Capítulo 2
Escuchar esta canción todos los días a la mañana me hace pensar que ir al colegio no es algo tan malo después de todo...a pesar de que me falte un año entero después de estas vacaciones para terminar. Eso me lo creo solo por los 3 minutos y 35 segundos que dura el tema. Luego vuelvo a pensar que ir al colegio es una de las cosas más patéticas del mundo. Y ahora veo en mis amigos y vuelvo a pensar que el colegio 'no es algo tan malo después de todo'. Soy tan contradictoria que a veces pienso que algo me conozco.
-¿Qué te traes Harriet?- Me pregunta Jang mientras caminamos por el pasillo del colegio situándose a mi lado izquierdo.
-Estoy emocionada.
-Hoy es el día de las entradas ¿cierto?- Me pregunta Cedric desde mi lado derecho-¿Enserio acamparán al final?
-Exactamente- Digo sin poder ocultar mi emoción.
Acamparemos para conseguir entradas. Según las noticias será una larga cola y si queremos conseguir las entradas en la ubicación esperada habrán tantas adolecentes como nosotras haciendo cola para conseguirlas. Sé que a las chicas mucho no les divierte el hecho de dormir en plena avenida para conseguir un par de entradas pero saben lo mucho que significa para mi.
-Ustedes cuatro si que son graciosas. ¿Necesitan que las lleve en el auto?- Pregunta Cedric.
-Yo si necesito que me lleves en auto al centro, debo ir a comprar unos videojuegos que- Comienza a decir Jang.
-Nadie te preguntó a ti cara de huevo aplastado- Le dice Cedric interrumpiéndolo haciendo que me ría apenas un poco.
Diviso al fondo del pasillo a Jenna y a Renee quienes hablan muy gestualmente, como siempre.
-Eso si que fue ofensivo- le dice Jang con su tan graciosa voz.
-Sabes que te amo hermano- Le dice Cedric posicionándose a su lado.
-Oh ahora me llamas hermano, cara de banana con cabello de coco.
Ya cerca de las chicas y ya estando Peggie en este círculo nos miramos las caras y gritamos apenas nos saludamos. No todas pero si Peggie y yo.
-Todas tienen sus pinturas y cosas en las mochilas ¿cierto? Vamos a la boletería directo de aquí.- Les recuerdo a las chicas.
-Por supuesto.- Dice Peggie.- Tengo la carpa en el casillero, archivada y lista para ser armada.
Sonrío entusiasmada por esta gran aventura que siempre he querido vivir pero nunca pude hacer. Por primera vez reúno a mis amigas para ir a ver a una banda y me siento orgullosa de ver cuanto han mejorado en cuanto a su tolerancia musical.
-Yo todavía no puedo creer que haya aceptado meterme en este embrollo. Me gustan sus canciones, ellos son lindísimos y ¿Jeff Hameldon? Guau creo que estoy enamorada, pero ¿acampar para conseguir entradas? Creo que es demasiado descabellado.- Acota Renne mientras nos acercamos a la puerta de nuestra clase de Historia.
-A mi también me cuesta creer que dormiremos en una carpa en medio de gente desconocida ¿qué si nos ven cara de principiantes y nos roban? Eso si sería el colmo.- Dice Jenna.
-Esperen, esperen, esperen.- Les repito situándome en frente a ellas y frente a la puerta de la clase.- Dijimos que lo haríamos juntas. Háganlo por el motivo que lo hagan, dijimos que sería una experiencia divertida y diferente. Todavía hay tiempo para arrepentirse pero solo quiero aclarar que Peggie y yo iremos y que lo pasaremos genial. Después no quiero quejas ni llantos de arrepentimiento.
Peggie me observa como queriendo decir algo mientras yo la observo fijamente para que no acote nada. Pasan un par de segundos en los que Renee y Jenna se observan mutuamente como dándose por vencidas.
-Iremos, pero- se apresura a decir Renne- solo si juramos encontrarle a Harriet algún novio fanático de LB en la cola.
Reímos y la observo levantando una ceja.
-Por Dios con una de esas ya nos basta y sobra- Dice Jenna abrazándome con un brazo.
-Renee ¿que acaso no conoces a los fans hombres de Liberty Balance? Pues bien, no los hay.
-O sí los hay pero son ya no tienes chances con ellos, están enamorados de los cinco. Perdón Harriet, tendrás que quedarte con Matt Sadler.- Dice Jenna.
