¤Capítulo 16¤
Narrador omnisciente.
La castaña suspiró por enésima vez en las últimas dos horas.
Llevaba caminando unas cinco horas y ya no sabía hacia dónde iba.
"Tal vez Owen me haya guardado una brújula"—pensó,deteniéndose y bajando su mochila al suelo,para luego agacharse,abrirla y ponerse a revisar.
Y,evidentemente,sí había una.
En esa semana que estuvo fuera,no se le ocurrió revisar.
Suspiró,aliviada,y sonrió.La revisó y descubrió que caminaba hacia el norte.
Volvió a suspirar y la guardó en su bolsillo.
Por suerte,no hacía tanto frío en esa zona.
Quiso dar otro paso,sin embargo,sintió la tierra bajo sus pies romperse y,segundos después,cayó.
—¡AAAHHH!—gritó,cayendo de espalda al suelo—.¡Agh!—Se quejó,arqueando la espalda,adolorida—.Oh,eso dolió.
Se puso de pie,luego de unos segundos de recuperarse,y miró a su alrededor,tratando de reconocer algo.Parecían paredes hechas por raíces de árboles.
Sin saber qué más hacer,suspiró y caminó hacia donde podía,ajustándose la mochila a su espalda.
Miraba a su alrededor y se sorprendía por todo lo que veía;hermosas plantas y flores,bichos raros y fascinantes.
Sonrió,se sentía tan libre.Tenía suerte,aún no se había encontrado con ningún demonio salvaje.
Siguió caminando hasta que llegó al final del camino,parecía una enorme cueva,llena de flores bellísimas.
Dio vueltas en su lugar,observando todo y buscando una forma de salir de ahí;era terreno desconocido y no habría lugar hacia donde ir en caso de que la atacaran.
Miró hacia arriba y dio un respingo;había huesos de animales entre aquellas ramas y eso la alarmó.Quiso retroceder,sin embargo,el camino por el que iba se había cerrado.
¿Y ahora qué?
Se giró y vio unas raíces acercarse a ella;no tenía a dónde ir.
Tenía miedo,¿de qué le serviría sus poderes ahora? Solo podría alejar esas raíces por un rato hasta cansarse.
"Piensa,____________,piensa...Naturaleza,información de ella...Libros.Algún libro en la biblioteca tal vez.Quizá alguno de Minerva...¡Eso es! El libro de "Las Aventuras de Hugo"...Gracias al cielo ese era mi favorito...Me lo sé de memoria.Estas son las "Serpientes del Alvar Pinera" "—pensó,sonriendo victoriosa—"Si no las toco,no me harán nada."
Levantó la mirada y comenzó a trepar por unas raíces que parecían formar un tronco.Una vez arriba,con su telequinesis,rompió la capa que cubría el cielo.Salió de ahí abajo rápidamente y se dejó caer al suelo,suspirando.
"Bueno,podría haber sido peor"—pensó,poniéndose de pie y sacudiendo su ropa.Tomó su mochila y se la colgó otra vez.
Miró a su alrededor y sintió el frío recorrer su cuerpo,lo que le causó un escalofrío.
Iba a dar un paso hasta que escuchó una fuerte pisada y un potente rugido.Se detuvo,encogiéndose de hombros y abriendo sus ojos como platos,frunciendo el ceño.
"Mierda,no me gusta cómo suena eso..."
Se giró lentamente y divisó un enorme demonio acercarse a ella.
Sin esperar más,comenzó a correr lo más rápido que le daban sus piernas.
Estaba cansada ya y no sabía hacia dónde ir;debería haber sacado el arma y tenerla a mano.
Buscó un lugar en el cual poder ver al demonio y usar sus poderes,sin embargo,las ramas de los árboles parecían ser angostas y frágiles.
Gruñó,negando con la cabeza y continuando con su camino.
Luego de unos diez minutos corriendo,tropezó.
Maldijo en voz baja y se giró a ver al monstruo que quería comerla.Frunció el ceño,intentando dejar de lado su miedo,y extendió sus brazos y sus manos abiertas hacia aquella cosa,la cual recibió un fuerte empujón hacia atrás,lo cual le dio tiempo de levantarse y continuar corriendo.
Sentía el miedo y la adrenalina correr por sus venas;creía que,de no ser por eso,ya habría dejado de correr.
Tener un monstruo hambriento,que quería volverla su cena y comerla atrás de ella,persiguiéndola,le hacía olvidar lo cansada que estaba.
Pensaba en si Ray,Emma y los demás habían pasado por eso;estaba preocupada,aunque casi segura de que habrían podido superarlo...Esperaba que así sea.
El sudor caía por su frente y sus tropezones se volvían más constantes.Estaba perdiendo el equilibrio y el cansancio pronto le ganaría.
