Extra 1
Me preguntó si rin estará molesta conmigo, realmente no quise decir algo tan tonto, es todo culpa de Kakashi y sus frases extrañas.
El pequeño Uchiha soltó un gran suspiro, lo último que quería luego de morir era una disputa entre él y Rin.
- ¿Sabías que este camino siempre va en el mismo sentido? - respondió la joven luego de pasar vario tiempo en silencio.
- ¿Disculpa?
- Aunque parece dividirse muchas veces y en ocasiones hay una extraña neblina, la verdad es que todos estamos rodeados de gente, en este momento hay cientos de personas caminando al lado nuestro pero solo cuando deseamos verla de verdad es que aparece ante nuestros ojos, si pones un poco de atención te darás cuenta.
El chico cerró sus ojos para concentrarse en aquello que había a su alrededor. Al principio todo permaneció en silencio, sin embargo pasados unos minutos un extraño murmullo comenzó a hacer eco en su cabeza, poco a poco las voces tomaron fuerza hasta convertirse en un completo caos.
Al abrir sus ojos, el Uchiha descubrió a cientos de personas a su al rededor y no solo eso, aquel pequeño sendero luminoso en el que apenas cabían cuatro personas alineadas una junto a otra era en realidad un amplio camino sin límites visibles, las personas andaban en el sin problema y aquellos que se detenían eran fácilmente ignorados por los demás, como si no se encontrarán allí.
- Es curioso ver la cantidad de paisajes que puede mostrarte y las formas que suele adoptar para cada uno de nosotros. En ocasiones siento como si aún estuviera en la aldea - comento con gran nostalgia - Obito, si lo que en verdad querías era seguir a lado de ese hombre simplemente debiste decirlo.
- ¡¿De que estás hablando?! ¿Acaso tú...
- Si, lo ví todo.
El rostro del más bajo tomo color, la vergüenza le hizo imposible el responder.
- ¿Acaso no se te hizo raro el hecho de que nunca nos topamos? Después de todo yo iba muy lento para esperarte, aún así tú no me viste ni una sola vez, estabas totalmente eclipsado por tu "senpai".
- ¡Es que pensé que caminabas muy rápido! - llevo sus manos a su rostro tratando de ocultar la pena que sentía.
- Que va, debido a que tú deseabas volver a pasar tiempo con él, el camino te concedió privacidad, aunque seguramente mi preocupación hacia ti hizo que pudiera verte.
La castaña dió un par de pasos y cuando estuvo frente a su amigo le proporciono un cálido abrazo.
- Se que te despediste porque tenías miedo.
- ¿Miedo? - pregunto fingiendo inocencia.
- No querías volver a dejarme sola, te dió miedo que tus ganas de estar junto a él fueran mayores que permanecer a mi lado. Por eso el camino se dividió, además tenías miedo de que el prefiriera a su maestro antes que a ti.
El silencio del Uchiha dió a entender que la niña tenía razón.
- ¿Sabes que pienso? Cuando uno está vivo se preocupa por muchas cosas, hay mil razones para enojarse y guardar rencor, corremos constantemente tras aquello que deseamos o "necesitamos", amamos con prisa y pocas veces disfrutamos de nuestros seres queridos, tenemos la mala costumbre de apreciar los buenos momentos únicamente cuando ya se fueron. Al morir te das cuenta de que todo aquello que amabas y a lo que dabas importancia ya no existe; lo material, nuestros sueños, los lugares, el tiempo... Todo eso queda atrás y lo único que se mantiene es tu escencia - con delicadeza se apartó lo suficiente para verlo a los ojos- Obito ya no hay razones para que sigas preocupándote por todo, no tienes que guardarte nada, no debes fingir ser fuerte o proteger a los demás, yo ya estoy muerta al igual que tú, nuestro tiempo se ha detenido y lo único que nos queda es el resto de este largo camino, así que deja de contenerse y has lo que en verdad quieres hacer.
Las palabras de la chica estaban dando vueltas en su cabeza, aún no alcanzaba a asimilar que él en realidad estaba muerto y todo lo que esto implicaba. Rin, que lo conocía como la palma de su mano se dió cuenta de la confusión en su amigo así que decidió darle una mano.
La Kunoichi tomo un poco de impuso y como si de un juego se tratara empujó a su compañero con todas sus fuerzas, este término por chocar contra un hombre más grande que él.
- ¡Fíjate por dónde vas! Tonto - exclamó el adulto con quién había chocado.
Al oír esa voz, Obito sintió que su corazón daba un vuelco.
-¡Senpai! - grito antes de lanzarse sobre Deidara una vez más, ahora de forma voluntaria. - creí que no lo volvería a ver.
- ¿Eh? - la confusión del Akatsuki se convirtió en furia y posteriormente en vergüenza - ¡Tú! Maldito enano, por tu culpa pase una situación embarazosa con mi maestro.
- ¿Embarazosa? ¿Por qué? - cuestionó el Uchiha con sincera curiosidad.
- ¡¿Cómo que por qué?! Tú y tus tontas palabras melosas, además.... - la memoria del beso vino a su mente ocasionando que soltará un grito de furia.
- Deidara, ya te dije que guardes silencio - ordenó Sasori.
El pelirrojo observó al niño detenidamente por largo rato ocasionando cierta intimidación y molestia en él. Cuando Obito estaba a punto de "saltar" a defenderse apareció rin con gran sonrisa.
- Es un placer conocerlos, mi nombre es Rin y fui una Kunoichi de Konoha. Creo que ya conocen a mi amigo Obito Uchiha.
- Desgraciadamente - respondió Deidara.
Sasori por su parte permaneció en silencio.
- Se que es algo repentino, pero mi amigo se moría por viajar con ustedes así que me preguntaba si no les importaba que fuéramos caminando a su lado.
- ¡Para nada! ¡No quiero ver a este molesto niño de nuevo! ¡El...
- Deidara, ya es suficiente.
- Pero maestro Sasori ¿Enserio los dejara ir con nosotros? - dijo totalmente incrédulo.
- El camino es bastante amplio y tiene un solo sentido, aún si les digo que no ellos comenzarán a andar igual que nosotros y eventualmente nos volveremos a topar una y otra vez. No tiene caso negarme, aunque les advierto que no me gusta que me hagan esperar así que si van a venir con nosotros deberán seguirnos el paso.
-¡Cómo ordene Sasori senpai!
- Idiota, dile "maestro" - le corrigió- el único al que puedes llamar senpai soy yo.
- ¿Acaso está celoso Deidara senpai? - bromeó Obito.
- ¡Por supuesto que no!
- Tranquilo, usted siempre tendrá un lugar especial en mi corazón.
- ¡Tú! Pequeño...
-¡Deidara! - grito Sasori.
Rin que había estado observando todo el espectáculo, se sintió feliz de volver a ver aquella hermosa sonrisa en el rostro de su amigo, era maravilloso verlo tan feliz luego de tanto sufrimiento.
- Kakashi, estoy segura de que tú también te sentirías muy feliz de ver a Obito ser el mismo de antes, estoy ansiosa por volver a reunirnos los tres, sin embargo deseo de todo corazón que te tomes tú tiempo antes de venir.
Vive y disfruta de la vida que aún tienes, mientras tanto yo seguiré avanzando en compañía de ellos...
Así es, a partir de ahora iremos los cuatro juntos.
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