-Oh que desgracia.- Le digo irónicamente mientras entramos a la clase.
Al salir del colegio al mediodía iremos a por las entradas, al camping callejero en que nos cruzaremos con tantas otras fanáticas como yo o bueno...casi como yo... ¿O mas que yo?
Me cuesta pensar que somos tantas a veces, no por que los quiera solo para mi sino por que esto del enamoramiento a veces se me hace tan confuso dentro mío que eso sí que no quiero compartirlo. Por Dios Mattew todo sería tan fácil si no existieras. Pero mi vida sería tan absurda sin sus canciones, sin su impronta musical, su guitarra rosa escrita con frases en marcador indeleble y sus pañuelos coloridos.
Conocí personalmente a un par de fans de Liberty Balance en persona cuando fui a comprar su último disco acompañada por Cedric, mi hermano en las buenas y en las malas quien casi se suicida al entrar a esa disquería y ver a tantas mujeres vestidas con las remeras, aretes, carteles, y las caras escritas con corazones y con las espectaculares palabras de Liberty Balance. Se llamaban Amanda y Marion y ambas eran muy divertidas. Nos comenzamos a seguir por twitter inmediatamente y se podría decir que las cosas que twittean son entretenidas de leer en las clases como esta. Por supuesto, todos sus tweets son acerca de Liberty Balance o comentando algún tweet de alguno de sus miembros. Sus iconos de twitter son fotos de ellos y hasta sus nombres no son los suyos personales. Hay de todo en el mundo de los fanáticos y no hay nada mejor saber que formo parte de eso.
La profesora de historia sigue hablando sobre la guerra fría y la segunda guerra mundial mientras yo scrolleo con mis uñas hoy verdes, el inicio de twitter. El celular me vibra anunciando uno de los tweets actuales de Mattew Sadler. Tengo la opción activada para recibir la notificación cada vez que Mattew publica algo en esta red social y por lo visto acaba de hacerlo.
Mattew Sadler @Mattew_Sadler ·14 de Abril.
Sentarse a componer con LB significa hacer todo menos componer. Juro que para nuestro tour por América tendremos dos singles nuevos. Espero que todos estén bien, son los mejores. Xo.MS
Un escalofrío de esos tan míos y tan intensos recorre mi cuerpo. Le doy retweet y favorito como a cada cosa que este ser humano se digne a twittear. Lo mismo en Instagram y en Facebook y en todas las redes sociales a las que esté adherido. No puedo dejar de seguirlo en sus actividades diarias, en sus posteos en internet en su 'cualquier cosa que pueda saber de él'. El 'Xo.MS' es como su marca personal. Cualquier cosa que escriba por internet la termina de esa manera. 'Xo', beso y abrazo seguido por sus iniciales, MS. La pregunta es ¿No se cansa de repetir lo mismo siempre que postea?
Sea lo que sea que publique siempre reacciono igual. No es que todos mis sentidos estén alerta a él todo el día, por que por suerte tengo un mínimo de vida social pero cuando aparece aunque sea por unos segundos, su presencia omnipresente nubla mis sentidos causando sensaciones bajo mi piel.
No sabría expresarlo de otra forma. Dios mío, ¿Qué haríamos nosotras las fanáticas sin las redes sociales?
Inmediatamente chequeo al frente y veo que todo sigue igual. Abro el explorador en mi pantalla y voy directo a mi blog. Ya se cual es el siguiente paso.
Lunes 14 de abril del 2014
9.36 AM
Redes sociales en tiempos de histeria.
Más de una vez he leído que Los Beatles son los culpables o mejor dicho los genios que han emanado esa sensación de sus músicas y de sus personas causando tanto revuelo en las adolecentes y en la gente joven. Son los padres de la histeria y se ha comenzado a llamar así a esa emoción tan particular de las fanáticas. Gritaban lloraban y se desmayaban cuando los veían en persona o a través de esas radios o de los tocadiscos. Pensar que en la primera etapa Beatle, en ese entonces no existía el internet ni la televisión por cable. No podían ver programas especiales de sus ídolos cuando quisieran, ni ver sus videoclips ni bajarse la música en sus IPods por que no existían los IPods. Tampoco los auriculares, el hecho de escuchar música individualmente no era algo ya existente en esa época o si existían no eran comunes ni accesibles para todos. No podían elegir ni que canciones escuchar ni cuando hacerlo sino que debían sintonizar la radio el tiempo que pudiesen para escuchar Love me do, please please me o a hard day's night.