Miró hacia arriba y divisó una rama que parecía que aguantaría su peso.Suspiró y comenzó a trepar;una vez ahí,divisó al demonio tratando de alcanzarla.
Tomó aire y extendió sus manos abiertas hacia él,cerró sus ojos y,cuando los abrió,estos comenzaron a cambiar de color repetidamente.Tomó aire y soltó un fuerte grito,lo que provocó,con esfuerzo y con su mente,que ese monstruo explotara.
Suspiró y se sentó en la rama.Recuperó el aliento y descansó unos pocos minutos,para después bajar del árbol y continuar caminando.
Sin embargo,escuchó varios rugidos más.Se giró alarmada,con los ojos como platos y la boca formando una "O" perfecta.
Al escuchar pisadas rápidas y pesadas,así como árboles cayendo,no se dio a esperar más y comenzó a correr otra vez.
"Maldición,ni siquiera me recuperé,tampoco pude sacar un arma"—pensó,bastante cansada y preocupada por si iba a lograrlo.
Temía que si gritaba por ayuda,más demonios llegaran.
Escuchó el filo de una espada atravesar algo.Se escondió detrás de un árbol y divisó a varios demonios inteligentes pelear contra los salvajes.
Había uno con una espada que resaltaba;estaba un poco alejado de la pelea y parecía buscar a alguien.
—¡¿Hola?! ¡Tranquila,pequeña! Ya nos estamos encargando de esos monstruos—dijo,señalando a aquellos demonios salvajes—.Puedes salir,estás a salvo.Podrás volver a casa,sana y salva.
Ella apretó los puños y la mandíbula.Ahora sí que no tenía escapatoria.
Un jadeo detrás de ella,uno que hizo volar sus cabellos,la hizo abrir sus ojos más de lo normal y girarse lentamente.Y fue ahí cuando se topó con un enorme demonio salvaje que con solo dar un paso podría comerla.
Y el tiempo pasó lento para ella.Tenía pocas opciones y ninguna era buena o mejor que la anterior.Si salía corriendo,aquellos demonios inteligentes la verían y la seguirían.También estaba la opción de que comenzarían a pelear entre sí otra vez y ella pudiera obtener ventaja,pero no creyó que les costaría tanto deshacerse de los salvajes.Pero ¿qué más podía hacer? Si se quedaba ahí,sería la cena de un demonio salvaje.
Sin dar a esperar más,salió de su escondite y continuó corriendo.
Aquel demonio que hablaba antes la vio y comenzó a seguirla también,con el resto de su ejército y la manada de demonios salvajes.
"Oh,genial...La idea era que peleen entre ustedes,no que me persigan ambos grupos...Carajo"—pensó,negando con la cabeza y corriendo aún más desesperadamente.
Algunos demonios,salvajes o inteligentes,se le cruzaban en el camino o saltaban justo frente o arriba de ella,a lo que la castaña los lanzaba lejos con su telequinesis.
Seguía corriendo y sentía que sus piernas,pronto,no darían más.
Estaba casi segura de que ese era su final.
De reojo,pudo ver que ya no habían demonios salvajes persiguiéndola,solo los inteligentes.Aunque eso no era mejor.
Sus tropezones aumentaron y,finalmente,uno de ellos la hizo caer.
—¡AGH!
—Ya fue suficiente—dijo el más grande ellos,mientras la niña intentaba levantarse;sin embargo,sus piernas no respondían,estaba demasiado cansada—.Diste una buena pelea,en especial,al ser perseguida por nosotros y aquellos salvajes.Definitivamente,eres calidad premium máxima estrellada.
—Púdranse—dijo apenas,mirándolos mal.
—De acuerdo,eso es todo por hoy.Tenemos que llevarla de regreso.—Cuando iban a tomarla,más demonios salvajes aparecieron a su alrededor—.Oh,magnífico...Otra vez.
Ella hubiese sonreído victoriosa,puesto que aquellos perseguidores de las granjas deberían ocuparse de los salvajes;sin embargo,estaba demasiado cansada para moverse de ahí y estaba segura de que sería comida de demonios,no importaba si de los salvajes o de los inteligentes.Igual sería alimento de ellos.
Cerró sus ojos,esperando su muerte.
Sin embargo,lo que parecían ser las pezuñas de un caballo se oyeron yendo hacia su dirección.Abrió sus ojos cuando sintió que alguien la cargó y la subió sobre el lomo del animal.
—Sujétate,niña—ordenó aquel salvador.
—¡NO!—gritó el demonio al ver que el producto había sido salvado.
Ella suspiró aliviada y,apoyando su cabeza en el cuello del animal,cerró sus ojos,cayendo en un profundo sueño.
(...)
"Ray..."
"¿Huh? Oh,hola,__________."
"Hola..."
"¿Qué ocurre?"
"¿Por qué lo dices?"
"Tú cabeza está baja y estás jugando con tus manos,¿qué sucede,qué necesitas?"
