Prólogo
— ¿La mazmorra del Jade caido?
—Si, ¿no te gusta ese nombre?
—El nombre… suena anticuado… ¡Me gusta!
—Sabia que te gustaría… Espera, ¿anticuado?
Allí estaba, agregando las ideas más descabelladas que podría usar sin ningún problema, aún si también fueran sin sentido. Igual, nunca tuve miedo de mostrarlas porque siempre encontraba la forma en que funcionen, o más bien, que nos funcione.
Eso es porque nunca buscaba siempre en tener todo el crédito —al menos en privado—, para eso también estaba ella. También la consideraba parte importante de todo este proceso.
Las ideas llegaban o las hacia allí con ella cuando la visitaba. Pasábamos todo el tiempo posible para darnos sugerencias y decidir cuál dirección fuera correcta para la trama.
La observé de reojo mientras subrayaba el nombre que le había sugerido hace un momento sobre una idea de camino aquí.
Su rostro mostraba satisfacción y alegría mientras observaba como hacía pequeñas correcciones en la libreta que traía en mis manos.
Para decir que fue anticuado ese nombre que le sugerí, más que molestarme —aunque pareciera que si lo estuviera—, fue algo que siempre lo tomábamos como una broma. Como un segundo idioma nuestro que decía: Me gusta, adelante.
—Cuando me hablaste sobre esa idea de la mazmorra, no pude evitar comerme la cabeza en las muchas formas de nombrarlo. Solo me generó una inspiración para colocarle un nombre que fuera acorde para la historia. Se que no es tan impresionante, pero al menos…
—Descuida, a pesar de ser anticuado y simple, se que funcionará.
Sus palabras fueron motivadoras, tanto que me hizo sonrojarme de la vergüenza y alegría de que le haya gustado las ideas de hoy.
La mayoría de las veces que siempre hacíamos esto, es ella quien tenía ideas al respecto para una parte de la trama y diferentes tipos de elementos que habría en ella, pero yo era el que hacía los cambios y ponía la mayor parte de las cosas. Eso es porque me cedió ese papel. No me gustaba, pero ella le gustaba así.
Siempre decía que le gustaba de ese modo porque la impresionaba lo que hacía con sus ideas, eso me inspiró a seguir, solo con hacer que se emocioné y le encante más lo que pasa con la versión de la historia que yo guío.
Sus halagos fueron algo que me ponía de muy buen humor. Cómo ahora.
—Por cierto he leído el último capítulo que publicaste el martes —se acomodó desde donde estaba mientras se enderezaba—. Me gustó mucho ese giro para la protagonista. Darle un momento decisivo entre cargar con una muerte.
—Bueno, eso es porque es algo crucial e importante para su madurez. Pensé en muchas formas para hacer que se enfrente a esos temas, pero hacer que tenga un momento como ese y darle un poco de ese toque "cliche" al menos me funcionó.
Ella se rió con eso último. Pasó su mano hacia sus labios para amortiguar sus risas, aunque no era tan efectivo porque la podía ver, pero suponía que ese era el objetivo de ella.
Oír sus buenas palabras hacia la obra me animaba mucho, tanto que me hizo querer irme y continuar escribiendo. Ya tenía mucha inspiración e ideas que hoy había tenido con esta visita, así que no habría problemas.
Sin embargo, no haría tal cosa como irme ahora mismo de la habitación. Podría también en sacar mi laptop y escribir allí mismo.
También era una idea mala, más para ella. Nunca le gustaba que escribiera algo en frente suyo. No le gustaba que se lleve un posible spoiler.
Lo que ella más amaba eran los giros inesperados que no se vea venir. Cosas como esa me gustaba planear, todo para darle una buena sorpresa en cuanto lea.
Siempre soy quien orquesta esas cosas. Ella nunca ha metido mano cuando se trata de esto, en su mayoría lo hacía solo cuando la historia y su lore estaban en nuestras platicas.