Entonces, ¿Cómo hacían las fanáticas para canalizar tanta histeria dentro suyo? Tenían que aguantar sus ganas, callar sus emociones al menos hasta concurrir a alguno de sus conciertos o hasta que saquen un single o un disco nuevo. Y por supuesto. Apenas tenían la posibilidad de expulsar esa histeria lo harían de la manera más revoltosa posible, sin ser quienes controlasen el fluir de esa emoción.
Con los avances de la tecnología llegaron los IPods, los reproductores de música MP3, los celulares con MP3, el internet y con él, las redes sociales. Todo lo que un fanático necesita para tener a su alcance sus ídolos. Sin las redes sociales creo que el estar al tanto de sus vidas sería algo casi imposible y más aún si viven en la otra mitad del mundo.
Timmy Ellis-Dane nacido en Newcastle al norte de Inglaterra, Wade Myers de Canterbury, región pequeña cercana a Dover al sud este de Inglaterra. Lloyd Cole y Jeff Hameldon ambos primos de sangre por parte de sus madres, nacidos en Dublin, Irlanda. Y por último Mattew Sadler, nacido en Southamton y trasladado a Londres de adolecente para estudiar en un colegio privado y estricto, enviado allí por sus padres que pocas veces nombra en las entrevistas y cuando lo hace es para echarles en cara algo de su infancia o adolescencia. Pero esa es otra historia.
¿Cómo hacer para estar al tanto de sus vidas o sentirme conectada a ellos si no estuviésemos adheridos a las redes sociales? Realmente, no lo sé y tampoco puedo imaginármelo.
-¿Estarán bien aquí?- Pregunta Cedric desde el asiento del conductor. Mientras avanza lentamente desacelerando el paso.
-No estaremos seguras en ningún dentro de este radio, creeme.- Dice Jenna observando tras la ventana.
Dejo inmediatamente mi celular y lo meto en mi bolsillo trasero del jean al espiar por algún hueco de la ventana.
La música tan típica de Liberty Balance suena desde no se donde, pero está a volumen alto y se siente desde aquí adentro. Está lleno de fanáticas, con tantos o mas accesorios que nosotras. Se pasean por todos lados con posters y se sacan selfies con otras amigas o fans que seguro ya conocen. Está lleno de carpas de distintos colores y sillas de playa cerca de ellas. Hay algunas madres sentadas, hasta abuelas con sus nietas que tienen remeras de Liberty Balance. ¿Realmente? ¿Niñas de diez años y yo aquí con diecisiete? Guau...no se si me sorprende o me aterra. Me asusta, mejor dicho.
-Lo peor de todo es que esto es infinito. No se acaba mas.- Acota Peggie hablando de la cola enorme de fans.
-Dejanos aquí nomas Cedric- Digo antes de perder la paciencia.
Una oleada de mal humor y malas vibras inundan mi cerebro haciendo que quiera dejar de escuchar los comentarios insólitos de mis amigas mientras veo la cantidad de gente alistada para conseguir las entradas. Adiós a mi idea tan ideal de conseguir entradas para la primera fila. Me despido de mi sueño de tener a Mattew Sadler a pocos metros de mí.
Bueno, quizá aun así consiga para segunda fila...o podríamos colarnos entre la gente.
-Se lo que estás pensando.- Me dice Renne una vez fuera del auto mientras cierro con fuerza el baúl de la mini van de Cedric.
-Gracias Cedric. Adiós Jang.- Les digo desde la ventana del conductor saludando con la mano a ambos.
-¡No acepten marihuana de extraños! Nunca sabes bien que porquerías contienen.- Acota Cedric irónico ya estando las cuatro a unos pasos del auto.
-Cuídense con el alcohol, las drogas el sexo y el rock and- ah no, disculpa. ¡Eso es Woodstock y esto es un nido de niñas chupa rosa!- Nos grita Jang riéndose.
-Creo que ha sido el peor intento de chiste que has dicho en toda tu patética vida.- Dice Jenna con los brazos cruzados.
Quizá si corremos ya hacia delante podríamos encontrar algún hueco. Pero tendríamos que ir ya.
-¿Vamos?- Me pregunta Peggie como si yo liderase el grupo en estos momentos. Dios mío cuanto revuelo interior.
