1
— 31 de octubre del año 2020, cinco de la tarde. — Otra vez le hablo a mi teléfono — La presencia de estos fantasmas se ha hecho más fuertes, se oyen pasos, risas, gritos y los objetos se mueven de un lado a otro y no soy yo, por supuesto.
La mansión ha sido adornada con telarañas artificiales, los muebles del vestíbulo han sido cubiertos por algunas mantas blancas, un par de arañas de goma, antorchas en las columnas, la chimenea encendida, los inmensos ventanales cubiertas por sucias cortinas grises muy apolilladas. Todo tiene pinta de ser terrorífico, si no me gustara este ambiente ya habría salido huyendo por la ventana más cercana.
Hermione aparece usando un vestido blanco con encaje en las mangas y pecho, zapatos blancos y bajos. No lleva maquillaje, pero sus ojeras parecen ideales para un disfraz, sostiene un candelabro en las manos. El fuego se mueve de un lado a otro, pero no hay ninguna corriente de aire. — Están bailando.
Siento un nudo en la garganta y un frío en la nuca — ¿Los fantasmas?
Ella asiente mirando la flama — esperan que sea media noche para salir a ver sus vivos, espantar y tal vez llevarse a más con ellos. — me observa un segundo y vuelve a mirar el candelabro — ¿Por qué estás vestido de negro?
— El negro atrae a las brujas y fantasmas — Respondo dando una vuelta para que vea mi traje negro, mocasines negros, medias negras, pantalón de corte recto, camisa y corbata negra. — Voy elegante en estas fechas.
— Lo único que haces es pedir que te maten, los que usan ese color en 31 son propensos a morir en un accidente. — guarda silencio y parece meditar — Tú puedes mover objetos. El día de tu casi accidente, ¿realmente sobreviste?
— No soy un fantasma, puedo tocar y sentir, mi temperatura corporal es la misma y Madame Rosmerta me habló... ¡Estoy vivo! — trato de no sonar asustado, pero obviamente mi voz entrecortada demuestra lo contrario.
Hermione alza la mirada para verme a los ojos — ¿Te asusté, Draco?
No puedo evitar soltar un resoplido de alivio y de inmediato vuelvo a preocuparme — ¿Y si la muerta eres tú? Es decir, te vistes como uno, vives sola en una mansión encantada... ¿puede que seas tú quién está haciendo todo el barullo de fantasmas?
— ¿En verdad tratas de asustarme? ¿en verdad tratas de hacerlo? — Deja el candelabro sobre una mesa cercana, empieza a espantarme — No puedes ver fantasmas porque no es tu poder — Da pasos lentos hacia mí y yo retrocedo — Sé que quieres percibir lo que veo, ¿pero podrás tolerarlo?
— Por supuesto, soy parapsicólogo y he estudiado todo esto, he dormido en cementerios y casas abandonas, he escuchado y visto muchas cosas. — Me toma de las manos, su tacto es helado. — ¿estás segura... de que no estás... muerta?
— Ve a ponerte algo blanco y te mostraré lo que yo veo. — La señorita Granger me hace girar hacia las escaleras — Sabrás porque mi madre huyó y el motivo para que mi ex novio se suicidara. ¿Crees que puedas resistirlo?
Trago grueso y me dirijo hacia las escaleras. — Seguro, Soy Draco Malfoy. No le temo a nada.
"O eso quiero creer"
2
Al bajar las escaleras ya vestido completamente de blanco, me encontré con que la señorita Hermione estaba sentada en el diván, tarareando una canción de la película animada Dumbo: Pink Elephants On Parade estaba por empezar a cantarle a un público invisible, pero estoy seguro de que es para los espectros.
¡Cuidado! ¡Cuidado! Caminan alrededor de la cama, de cabeza. Se escuchan sus pasos, formados en filas, elefantes rosas desfilando. ¿Qué voy a hacer? ¿Qué voy a hacer? ¡qué es lo que estoy viendo? ¡Ahuyéntalos! ¡Ahuyéntalos!
Al acabar, se pone en pie y se acerca a mí — Huyamos de mi mansión
— ¿Huir de tu adorable mansión? — Pregunto sarcástico y ella sonríe.
— Eso es lo que me has propuesto ayer, aunque tus intenciones no son claras para mí — me ve a los ojos, esos hermosos ojos chocolate parecen observar más que mi rostro, mi alma tal vez.
