Único

¡Hola a todos!

Nuevamente participando en un concurso, jeje.

Bueno, ya dejando de formalidades, quiero agradecerle a Tori_Lovegood por hacer este concurso de dioses (aunque nunca me imaginé que me tocaría Poseidón 😅)

Antes de empezar, debo aclarar que NO SOY BUENA ESCRIBIENDO SOBRE PIRATAS O BATALLAS OCEÁNICAS. Aun así, espero que lo disfruten.

Dios que me toca: Poseidón

Fandom: Boku No hero academia.

Número de palabras: 3920 sin incluir este mensaje.

No es muy bueno, pero me gustó escribirlo.



En algún lejano y desconocido punto a lo largo del extenso mar, un gran barco pirata de varios metros de largo por muchos metros de alto, ancho y de gran presencia surca toda la extensión marina. Cuenta con un total de 5 velas izadas, cuatro de ellas totalmente blancas. La última, la central, tiene plasmada un gran número bordado en rojo y dorado. Seis ceros a la derecha de un uno representan a la cifra de 1,000,000, número referente al nombre del navío: Lemillion, propiedad del capitán Mirio Togata, aquel que aspira con ser conocido por más de un millón de personas.

Pero él no está solo en esta gran barca y aventura. Cuenta con la compañía de su primera oficial y mejor amiga Nejire Hadou, quien consigo tiene a su pareja Yuyu, la cual aceptó acompañarlos con tal de escapar de su tierra natal.

Además de la pareja, también están presentes varias personas que el rescató y con su lealtad pagaron su deuda.

Katsuki Bakugou y Eijirou Kirishima, los cocineros de la tripulación, fueron salvados de morir a golpes por una pandilla cuyo odio principal se dirigía a los matrimonios homosexuales. Eijirou se alistó a su grupo por la emoción de conocer nuevas tierras y maravillarse con la naturaleza del mar. Katsuki, por otro lado, cree que todo ese discurso de la aventura y la exploración es una total tontería, pero al amar al pelirrojo más que a cualquier otra cosa, empacó sus maletas para irse la mañana siguiente de la oferta.

Denki Kaminari, el risueño muchacho de cabello similar al suyo, era conocido como el Ángel Guardian de su tierra natal, puesto que su trabajo anterior fue proteger a los niños más pequeños de la crueldad adulta, escondiéndolos en una gruta secreta y cuidándolos de las manos de los malvados padres abusivos que los explotaban. La tripulación no solo acabó con las décadas de maltrato infantil, sino que reconoció el talento de Denki para proteger a los que más ama de una forma correcta, por lo que no dudaron en ofrecerle un puesto como médico, lugar que aceptó gustosamente.

Hitoshi Shinsou, junto a su hermana pequeña Eri, es un hechicero de nivel medio cuya familia fue asesinada por ser portadores de la magia. El chico simplemente quería que salvaran a su hermana menor, pero, con las súplicas de la niña sobre la vida de su único hermano, optaron por llevarlos a ambos, con Hitoshi prometiendo ayudarlos en la lectura de mapas.

Por último, pero no menos importante, abordo también se encuentra a Mei Hatsume, la hiperactiva, pero sumamente inteligente carpintera del Lemillion. A diferencia de los demás, no tiene un pasado trágico o una persecución de la que escapa. Simple y sencillamente, no quería vivir en una isla donde ella era la única chica que no teme de dañar sus manos con la madera. Quiere que todo el mundo conozca su talento para los navíos, consiguiéndolo gracias a todas las modificaciones que le ha hecho al barco.

No solo son gente rescatada y miembros de su tripulación. Con un total de 5 años de unión, todos a bordo se ven como a una familia. Puede que haya gritos por parte de Katsuki, tropiezos por parte de Denki, seriedad por parte de Hitoshi, y muchas locuras por parte de Nejire y Mei. Sin embargo, la armonía única los ha bendecido con una unión familiar ajena al vínculo sanguíneo. Dan la vida por los demás, y los demás dan la vida por ellos. Son todo lo que se tiene y tendrán hasta el final de sus días.



En una zona poblada de rocas, se deciden a anclar el Lemillion para almorzar allí, ya que la tarde en ese lugar es particularmente tranquila. No obstante, ni bien estacionan el bote, el capitán comienza a sacarse todas sus prendas, dejando solo su ropa interior.

