Capítulo 15

Daba igual que día fuera, sábado, domingo, lunes, martes... cualquier día y cualquier momento era perfecto para organizar una fiesta.

Una vez más asistí a una fiesta organizada en una casa cuyo anfitrión desconocía. Había bebida en las mesas, neveras, derramada por el suelo e incluso por las paredes; las chicas bailaban luciendo sus mejores modelitos, algunas bailaban acompañadas y otras simplemente se dejaban llevar por la música y la borrachera.

 A nadie allí le importaba de quien fuera la casa (muchos de los que nos encontrábamos allí, como yo, desconocíamos que família viviría allí) , la gente no estaba allí para preocuparse de dejar limpio el lugar y comportarse educadamente; habían ido allí para saltarse las reglas, para ponerse hasta el culo de alcohol y no recordar nada al día siguiente.

Ethan me abrazó por detrás y plantó un beso en mi cuello. Yo cerré los ojos por un momento y dejé que me envolviera y acariciara mi pelo.

Esta vez, no estaba Evelyn ni Jason y sospechaba que Madie y Ali tampoco. Mientras Ethan plantaba pequeños besos en mi cuello tratando de llamar mi atención sin resultado yo intentaba buscar alguna cara conocida. El chico con el que había venido parecía ser el único que no me parecía un extraño.

En aquel momento deseé que Jason apareciera de alguna parte y me sacara de allí, me sentía tan indefensa en aquel lugar que un nudo en mi estómago comenzó a formarse y la ansiedad creciente me asfixiaba. ¿En que momento se me ocurrió decirle a Ethan que si? ¡Tan solo lo conocía de una noche! Lo único que sabía de él era que había estado con Alyson y que Jason lo odiaba. 

Jason...

Ethan no pareció darse cuenta de mi angustia hasta que rechacé su beso apartándome de él.

—¿Pasa algo?—Preguntó él mientras acariciaba mi brazo.

—La verdad es que... no me encuentro muy bien.—confesé.

—¿Por qué? Nos estamos divirtiendo—dijo sin entender.

Yo desvié la mirada y evité darle una respuesta. 

  —Oh, venga...—tomó mi barbilla y me obligó a mirarlo a los ojos—No te pongas así. Estamos aquí para divertirnos. 

—Si... 

—Me prometiste un beso que sigo esperando ¿Me lo vas a dar esta noche?—dijo sonriendo de una manera bastante parecida a la de Jason. 

—Tal vez...—lo dije de una manera tímida y sin ningún tinte de seducción en mi voz. Yo no era como Evelyn o las otras chicas, no era sexy ni tenía ese punto de picardia que a los chicos les gustaba pero, al parecer, Ethan se tomó mis palabras como una invitación y sonrió mientras acercaba sus labios a los míos. 

En un primer momento deseé apartarme de él, pero, en cuanto recordé que había ido hasta allí con el fin de seducirle, dejé que su lengua entrara en mi boca y juguetera con la mía. 

No fue un mal beso, fue cálido y agradable pero, por más bien que besara, no consiguió hacerme sentir nada, no hubo mariposas en el estómago ni me imaginé levitando. 

Estuvimos un buen rato enrollándonos, cuando se cansó de besarme y tocarme las tetas se apartó y esbozó una sonrisa que al instante me hizo querer sonreír a mi también. 

  —¿Te he dicho alguna vez lo guapa que eres y lo bien que besas?—dijo. 

—Bueno... tu también besas bien—contesté sin saber que decir. Él ensanchó la sonrisa y se quedó un rato mirándome, hasta que al final volvió a acercarse a mí y comenzó a besar de nuevo mi cuello. 

—Esto... Ethan, tengo que ir al baño—mentí.

—Claro, yo iré a saludar a un par de gente. Nos vemos luego.

Yo asentí y huí de su lado. 

El hecho de que un chico quisiera besarme todo el tiempo y le pareciera hermosa me halagaba, pero sus besos no significaban nada para mí y mover mi lengua contra la suya durante periodos casi interminables me parecía algo sin sentido alguno. Yo no era de esa clase de chicas. 