"No tengo nada que ocultarte, pero puedes ver todo lo que quieras"
— ¿no te apetece ver la noche de Halloween y los espectros que hay rondando en Valle Normal? — trato de sonar casual — ¿hace cuánto que no sales sin temerle a nada?
— Seis años. — se dirige a paso lento hacia la entrada de la mansión — ¿estás listo para ver lo que veo?
No puedo hacer nada más que seguirla y pararme junto a ella cuando se detiene en la entrada— Hermione no entiendo como...
Gira hacia mí y me toma de las mejillas con sus gélidas manos, me ve a los ojos — ¿estás listo? — Asiento levemente. Me obliga inclinarme más hacia ella y me da un beso suave, sus fríos labios casi hacen que me aleje, sus labios están resecos y ásperos, se aleja lentamente, no me ha dado tiempo de corresponderle, me sonríe — ¡¿Esto asusta?! — señala el salón.
Hay un fantasma en el vestíbulo, un demonio escondido tras una silla, algo atraviesa las paredes, una mujer espectral baja las escaleras, escuchó gritos que provienen del piso del arriba y luego veo niños salir de ella.
"¡Oh Dios!"
Mi corazón late a mil por hora, los fantasmas se esconden por todas partes.
— ¿Te da miedo esto, Draco? — Hermione me sostiene de una mano, estoy temblando.
— Estoy bien — Trato de sonar calmado, pero quiero huir de la casa. Hay un grupo de espectros que bailan junto a una ventana. — ¿Siempre ves esto?
— Sí, a decir verdad, nunca estoy sola. — Me obliga a seguirla ya que tira de mi mano — Ahora vámonos o vas a llorar de miedo.
Su mano fría me guía fuera de la casa, sé que si estoy con ella nada puede ir mal, los poderes que me ha transferido son realmente grandiosos, sé que en este mundo espectral solo ella puede llevarme de la mano.
3
Tras aquel extraño beso (que no disfruté) y el miedo que tuve, llegué a una conclusión: Los Granger pueden otorgar sus poderes a quienes lo deseen con tan solo besarlos.
A cada paso lejos de la mansión iba acostumbrándome a esta nueva sensación, no había tantos espectros al acecho, los que iban de un lado a otro no nos tomaban en cuenta.
El Valle Normal, no es para nada normal y los muertos de las calles para nada son sencillos, son aterradoramente interesantes. La adrenalina en mi cuerpo es mejor de la podría sentir al subir a una noria.
"Su mano helada es mi ancla a la realidad"
— ¿entonces tu novio se suicidó debido a los fantasmas? — trato de sonar casual.
Hermione saluda con la mano a un fantasma vestido de panadero que pasa delante de nosotros. — Más o menos, él quiso ver fantasmas, le di la posibilidad y...
— y... — La incito a continuar con su relato ya que ha guardado silencio por más de cinco segundos.
— Es complicado, Cedric tuvo una novia antes que yo, la cual falleció tras caer por un pozo y desnucarse. — Saluda a una mujer que va muy elegante, estoy a punto de creer que está viva de no ser porque atraviesa un árbol. — Hace cinco años, el 1 de noviembre ella se le apareció y rogó que se fuera con él... ¿adivina que paso?
— Se suicidó — Afirmo. — Pero le ayudaste a pasar.
— Sí, o eso creí, hace tres años han vuelto a Valle Normal
Vaya, eso cobra sentido para mí— Deduzco que ellos se te parecen cada primero de noviembre para molestarte.
Hermione ladea su cabeza hacia mí, aún me sostiene de la mano y me la presiona, al parecer busca seguridad. — Si que eres un parapsicólogo, mañana será el peor de los días, hoy es el principio. — Señala a los niños que al verla gritan "La llorona" — Cedric y su novia deben de estar rondando en la ciudad y provocando accidentes — del bolsillo de la falda de su vestido saca una cruz negra con adornos de plata —Han venido del otro lado y no quieren mi ayuda. Solo van a atormentarme.
— ¿Es por qué estás sola y quedaste sin novio? Eso es ridículo. — Frunzo el ceño con molestia.
