Capítulo 2
Entraron a la ciudad de Ramneyg son ningún problema, la ciudad por dentro era grande y hermosa. De lo que alcanzaban a ver eran casas muy bonitas, pequeñas plazas rodeadas de árboles, juegos para niños, bancos para descansar y piletas de agua cristalina. Y al fondo de la ciudad de veía el inmenso Castillo. La gente que iba y venía por todas partes de la ciudad se veía sonriente. Pero una de las cosas que más sorprendió al grupo es que toda la ciudad, las casas, sobre las calles, los centros de comercio, las bellas plazas, en todas direcciones por sobre sus cabezas había decoraciones como banderines, flores, globos, etc. Todas las decoraciones solo indicaban una cosa y era que se aproximaba una boda y para que toda la ciudad este decorada significaba que era de alguien importante se casaría, tal vez una persona de la nobleza o un rico con influencias en la corte o eso es la que dedujo Arthur.
Admiraron la ciudad por un rato hasta que se dieron cuenta que las decoraciones no estaban terminadas del todo, como si algo malo hubiera pasado. Pero tuvieron que salir de su admiración y asombro pues estaba atardeciendo y aún no encontraban una posada para pasar la noche.
Tras un rato de caminar y preguntar a personas que pasaban llegaron al fin a una posada, la cual le salió a un bajo costo, pues la recepcionista, que era la dueña, al ver al grupo de "niños" llegar tan sucios y cansados les cobro 50 guiles por los cuatro para pasar la noche y las incluyo gratis el servicio de duchas y lavado de ropa. Pero lo que más los hizo feliz fue que las llevaría la cena al cuarto sin cargos extra. Estaban tan sorprendido y no se explicaban por qué la anciana mujer era tan amable. De hecho, ya les estaba preocupando un poco a los mayores, entonces Feli le pregunta.
-Disculpe abuelita, ¿Porque nos da tantos servicios y por sólo 50 guiles? No lo entiendo- dijo de la forma tan amable e inocente con la cual habla Feli, que la anciana de enterneció y le respondió.
-Bueno mis niños, soy una mujer más vieja de lo que aparento- esto impactó a los 3 mayores pues la mujer ya se veía muy vieja, y Feli sólo la miraba y escuchaba con su eterna inocencia- Resulta que conozco muy bien la leyenda de los cristales que ustedes traen- Esto sorprendió al grupo e inconscientemente los 4 tomaron sus cristales en sus manos mientras miraban a la mujer- Y sé que ustedes mis niños, arreglarán las cosas que están ocurriendo en nuestro mundo, si bien el Joven Rey ha sabido mantener estable la ciudad hasta ahora a pesar del caos, no creo que pueda hacerlo por mucho tiempo más debido al gran desbalance que hay en el mundo y menos ahora con lo que ocurre en palacio. -dijo esto mientras su voz se iba apagando, pero sacudió su cabeza como si estuviera sacando los malos pensamientos y volvía a pensar positivo- Por otro lado, nunca pensé vivir para poder ver a los guerreros de la luz-dijo emocionada- Por todo eso mis niños, les ofrezco tantos servicios por ese precio- y les dio una dulce sonrisa.
Ya con aquella explicación los chicos se pudieron tranquilizar y suspiraron aliviados.
Además- continuó la mujer- Creo que han tenido un viaje largo, duro y agotador- dijo lo último mirando a Arthur quien durante todo este tiempo había estado sobre la espalda de Alfred, entonces le vino de nuevo el sonrojo a lo que la mujer sólo dio una risita baja y los guió hasta su cuarto para que descansaran y tomarán una ducha, cosa que realmente necesitaban pensó la mujer mientras se llevaba la ropa de los chicos para lavarla y remendarla un poco.
Después de asearse y comer una rica cena, se fueron a dormir, apenas se acostaron se quedaron dormidos de inmediatos, cada uno en una cama individual, olvidando cosas como vender la criatura calcinada que llevaba Lovino o preguntar a la dueña de la posada cosas como quien se iba a casar o que había ocurrido en palacio o porque no se habían terminado las decoraciones en las calles.
------------------------------------------------------------------------------------------------------
Al otro lado de ciudad, más específicamente en el Castillo en el salón del trono el Rey se encontraba caminado de un lado a otro como león enjaulado, siendo observado fijamente por su prometida y su consejero. Quienes ya se habían cansado hace mucho rato pedirle que se tranquilizara un momento, que se mareaban de verlo dar vueltas lo el salón, la respuesta que les daba era la misma.