— Mirio —Nejire lo observa algo extrañada— ¿No se supone que vamos a comer ahora?

— Pueden empezar sin mi —estira sus brazos arriba y a los lados—, voy a darme un chapuzón antes.

— Cada vez que nos estacionamos siempre te da por arrojarte al agua —Yuyu tiene una ligera expresión de molestia—. Nunca sabemos que abunda por estas aguas. Puedes encontrarte a cualquier animal feroz o... criatura salvaje —esto último lo dice casi en un susurro.

— Yuyu tiene razón, es posible que algún día te topes con algún ser peligroso. No será igual a los tiburones o calamares gigantes. Ellos son mucho más poderosos y, por lo tanto, peligrosos.

— No se preocupen, estaré bien —termina de hacer el calentamiento—. Y no moriré a manos de una criatura marina, se los prometo.

— Solo no tardes en regresar — la peli azul lo señala severa— , sabes cómo se pone Bakugou cuando lo haces esperar.

El rubio finalmente termina sus preparativos, por lo que se sube a la borda del barco y, tomando un leve impulso, se arroja al mar. Es frío, algo salado y seguramente su cabello quedará muy maltratado después, pero es prácticamente su segundo hogar. Tantos años de marinero y de natación rindieron sus frutos, porque, según los demás, Mirio vendría siendo el único pirata conocido que puede aguantar la respiración por mucho más tiempo que el promedio, además de poder mantener los ojos abiertos en ese liquido dañino para los oculares.

Mientras bucea un poco antes de salir a la superficie, se da cuenta de un movimiento extraño detrás de unas rocas, más lo ignora después de un tiempo. Sale a la superficie y el movimiento se repite, y está vez no lo deja pasar.

Algo largo, rojo y viscoso se mueve alrededor de una piedra, y nada delicadamente hacia su dirección. Espera unos segundos hasta que la acción se repite, y se asoma para descubrir a un curioso joven de cabello azul, orejas peculiares y un collar dorado decorado con esmeraldas, quien, al ser atrapado por la mirada azul, se intentó alejar.

— ¡Oye! —se sumerge y emerge casi al mismo tiempo—. No te asustes.

— ¿Eres un... humano pirata?

— ¡Sí, soy el capitán del Lemillion! Mi nombre es Mirio Togata, ¿y tú?

— Soy... soy —lleva su mano a la frente como saludo—, soy Tamaki Amajiki, descendiente del Kraken.

— Oh —mira un segundo el agua y luego la roca—. Eso explica mucho.

— ¿No vas a cazarme? Todos mis ancestros han sido capturados por piratas, sobre todo a manos de los capitanes.

— Pues, no. Nosotros no nos dedicamos a la cacería de... de...

— ¿Calamares? —reprime una leve risa mientras su brazo regresa a su posición original

— Iba a decir pulpo, pero tenía miedo de que te enfadaras.

— No me molesta que se refieran a mi como animal, solo me molesta que se refieran al equivocado. Puedes referirte a mi como pulpo, calamar, incluso medusa, solo que no me consideres serpiente o víbora marina. No soy un reptil, soy un molusco.

—Ok —suelta una ligera carcajada que induce a Tamaki a sonreír—. Nosotros no cazamos criaturas marinas. Ayudamos a todo el que lo necesite.

— Entonces... ¿ustedes podrían ayudarme? —sus ojos se humedecen y se le quiebra ligeramente la voz—. Estoy en un gran problema.

Los ojos de Mirio se agrandan ante el cambio radical en el híbrido de tentáculos rojos. Lleva sus manos hacia adelante y trata de hacer algo, pero es interrumpido por el azabache, quien se calma levemente para seguir hablando.

— Estoy comprometido con el príncipe de otro reino, pero estoy en desacuerdo con ese matrimonio. No es que él no me agrade, es que... no puedo casarme con alguien a quien yo no ame... y mucho menos sabiendo que yo no soy el gran amor de esa persona.

— Entonces... ¿necesitas ayuda para escaparte de tu matrimonio arreglado? —el híbrido asiente ligeramente— ¡Está bien! Solo que no sé cómo mantenerte hidratado en la...

