14

— ¿Qué?

Preguntó el hombre desconcertado, ¿Había escuchado bien? Su hijo acaba de decir que ese chico que estaba frente a ellos era su hijo, dejándolo como su nieto. Boqueo confundido, tratando de encontrar las palabras adecuadas.

— En casa te explico, vamos.

Tomó la mano de Benjamín y con la otra libre empujó por la espalda a su padre tratando de huir del incómodo ambiente que se formó.

— No, quiero que me expliques ahora.

— Señor, no esta en una película y sigue cerca de mi casa, esto lo pueden hablar en el camino — la madre del mayor se estaba impacientando, quería tenerlos lo más lejos posibles de su territorio.

— ¿Qué problema tiene conmigo, señora? ¿Le hice algo?

— No, simplemente los odio a todos y no seras una excepción — rió con burla por la estúpida pregunta.

Él dejó salir un "Ah" como respuesta al entenderla, miró a su hijo, a su nieto y al chico que estaba parado justo en medio de la puerta, y así estuvo unos cuantos segundos, notando un gran parecido en los tres.

— ¿Qué clase de broma es esta? Dime que él es un amigo disfrazado y los tres me están jodiendo.

— Papá, respira, te explicaré todo, pero no acá ¿Si?

Su padre lo miró con el ceño fruncido, conocía muy bien a su hijo, iba a esquivar todo lo que podía la pregunta hasta que se le olvidara.

— No, tú — apuntó a su nieto para acercarse a este Necesito que me expliques quien eres y como puede ser que mi hijo de 16, tengo un hijo de... ¿Cuántos años tienes?

— Tengo 15 y...

— ¿De qué color fue tu vestido? — volvió a interrumpir la mujer.

— ¿Vestido? ¿Qué vestido?

— El de tu fiesta de 15.

Al entender soltó una pequeña risa antes de seguirle el juego.

— Rojo.

Ella le guiñó el ojo, después de todo su nieto le estaba cayendo bien, a pesar de todo.
Ahora solo faltaba explicarle a ese hombre que venía del futuro.

— Me voy a arrepentir de esto, pero pasen, tenemos que hablar todos.

Dijo ella haciéndose a un lado para que su hijo se corriera y los demás pudieran entrar, al ver que éste no se había movido por estar dentro de sus pensamientos lo empujó para pasar primero.

— ¡Ey!

Los que aun estaban afuera la miraban incómodos, no quería entrar, pero a la vez querían resolver toda esa confusión.

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top