-¡¡COMO QUIEREN QUE ME CALME!!-gritaba a todo pulmón el rey- Ese maldito se llevó a mi hermanito como rehén, utilizó su influencia para acercarse a él, Lud es sólo un niño inocente incapaz de desconfiar de su general.
-Mi Rey – dijo el consejero- ya encontraremos una solución a este problema.
-Maldición Roderick, como quieres que le entreguemos los cristales de la luz, que están en poder de los guerreros de la luz en algún lugar del mundo. Además, aunque encontráramos a los guerreros no les podemos arrebatar los cristales.
-Eso ya lo sé mi Rey- respondió cabizbajo el consejero.
-No es necesario quitarles los cristales- hablo la duquesa Elizabeta, prometida del Rey- ¿No sería mejor pedirles ayuda a los guerreros de la luz? Y a cambio les podemos dar algo que quieran. Además, este problema también les debe importar a ellos ya que Sadiq quiere sus cristales.
Al escuchar esa solución que le daba su prometida el Rey de detuvo de golpe, quedando estático, como si estuviera aun procesando aquella solución, entonces de repente se voltea hacía Elizabeta con una gran sonrisa y un gran brillo de emoción en los ojos carmesí del Rey. Se acercó rápidamente a ella y le dio un gran abrazo se separó de ella la tomo de los hombros y dijo.
-ESO ES ELI- o más bien lo gritó. -Esa es la solución, como no se nos ocurrió antes. Kesesesese... es por cosas como estas es que quise que fueras mi asombrosa esposa. -
En respuesta recibió una dulce sonrisa seguida de un gran sartenazo.
-Llevo horas diciéndote esa solución, idiota- dijo la chica con voz calmada, una dulce sonrisa, ojos de furia, un aura en llamas y un Rey de rodillas disculpándose.
-Ajem - Roderick hizo ese sonido para llamar la atención de aquel par. Estaba acostumbrado a aquellas discusiones y muestras de amor de la feliz pareja, pero ese no era momento para juegos. - Su Alteza y mi señora- decía muy formalmente, tanto que molestaba al par que acababa su pequeño pleito de pareja.
-Señorito, sabes que odiamos que seas tan formal cuando estamos solos los 3.
-Así es Rod, somos amigos de infancia y habíamos quedado que cuando estuviéramos los 3 juntos hablaríamos como amigos, nada de formalidades- decía con una sonrisa dulce.
-Ah... yo... lo siento. Gil, Eli- decía sonriente mientras se relajaba un poco - Ya se me estaba haciendo costumbre. Bien lo que les quería informar es que hace un rato se me acerco un soldado y me comentó haber visto entrar al Reino por la entrada principal a un grupo de jóvenes que portaban cristales como dicen en las leyendas.
-Enserio!!- dijo el Rey levantándose del suelo casi de un salto- Eso es genial, nos ahorramos el trabajo de buscarlos por el mundo no creen. Kesesesese...! -
-Aún no te alegres Gilbo- Le dijo la chica con los brazos cruzados.
-He?, ¿Por qué dices eso Eli? -
-Porque nada nos confirma que aquellos jóvenes sean los guerreros de la luz, pues el soldado los describió como un grupo de 4 niños. -
Al escuchar aquello, el Rey y su consejero se quedaron serios y pensante, la duquesa vio en el rostro de su prometido tristeza e incertidumbre a lo que ella agrego- Trae aquí al soldado que te informo de ello- El consejero asintió, dio una pequeña reverencia y salió con prisa a buscar a aquel soldado.
Elizabeta puso una mano sobre el hombro del Rey, este la tomo con delicadeza se arrodilló frente a ella y beso su mano, la miro a los ojos y le sonrió.
-Estoy bien, gracias- le dijo a la chica la cual sólo asintió.
Roderick iba a toda prisa a buscar al soldado, sabía que el tiempo era clave. Con su pequeña charla con el Rey logró que este se calmara un poco. Sabía que el Príncipe estaba en peligro, pero al menos ya tenían una pequeña esperanza para salvarlo.
Mientras, los guerreros de la luz descansaban plácidamente en una posada pues no sabían que su aventura acaba de empezar.
**************************************************************************
Hasta aquí el capítulo dos.
Como dije subí los dos primeros capítulos, si me convencen subiere el tercero luego, el cuarto ya esta en progreso pero me tomara tiempo, espero no demorarme mas de un día.
Nos leemos luego.
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top