-¡Diviértanse! Nos vemos mañana- Nos grita Cedric ya alejándose.
Los saludo con la mano mientras con la mirada perdida observo al tumulto de fans.
-Vamos, síganme- Les digo a las chicas caminando rápidamente al costado de la gente avanzando hacia delante y no hacia atrás, a donde se supone que deberíamos ir.
Nadie va a alterar las imágenes de mi mente. Ni siquiera mis amigas.
-¿Qué se supone que estamos haciendo?- Me pregunta Jenna tratando de seguirme el paso.
-¡Espérenme!- Nos dice Renee desde atrás.
-Apúrate- Dice Peggie por lo bajo.
Después de dos cuadras enteras llegamos a una esquina y nos detenemos por que a Jenna se le ha salido el zapato.
-¿En serio Jenna? ¿Te parece el momento indicado?- Dice Renee mientras se sostiene de un poste para tomar bocanadas de aire.
Hay una niña llorando al lado nuestro sentada en una silla de ruedas y la madre la mece y le acaricia el pelo. La observo como sin tener razón para no hacerlo y le hago una mueca a la madre y ella me responde mordiéndose los labios.
-A ella le gusta Matt Sadler. Estamos aquí desde las diez de la mañana pero está cansada de esperar.
'A ella le gusta Matt Sadler'...creo que tiene la edad de Edwin esta niña o quizá menos. Me resulta tan difícil ubicar en edad a los niños. Me siento anciana pensando que cada vez mas las nuevas generaciones vienen mas alteradas, pero realmente lo creo. Y ¿a quién no le gusta Mattew Sadler?
-Por supuesto- Le digo acercándome a ellas.- Mattew es el mejor. ¿Qué te sucede?- Le pregunto a la niña agachándome para estar a su altura.
-Quiero ir a casa.- Dice la niña con su tierna voz.
Reímos con la madre mientras la niña se seca las lágrimas y me pongo de pie.
-¿Cómo te llamas?- Me pregunta la madre.
-Harriet.
-Que bonito nombre, no es muy común.- Agrega. Tiene ojos oscuros y parece un tanto joven. Quizá por la extensión de su cabello castaño.
-Gracias. Su hija es bonita.
-Mamá tengo sueño.- Le recuerda la niña. Tiene hechas dos pequeñas colitas y lleva puesta una remera blanca con el logo de Liberty Balance y una foto pixeleada de Mattew en ella.
-¿Qué quieres que haga Melody? ¿Quieres la entrada para el show si o no?
¿Y que si...?
-¿No quieres que te compre las entradas yo?- Le digo a la mujer- Digo, me dices la ubicación que deseas y si quieres me las pagas cuando te las de en mano.
-Oh eso sería genial.
-¿Viven aquí en Philly?
-Si, a treinta cuadras de aquí para el noroeste.- Me responde.- ¿Estas segura que podrás hacer eso?
-Por supuesto. No es ningún problema.
'Además querida señora, me estaría cediendo su lugar en la fila, tan solo a una cuadra de la boletería así que realmente no es ningún problema', pienso para mis adentros.
-Gracias Harriet si puede ser sentadas en las butacas de mas abajo, las laterales fuera de todo el tumulto sería lo ideal sino mas arriba pero no en campo. ¿Te puedo dejar mi número para que me avises en cuanto las tengas?
Esa es una ubicación fácil de conseguir.
-Si y te dejo el mío de paso.
Intercambiamos números y espío a mis amigas que están boquiabiertas y haciendo muecas a un metro de distancia. Les guiño el ojo y vuelvo mi atención a Melody y a su madre.
-Eres lo máximo.- Me dice la madre saludándome con un beso en la mejilla.-Nos hablamos entonces. ¡Suerte!
- Si, yo te llamo mañana cuando las tenga en mano.
-¿Qué se dice Melody?- Le pregunta la madre a su hija mientras saca la silla de ruedas de la fila.
-Gracias- Responde la niña.
-¡De nada Melody!
-Muchas gracias Harriet.- Dice la madre ya por cruzar la calle.- ¡Adiós chicas!- Agrega al ver que mis amigas se acercan a mi lado.
Las chicas le devuelven el saludo e inmediatamente ocupamos todo el espacio.
Comenzamos a gritar y dar saltos festejando la victoria del lugar ahora nuestro.