"¿Me cantas?"
"Mgh...De acuerdo,ven,siéntate."
"¡¿En serio?! Es que...estás leyendo y...te ves muy tranquilo..."
"Anda,ven,antes de que me arrepienta..."
"¡O-okey!"
"Solo esta vez..."
"Sí,Ray...Gracias..."
"Hmp...De nada,___________."
La castaña despertó bruscamente,sentándose de golpe,lo que le provocó un fuerte mareo.
—Ugh...—Se tomó de la cabeza y la sacudió levemente.Miró a su alrededor y descubrió lo que parecía ser una habitación en un camino subterráneo—.¿Dónde estoy?
Tomó la extraña linterna y comenzó a caminar por el camino,mirando a su alrededor.
Lo último que recordaba era haber sido salvada por alguien más.¿Un humano tal vez? No recuerda haber visto detalles,pero estaba agradecida.
Siguió caminando hasta que escuchó pisadas.
—¿Huh? ¡Despertaste!—exclamó una voz femenina,dulce y suave,tierna.Una chica con capucha se acercó y le tomó de ambas manos—.¡Qué alivio! Por suerte,no has tenido ni un rasguño,es un milagro.En especial,con todos ellos rodeándote.
—Ah,sí...Supongo...Tú...¿Quién eres?—La miró confundida y curiosa.
—Me llamo Mujika—dijo,presentándose y apoyando una mano en su pecho—.Es un placer.
—El placer es mío,Mujika.Yo me llamo _______________.—Sonrió.
—Eh,¿_____________?—preguntó,aparentemente sorprendida.
—Eh...Sí,yo...
—¡Mujika!—exclamó una voz grave y masculina detrás de la castaña,quien se sobresaltó ligeramente—.Oh,lo lamento,no quise asustarte.
—N-no,descuide,está bien—dijo la menor,girándose a verlo.Al hacerlo,abrió sus ojos como platos.Era un demonio.Y uno armado—.T-tú...
—¿Huh? ¿Qué ocurre?
—¿Cómo que qué ocurre? Sung-joo,no puedes pasearte con esa cosa como si nada,en especial con niños en las cuevas—dijo Mujika en regaño.
—Ah,ya.Ni que fuera tan malo.—Le restó importancia con un ademán de mano.
—¿S-Sung-joo?—murmuró la castaña,confundida y asustada.
—¿Huh?—Mujika y Sung-joo la miraron—.¿No estás asustada?
—¿Qué dicen? No,estoy...completamente aterrada,y estoy a un paso de mandarlos a volar,pero...—Tomó aire y suspiró—.U-ustedes me salvaron y...
—¿Bajas la guardia,niña?—habló el más alto de todos,agachándose a su altura y apuntándole con su arma.
La castaña lo esquivó y,con una fuerte patada,alejó y clavó esa cosa en el suelo.
—Por supuesto que no—dijo firmemente—.Solo creo que si me salvaron y aún no me comieron,no creo que sean de alguna granja y,evidentemente,no son demonios salvajes.
—Demonios,¿eh? Pues...Ya se va a hacer costumbre esto de oír que me dicen demonio—comentó Sung-joo.
—Sung-joo,calla—regañó Mujika,dándole un leve golpe en el pecho,para luego acercarse a la castaña y tomarle las manos—.Tranquila,no te lastimaremos.No comemos humanos.
La menor suspiró,aliviada.
—Ya veo...Menos mal,qué alivio.—Sonrió—.Lamento haber reaccionado tan mal.
—Descuida,han reaccionado peor—comentó Sung-joo.
—Sung-joo,basta—regañó Mujika nuevamente.Se quitó la capucha y le sonrió a la niña.La demonio tenía pelo lila—.Vamos,estaba cocinando y ya está lista la comida.
—Claro,los sigo.—Ellos asintieron y comenzaron a caminar—.Entonces...¿Han visto a más humanos? Niños,como yo.Sung-joo dijo que se les haría costumbre que los llamen demonios,y que han reaccionado peor.Supongo que han tenido contacto con alguien más.
—Vaya,eres lista.¿De dónde eres?—preguntó el mayor.
—Crecí en Grace Field,pero me enviaron a Lamda y estuve allí un año—explicó,encogiéndose de hombros.
—Grace Field,¿eh? Y...¿Lambda,dices?—preguntó el más alto.
—Así es.
—Vaya,menos mal que escapaste,es un milagro—comentó Mujika aliviada.
—Sí,supongo...Pero me ayudó alguien más—dijo sonriendo.Ambos demonios asintieron—.Y...Han visto a más niños,¿no?—Sung-joo y Mujika se miraron—.Por favor,tengo que saber.
Sung-joo suspiró.
—Sí,hemos visto y convivido con más humanos.—La miró—.¿Crees conocerlos?