Subí las escaleras y busqué un baño libre en el que encerrarme y evitar a Ethan por un rato. 

Cuando al fin lo encontré me encerré en él y saqué el móvil de mi bolsillo. 

Madison [23:45]: ¿Todo bien?  

April [1:36]: Ethan solo quiere besarme.

Me froté la cara y al cabo de un minuto mi amiga me contestó. 

Madison [1:37]: Eso es buena señal

Madison [1: 37]: ¿Besa bien?

April [1: 38]: Sí, pero no siento nada por él

Madison [1:38]: Lo conoces de un día, el amor no llega así como así.

Madison [1:39]: No te comas mucho la cabeza.

Madison [1: 39]: Pásalo bien ¿Quieres? 

Yo me mordí el labio y pensé en lo que Madie me había dicho. Tenía razón, con el tiempo era posible que Ethan me gustara, solo tenía que esperar un poco más. 

April [1:40]: Vale

Bloqueé el móvil y lo guardé de nuevo en el bolsillo trasero de mis pantalones. 

Abrí la puerta del cuarto de baño y dejé que una chica con los ojos enrojecidos y las mejilla humedecidas entrara sollozando. 

Bajé las escaleras y busqué a Ethan con la mirada. Me abrí paso entre el gentío y busqué al chico en medio de la multitud.

Finalmente lo divisé en un sofá con un montón de gente al rededor. Reían y parecían estar pasándolo muy bien. 

—¡Ey, April! Siéntate con nosostros.—dijo una chica que no conocía de nada.

Me dirigí hacia ellos e hice caso a la chica morena y alegre. 

—Estamos jugando a "Yo nunca, nunca"—explicó Ethan—¿te apuntas?

—Esto... sí, claro—dije sintiéndome un poco incómoda de que todos allí me estuvieran mirando.

—Tienes que beber un chupito cada vez que hayas hecho algo de lo que ellos digan ¿vale?—dijo la chica. 

Yo asentí. Probablemente no bebería casi nada, a penas había hecho nada en mi vida. 

—Yo nunca nunca he tenido resaca—dijo una chica rubia. 

Todos, excepto ella bebieron.

—¿Enserio?—preguntó sorprendido un chico a su lado. 

La chica sonrió y se acercó el pequeño vasito a los labios mientras esbozaba una sonrisa traviesa.

  —No. 

  —Yo... nunca nunca he besado a alguien menor que yo—dijo la chica que estaba a mi lado.

Todos bebieron excepto dos chicas más y yo.   

 —Yo nunca nunca he estado en inglaterra—dijo Ethan mirándome a los ojos y sonriendo mientras me acercaba el chupito a los labios y hacía una mueca de asco. 

—Yo nunca he besado a un chico—dijo otro.

—¿Quieres que me emborrache?—se quejó la morena. 

—Sí—dijo riendo. 

Yo bebí.

—De acuerdo, yo nunca nunca he besado a una chica—contestó. 

Él fingió entristecerse y llenó el vaso para después vaciar el contenido junto a los demás chicos del corro. 

Cuando me tocó mi turno ya había vaciado bastantes veces el contenido de mi vaso y comenzaba a sentirme un poco mareada. 

—Yo nunca nunca he... saltado en paracaídas—dije lo primero que se me vino a la mente. 

Nadie bebió. 

—¿Eso es lo que mejor se te ocurre?—preguntó la chica rubia. 

No contesté. 

—De acuerdo—dijo otra—Yo nunca me he acostado con nadie.

Todos bebieron, menos aquella chica y yo. 

Ethan me miró por unos segundos y desvió la mirada en cuanto yo clavé mis ojos en los suyos. 

—Chicos, ya me he aburrido de este juego—dijo la morena de mi costado—¿Qué tal si jugamos a "Verdad o Atrevimiento"?

—¡Ay si!—exclamó otra—Hace mucho que no juego.

—Bien ¿Quién gira la botella?—Preguntó otra chica. 

—Yo mismo—dijo uno de los chicos. 

