace un mes. Me pusiste en aprietos —dijo, abriendo la puerta.

⠀⠀—Lau.

⠀⠀—¿Qué? —Se giró.

⠀⠀—No seas así conmigo. Sabes que no lo hice a propósito.

⠀⠀Laurent suspiró, sonando absolutamente miserable.

⠀⠀—Llegará el día en que esos ojos de gato no funcionen conmigo.

⠀⠀—Espero que no. Me salva de muchas.

⠀⠀—Sabía que lo hacías a propósito. Te amo. ¿Contento?

⠀⠀—Mucho. Ten cuidado en el camino de regreso a casa.

⠀⠀—Seguro, niño. Adiós.

⠀⠀Tras decir eso, cerró la puerta. Fue entonces cuando JiMin dejó que lo recién ocurrido se asentara sobre él con el peso de un elefante.

⠀⠀—Entonces, YoonGi —exigió, queriendo echarse atrás justo cuando notó la forma en la que había hablado. No lo hizo.

⠀⠀Mientras lo miraba expectante por una respuesta, el vapor blanco salía de su boca con pequeñas exhalaciones. YoonGi se recargó en la puerta.

⠀⠀—Se llama Laurent Rousell. Es mi representante. Maneja mis contratos, eventos y redes sociales.

⠀⠀—¿Y tu relación personal con ella?

⠀⠀—Es mi mejor amiga.

⠀⠀—¿Solo eso?

⠀⠀—Pregunta lo que quieres preguntar, nene. Ven aquí —YoonGi extendió sus brazos, invitándolo. Si bien JiMin estuvo tentado a negarse, no fue capaz de resistirse al hombre que tenía en frente.

⠀⠀—¿Alguna vez fueron algo más que amigos? —cuestionó, apretándose contra el fuerte pecho del artista.

⠀⠀—No. Jamás. Ella nunca me ha gustado para nada más que no sea una amistad.

—¿Y ella a ti?

⠀⠀—No, que yo sepa. Solo somos naturalmente cariñosos. Compartimos muchos momentos difíciles, y eso nos volvió personas muy cercanas. —Besó su coronilla—. No tienes porqué sentirte amenazado.

⠀⠀—Me miró mal.

⠀⠀—Laurent es una persona difícil. Ella es así con todo el mundo —explicó, soltando un suspiro—. Sin embargo, hablaré con ella seriamente, nene. Tiene que saber que eres importante para mí y te debe respeto.

⠀⠀—Y si la obligas, ¿eso no haría que me odie más?

⠀⠀—Me aseguraré de que así no sea. Odiaría tener que pelearme con ella, pero no significa que no lo haré si se comporta de forma grosera. —Acarició su cabello, suspirando.

⠀⠀JiMin se estremeció, estrujando el dobladillo de la camiseta de YoonGi mientras aquella declaración se acentuaba en él; no estaba acostumbrado a recibir tal consideración de parte de alguien, pero pensó que podía acostumbrarse. A su vez, agradecía la calidez y delicadeza de YoonGi al explicarle con tal paciencia.

⠀⠀—¿Estás más tranquilo?

⠀⠀—Me siento mal, YoonGi. —Rodeó su cuello con los brazos, cerrando los ojos con fuerza—. Abrázame. Abrázame muy fuerte. Quiero sentirte.

⠀⠀—Siempre que quieras. —Lo apretó contra él—. Solo tienes que decirlo.

Un dibujo es simplemente una línea que va a dar un paseo.
—Paul Klee

100 votitos para el próximo cap 😋

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