—¿Emma,Ray,Don,Gilda,Anna,Nat y más pequeños?—Los otros dos se vieron sorprendidos—.Sí,creo que sí los conozco.—Caminaron un rato en silencio,hasta que la castaña soltó un sollozo,a lo que se tapó la boca.
—¿_____________?—habló Mujika,preocupada.
—Ya veo...—Sonrió y soltó una leve risa—.Qué alivio.Entonces ellos...pueden estar vivos...¿Verdad?—Los miró esperanzada,a lo que los otros dos sonrieron.
—Sí,es probable—respondió la fémina.
—Seguro están bien.Iban a un refugio pero,en caso de que no sea seguro ese lugar,saben sobrevivir;nosotros les enseñamos todo lo que sabemos—acotó Sung-joo.
—Menos mal,muchas gracias.
—Si quieres podemos enseñarte también—sugirió Mujika.La castaña la miró y sonrió.
—Me sería de mucha ayuda,se los agradezco.—Les sonrió.
—Bien,pero primero vamos a comer—ordenó el mayor,entrando a una zona en la que parecía haber un caldero con sopa adentro.
Los tres se sentaron y Mujika sirvió la comida.
—¡Gracias por la comida!—dijeron los tres,para luego empezar a comer.
—¿Creen poder llevarme hacia ese refugio?—habló la heterocromática.
—Mh...No lo sé;está bastante lejos y nosotros íbamos hacia el lado contrario—dijo Sung-joo,para luego darle un bocado a su comida.
—Ya veo...Descuiden,no hay problema—dijo sonriente—.¿Me permiten acompañarlos? Solo unos meses,quiero aprender a sobrevivir y andar por el bosque.
—Seguro—afirmó el mayor,encogiéndose de hombros.
—Oye,_____________,lamento si te incomoda la pregunta...
—Oh,no.Adelante,Mujika.
—¿Eso que tienes es heterocromía?
—Mujika,qué suave—comentó Sung-joo.
—Lo siento...
—No,no,descuiden.Bueno,sí...Podría decirse que es heterocromía—dijo rascándose la nuca.
—Creí que la heterocromía solo consistía en que un ojo es de un color y el otro de uno completamente diferente—comentó Sung-joo—.No sabía que ahora cambiaban constantemente los colores.
—¡Oh! Bueno,es que...Yo,amh...—Se rascó la nuca nerviosa y suspiró—.Verán,mi mamá,cuando era niña,antes de que la entrenaran para ser madre o hermana,fue llevada a Lambda,por lo que experimentaron en ella...Eso tuvo efectos secundarios en mí...
—¿Qué tipo de efectos secundarios?—preguntó Sung-joo,curioso e interesado.
—Bueno...—Miró su plato y comenzó a elevarlo con su telequinesis,a lo que Mujika y Sung-joo quedaron boquiabiertos.
—Tienes...Tienes...—murmuró la fémina.
—Sí,poderes.Poderes mentales,más específicamente—respondió la castaña,tomando su plato entre manos.
—Ya veo—murmuró Mujika.
—Bueno,supongo que sabes manejarlos—supuso Sung-joo.
—Sí,eso creo.
—¿Tus emociones están ligadas a ellos?
—¿Eh? ¿Mis emociones?—preguntó la castaña confundida.
—Sí.Ya sabes,si estás enojada puedes perder el control;así como también si estás triste o preocupada.
—Nunca lo pensé...
—Deberías tener cuidado con eso—sugirió Sung-joo,a lo que la niña asintió.
—De acuerdo.—Miró su muñeca y descubrió que aún llevaba la pulsera de Lambda.Suspiró.
—¿Esa pulsera es de Lambda?—preguntó Mujika.
—Sí...
—¿No te estarán localizando con ella?—preguntó ahora el mayor.
—No,Owen la desactivó antes de que me marchara...Eso creo—comentó y suspiró triste—.No quiero perderla...Es lo único que podría tener de él.
—¿Owen era otro niño amigo tuyo?—preguntó Mujika con pena.
—No—respondió,negando levemente con la cabeza—.Era un adulto,él me ayudó a huir.
—Ya veo...¿Esa pulsera era tu rastreador?
—Sí,además de que me daba descargas eléctricas si intentaba usar mis poderes en su contra.
—Ya veo...
La castaña pensó y,luego de abrir su mochila,comenzó a buscar algo en ella.
—¿Qué buscas,____________?—preguntó Sung-joo.
La niña no respondió hasta que encontró aquel control que tenía el botón para darle las descargas.
—Esto...—Lo tocó y,al pasar su mano por encima,se abrió una pequeña tapa,dejando ver una pantalla con un punto en él—.Ya veo...Owen,qué astuto.
—¿Qué es,____________?—preguntó Mujika.
—El control con el que me daban descargas...Tiene el rastreador en el mismo control.—Rió levemente—.Obviamente,así no me localizarían,y Owen podría decir que yo se lo quité...Qué listo.
