🌸 ፧ 𝗰𝘂𝗮𝘁𝗿𝗼 • ᴘᴏʟɪᴇ́sᴛᴇʀ ✦⁾

¿Que si Sunghoon buscó a Sunoo después de esa discusión? Por Dios que si, estuvo buscándolo hasta que el timbre sonó y lo obligaron a entrar a su salón, estaba asustado y temeroso de perder los besitos de Sunoo, su adorable despertar, sus cariñosas comidas, su fina y perfecta cintura, esas perfectas proporciones que tenía su cuerpo, no había pasado ni una hora y ya extrañaba esos hermosos ojos donde podía ver la vía láctea y hasta el universo entero.

—Te extraño… —en medio de su clase pensaba en Sunoo, pero era tan estúpido como para darse cuenta que lo que sentía era muy diferente a la amistad.

Ni bien sonó la campana del receso salió disparado a buscar a su menor, pero Wonyoung se lo impidió apareciéndose en su frente.

—¡Honnie! —habló esa chica.

—Wonyoung… —no podía alejarla aunque en ese momento en verdad quisiera hacerlo.

—¿No tienes frío? hoy solo vine con esta remera.

—Toma, me lo devuelves después —rápidamente se sacó su sweater quedando en una remera negra— Tengo que ir a la oficina de maestros, póntela y no te resfríes —salió corriendo de ahí al salón de quinto grado a ver su Sunoo seguía ahí.

Pero la verdad es que Sunoo vio esa situación desde algo lejos, el como Sunghoon le daba su sweater a Wonyoung, ese mismo que le prestaba frecuente y únicamente a él.

Es sólo un sweater... es sólo poliéster. 

—Sólo es un pedazo de tela —susurró para sí mismo  apretando entre sus manos su propia sudadera intentando con todas sus fuerzas que sus ojos no lloraran.

Salió de ahí corriendo antes que Sunghoon empezara a buscarlo por toda la escuela.

◌ ◌ ◌

Estaba por llegar al cuarto donde almacenaban las colchonetas del colegio, pelotas, sogas y demás, era algo grande y lo mejor es que nadie más iba a ese lugar.

Unos pasos más y podría estar completamente solo y ajeno del mundo. Ojalá se hubiera fijado atrás antes de seguir caminando, ya que ni bien abrió la puerta fue empujado dentro de la habitación.

—¿Pero qué te... Sunghoon? —sus ojos lo miraron algo asustados, hace unas pocas horas por poco y no pudo romper el trato, por eso no miró los ojos de su mayor, si los veía hubiera podido perdonarle hasta el más grave pecado capital.

—No puedes —se acercó a Sunoo cerrando la puerta tras él— No puedes simplemente dejarme —su respiración era agitada, parecía que había corrido recientemente.

—¿No puedo? ¿Dónde dice eso? —no es como que una cláusula de trato les impidiese quedar como simples amigos sin derechos.

—Kim, esto va más allá que ese estúpido contrato —y es que ahora odiaba ese trio de hojas que había firmado y aceptado hace unos años— Eres mi mejor amigo, prometiste no dejarme.

—Nunca dije que te dejaría, tan solo dije que ya no habrán besos, ni dormiremos juntos, tampoco puedes agarrar mi mano ni abrazarme prolongadamente, podemos seguir saliendo a pasear, puedo ir a tu casa o tu a la mía, como amigos normales.

—Eso es lo que no quiero... 

—¿A qué te refieres? —tenía una muy leve esperanza de que en ese momento Sunghoon se diera cuenta.

—No podemos ser amigos normales después de lo que pasamos juntos —cada que veía a Sunoo sentía las ganas de besarlo y abrazarlo hasta la eternidad.

—Bien, tengo la solución —se acomodó el cabello— cortemos lazos.

—¡No! —negó rápidamente.

—No hay más solución, Park, las dos opciones que te di son las únicas que pueden ser, hagas lo que hagas el contrato expiró hoy y ya no hay vuelta atrás —estaba por rodear a Sunghoon y salir de ahí, verlo le provocaba dolor .

—No —lo sostuvo del antebrazo, el mismo que tenía esa gran herida, Sunoo hizo una mueca de dolor mas no se quejó, estaba de espaldas a Sunghoon.

—Suéltame, por favor —pidió sin mirarlo y tranquilamente, pero solo provocó que su mayor aprete más su agarre provocándole dolor tanto físico como emocional.

—Dije que no lo haré —jaló de su antebrazo y sin soltarlo abrazó su cintura por la espalda con su mano libre.

—Ya suéltame —quería salir corriendo de ahí.

—No... no puedes irte con otra persona, no puedes besar a otra persona —tan solo imaginar a Sunoo besando a otro chico le revolvían el estómago.

—Oh, yo no puedo ¿pero tú sí? ¿Qué clase de lógica es esa? —forcejeó su cuerpo para intentar salir de ese agarre— no hay nada que me una a ti, no hay una marca, algún papel, algo emocional.

—¿Una marca te unirá a mí? —sin escuchar la respuesta contraria jaló de la holgada sudadera de su menor dejando ver la blanca piel de su hombro derecho, sin pensarlo dos veces mordió muy cerca de su hombro, mordió fuerte y conciso, sin escuchar las quejas de dolor contrarias.

—¡Duele! ¡Ya basta! ¡Duele! —aunque forcejeaba para poder zafarse lo único que provocaba era que aquella mordida se haga más fuerte, sentía que podría arrancarle un pedazo de piel, dolía demasiado— duele… —sus ojitos se llenaron de lágrimas.