Cuando volteo a verla, me sorprendió la expresión de descontento de su rostro. Antes la había visto de buen humor y contenta mientras hablaba del último capítulo actualizado, pero ahora…
— ¿Qué pasa? —la miré preocupado— ¿Acaso no fue bueno el capítulo?
—No, no es eso. Me gustó, en serio. Hiciste que se ponga muy buena la historia, ni yo sé me ocurría algo como eso entre mis sugerencias.
— ¿Entonces, cuál es el problema? —pregunté
—Solo me quedaba pensando en lo duro que debió ser para ella… Hacerle eso a… bueno… ya sabes.
Juzgando en la dirección en la que sus palabras iban yendo, me tomó poco saber de qué o de quién estaba hablando.
—Es una forma muy triste, pero también me pareció perfecta, si hablamos narrativamente —un suspiro salió de su boca mientras apretaba las manos contra sus sábanas, y una leve pero triste sonrisa se formaba en sus labios—. Ella aceptó su destino con una sonrisa al final y por mucho que fuera injusto… se despidió de esa forma sin ningún remordimiento.
Al verla tan sumergida en sus propias palabras, noté algo de tristeza en su voz, pero también algo más que no lograba entender muy bien. Sonaba tan distante y dolida en cuanto la oí contínuar hablando.
—Supongo que es más sencillo aceptar lo que se puede y lo que no. La vida humana es así, aunque te destroce mucho el corazón.
Esas últimas palabras fueron suficientes para hacer un pequeño click en mi cabeza. No tarde en saber a lo que ella se estaba refiriendo, lo que me llevó a observar algunos detalles que había olvidado.
No, más bien… evitaba querer ver siempre.
Observé el aparato a la izquierda que había al lado de la cama de ella, mostraba el pulso de su corazón mientras veía como su brazo estaba con una vía ultravenosa.
Mi conciencia me advertía ser un poco más considerado, haciéndome recordar que estaba actualmente en una habitación que pertenecía a la de un hospital.
Era evidente que ella se había identificado con los sucesos actuales que había pasado en nuestra novela. Uno de los personajes había pasado por una situación "similar" a la condición de ella y ahora ese personaje lo había borrado en la trama principal.
Me sentí mal, había estado tan ocupado que fuera tan intrigante e interesante la historia que no tomé conciencia de cómo se sentía ella.
Me giré para encararla para disculparme.
—Lo siento, creo que tal vez me precipité en hacer algo así. Tal vez debería buscar una forma en la que ella pueda resu— ¡Au!
Sin aviso alguno, había sido golpeado en la cabeza por mi propia libreta, una que ella me había arrebatado para usarlo como arma.
Mostró un puchero mientras me dirigía una mirada con molestia. Siendo sincero, fue adorable como terrorífico de ver. Una expresión que todos los hombres nos puede gustar dependiendo de la situación, supongo.
— ¿Acaso quieres que te hinche a golpes? —su voz molesta hacia contraste con su voz débil pero amenazadora que hasta daba miedo— Siendo sincera, no me importaría regresar como un muerto y tener que seguir castigando si piensas hacer locuras como esa. Si es necesario hacer ese tipo de sacrificios para que los personajes puedan evolucionar, entonces déjalo así.
— ¡No digas eso! ¡No sucederá!
— ¿Ahora por qué dices que no? —preguntó aún más indignada.
—No, no me refiero a lo segundo. Hablo sobre lo que dijiste.
Le arrebaté cuidadosamente la libreta para ponerla sobre la cama mientras me volvía a sentar en la silla.
—A lo que me refiero, es que no pienses que te vas a morir —entre una voz firme y molesta le hablé con una expresión dura y suplicante—. Tienes que ser fuerte y recuperarte.
Hubo un pequeño silencio en la habitación hasta que ella solo sonrió y levantó sus manos para colocarlas sobre las mías.
Ya habían sido muchas veces en las que ambos teníamos contactos como estos. Yo por mi parte me entraba un calor por mis mejillas, aunque no era especialmente romántico, sino me causaba una cierta vergüenza al tocar sus manos directamente.
Pese a que estaba mal, desbordaban calidez y también eran muy agradables. Al ser algo íntimo, también era normal tener este tipo de roces entre nosotros, aun si fuera romántico o no.