—Sip,eso fue muy inteligente de su parte—habló Sung-joo—.Lo mejor sería destruir ese control.
—Sí...Concuerdo—habló la castaña.Con su telequinesis lo hizo elevarse y explotar en el aire—.Listo.
Ambos demonios asintieron,sonriendo levemente.
(...)
2 días después...
—Entonces...Esta es una venenosa,esta es medicinal y esta es una de tomates—habló la niña,señalando las mencionadas plantas frente a ella.
—Exacto,buen trabajo,____________—felicitó Mujika,sonriendo.
—Aprendiste rápido—comentó Sung-joo,pasando por detrás de ella con su arma en su hombro—.Ya sabes diferenciar cuáles son las plantas de vegetales,cuáles las medicinales y cuáles son venenosas.
—Sí,todo gracias a Mujika—dijo sonriendo y mirando a la de pelo lila,la cual le sonrió.
—Tú prestaste atención y comprendiste rápido,así que también fue gracias a ti misma.
—Bien,iré a cazar y revisar el perímetro—avisó Sung-joo,comenzando a caminar.
—Ve—murmuró Mujika a la niña,haciéndole una seña con la cabeza para que vaya con el mayor.La niña sonrió y asintió.
—¡Sung-joo,espera!—pidió,corriendo hasta estar frente a él.
—¿Huh? ¿Qué ocurre?
—Quiero ir contigo.
—¿Eh?
—Sí.Quiero ir y que me enseñes a cazar,a reconocer huellas o sonidos de demonios salvajes.
Sung-joo miró a Mujika detrás de él,a lo que ella asintió con la cabeza.
—Déjala ir.
El mayor suspiró,rendido.
—De acuerdo.
La castaña dio un leve brinco,feliz por la respuesta.
Mujika se acercó a ella y le puso una capa con capucha;era una tela crema,con volados en las puntas y una capucha que le tapaba (incluso de sobra) el rostro;se la podía abrochar al cuello con un botón,además,cubría su cuerpo entero (tanto por delante como por atrás),sin embargo,no arrastraba ni molestaba por si tenía que salir corriendo.
—Vayan con cuidado—pidió.
—Claro—asintió la niña sonriendo.
Sung-joo la subió a su caballo (el cual también era una especie de demonio con forma de caballo) y comenzó a caminar.
Una vez afuera,ella observaba todo a su alrededor.Aún si ese lugar era peligroso,todo le parecía muy hermoso.
Cruzaron un pequeño río y,minutos después,Sung-joo la bajó.
—Bien,¿estás lista?
—Sip—asintió,mostrando el arco y unas cuantas flechas que Mujika le había preparado.
—De acuerdo.—Buscó por todos lados,en los árboles,algún ave,hasta que encontró una—.Mira,allá.—Se agachó junto a la niña y apuntó al pájaro—.Apunta con tu arco y flecha—ordenó,cosa que la niña obedeció—.Eso es.Ahora respira...—Ella tomó aire—.Y,cuando sueltes el aire,dispara.—Ella iba a hacerlo,hasta que escuchó un ruido entre los arbustos;se giró,alarmada y apuntando;sin embargo,era solo otro pájaro.Suspiró,aliviada y bajando el arco—.Mantienes la guardia en alto,eso es bueno.—Ella lo miró y sonrió—.Vamos,otra vez.—La tomó del hombro y la hizo regresar su vista al pájaro,el cual no se había ido de allí—.Apunta.—La niña obedeció—.Inhala...—Ella tomó aire—.Exhala y...dispara.—La niña lo hizo sin dudar más,y el pájaro cayó.
—¿Lo logré? ¡Lo logré!—exclamó brincando.
—Bien hecho,mocosa—felicitó Sung-joo sonriendo y palmeando la cabeza de la niña—.Vamos.—Caminaron hasta encontrar al ave en el suelo.
La castaña se acercó y,luego de agacharse,la acarició.
—A-aún vive...
—Está bien así—dijo Sung-joo,sacando una flor marchita de su capa y extendiéndola a la niña,quien la tomó confundida—.Es momento del Gupna,tienes que clavársela justo en el pecho,donde está su corazón.
—¿Gupna...?
"¿Terminaron el Gupna?"
Ante ese recuerdo,la castaña se tomó la cabeza con ambas manos y apretó los ojos.
—¿Estás bien,quieres que lo haga yo?—preguntó Sung-joo,apoyando una mano en el hombro de la niña,quien negó con la cabeza y se enderezó.
—N-no,e-estoy bien...Yo puedo—murmuró algo insegura en el fondo.Miró el pájaro y apretó los labios—.El Gupna...Esta flor...Se lo han hecho a todos mis hermanos y...si no hubiésemos ido a Lambda,Norman y yo...—habló con la voz entrecortada—.Dime—pidió,levantando la mirada para ver al mayor—,¿les habrá dolido?