-¡Saca la carpa Peggie!- Le digo ya sin poder ocultar mi emoción.
-Señor, si señor- Me responde haciendo muecas y dando saltos de alegría.
-Tan solo a una cuadra de la boletería. Harriet, realmente logras sorprenderme cada vez mas.- Dice Renee mientras me abraza.
Uf...esto sí que es tener suerte. ¿Cuánta gente habrá delante nuestro? ¿Treinta? ¿Cuarenta personas? Quizá sesenta.
Me apoyo contra la pared de la esquina para tomar un poco de agua y aislar un poco mi mente. Abro la silla playera, la única que trajimos y me siento a golpe seco ocupando parte de nuestro radio.
Un griterío tan profundo que solo se oye un pitido de fondo, como un silencio abrazante. Un escenario titilante con luces que nerviosas anticipan su aparición. Más gritos y mas silencios. El corazón saliéndose de a brincos de mi pecho...oh si. Lo he sentido antes y lo volveré a sentir. De pronto instrumentos, aplausos, chiflidos. Llantos y risas llenas de emoción. Gritos. Gritos y más gritos. Sus voces, una por una proviniendo de los gigantescos parlantes, como una coreografía ya antes practicada pero tan aleatoria como todos los sucesos en esta vida. Pequeñas notas cortas que dejan mas gritos sonando en el eco anterior al grito. Ese grito. '¡Buenas noches Philadelphia!'.
-Harriet. Harriet, despierta- Me dice Jenna sacudiéndome.
¿Qué hora es? ¿Acaso...?
-No dormía, descansaba un poco la cabeza.- Le respondo abriendo los ojos.
La resolana del día nublado me hace doler los ojos. Me los friego con las mangas largas de mi buzo amarillo mostaza. Corro mi vista inmediatamente y desde la silla playera en la que me encuentro sentada observo a mi alrededor. Las fans siguen pasando de un lado para el otro pero están más calmadas que antes.
Han pasado tres horas desde que estamos aquí. Renee se arregla en su espejo y Peggie le hace una trenza en ese extenso pelo. Ambas tienen en sus bocas chupetines. Jenna se acomoda a su lado en la lona y ojea una revista de modas.
-Buenas tardes bella durmiente- Me dice Renee.- ¿Desea el desayuno en su alcoba o en el salón real?
La observo entrecerrando los ojos.
-¿Qué tienes para ofrecerme?- Le pregunto después de bostezar.
Renee me lanza una bolsa con galletas dietéticas.
-Cero por ciento de grasas trans. Deberías probarlos alguna vez.
-Gracias, para eso ya me basta con tus asquerosos cereales de avena. Paso- Le respondo volviéndole a lanzar el paquete.
Tomo un chupetín de la bolsa que está entre medio de nosotras y lo abro mientras las chicas ríen un poco.
-Esos cereales son para gente con mal gusto- Agrega Jenna.
Algo me toca el hombro y me doy la vuelta.
-Disculpa, hola.- Me dice una voz femenina y un tanto aguda.
-La bella durmiente recibe visitas pueblerinas en su alcoba- Dice Renee por lo bajo mientras entre risas, pero no tantas como las de mis amigas, me doy la vuelta para verle la cara a esta aguda voz.
Mejor dicho las caras. Son dos chicas de unos catorce o quince años. Una tiene puesta una remera de Liberty Balance y otra tiene la cara escrita con las iniciales y un par de corazones.
-Hola chicas, ¿en que puedo ayudarlas?- Les pregunto mientras me pongo de pie.
Son mas bajas que yo en altura y ambas se miran una a la otra ocultando una sonrisa observándome con vergüenza... ¿qué les pasa?
- ¿Si?- Les vuelvo a preguntar.
-Perdona- Me dice la de voz aguda, por lo visto es la que tiene la remera.- ¿Eres Harriet Bryne la bloguera que escribió el fanfiction de Mattew Sadler, Una vez en la vida?
Ha pasado ya casi un año desde que escribí esa historia. La publiqué al poco tiempo en mi blog, como hago con casi todo lo que escribo. Tuvo muchas visitas y recibí muchos correos de felicitaciones y muy lindos comentarios. Mis seguidores en twitter aumentaron notablemente y recibí muchas solicitudes de amistad en Facebook.
Conque algunas lo han leído...y lo recuerdan. Y me recuerdan a mi. ¿Me conocen? Nunca en mi vida me había pasado algo semejante.