No era bueno para estas cosas, aún si se trataba de ella.
—Boruto… Algunas veces debemos de prepararnos para lo peor. Eso lo sé muy bien, ya que después de todo… este cuerpo es débil y es imposible que…
— ¡Eso nada! Vas a mejorar, no puedes rendirte sin hacer intentos. Nunca lo hiciste 'ttebasa.
—Sería genial recuperarme y salir una vez más sin preocupaciones. Sin embargo, no puedo luchar contra mi propio cuerpo.
No lo quería aceptar, pero en parte ella tenía algo de razón en lo último. Es cierto que el cuerpo humano es muy frágil y en cualquier momento nos desvanecemos… ella era otro caso.
—Por eso mismo me gustaría que tú…
—Yo se que todo saldrá bien —dije sin pensarlo y con una sonrisa confiada le mire detenidamente a la cara—. Solo sigue luchando, nunca dejes de hacerlo. Yo nunca perderé la esperanza de que saldrás de este hospital y lo primero que haremos será comer lo que tú quieras.
Una risa salió de su boca, aligerando un poco la atmósfera negativa que había en el aire.
—Siempre te gusta decir algo cursi y profundo como un protagonista —sonrió para si misma con los ojos cerrados—. No por nada pusiste ese lado tuyo en la protagonista.
Soltó las manos para querer mostrarse algo burlona mientras hacía gestos comunes de ella.
—Cuando lo noté por primera vez, casi ni podía creer que querías reflejar tu personalidad en una mujer. —me miró a lo ojos de reojo
—Te pediría de favor que no pienses cosas extrañas o me voy a sentir más extraño de cómo me siento ahora.
—Lo siento, lo siento. Hahaha. Es que, por ese motivo realmente me gusta la protagonista, tiene algo de ti que eso lo hace genial. Es como ver tu personalidad noble, graciosa, energética en una chica.
—Oye, ya te dije muchas veces que no le puse TODA mi personalidad, solo las partes necesarias para que se sienta que es una chica fuerte y con valor hacia el resto y…
Mientras decía mis comentarios la miré, estaba muy entretenida con mis palabras y demostraba lo feliz que era escuchandome.
Me giré para no tener que verla.
Esa acción no serviría y lo sabía, aún así trataba de escapar de la vergüenza como un tonto. De todos modos me rendí ante ella.
—Y-Yo... Bueno, sabes muy bien que yo también coloque aspectos tuyos, como tú cabello y también y pues…
—Su cabello no es muy igual al mío. El de ella está más arreglado y eso otro que ya sabes no me gustó mucho. Siento que te burlas de mí.
— ¿Que quieres que diga? —sone bromista, pero la verdad es que lo decía en serio—. A la mayoría de muchos chicos les gusta ese tipo de aspectos de una chica 'ttebasa.
Inventar un protagonista correcto para la trama siempre fue un reto para cada escritor, aunque en mi caso no me esforcé tanto en hacer uno que fuera tan llamativo, pero guiaba a la protagonista a situaciones cliché, pero lo suficientemente buenas para los lectores.
Lo que más me gustaba en hacer era relacionar y desarrollar las relaciones entre la protagonista y en los demás personajes del elenco protagónico.
—Oh, por cierto. Decidí hacer una jugada sobre el climax del actual arco.
—Ya me imaginaba que dirías eso, siempre pensé que había algo que debíamos de cambiar.
Así siempre fue nuestra rutina de siempre, una en la que siempre la pasábamos en nuestra burbuja de autores para nuestra historia.
Aún no creía lo bien que nos lo apañamos para ser conocidos por hacer una novela de ciencia ficción alrededor un un año y medio. Solo era un mero pasatiempo que fue haciéndose más y más conocido.
Supe en ese momento en que tal vez y solo tal vez, nuestro futuro podría sonreírnos, tener un buen triunfo para lo que habíamos logrado.
Al final de cuentas, mi gran pasión siempre a sido esforzarme en las cosas que amo.
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