Extendió el brazo e hizo girar la botella sobre si misma. Cuando se detuvo yo me alegré por qué no me hubiese tocado a mí. 

—¿Verdad o atrevimiento?—preguntaron todos a coro. 

La desconocida a la que le había tocado elegir exclamó:

—Atrevimiento.

—Atrevete a... quitarte la camiseta—dijo uno de los chicos. Los demás rieron y esperaron a que cumpliera con el reto. 

La chica con una sonrisa se quitó la camiseta y se quedó en ropa interior. 

Los chicos se quedaron un rato observándola y observé como algunas de las chicas miraban con envidia los senos llenos de la joven. 

La botella volvió a girar y esta vez se detuvo en la morena de mi costado. 

—Atrevimiento, por supuesto—contestó antes de que se pudiera formular la pregunta. 

—Atrévete a besar a la persona de tu izquierda—dijo uno. 

Yo abrí los ojos como platos en cuanto me dí cuenta de que la persona de su izquierda era yo. 

—No, un momento, esto no me tiene que implicar a mí—dije nerviosa—la botella no me ha señalado a mí.

—Pero a ella sí, y el reto consiste en besarte.—dijo otro. 

—Esto es como besar a un chico, no tiene nada de malo.—dijo la morena mientras se acercaba a mí. 

Cuando la chica estuvo a punto de besarme me aparté de ella y me levanté de mi sitio y me fuí sin despedirme. 

No quería besar a esa chica, solo quería irme a casa. 

—April ¿Estás bien?—preguntó Ethan detrás de mí. 

Yo me dí la vuelta y asentí deshaciéndome de las lágrimas. 

—Quiero irme a casa—confesé. 

Él hizo una mueca y torció el gesto.

—Venga quédate un rato...—insistió.

—No... estoy muy borracha—dije tambaleándome. 

Ethan me sujetó y me ayudó a mantenerme en pie. 

—Ven vamos arriba—dijo. Me tomó por las piernas y me alzó en volandas. 

Apoyé la cabeza sobre su hombro y dejé que me llevara a una habitación vacía de la casa. Me tumbó sobre la cama y se sentó a un lado. 

—Eres tan atento...—dije.

Él acarició una mejilla y me miró fijamente a los ojos. 

—No me puedo creer que alguien como tú sea virgen—dijo Ethan

Todo a mi alrededor parecía arder, mis manos, mi cara, mi cuerpo... 

De pronto sentí una ganas increíbles de besar aquel chico, el alcohol causaba ese efecto en mí, así que pronto me vi envuelta en sus brazos.

Noté como mi boca reseca se movía torpemente contra la suya, me coloqué encima del chico y besé su cuello. Ya no había culpabilidad alguna, solo me importaba aquel momento. 

Pero la puerta se abrió.

—¿Qué haces aquí April?—preguntó Alyson sorprendida—Un momento ¿Qué haces tú con él?

—E-Esto... yo 

—Que oportuna...—masculló Ethan molesto. 

—¿Enserio vas a perder tu virginidad con él?—preguntó Alyson apuntando a su ex-novio quien se encontraba a medio vestir. 

—No, yo no...—Me levanté y miré al chico sin entender como había llegado hasta allí.—¿Querías emborracharme para llevarme a la cama?—dije casi gritando. 

—¿Qué?—preguntó él.

—Ya me has oído, Ethan—dije molesta. 

—Quería acostarme contigo, punto.—confesó. 

Yo me estiré la camiseta y miré a Alyson quién se limitaba a observar. 

—Oh vamos, tú también quieres. Ven aquí y acabemos con esto—agarró mi mano y tiró de ella. 

Me deshice de su agarre y me marché evitando su mirada. 

—¿Enserio me vas a dejar a medias?—ladró desde la habitación mientras Alyson y yo bajábamos la escalera. 

—¡Eres una guarra, April! ¿Me oyes? ¡Una guarra!—gritó. 

La música ahogó los insultos de aquel chico y yo me prometí no llorar. 

—¿Ese era tú novio?—pregunté alucinada. 

—Sí—admitió—Ahora ya sabes por qué lo dejé. 