-¿Cómo...?- Comienzo a decir sin entender.- ¿Cómo supieron que era yo?
-Te reconocimos por tu ícono en las redes, tienes muy bonito cabello.
-¿Bonito cabello?- Repito sin poder entender. ¿Es acaso esto algún tipo de broma?
-Te seguimos en twitter, instagram y leemos siempre tu blog.- Me responde la otra chica, la de la cara pintarrajeada y ojos oscuros.- Nos encantó Una vez en la vida.
-Es mi fanfiction favorito, lo juro.- Agrega la de voz aguda.
-El mío también.- Acota la otra.
-La manera en la que hablas de Matt Sadler es perfecta. Cuando lo leo siento que estoy con él.- Dice la de la voz aguda.
-Guau...Gracias chicas.- Les digo realmente sin poder comprenderlo del todo.
-¿Puedes darme tu autógrafo?
-¡A mi también!- Dice exaltada la de la cara pintarrajeada.
Mis amigas largan risas ahogadas como sorprendidas por todo este hecho y de pronto recuerdo que ellas también están allí en esa esquina con la carpa y ahogadas por todo este ambiente tan poco común para ellas.
-¿Lo dicen enserio?- Les pregunto aún pensando que es algún tipo de broma montada por mis amigas.
-¡Si! ¡Por favor!- Dicen ambas casi al unísono.
Ambas me extienden dos papeles distintos con sus respectivas fibras como ya preparadas de antemano. Realmente no puedo entenderlo.
-¿Cómo se llaman?
-Yo Amber y ella Brittany.- Dice la de voz aguda. Debí suponerlo.
-Bien- Comienzo diciendo mientras tomo la fibra de Brittany en mis manos. ¿Qué se supone que debo escribir? ¿Mi firma o mi nombre? Lo que sea estará bien supongo.
Escribo en ambos papeles lo mismo pero cambiando el nombre: 'Para Brittany, con amor Harriet Bryne x' y un corazón pequeño y desprolijo en la esquina de la hoja. Que asco de letra.
-¿Podemos una foto también?- Me pregunta Brittany al entregarle las firmas.
¿Una foto? ¿Qué acaso me salteé diez años de mi carrera como escritora sin darme cuenta?
-Si, claro.- Le digo mientras ella saca su celular de su bolsillo.
Nos sacamos una selfie las tres juntas estando yo en el medio de las dos.
-Gracias, eres genial- Me dice Amber.
-¿Cuando escribirás la segunda parte de Una vez en la vida? Cuando les contemos a nuestras amigas que te conocimos van a querer que les digamos eso.- Me dice Brittany.
Las observo medio dubitativa. ¿Segunda parte? Creo que ni yo he pensado en esa posibilidad.
-Dinos por favor que habrá una segunda parte...sobre que sucede con él después de todo...sino nada tendría sentido.- Afirma Amber.
-A veces no todo tiene que tener sentido.- Le digo sin pensarlo dos veces.
-Tienes razón...pero por favor, escribe una segunda parte.- Me dice Brittany.
Ambas me observan como esperando una respuesta de mi parte. ¿Así se siente ser acosada por adolecentes todo el tiempo? Gracias a Dios que soy tan invisible y común como todos los demás.
-Lo consideraré- Les digo ya rendida y girándome hacia donde están mis amigas mientras ellas se observan sonriendo.-Fue un placer conocerlas Amber, Brittany.
-Te veremos en Wells Fargo Center el viernes 23, ¿cierto?- Me pregunta Amber.
Ese es el estadio donde Liberty Balance tocará el viernes 23 de mayo. Dios mío.
Creí que Peggie era la persona mas preguntona del universo...por lo visto estuve muy equivocada. Amber y Brittany han batido el record de más preguntas en un par de segundos. Además ¿No es demasiado obvio que iré?
-Sin falta.- le respondo con una sonrisa.- ¡Nos vemos chicas!- Agrego al darme vuelta.
-¿Publicarás algún día Una vez en la vida?-Me pregunta Amber.
-Ya basta Amber.- Le dice Brittany reprimiéndola por lo bajo.
-No pasa nada- Les digo tratando de mantener la paz interior.- Quizá, algún día.
Ojalá algún día. Si entendiesen lo difícil que es llegar a publicar un libro y lo fácil que es hacerlo por internet.