— No te preocupes por eso —gira su cuello ligeramente para reducir la tensión de su cuerpo—. Como descendiente de una entidad poderosa, mi cuerpo tiene una adaptación a cualquier ambiente. En el momento que deje el agua, mis tentáculos se convertirán en piernas.

— Vaya, ¡que habilidad tan maravillosa! —empieza a nadar hacia el barco, llevando sus manos a su boca antes de comenzar a gritar— ¡Yuyu, Nejire, arrojen una escalera y una salvavidas!

Sin entender mucho la petición, las chicas obedecen y lanzan primero la red trenzada para que su capitán escale. Después de eso, arrojan una especie de hamaca atada de los extremos a largas cuerdas. Sienten un extraño peso de la nada, y comienzan a subir con prisa lo que sea que tiene metido.

— Mirio, ¿con exactitud que estamos subien...? —la pelirroja se queda en shock al ver al muchacho.

— ¡AHHH! —la otra chica suelta su extremo y deja caer al pobre pulpo.

— Auch, eso dolió —soba el golpe en su cabeza.

— ¡¿QUE ES ESA COSA!? —Nejire saca una escoba y comienza a amenazarlo.

Los gritos provocaron que todos los demás subieran a la cubierta y, al igual que la pareja, se asustaron al ver al muchacho tan extraño a bordo del navío.

— ¿¡Qué rayos es esa cosa!? —Katsuki esconde detrás suyo a su esposo, quien tiene una ligera mirada de pánico.

— ¡Eri, no te le vayas a acercar! —Hitoshi carga a su hermanita con cuidado.

— Que cosa tan rara —Mei intenta no reírse de la situación.

El corazón de Tamaki siente varias puñaladas en ese momento, deseando nunca haber hecho esa petición al amable rubio. Hubiera preferido una ejecución rápida y sin palabras dolorosas.

—Oigan, ¿qué les pasa? —Denki se le acerca lentamente al muchacho aun mirando con enfado a sus compañeros—. No te preocupes —le extiende una mano amistosa—. No te haremos daño, ¿verdad? —regresa la furiosa vista con sus amigos.

— Chicos, sé que tradicionalmente los piratas tenemos que odiar a los seres marinos —Mirio ayuda al otro rubio a levantar al invitado—. Pero, como me gusta mencionar, nosotros no somos el arquetipo de pirata tradicional.

—Creo que deberíamos empezar de nuevo —Denki agarra la mano del chico—. Mi nombre es Denki Kaminari, médico del Lemillion. Y ellos son Nejire, Yuyu, Katsuki... —mientras presenta a la tripulación, su cuerpo deja de temblar gracias a la amabilidad del doctor, hasta que se encuentra cara a cara con el capitán—. Y él es Mirio, nuestro muy querido capitán.

— Ya... ya nos habíamos conocido —sus mejillas se sonrojan. No se había percatado de la belleza del muchacho—. Prometió ayudarme a salir de mi compromiso.

— Bien, ya que tuvimos este gran rescate, ¡próxima parada, la isla Estrella!

Todos fueron a tomar su posición en el barco, dejando a Tamaki extremadamente nervioso por una parte muy grave que olvidó mencionar.

—Mirio... hay algo que debes...

Un enorme golpe derecho provoca una enorme sacudida en el barco, casi tirando a la tripulación y asustando a la pequeña Eri, quien, por órdenes de su hermano, fue a encerrarse a su camarote. Mirio y Nejire se levantan confundidos por ese inesperado ataque, reaccionando ante los ojos asustados del muchacho.

— Ya están aquí... —retrocede con cautela.

— Tamaki... ¿qué querías decirnos?

— Quería avisar que... me están persiguiendo.

Lo que Tamaki hubiera deseado confesar hace solo unos minutos es que, literalmente, QUERÍA ESCAPAR de su matrimonio arreglado, el cual estaba sucediendo hoy. En cuanto tuvo su oportunidad, nadó lo más lejos posible del reino Kraken y llegó hasta la costa rocosa, aun sabiendo que una turba furiosa le seguía a sus espaldas.

— ¿¡Eres un novio fugitivo!? —Nejire se levanta—. Por experiencias vividas en las islas, puedo asegurar que ser novio en fuga es peor que ser prisionero en fuga.

— Lo siento, quería decírselos —cubre su rostro avergonzado.