—No—respondió en seguida—.Estoy seguro de que no sufrieron,es algo rápido.
La castaña asintió con la cabeza y con una lágrima cayendo de su ojo.
—Entiendo...—Se limpió los ojos.
—Niña,si quieres que esto funcione debes mostrar respeto a los Dioses—habló Sung-joo,agachándose frente a ella.
—¿Respeto?
—Si los Dioses aceptan esta comida,esa flor florecerá.—Señaló la mencionada en la mano de la joven—.Pero para que ello ocurra,debes agradecer y mostrar respeto y gratitud a tus Dioses.
—De acuerdo...
Levantó la mano,con la flor entre sus dedos.Tomó aire y,con dolor,clavó aquella flor en el pecho del animal,el cual murió instantáneamente.
Una vez hecho esto,la castaña sintió completa repulsión;pensar que eso se lo hicieron a sus hermanos y que ahora ella debía hacerlo para sobrevivir...
Tuvo algunas arcadas,hasta que se cubrió la boca,se giró hacia un costado y comenzó a toser con fuerza,como queriendo vomitar.Sin embargo,solo fue tos.
Sung-joo le acarició la espalda.
—¿Estás bien?
—S-sí,eso creo...—Se giró y se agachó frente al ave,para comenzar a orar—.He hecho aquello que jamás creí que iba a hacer,aquello que le hicieron a mi familia...No quiero morir,quiero vivir y cambiar este mundo...Así que...—Cerró sus ojos y juntó sus manos frente a ella,así como también lo hizo Sung-joo,para que,después de unos segundos,esa flor floreciera.
La castaña la vio con un semblante neutral y apagado.
Una hora después,volvieron donde Mujika,quien tomó las bolsas de tela con las aves adentro.Ambos se giraron a ver a la castaña,quien seguía avanzando como un ente.
—¿_____________?—llamó Mujika preocupada,a lo que la niña se detuvo—.¿Estás bien?
La castaña giró ligeramente su cabeza,dejando ver su rostro algo pálido y sus ojos con un brillo que parecía oscuro y apagado;no era el mismo brillo de siempre.Sonrió apenas.
—Sí...Estoy bien.
Dicho eso,siguió caminando hasta sentarse en posición fetal,contra la pared,mirándose las manos.Se sentía culpable;a pesar de que sea para su supervivencia...
Minutos después,Sung-joo se acercó.
—Oye,niña,la comida ya está lista—habló,señalando el pasillo hacia donde estaba su amiga.
La castaña solo abrió levemente sus ojos;se sentía tan cansada y sin ganas de comer aquello,se le había ido el hambre.
—No tengo hambre...
—Tienes que comer—ordenó,arrodillándose a su lado.La castaña solo negó con la cabeza,ocultando la misma entre sus brazos.Sung-joo suspiró—.Mira,sé que no fue fácil y ahora te sientes mal...pero fue por tu bien y tus hermanos querrían que vivieras.
—No me importa...No me importa...—murmuró—.Estoy cansada,agotada...Estoy tan cansada...—susurró,evidentemente,sin energía y sin fuerzas.
"Ya entiendo aquel cansancio que tenías,Ray...Estoy cansada...Tan cansada..."—pensó,completamente decaída.
El mayor volvió a suspirar y la cargó entre sus brazos.
—Vamos,niña—habló con suavidad,para después comenzar a caminar hacia donde estaba Mujika.
—¿______________?—Se acercó preocupada y la vio acurrucarse y aferrarse a la capa de Sung-joo como si fuera una bebé.
El mayor se sentó y ambos comenzaron a tratar de animarla,acariciarle la espalda,la cabeza o el cabello.Mujika sabía lo que le pasaba,puesto que Sung-joo le comentó lo que ocurrió en el bosque.
Luego de media hora,______________ se atrevió a comer.Y Sung-joo y Mujika continuaron intentando sacarle una sonrisa o una risa;querían regresarle esa energía,esas fuerzas,ese brillo que ella tenía e irradiaba y esa alegría que transmitía.Unas horas después,todo había vuelto a la normalidad.
(...)
2 semanas después...
—¡Volvimos!—avisó la castaña entrando a los túneles con una bolsa de tela en su hombro.
—¿Tuvieron suerte?—preguntó Mujika acercándose con una acogedora sonrisa.
—Sip—respondió la niña,bajando la bolsa y abriéndola,dejando ver varias aves en ella.
—Mejoró bastante—comentó Sung-joo,golpeando levemente el hombro de la niña,quien rió.
Minutos después,mientras Mujika cocinaba,puesto que el día anterior había cocinado _____________,la humana se encontraba pegándole a la pared,practicando y entrenando todo lo que había leído en el libro de autodefensa de la Casa.