—Ahora no te puedes ir a ninguna parte —no escuchó ninguna de las quejas de dolor que Sunoo había emitido, solo lo veía cabizbajo con una marca violácea muy notoria cerca de su hombro.

—Eres un idiota… —sollozó por el dolor— Eres un idiota! —rápidamente se dió la vuelta zafándose del agarre contrario brindándole una cachetada en la mejilla derecha— ¡Dije que dolía! Y no me hiciste caso... ni siquiera me escuchaste —el forcejeo provocó fricción en su antebrazo  haciendo que la herida que tenía vuelva a sangrar— vete a la mierda.

Sunoo salió de ahí con sus ojos llorosos, esa discusión con Sunghoon había tomado bastante tiempo, unos minutos más y ya sería la hora de salida, fue a los baños abrazándose a sí mismo al entrar a un cubículo, sus ojos lloraban, ni siquiera se dio cuenta cuando su herida comenzó a sangrar levemente.

Mientras tanto Sunghoon estaba en shock en esa habitación, ¿Qué había hecho? Lo había arruinado, el ardor que sentía en su mejilla seguro que no se comparó con el dolor que provocó esa mordida que le dio a Sunoo, la piel de su menor era tan blanca y delicada que cualquier toque lo marca, ni bien se separó de su menor esa marca ya estaba muy clara en su hombro, estaba de un color violeta oscuro.

—Lo siento tanto… —se dió cuenta de lo que había hecho, había dañado a la persona que más le importaba y la única que lo quería tal y como era, lo había alejado, se colocó de rodillas y comenzó a sollozar, que lo haya arruinado significaba que ahora Sunoo lo odiaba, esa idea lo aterrorizaba, hacía que su corazón de un vuelco— no te vayas... —aún con el dolor en su corazón se paró y en medio de su idiotez buscó a Sunoo.

Pero una herida no cicatriza en unas horas, debes dejarla en paz unos días para poder tratarla.

Pero Sunghoon es un idiota y fue a buscar a Sunoo aunque solo le provocase dolor.

Justo cuando salió de ese cuarto el timbre del colegio había sonado señalando el final del horario escolar mañanero, rápidamente tomó sus cosas de su aula y sin importar que Wonyoung estuviera esperándolo, la pasó de lado buscando a su solecito.

No esperó verlo saludando a un chico rubio más alto que él que lo esperaba en la salida. Ese era Nishimura Riki, lo conocía, era su vecino hace como dos años, pero se mudaron por cuestiones de comodidad, nunca llegó a entablar una conversación con ese chico y ahora sabía el porqué.

Fué el turno de Sunghoon cuando su corazón se sentía morir al ver a Niki secar las lágrimas con preocupación de los ojos de Sunoo ¿desde cuándo se conocen? ¿Hay algo entre ellos? Preguntas así eran las que rondaban en la cabeza del rubio.

Al menos estaban con Jungwon y no estaban solos, pero solo duró unos segundos ya que el pelinegro se despidió de ambos dejándolos finalmente solos, ahora si tenía miedo ¿ésta era la forma en la que perdería a Sunoo? Se negaba a aceptar ese final.

No quiero que te vayas, me equivoqué, pero déjame arreglarlo.

Estaba por ir hasta que una mano en su hombro se lo impidió, era su compañero de grado, Lee Heeseung.

—No lo hagas —él conocía la situación, también era amigo de Sunoo, no se lo contaba tooodo a detalle como se lo contaba a Jungwon pero si estaba muy al tanto de la situación— Déjalo respirar, sufrió demasiado.

—Pero... no puedo, él… —le quemaba ver a Sunoo sonriéndole cariñosamente a alguien que no era él.

—Déjame presentarte a alguien que tiene pareja, alguien que fue estúpido pero no tánto como tú —alejó a Sunghoon de ese lugar hasta llegar donde otro de sus compañeros de grado —Jake Shim, ya lo conoces, estudia con nosotros —Jake ofreció su mano en saludo, la mano temblorosa de Sunghoon saludó cordialmente.

—No sé en qué va a ayudar esto.

—Te prometo que él es una fuente de conocimiento en estas cosas, talvez no tenga las respuestas del universo, la cura del cáncer, pero te puede ayudar a no ser tan estúpido.

—Por favor ayúdame —realmente no quería perder a Sunoo, rápida y consistentemente le explicó todos los detalles a Jake quien escuchaba todo tranquilamente— ¿Y? ¿Qué tengo que hacer?

—Eres realmente un idiota ¿verdad? ¿acaso estás ciego? —hasta Jake comprendía el dolor que Sunoo estaba sintiendo, tanto emocional como física— conozco a Sunoo, es una bolita de amor y tú lo dañaste, dañaste esa frágil rosa sin ninguna espina —suspiró pasando su mano por su rostro— déjame hacerte unas preguntas, tienes que contestarlas muy rápido ¿bien?

—Bien —lo que sea para ser mejor para Sunoo.

—¿Con quién irías al campo?

—Sunoo.

—¿Con quién puedes hablar de todo?

—Sunoo.

—¿Con quién irías a la feria?

—Sunoo.

—¿Quién tiene ojos bonitos?

—Sunoo.

—¿A quién amas?

—Sunoo.

Y ahí todo hizo click, Wonyoung le gustaba, más no la amaba, pero justo y se dio cuenta cuando había arruinado todo, justo cuando se iba en el carro de Nishimura Niki.

Por favor, perdóname.

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top