Capítulo 3

~•••~

La mañana comenzaba como las otras cuatro que ya había pasado en esa escuela... Ciel se sentía un poco agobiado de aquella rutina, pero tener a su buen Sebastián lo hacía sentir más tranquilo.

El niño estaba parado frente al espejo del baño mientras cepillaba sus dientes, junto a él, se encontraba el lobo... Quien también estaba cepillando sus dientes, con ayuda de una de sus manos extra. Al terminar, volvieron a la habitación para que el menor terminara de vestirse.

-No olvidé que hoy tiene clase de química...- Le recordó el lobo, mientras observaba los libros que su señorito tomaba.

-Lo sé...- Respondió este.

El resto de sus compañeros observaban como el dúo se comunicaba con algo de sorpresa... Después de aquellos pocos días que habían convivido juntos, se comenzaban a adaptar a la idea que la mascota de Phantomhive hablara y que tuvieran aquellas charlas tan casuales... Más aún era innovador, y por supuesto, nada normal.

Tampoco se podía pasar por el alto el aterrador aspecto que poseía el lobo... Además de ser enorme, su pelaje oscuro provocaba que el rojo se sus ojos fuera más brillante, al igual que sus colmillos afilados, su cuerpo era robusto, y consumía una gran cantidad de carne todos los días... Sin embargo, jamás había realizado ningún acto verdaderamente agresivo, más que gruñir un poco si alguien se acercaba de mala manera a su amo, fuera de eso, no lastimó a nadie.

Ellos tendrían un día habitual y sin mucha diversión, a diferencia de los P4, quienes estaban apunto de llevarse la sorpresa de sus vidas.

En aquel lugar del instituto donde solo los perfectos y su círculo cercano podía acceder... "El Mirador del Cisne"... Se encontraban los elegantes y despreocupados muchachos, conversando de algunas trivialidades.

-Escuche que el chico nuevo es muy talentoso...- Mencionó Greenhill, el perfecto de la casa verde.

-Cierto... Esa lindura está en tu casa ¿No es así?- Añadió ahora Redmond, perfecto de la casa roja, mientras clavaba su mirada en Bluewer, perfecto de la casa azul.

-¿Es el niño venia con la mascota?- Pregunto con poco interés el perfecto de la casa morada, Violet.

Aquella pregunta sorprendió un poco a algunos de los presentes... Quienes no estaban al tanto de tal estudiante nuevo.

-Pense que Weston College no permitía el ingreso de mascotas al instituto más que caballos.- Comento el famulo de Violet, Chesslock... Un joven aterrador que tenía fama de un terrible caracter.

-Se realizó una excepción con él, dijeron que era una situación delicada.- Confesó Bluewer, acomodando sus gafas.

-¿Tiene algo que ver con qué el lobo habla?- Quiso saber Clayton, su famulo.

El resto de los presentes llevo la mirada a aquel chico, sorprendidos por lo que acaban de oir... Hasta que, tanto el perfecto como el famulo de la casa roja, comenzaron a reír en voz baja para cortar el momento.

-No creo que lo animales sean capaces de hablar, a menos que sean loros.- Mencionó Cole, famulo de Redmond.

Aun si a la gran mayoría de los presentes le resultó algo gracioso el asunto... A uno de ellos lo comía la cabeza el pensar que podía saber de quién se trataba.

-Disculpa Clayton... Pero por casualidad, ¿El joven del que hablas es apellido Phantomhive?- Interrogó el joven rubio, Midford.

- Así es ¿Lo conoces?- Quiso saber el antes mencionado.

-Si, es mí primo... Más hace unos años que no nos vemos. ¿Sebastián vino con él?

Ahora todos parecían realmente intrigados, y un tanto confundidos... Incluso los dos de la casa roja que antes se estaban riendo ahora se veían sorprendidos por lo que sea que esté pasando.

-Espera... ¿Entonces de verdad tiene un lobo que habla?- Pregunto Chesslock.

-Correcto, y se que es difícil de creer... Incluso cuando yo conocí a Sebastián me resultó algo aterrador, y no termino de entenderlo bien. Ciel y yo perdimos el contacto... Ni siquiera sabía que estaba aquí.

El joven Midford permaneció pensativo por un rato, sin prestar la más minima atención de lo que ocurría en su entorno. Por otra parte, Redmond cambio totalmente su actitud.