Sung-joo se acercó y la miró curioso,puesto que sus movimientos no eran malos.
La castaña suspiró cansada y se sentó,con la espalda apoyada en la pared de raíces muertas.
Sintió algo acercarse a ella a gran velocidad,así que,con simpleza,lo tomó con la mano.Levantó la mirada y encontró una flecha en su mano.La observó confundida y curiosa.
Otra flecha se clavó justo al lado de su cabeza,a lo que soltó un grito.
—¡AAAHHH!—gritó,sobresaltada.
Miraba la flecha,pensando en lo cerca que estuvo de clavarse en su frente.
Sintió otra acercarse y,con su telequinesis,la detuvo justo cuando se giró a verla.
De reojo,divisó a Sung-joo acercarse,quien quiso darle una patada.Sin embargo,la heterocromática se alejó.
—Buenos reflejos—halagó el mayor sonriendo y enderezándose.
—Sung-joo,¿qué...?
—Deja las ramas muertas en paz,y entrena con algo en movimiento,algo bastante cercano a un perseguidor de la granja y más listo que un demonio salvaje.—Sonrió desafiante,poniéndose en guardia.
La castaña sonrió y asintió,poniéndose en posición de ataque también.
Y,luego de unos segundos,Sung-joo fue el primero en atacar.
Lanzaban patadas,puñetazos,flechas,_____________ usaba sus poderes.
Luego de media hora,Mujika se acercó.
—¡Oigan,con cuidado!—regañó,a lo que ambos dejaron de pelear,mirando a la pelilila,quien estaba con las manos en su cintura—.Es solo un entrenamiento,no una batalla real.Ya es mucho con que los dejo entrenar así.—Ambos rieron y asintieron,disculpándose.Mujika sonrió—.Está bien,vamos,ya está la comida.
Ellos asintieron y la siguieron.Se sentaron frente al caldero y la castaña sirvió la comida.Una vez todos con sus platos,agradecieron la comida y comenzaron a comer entre charlas y risas.
—¿Y este?—preguntó Sung-joo,apuntando a uno de los niños en la foto que él y Mujika estaban viendo.
—¿Huh? Oh,él es Chris—explicó sonriendo—.Es muy tierno y solía cuidarme mucho.Parecía que el mayor era él y no yo.Incluso,llegó a buscarme un príncipe con quien casarme—comentó riendo.Mujika rió y la miró.
—¿Y quién terminó siendo tu príncipe?—preguntó curiosa.Sung-joo las miró molesto.
—¿Cómo que ya tienes hasta príncipe?
La castaña rió.
—Pues...Primero,Chris quería que fuera Norman,porque él me protegía,me hacía reír y sonreír y me hacía feliz.
—¿Cuál era Norman?—preguntó el mayor,viendo todas las fotos.
La castaña apoyó los tres platos vacíos en un costado y se acercó.
—Umh...—Buscó a su hermano entre todos ellos—.Oh,este—dijo,señalando al niño albino sonriendo.
—Ah,el niño canoso—dijo Sung-joo,recordando—.El canas...
—¡Sung-joo!—regañó Mujika,golpeando levemente el brazo del mayor.
—Au.—Se quejó tomando su brazo y mirando adolorido a la de cabellos lila.
—Lo siento.¿Estás bien? Ni siquiera te pegué tan fuerte—dijo.
Él rió.
—Tranquila,era broma.
La castaña sonreía y reía mientras los miraba.
"Harían linda pareja"—pensó.
—Entonces...Tu príncipe fue...—continuó Mujika con la conversación anterior.
—Oh,claro.Bueno,yo le dije a Chris que a Norman lo veía solo como un hermano.Así que se puso a pensar y terminó sugiriendo a Ray.—Se encogió levemente de hombros,con una leve sonrisa y un rubor creciente en sus mejillas al recordar aquella escena.
—Y Ray era...—incitó Sung-joo a que le explique y muestre quién era.
—Este—dijo,señalando al azabache en la foto.
—Oh,el de peinado emo.El emo—comentó Sung-joo divertido.
—¡Sung-joo!—regañó nuevamente Mujika.La castaña reía.La de pelo lila negó con la cabeza y suspiró,sonriendo—.Parece que hacen linda pareja.
—¿Eh?—La castaña la miró sorprendida,sonrojándose notablemente.
—Y te gusta,al parecer—acotó Sung-joo cruzado de brazos.
—¡¿A-ah?! E-etto...Yo...Pues s-sí,él me gusta—murmuró,rascándose la nuca avergonzada y sonrojada.
Mujika sonrió enternecida.
—Él también hablaba mucho de ti cuando estuvimos con ellos—comentó.
—Sí,es cierto.Él,Emma y todos—acotó el mayor.
La menor sonrió con tristeza y nostalgia.
—Los extraño.