Yo asentí. 

—Pensé que él sería una buena distracción para olvidarme de Jason—confesé. 

—Tenías que alejarte de él, ya te lo dije—dijo con voz cálida.

—No es tan fácil... 

—April, te va a hacer daño. Ese chico no es bueno para nadie—advirtió—Tienes que evitarlo. 

—¿Cómo?—pregunté—¿Cómo demonios quieres que lo haga si cuando cierro los ojos me imagino besándolo? De todas formas y ti te tendría que dar igual lo que me pase. Se nota que me odias y que te importa un bledo lo que me pase. 

—Es cierto que al principio no me caías bien y que no soy como Madie o Evelyn, pero no quiero que te haga lo que él me hizo a mí—confesó—ninguna chica merece lo que él me hizo, April.

Miré a la chica del cabello rosa y la abracé. Desde que Evelyn no estaba a mi lado me sentía muy sola. Necesitaba un abrazo y Alyson lo comprendió pues pasó sus brazos por mi espalda y me reconfortó en su lugar.

—¿Que pasó?—pregunté con un hilillo de voz.

Ella tomó mi mano y me condujo fuera de la casa.

—Vamos a casa.

—Vale

Me senté en el asiento del copiloto y Ali se puso al volante. 

—Con él perdí mi virginidad—contestó antes de arrancar—Él ya había estado con un par de chicas antes de mí, claro que él no era como lo es ahora.—rió—Era amable, gracioso... Pero también rebelde y temerario. Recuerdo que cuando éramos pequeños siempre se metía en líos. Es verdad que siempre ha tenido una parte sombría y oscura pero nunca ha sido tan egoísta y tan capullo como ahora. 

—¿Por qué cambió?

—¿La verdad? No lo sé y Evelyn nunca nos lo ha querido contar. La cuestión es qué yo llegué a quererle y él lo sabía, me engañó a pesar de que yo le había abierto mi corazón y compartido con él una parte que con nadie había hecho.—dijo. Me sorprendí por la frialdad con la que mi amiga había contado aquel relato tan triste. Debí suponer que lo odiaba por haberle roto e corazón o, simplemente, ya lo había asumido y no le afectaba. 

No me sorprendía en absoluto todo lo que Alyson me había contado, sabía que Jason no se preocupaba por los sentimientos de las demás chicas. Pero él no le había obligado a amarlo. Ella había hecho todo aquello por qué quiso, por qué su corazón sintió que debía abrirse para él aunque eso al final le hiciera daño. 

Igual que yo.

Jason había adoptado el papel de malo de la película y hasta el mismo decía que lo era. Es cierto que se comportaba como un gilipollas al insultarme a la mínima ocasión que se le presentaba y se limitaba a ser sarcástico todo el tiempo pero también me había salvado en la fiesta de aquel tipo y me había hecho experimentar el mejor beso de mi vida. A veces se comportaba de una forma agradable y a veces resultaba hasta gracioso. 

Jason no era solo caos y dolor, también tenía cosa buenas. Solo había que saber verlas. 

Pero siempre era más fácil odiar lo que no se comprende. 

>Es como si no encajaras, como si todos bailaran al ritmo de una misma canción y tú fueras sordo. Pero eso no importa, nadie se molesta en conocer mi interior.<

Las palabras de Jason resonaron en mi cabeza. 

Yo quería que me aceptaran, deseaba ser alguien normal con amigos y una vida superficial alegre que contar a mis hijos; en cambio a Jason le asqueaba la gente normal y corriente. 

Ambos eramos dos personas que no encontraban su lugar, solo que habíamos escogido caminos diferentes. 

Pero, al fin y al cabo, lo que ambos y lo que todos buscábamos era comprensión y apoyo.  

El resto del trayecto me mantuve callada. Tanto Alyson como yo nos mantuvimos en nuestra propia burbuja, mientras tejíamos unos pensamientos otros se desvanecían con su llegada. 

Y entonces me salté la primera regla que la April de California había creado para sí misma: Pensar. 

                                                                             

                

            

      

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