— No te preocupes, está no es la primera vez que tenemos un gran problema que se pudo haber evitado con una buena conversación, ¿verdad Katsuki? —Mirio le lanza una indirecta a su muy enojado cocinero.

— ¡Cállate!

Un nuevo golpe sacude el barco y regresa al piso a los marineros, al igual que a Tamaki.

— Atención —Mirio se levanta—. ¡Hora de nuestras maniobras evasivas! Evitemos los daños, solo hay que escapar. ¡Yuyu, Nejire, preparen las redes y cañones! —las chicas se van por lo solicitado—, ¡Katsuki, Eijirou, alisten las espadas en caso de ataques directos!, ¡Hitoshi, apoya a los Bakugou!, ¡Mei, a vigilar en el poste! Y Denki —calma su timbre de voz—. Ve al camarote y cuida a Eri, es posible que nos intenten atacar por los interiores, ¿¡Entendido!?

— ¡Si señor!

Todos comenzaron a tomar posiciones para el combate, dando inicio a la batalla por escapar en cuanto un nuevo golpe se hizo presente. Las redes ayudaron a regular los ataques lejanos, no obstante, provocaron el abordaje de guardias con la misma capacidad de Tamaki de cambiar su forma.

— ¡No te resistas, príncipe Tamaki! —un muchacho plateado alista una soga—, ¡El príncipe Todoroki y tú tienen que continuar la ceremonia!

— ¡Jamás! — intenta retroceder—, ¿acaso no se pusieron a pensar en mis sentimientos? Quiero vivir un matrimonio amoroso, no un contrato.

— ¡No hagas esto más difícil! —un guardia rubio mueve su lanza hacia el—. ¡El reino de los krakens y los tiburones se tienen que soldar!

Harto de esos reclamos y palabras forzosas, Tamaki mueve su brazo ligeramente, sacando de este un par de tentáculos rojos con los que sujeta a los guardias y los saca volando del navío, bajo la mirada sorprendida de la tripulación.

— ¡Wow, no sabía que también podías hacer eso! —Mirio lucha contra un guardia mientras le sonríe a Tamaki.

— Sí, así como puedo manifestar extremidades humanas, los tentáculos emergen de cualquier parte de mi cuerpo —un repentino sonrojo hace acto de presencia en su rostro, ya que analizó nuevamente la confesión.

Aun con el breve impacto, no se distrajo lo suficiente para ser atrapado por otro guardia, imitando el gesto que tuvo con los dos anteriores.

— ¡Más guardias subiendo! —Mei comienza a lanzar unas bombas de humo para alejar a los invasores. Gracias a su gran tiempo juntos, todos en la tripulación están acostumbrados a las explosiones, lamentablemente, Tamaki no lo está.

Debido a la cantidad de humo, el chico comienza a toser y a perder la concentración, retrocediendo en dirección a la puerta de la entrada al bote. Mientras intenta sacar el polvo de sus pulmones, siente un par de brazos sujetarlo y meterlo a la fuerza por la puerta, escuchándola cerrarse poco después.

— ¡Suéltame, te advierto que no querrás verme enojado!

— De primera mano sé cómo eres cuando te enojas, Tamaki.

Los ojos del príncipe se abren al reconocer esa voz, y siente una chispa de alegría recorrer su cuerpo mientras siente el agarre aflojarse. Voltea y abraza a su querido amigo Izuku, quien corresponde al cariñoso abrazo del príncipe.

— Gracias, Izuku.

— No tienes de que agradecerme. De todas formas, no pude evitar la llegada de los guardias —dirige su mirada hacia el suelo—. Por mi culpa vinieron a atacarlos. Si tan solo fuera alguien... importante.

— No digas eso —toma sus mejillas suavemente—. Eres importante para mí. Izuku, tú eres el único al que puedo llamar realmente amigo. No me tratas como a tu monarca, si no como a un chico normal.

— Aprecio tus palabras, en serio —toma sus manos gentilmente—. Es solo que, si fuera alguien importante como tú, podría haberte ayudado más a evitar tu matrimonio arreglado, podría haberte ayudado a escapar sin ser seguido y... podría —sus ojos comienzan a humedecerse—... yo sería... alguien digno de casarme con el príncipe Todoroki.