—Y ellos te extrañan a ti—aseguró Mujika apenada y tomándole una mano—.Tranquila,estoy segura de que los volverás a ver.
—Todos son chicos rudos.Se reencontrarán—aseguró Sung-joo también,sonriendo levemente.
La menor sonrió y asintió.
—Eso espero.
Miró las fotos y comenzó a sentir la comida en su garganta.
"Oh,no...No,no,no..."—pensó,ante aquella horrible sensación.
Comenzó a toser levemente,para,segundos después,comenzar a toser con más fuerza.
—¿_____________?—habló Mujika,preocupada.
La castaña seguía tosiendo,cubriendo su boca con su mano.
Ambos demonios se acercaron preocupados y apoyaron una mano en la espalda de la niña,dando leve palmadas.
Cuando,minutos después,acabó de toser,se miró la mano.En esta,había una buena cantidad de sangre.
—¡____________,¿qué...?!—exclamó Mujika asustada y preocupada.
—¿Qué demonios...?—murmuró Sung-joo confundido y preocupado.
—Mierda...—susurró la niña,quien,segundos después,comenzó a tener arcadas—.A-apártense—pidió,alejándose un poco de ambos demonios y haciéndoles señas para que se queden a esa distancia.
—_____________—murmuró Mujika preocupada.
La castaña se apoyó con ambas manos en el suelo y comenzó a vomitar,sintiendo su garganta arder y su cabeza doler con mucha fuerza.
—Maldición—murmuró Sung-joo,acercándose junto a Mujika,quien le sostenía el cabello mientras el mayor le acariciaba la espalda a la niña.
Cuando logró dejar de regurgitar,la joven miró su vómito y divisó sangre en él.
—¿_______________?—llamó Mujika.
Antes de que la niña pudiera responder,se sujetó la cabeza con fuerza.
—¡Agh,duele!—Se quejó.Miró su mochila y quiso acercarse gateando.Sin embargo,el dolor no le permitía moverse—.¡S-Sung-joo...Agh!
—¿Qué necesitas?—habló en seguida.
—Mi mochila...Pastillas...—habló apenas,señalando la mochila,mientras Mujika tomaba su cabeza con suavidad y la hacía acostarse en su regazo.
Sung-joo rápidamente tomó la mochila y comenzó a buscar dichas pastillas.Encontró dos frascos,por lo que le llevó ambos.
—¿Cuál y cuántas?—preguntó.
La castaña lo miró apenas,con un dolor insoportable,y señaló el frasco en la mano derecha del mayor.
—C-cuatro...—murmuró débilmente.
—____________,¿cuatro?—preguntó Mujika preocupada.
—Luego preguntamos,Mujika,calma—ordenó Sung-joo,entregándole las pastillas a la niña,quien se las tragó rápidamente.El mayor tomó una botella de agua y se la dio a la niña—.Toma.
Ella,sin rechistar,bebió una buena cantidad.
Minutos después,la castaña pudo suspirar calmada y sin dolor.
—_____________...—llamó Mujika—.¿Qué...?
—Lambda—explicó,mirando el suelo—.Mis poderes me causan dolores de cabeza bastante fuertes y...a veces me hacen vomitar o toser sangre.Uno de esos frascos es para el dolor de cabeza solo,y el otro es para el vómito,la tos y la jaqueca.
—¿Cuál es cuál?—preguntó Sung-joo,mostrando ambos frascos.
—Este es para la cabeza—explicó,señalando el de la mano izquierda—.Y este es el de los vómitos,la tos y la cabeza—continuó,señalando el de la mano derecha—.Pueden diferenciarlos por las etiquetas.El de la cabeza tiene una etiqueta naranja;el de todo lo demás tiene una etiqueta amarilla.
—Ya veo...
—¿Por qué no nos dijiste antes?—preguntó Mujika—.Podríamos haber estado preparados.
—¿Y cómo es que antes no te pasó?
—En estas dos semanas que estuve con ustedes,no usé mucho mis poderes.Hoy,cuando entrené con Sung-joo,sí los usé.Y no les dije porque no quería preocuparlos o ser una carga.
—No eres una carga,_____________,eres nuestra amiga.—Mujika le sonrió—.Nosotros te ayudaremos a partir de ahora.
La castaña los miró y ambos le sonrieron,a lo que ella también sonrió.
—¡Muchas gracias!
Y,al final,terminó lanzándose a abrazar ambos.
Y ellos también la abrazaron.
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¡AAAHHH!
DÍGANME QUE NO SOY LA ÚNICA LOCA QUE ESTÁ ANSIOSA Y EMOCIONA PORQUE SE REENCUENTREN RAY Y LA RAYITA.
Osea,estoy tan emocionada por eso que escribo y escribo y me sale todo y AAAHHH,jsjsjs.
Bueno,aquí les dejo otro capítulo y me voy rápidamente a escribir más.
Espero que les guste.
Los quiero <3
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