Me saludan con la mano y una vez lejos de aquí, esta vez me logro sentar en el círculo donde están mis amigas.
-¿Alguien puede explicarme lo que acaba de suceder o que?- Pregunta Renne sarcástica y en voz alta.
-Harriet Bryne...eres toda una celebridad de internet. Hoy estás iluminada, ¿qué le sucede a tu aura?- Me dice Jenna.
-¿Eres consiente de que te han pedido no solo autógrafo sino también una foto?- Me pregunta Peggie.
-Me reconocieron, que eso es lo que me aterra.- Le respondo chupando el caramelo mientras lo muevo dentro de mi boca. Los chupetines pueden llegar a ser bastante entretenidos.
-Por Dios creo que jamás olvidaré tu cara de incrédula- Dice Renee.
Las chicas ríen y me imitan.
-¿Podemos dejar de hablar de eso?- Les pregunto simulando enojo. Las tres callan.- Me agota hablar de fans.- Agrego haciendo alguna mueca.
Rompemos a reír y nos quedamos ahí sentadas en el asfalto separadas de él por una lona vieja medio hippie que mamá me prestó, una con astros y esas cosas dibujadas por doquier. El cielo está cada vez más nublado y son recién las cinco de la tarde. De una tarde tan extraña y atípica que sigo intrigada sobre los sucesos y sus personajes.
Cuando Cedric se entere de esto...muero de ganas por contarle.
Lunes 14 de abril.
6:38 AM
Por eso nos resulta tan importante saber de ellos a través de las redes. Muchas fans se hacen amigas de otras por medio de ellas, organizan fiestas o juntadas del fandom oficial de tal país o simplemente se hablan por twitter, mensajes directos, Facebook o hasta llegan a intercambiarse números para conocerse mas.
Pienso ahora, lo difícil que sería sentir esos tan espectaculares escalofríos cada vez que nuestro ídolo publica algo si no existiese el medio para hacerlo. Simplemente tendríamos que contentarnos con verlos, con mucha suerte, una vez en la vida, también dependiendo de la suerte de cada fan.
Cada foto, cada tweet, cada publicación, cada entrevista de YouTube, cada videoclip agiganta las posibilidades dentro de cada fan, hace crecer las esperanzas y también crece la idea de tenerlos cada vez mas cerca.
La vida del fanático es como una eterna apuesta solo basta esperar a ver con que sorprende el ídolo.
-¿Seguimos?- Pregunta Grace, la chica de gorra con las iniciales de LB inscriptas en el frente.
Conocimos a Grace y a sus dos amigas hace media hora cuando se acercaron con la guitarra a nuestra carpa para preguntarnos si sabíamos donde habían baños. Las tres son del Condado de Butler, un pueblo rural ubicado en la zona Oeste de Pennsylvania alejado de la zona céntrica de Philly, a unos 520 KM, dato que nos comentaron hace un rato apenas comenzamos a charlar. Nos quedamos hablando con ellas mientras una fue a hacer sus necesidades al baño de Starbucks, en la manzana de enfrente.
La guitarra de Grace está toda dibujada con la cara de Timmy Dane, de manera un tanto abstracta y hippie. Tiene escritas por todas partes en ella letras de las canciones de Liberty Balance. Creo que Matt es el principal inspirador en eso de escribir frases en la guitarra, solo que la suya es rosa y electroacústica y la de Grace es común y marrón si es que queda algún espacio libre de pintura. La guitarra de Mattew es su preferida y la utiliza solo para tocar canciones que le gustan mucho. Siempre la lleva a sus recitales pero la hace sonar en una o dos canciones, como mucho tres y no son siempre las mismas.
-Ya te lo he dicho antes, pero me encanta tu guitarra.- Le recuerda Renee a Grace.
-Te toca a ti.- Me dice Jenna acercándome un delineador negro y un rouge en la otra.
Su cara está ya escrita con el nombre de Lloyd Cole, su Balance favorito. Tiene también corazones en ambas mejillas.
Me acomodo entre risas sentándome en la lona mientras ella se arrodilla bien cerca mío. Un trueno suena desde allá arriba y espío entre el cuerpo de Jenna a Peggie y a Renee quienes chalan y tararean canciones con Grace y sus amigas. Ya debería estar por atardecer.
-Va a llover por que estamos las cuatro acampando para conseguir entradas.- Me dice Jenna mientras escribe sobre mi cara.