Esta es la razón principal por la que Tamaki sufría de ser comprometido con alguien que no ama. Desde que eran pequeños, Izuku ha sido su único y verdadero amigo, interesado en él y no en su cargo. De primero mano supo que su corazón late enamorado del joven sucesor del reino de los tiburones, y que ese amor es correspondido por el monarca. Sin embargo, para los altos rangos, los sentimientos no importan si la pareja no es del mismo estatus social. Tamaki y Shoto son hijos de reyes, futuros gobernantes y jóvenes de múltiples cualidades, mientras que Izuku es un huérfano acogido por los padres de Tamaki, hijo de dos simples investigadores fallecidos por la cacería de piratas, y sin ningún rasgo especial.

Prácticamente, el inigualable amigo de Tamaki y el dueño del corazón de Shoto es un simple don nadie a los ojos de los demás.

— Ojalá hubiera una forma para ayudarte, Izuku. Mereces un final feliz de la misma manera en la que me ayudas a obtener el mío.

El tierno momento es interrumpido cuando la cabeza del peliverde es rudamente golpeada por una escoba en repetidas veces. Tamaki se da cuenta de que la responsable es una pequeña de ojos rojos y cabello celeste, a quién reconoce como la hermana menor del mago Hitoshi.

— ¡Oye, Hey... Eri! —finalmente recuerda el nombre de la niña—. Él está de nuestro lado.

— ¿En serio? —detiene el ataque con la escoba ante las palabras del asustado azabache.

— S-si —el atacado se talla la cabeza en el suelo.

— Ups, una disculpa —deja su arma de lado y ayuda al pecoso a ponerse de pie.

— ¡Eri, te dije que no salieras del...! —Denki se asusta al ver al desconocido.

— ¡Es amigo, es amigo! —Eri detiene al rubio antes de que cometa el mismo error que ella.

Con un poco más de calma, los cuatro se sientan en el piso y meditan algunas opciones para detener la batalla sin inducirse a la violencia. Saben que no tienen mucho tiempo a su favor, ya que la principal desventaja es el número de combatientes.

— Entonces, ¿tenemos que evitar el matrimonio arreglado, pero al mismo tiempo tenemos que satisfacer al reino? —Denki recalca las palabras muy pensativo.

— Básicamente. Nuestro reino no puede quedarse sin un matrimonio que los dirija y tenga descendencia.

— Oye, ¿pero que no son hombres? Digo, aquí hay varios donceles y magos que podemos concebir sin problema...

— ¡De hecho Hitoshi te mando aquí para no arriesgarlos! —la pequeña acaricia tiernamente el vientre del rubio.

— ¡Le dije que íbamos a esperar para decírselos! —el doctor hace un puchero.

— Retomando la plática —Tamaki disimula una risa—, nosotros podemos concebir también siendo del mismo sexo. No soy un doncel, si no un hermafrodita, al igual que Izuku y casi todos en el reino.

— Luego te explico eso, Eri —le susurra levemente.

— ¡Un segundo! —la niña se le acerca al peliverde—. ¿Por qué no lo convierten en príncipe y ya?

— ¿De qué hablas? —Tamaki no es capaz de comprender las palabras de la pequeña.

— Donde Hitoshi y yo vivíamos antes, un rey le otorgó la corona a su hijo adoptivo aun teniendo a su hijo biológico, ya que este no quería gobernar, si no explorar, a diferencia del otro. Si Izuku fue adoptado por los reyes, eso lo convierte a él en su hijo adoptivo, a Tamaki en su hermano y... —el príncipe interrumpe a la niña con un grito de sorpresa.

— ¡Eri, eres una genio!

Los cuatro se levantan y comienzan a correr hacia la salida, por la cual antes entró Izuku. Al llegar a ella, Tamaki se quita su collar y delicadamente lo abrocha en el cuello del peliverde, aun incrédulo por lo que está pasando.

— Como descendiente del Kraken, yo, Tamaki Amajiki, te nombro a ti, Izuku Midoriya, príncipe del reino de los moluscos. Doy fe a que sabiamente guiaras a los súbditos y llevaras a la prosperidad del mar. Además —traza una gran sonrisa—, aseguro que tú y Shoto serán muy felices.

Ni Izuku ni los tripulantes pueden contener las lágrimas de sus ojos ante la escena. Un último abrazo por parte de los amigos desata un ligero río en sus parpados, agregando a la despedida buenos deseos para ambos.