"boberías de niños"
La señorita Granger niega con la cabeza. — Quieren quedarse con la mansión, quieren que sea su hogar. No les pertenece y no lo van a convertir en una casita del terror, por eso siempre uso todo tipo de amuletos para sacarlos de mi hogar junto a los espectros revoltosos que meten en ella. Si me voy terminaré en un hospital psiquiátrico como mi madre. — Saludamos a lo lejos a Madame Rosmerta que camina detrás de su nieto. — Aquí en Valle Normal, saben que mis poderes no son normales y me aceptan, después de todo los he ayudado a contactar con sus difuntos y solucionar los asuntos pendientes.
— Eres como una exorcista.
— Yo creo que soy una detective de fantasmas. — Mira lo hermosa que es la ciudad con los faroles en formas de calabazas, niños corriendo con disfraces hermosos. — Había olvidado lo preciosa que es la ciudad en estas fechas.
Sentí deseos de estar aquí el año próximo y el siguiente solo para pasear en estos días, acompañarla en estos días.
4
Una vez en las calles me resulta fácil notar como los espectros van tras los niños con disfraces llamativos, a los que transitaban vestidos de momias les hacen zancadillas. Los fantasmas toman objetos y los rompen o provocan accidentes. Me es extraño observar la manera en la hacen erizar el vello de la nuca de los adultos, lamidas y soplidos, sí, es asqueroso.
No me espanta ninguno debido a que Hermione sostiene mi mano y a la vez un rosario y una cruz, no era mi fe, pero la seguridad era primordial.
Varias veces hago uso de la interacción mente-materia para evitar accidentes; adolescentes que casi atropellaban niños con sus bicicletas. Animales corriendo al ser asustados por los espectros, evité que una anciana casi fuera arrollada por una camioneta.
Las víctimas iban vestidas enteramente de negro, un color que en verdad parecía atraer a los fantasmas, como moscas a la miel. Yo usaba unos pantalones blancos que parecía espantarlos.
Toco mi cabeza, debido al dolor que me causa usar mi interacción mente-materia. — Creo que debo usarlo con más frecuencia. No estoy acostumbrado a usar mis manos invisibles.
Hermione me acaricia la mano — Creo que es por todo lo acontecido, Draco. Debes de descansar, aunque esta noche será difícil
— No te preocupes, soy fuerte como un toro. — Le doy un guiño.
Ella sonríe. — Mientes, sigues temblando — Alza mi mano y me muestra como hay una ligera sacudida en mis dedos. —Sé que no es el frío.
— Claro que lo es. — La mirada irónica me hace reír — Bien, no sabía que sigo temblando. No entiendo como lo toleras.
La señorita Granger da un suspiro cansino y desvía su mirada hacia el suelo, al parecer ha visto algo que no le gusta. — Si no lo soporto podría enloquecer... algunas son buenas personas...
— Otras no, ¿qué haces con los fantasmas de asesinos violadores o depravados sexuales? — Sé que la pregunta es invasiva. Necesito respuestas.
— Rituales de purificación o uso barreras de sal. Lo que viste en casa no es polvo, es sal y otras especias. La mayor parte del tiempo es efectivo además de los amuletos — Vuelve a ver al frente. — Vámonos por favor.
—¿Qué pasa? — Observo en la dirección que acaba de fijar su vista. — ¡Mierda! — Exclamo
Un joven castaño de ojos grises, se nos acerca, tiene la garganta cercenada, la sangre fluye de aquella herida. Junto a él está una chica de rasgos asiáticos, tiene la cabeza casi destrozada, su cerebro parece haber desaparecido y viste de blanco, lo que parece ser un vestido de novia
— Hermione entréganos la casa. — El chico habló, sonaba como el padrino, ronco, probablemente se cortó las cuerdas vocales.
— Nunca tendrán acceso a ella, antes los mandaré al infierno. — ella está aterrada, siento el apretón de su mano.
El muchacho se acerca, me empuja y caigo; hice lo mismo con él, gracias a mi telequinesis y se sorprendió de que pudiera retenerlos.
— Vámonos. — Digo tras levantarme del suelo. — Puedo mantenerlos lejos por al menos diez metros mientras estén dentro del rango de mi visión. — Me estoy esforzando demasiado, pero no importa si con eso puedo protegernos. Protegerla.
Corrimos de regreso a la mansión (tomados de las manos) sin mirar atrás, sosteniendo el rosario y la cruz. Llegamos antes de medianoche y tuvimos que ingresar por la ventana de la habitación de Hermione, debido a que los fantasmas trabaron la entrada. Nos abrazamos por varias horas ya que ella se encontraba asustada y yo tenía dolor de cabeza.
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