-Este día quedará inscripto en la historia.- Le digo.- hay que sacarle a una foto a Renee haciendo sociales con fans, por favor.
Jenna observa a Renee quien está con la guitarra de Grace en mano, posando para una foto con ella mientras Peggie la toma.
Ambas reímos.
-Tienes razón, si que es un momento único.
Pasan un par de segundos.
-¿Jenna?- Le pregunto mientras sigue garabateando mi cara.
-¿Si?
-¿Qué si la carrera que elegiste tu, digamos por ejemplo como sucede en tu caso, decoración de interiores, de pronto te das cuenta que en comparación al resto eres tan solo una mediocre? No digo que tu lo seas, todo lo contrario pero en un caso hipotético- Le pregunto espontáneamente.
-¿Qué mosca te ha picado? Tu nunca preguntas por el futuro, tu solo-
-Lo sé- Comienzo a decir interrumpiéndola.- Es solo que a veces me pregunto si es normal desconfiar tanto de las aptitudes de uno, ¿sabes?
Es verdad. No soy el tipo de persona que piensa en que pasará luego. Mi mente se la pasa añorando los presentes queriendo extenderlos aunque a veces mis dudas sobre el futuro y mis ganas toman mi mente por completo sin dar lugar alguno al disfrute del ahora.
Jenna aleja su cara de la mía al terminar su arte facial.
-Nadie sabe exactamente quien es ni que es lo mejor que sabe hacer, uno simplemente sigue a su instinto en un mundo tan caótico como este. El camino te irá diciendo lo que necesites para seguir en marcha- Me dice cerrando el rouge- Además, ya tienes fans Harriet. Eso no es normal, quiero que lo sepas.
Río un poco y le sonrío.
-Sonará cursi pero en cuanto respecta a tu vida y a esas acciones tan definitorias, realmente debes seguir a tu corazón.-Me dice tomándome por los hombros.
Tiene razón. Seguir al instinto de manera prudente puede ser la manera mas sincera de encarar la vida y sus oportunidades.
Le respondo con un abrazo.
De pronto y casi a propósito gotas fuertes y constantes comienzan a caer sobre nosotras.
Gritamos mientras nos abrazamos y Grace junto con Peggie y Renee cantan mas alto que antes. Es a veces frustrante pensar que ninguna de las cuatro fue bendecida con el don de la voz.
-Oh no tanta producción y ahora...pareces una muñeca triste- Me dice Jenna al observarme la cara y entre fuertes risas.
Ahora puedo escuchar la canción que cantan las chicas, por supuesto de Liberty Balance. La canción, entonada por los cinco de ellos, es una de sus típicas de esas que hablan de esa chica y toda esa serie de descripciones y comparaciones tan propias de una boyband. Que por ser típica no deja de ser espectacular.
Una de las amigas de Grace abre un paraguas encima de su cabeza y si...el paraguas tiene la cara de ellos cinco y el logo de la banda. Mientras me pongo de pie una emoción interna recorre mi cuerpo y alzo mi cara al cielo para empaparme mas de esta lluvia de ser posible. Entre risas viendo a Renee y a Peggie bailar exageradamente obligo a Jenna a ponerse de pie. Las cuatro bailamos bajo la lluvia saltando y gritando la canción, como siempre.
Después de unos segundos más haciendo el ridículo nos miramos las caras y nos abrazamos entre las cuatro.
-Creo que esta ha sido la mejor intervención de la vergüenza que tenemos hasta ahora.- Dice Peggie aún enlazada con nosotras y a los gritos.
En realidad sabemos que no fue muy intervencional... ni vergonzoso. Estamos en tierras de aceptación y esto es casi una regla para pertenecer al clan.
Hay tanta lluvia que las gotas tapan nuestras voces y los gritos de quienes se esconden buscando refugio bajo algún techo.
-Las amo y amo que sean mis amigas.-Les digo emocionada y con un poco de frío.
-Esto se merece otro abrazo de grupo- Dice Renee.
Nos volvemos a abrazar y noto que una de las amigas de Grace, la que no sostiene el paraguas nos estaba filmando todo este tiempo. Al ver que la observé me sonríe y le devuelvo el gesto. Las notas que Grace emite desde su guitarra continúan y pronto siento la necesidad de pausar el mundo. Aunque sea por unos segundos más.
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