-Suena algo sumamente interesante... Deberíamos de invitarlo, a él y a su interesante mascota.- Dijo este de manera carismática y divertida.

-No había escuchado de él, pero si realmente el animal puede hablar, suena algo aterrador...- Tomo la palabra ahora Cole, viéndose aún confundido con un toque de ingenuidad en su rostro.

-En realidad Sebastián es inofensivo... Conocí a ese lobo cuando era niño y jamás lastimó a nadie.- Intento calmarlo el joven Midford otra vez.

-Es un lobo, estoy ligeramente interesado...- Comento Chesslock, sonriendo de forma macabra. -¿Usted que opina, Violet?

-Por mí está bien...- Respondió el nombrado con poco interés.

-Esta decido entonces... ¿Mañana a las dos?

Y así, el grupo entero quedó deacuerdo en llevar a dichoso muchacho y mascota a la siguiente reunión en el mirador del cisne. El joven Maurice Cole se ofreció a ser quien le de el mensaje... Más Edward Midford se interpuso, pidiendo él ese trabajo, ya que también deseaba hablar con su primo.

El niño con parche se encontraba charlando con su amigo en el curso, estaban en un descanso de las clases... Hasta que un joven se acercó hasta ellos, observando al azulino pero cuidando su espacio por miedo a su mascota.

-Phantomhive, un chico de curso superior te está buscando.- Mencionó el recién llegado.

Al nombrado le resultó extraño que alguien lo busque, sin embargo, debía confirmar que no se tratara de nada malo... Por su parte, el animal se alteró al punto que se le herizara la piel.
Ambos salieron del curso, con el lobo adelante de manera protectora... Y para suerte de ambos, no había nada que temer.

-Edward...- Mencionó el azulino, un tanto sorprendió -¿Que haces aquí?

-Eso era lo que yo iba a preguntar.- Respondió el rubio, quien llevaba su mirada al azabache. -Hola, Sebastián.

-A pasado demasiado tiempo...- Dijo el antes nombrado, estando ya más tranquilo.

-No tienes que preocuparte, mis razones aquí son mínimas...- Le hizo saber Ciel, al tiempo que acariciaba la cabeza de su compañero.

El joven de cursos mayores no se sintió muy conforme con esa respuesta. De por si, Weston College era uno de los colegios más renombrados, todos los nobles deseaban que sus hijos fueran allí... No obstante, Ciel no tenía motivos para estar en un lugar como ese.

-Si es algun problema, sabes que puedes decirme.- Dijo su primo, esperando que si le pasará algo, puedan hablarlo. -De cualquier forma, vengo a invitarlos a una reunión de los P4.

Aquella última parte sorprendió al dúo, quienes giraron la cabeza al mismo tiempo debido a lo inesperado del asunto. El rubio no negaría que se veían divertidos cuando pasaba algo como eso, recordó que sucedía incluso cuando Ciel era un niño.

-Se reunirán mañana en el mirador del cisne, a las dos de la tarde... Ellos desean que asistan.- Continuó Midford. -Pero si te sientes incómodo o algo, yo les puedo hacer saber que no es el momento... Dudo que se enojen.

-No... No te preocupes. Si podemos ir.- Respondió el azulino.

A decir verdad, no esperaba menos de él. Ciel era aún un niño, más su vida había cambiado drásticamente a una edad muy temprana... Ya estaba acostumbrado a liderar con personas mayores que él... Tuvo que tomar responsabilidades tan fuertes, por eso su primo lo admiraba y respetaba.

-Esta bien... Mañana, a los dos de la tarde, y sean puntuales.- Termino de decirle mientras se despedía con la mano antes de retirarse.

Ninguno de los dos esperaba ser llamado por los 4P para nada, más asumieron que debió tratarse del hecho de tener a un animal que podía hablar.

Los niños del primero año quedaron fascinados y sorprendidos que uno de los de su curso haya sido invitado a semejante reunión... Llenando de preguntas al azulino y pidiéndole que les cuente todo luego de eso.

Ciel le comento luego a McMilliam que su primo era el famulo de un perfecto... Lo que generó una duda nueva.

"¿Cómo reaccionó su familia al conocer a Sebastián?"

~•••~

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top