Capítulo 4

Capítulo 4

Las calles estaban desiertas y oscuras, las pocas farolas que funcionaban estaban parpadeantes y su luz era muy pobre. Sus botas resonaban sobre el pavimento a cada paso que daba rumbo a su casa, se le había hecho más tarde de lo previsto porque había estado gran parte de la tarde buscando un trabajo y luego fue arrastrado por sus amigos a un karaoke, bueno tampoco se quejaría, necesitaba un respiro.

 Iba distraído jugando con las llaves entre sus dedos, estaba por abrir la puerta para entrar al pasillo de los apartamentos y finalmente entrar al suyo pero antes de colocar su mano sobre la manija la puerta se abrió con velocidad, alguien salía a toda prisa, chocando inevitablemente contra su pecho con fuerza. La persona se tambaleó por el golpe y Jungkook se las arregló para sostenerla de los brazos antes de que cayera hacía atrás debido al impulso con el que había arremetido contra él.

Desde su lugar era necesario mirar hacia abajo, quien estaba entre sus brazos llevaba una sudadera oscura con capucha, la cual tenía colocada cubriendo su cabello y rostro debido a su cabeza gacha.

─Lo siento─dijo y joder, esa voz, ¿podría ser…?

─¿Park Jimin?

El mencionado levantó la cabeza con una expresión de asombro por ver a Jungkook ahí y por como terminaron en esa situación, era gracioso como ahí estaban de nuevo.

─¡Park Jimin te exijo que vengas aquí ahora mismo!

Una voz femenina resonó desde la planta de arriba y vió al más bajo sobresaltarse, Jimin miró detrás suyo, el suelo y luego a Jungkook, todo en una serie de acciones rápidas y desordenas y poco después su expresión de cachorrito perdido se desvaneció en un parpadeo.

─Quítate, Jeon─le gruñó zafándose del agarre de las manos de Jungkook que aún lo sostenía y pasando por su lado con brusquedad, chocando sus hombros.

Había sido un buen golpe, Jungkook tendría que admitirlo, Jimin actuaba duro, era ciertamente rudo y hostil, pero había algo que Park Jimin no pudo ocultar y eso fue el brillo lastimero en sus ojos, uno de ellos con un notorio golpe que le llegaba hasta el inicio del pómulo, todos tenemos sentimientos después de todo y ese chico parecía tener una batalla de ellos.

Así que Jungkook antes de darse cuenta iba detrás de él, efectivamente siguiéndolo.

El azabache apenas podía procesar lo que estaba pasando, solo sabía que iba detrás de Park Jimin, el chico solitario de la clase que solía recibir bullying de Dawn y sus lamebotas y solo eso, no habían razones para racionalizar sus pasos apresurados detrás del cuerpo ajeno, el solo era tirado en esa dirección por una fuerza que al parecer lo superaba, algo mayor que él al parecer.

─Oye─llamó pero como era de esperarse el más bajo en vez de esperarlo o responderle solo apresuró su paso, intentando librarse de él─Hey Jimin, deberías ser razonable, hay que curarte las heridas que tienes en el rostro.

Él se detuvo, volteando hacia el azabache hecho una furia total, rojo de la cólera.

─¿¡Cuál es tu puto problema!?,¡metete en tu propia vida, maldita sea! ─gritó colérico. Jeon elevó sus cejas algo desconcertado por esa efusiva reacción.

─¿Por una vez alguien intenta ayudarte y está es tu repuesta, es en serio? ─lanzó Jungkook de vuelta, la verdad se estaba conteniendo para no gritar también, Jimin estaba alterado y enojado y devolviéndole los gritos no resolvería la situación. Al menos podía ser racional.

─¿Vienes a preocuparte por los golpes que recibo ahora?, llegas como unos 15 años tarde para “salvarme” ─gruñó, haciendo comillas con sus dedos aunque parecía un poco más calmado luego de haber comenzado el enfrentamiento verbal.

Jimin en ese momento era alguien que llevaba muchas cosas encima y a pesar que no era del tipo de persona de quedarse cruzada de brazos cuando las molestaban no era del tipo de desahogarse o reclamar, sus emociones se las guardaba para si mismo hasta en ese momento, dónde Jimin mandó todo al carajo y soltó todo lo que quería hacía Jungkook, el chico de su salón desde mediados de primaria. Jimin estaba ahogándose y necesitaba soltar todo por una vez yrespirar en paz.

─¿Piensas que te hará sentir mejor persona o algo así intervenir?, ¡nunca lo hiciste!, no te molestes ahora que no te necesito, ¡no necesito a nadie!

Lo último lo exclamó tan fuerte que su garganta dolió, como si fuera a desgarrarse en desesperación porque tal vez Jimin si espero que alguien lo salvará, que alguien se compadeciera de el y lo sqcra de ahí. No pasó.