Cuando Izuku se lanza nuevamente al océano, Tamaki corre hacia el exterior, en compañía de Denki y Eri, para detener la batalla campal entre ambos bandos.

— ¡Paren, paren! —demanda fuertemente el muchacho.

— ¡Así que tomaste tu decisión! —el guardia de cabellos grises, antes lanzado por la borda, se dirige hacia él, siendo retenido por el capitán.

— Tamaki, ¿qué haces? —lo contempla preocupado—. Aun podemos salvarte.

— Como monarca, he tomado una decisión... —respira profundo antes de proseguir—. La boda entre krakens y tiburones seguirá, pero el novio no seré yo.

Todos lo contemplan confundidos entre sí, sin entender realmente a la extraña declaración de su monarca.

— Le he otorgado mi voluntad a un sabio y noble muchacho lo suficientemente capaz de gobernar y aceptar su unión con el príncipe Shoto. Pronto lo sentirán, mis queridos súbditos. No hago esto porque no los aprecie. Lo hago porque... todos necesitamos nuestro final feliz.

Los guardias y tripulación no pueden evitar sentirse conmovidos por las palabras del joven. Tanto dolor que le causaron a un muchacho cuyo único deseo es el bien común. Sin rechistar o protestar, los guardias hacen una última reverencia ante su chico antes de abandonar el Lemillion, no sin antes deseare una vida prospera en el mundo normal.

Los piratas celebran en grande la victoria del navío, pues al final lograron ganar sin necesidad de una batalla mayor. Hitoshi, ni bien recobra su aliento, corre en dirección a su amado chico, abrazándolo delicadamente mientras acaricia su barriga.

— Va a ser raro ser el médico quien necesite ayuda dentro de 7 meses —Denki murmura levemente en la oreja de su pareja.

— ¿Por qué en 7 meses? —Mirio ladea la cabeza confundido al igual que algunos del grupo, hasta que Nejire suelta un ruido de sorpresa.

— ¡Vas a tener un bebé! —lo abraza emocionada— ¡Tendremos un nuevo miembro a bordo!

El grupo comienza a felicitar a la pareja, estrechando la mano del mago y apapachando al médico.

— Respecto a eso que dices —todos giran en dirección al rescatado—, yo te ayudaré, Denki. Tengo muchos conocimientos médicos inducidos por mi educación real. Si me permiten, puedo ofrecerte mi apoyo en el área medicinal, claro, si es que me aceptan —mira hacia abajo mientras sacude sus hombros con nervios.

— Nos pides ayuda, casi causas la destrucción del Lemillion, provocaste una batalla campal entre nosotros y otro bando enemigo y nos ofreces tu ayuda al terminar —las palabras dolorosas volvieron, pero esta vez por parte de Mirio— ¿Sabes que significa todo eso?

— N-no —se encoge de hombros.

— ¡Significa que eres un nuevo pirata! —todos se le acercan para abrazarlo delicadamente en un amable gesto de bienvenida.

Porque Tamaki no es el único de ellos que ha tenido que causar un gran desastre para conseguir su libertad.







— Hey, Tamaki, ¿en qué tanto piensas?

—Ah, nada Mirio. Solo recordaba la vez en la que nos conocimos.

— Sí, jeje —rasca su nuca nervioso—. Quién habría imaginado que mi futuro esposo sería un Kraken en fuga —la pareja suelta una risa nostálgica al revivir el recuerdo.

— Ha pasado tanto tiempo... y aun no puedo estar lo suficientemente agradecido contigo. Gracias por salvarme, amor.

— Te merecías una buena vida, cariño. Eres la cosa mas dulce y linda de este infinito mundo. Eres la criatura mas bella de todo el mar, aun me pregunto como es que te fijaste en alguien como yo.

— De la misma forma en la que alguien como tu se enamorara de alguien como yo.

Un beso apasionado se hace presente entre el capitán y el pulpo, felices de poder zarpar nuevamente en el Lemillion en busca de una nueva aventura.

Si bien la primera impresión no será la mejor de todas entre ellos, nada evitó que sus almas y corazones se sincronizaran en un tierno y dulce sentimiento, en una divertida pasión, y mucho menos, en un hermoso amor infinito.

Infinito como el mar.

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