Sin embargo luego de eso, apenas de sus gritos salvajes como un animal herido y acorralado todo seguía en orden, las calles seguían tan desiertas y silenciosas como Jimin las ha visto en años y frente a él sigue el fastidioso Jeon Jungkook cuando debería haberse ido, ¿por qué no se iba y lo dejaba en paz de un buena vez?

─Puedes gritarme lo que quieras, puedo asegurar que yo te entiendo más que tu mismo en este momento, así que haré lo que me plazca de todos modos.

Y lo hizo, tomó a Jimin de brazo y tiró de él, el más bajo se resistió y quejó, intentando soltarse del agarre pero poco le importo a Jungkook que sin detenerse por contemplaciones hizo que ambos siguieran el rumbo que había fijado.

Si, el azabache tirando de un chico encapuchado que gritaba como si lo fueran a matar o algo así, era una escena peculiar.

─¿¡Estás loco!?, ¡suéltame!, voy a pegarte si no lo haces, ¡realmente voy a hacerlo!

─Iremos a la farmacia más cercana, tu rostro es un desastre─ respondió Jungkook, ignorando todo lo demás como si nada, su control era algo admirable en ese momento─deberías ocuparte de ti mismo y ser responsable, tienes edad para eso Park─su voz era dura y acusatoria.

─¡Es mi maldito problema cuidar de mi mismo!, además ¿eso a ti que te importa?.

Si, ¿qué le importaba a él?, no lo sabía pero sentía la insana necesidad de intervenir, si, ahora, simplemente descabellado y sin sentido, pero así se sentía.

─Deja de actuar como un mocoso.

Eso fue lo último que dijo, mágicamente el otro dejó de gritar y Jungkook manteniendo su agarre tiro de él con ahínco hasta la farmacia, tal y como había dicho.

Jimin se negó a entrar, enfurruñado como un niño pequeño que monta una pataleta, para Jungkook era simplemente infantil e irritante pero aún así se apegó a la idea de ayudarlo y con eso en mente se adentró a la farmacia.

Le tomó algunos minutos pero con su compra hecha y llevando lo necesario en la bolsa de plástico que le entregó el dependiente estaba fuera de nuevo, viendo a Jimin dónde mismo lo había dejado, solo que se había sentado en una banca, con sus piernas encogidas y en posición de indio jugaba inmerso con sus manos, Jungkook podía intentar hacerse la idea de lo que pasa por su cabeza porque ciertamente se lo imaginaba, Jimin era un chico con muchos problemas.

Justo como él.

─Ten─dijo, extendiendo la bolsa, que fue arrebatada por el más bajo de sus manos con fuerza, comenzando a revolver todo el contenido del interior─se dice gracias─recordó fastidiado, metiendo las manos en los bolsillos de su pantalón y tomando asiento también.

Jimin gruñó en respuesta, sin detener lo que hacía.

─Yo no te pedí que hicieras algo por mi, al contrario, me has traído hasta aquí a rastras.

─Igual he hecho algo por ti—remarcó Jeon, tomando asiento junto to al otro, que se movió hacia el otro lado de la banca como si Jungkook tuviera alguna enfermedad contagiosa. Jeon sonrió irónico.

─Que no quería que hicieras─el se quejó luego de eso, el agua oxigenada haciendo doler su pómulo herido y su incapacidad para curarse correctamente por la falta de noción de la ubicación exacta y estado de sus cortes─¡maldición!

Jungkook suspiró.

─Volteate, lo haré por ti.

─Has hecho suficiente Jeon—gruñó hacia él, dándole una mirada amenazante.

Jungkook tomó sus hombros y lo volteó.

─Estés tan terco, joder─dijo, quitandole el algodón para desinfectar y encargándose de pasarlo lo más suavemente sobre la piel herida.

─Tu eres un fastidio ¡Ay!

Jungkook había presionado un poco el algodón y sonrió complacido por hacer que el más bajito finalmente dejara de refutar.

Jimin no agregó nada más, solo le dio una mirada de odio y se mantuvo quieto en lo que Jungkook desinfectada y cubría la herida para preocupar la mejor curación posible. Con la mirada perdida en alguna parte y sus pensamientos volando mientras un tipo con el que no tenía ningún tipo de relación le curaba las heridas hechas por su madre, simplemente irónico, ¿no tendría más sentido siendo al revés?

Los minutos pasaron veloces con Jinin perdido en sus pensamientos.

─Ya está─anunció el azabache, dejando una bandita como toque final. No hubo respuesta─al parecer vivimos uno encima del otro, volvamos a casa.

Park suspiró.

─No sé si te diste cuenta pero para mí volver a casa no es una buena idea.

─Nos las arreglaremos—simplificó– ahora vamos, hace demasiado frío y ninguno está abrigado correctamente, te congelarás si te quedas—advirtió, demostrando su punto y terminando de guardar todo en la bolsa.

Jimin volvió a gruñir, sin embargo Jeon tenía razón hasta cierto punto, por lo que si lo siguió esa vez, no quería volver a ser arrastrado.

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