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Kai's POV
-¿Qué hay para desayunar? -preguntó Lloyd sentándose a la mesa.
-Lo que quieras... Menos tostadas con nutella -respondió Zane mirando a todos los presentes.
Me reí sin importarme la cara que Cole pusiera.
Además del aceite salpicando en la cazuela, el único sonido era el del televisor, que yo había dejado encendido horas antes. Apenas me puse de pie esa mañana, supe que tenía los ánimos suficientes para atragantarme de nutella a cucharadas mientras miraba cualquier programa mañanero sin sentido. No había tenido un buen sueño, y está de más mencionar que el día anterior había sido el peor de los peores.
Nos sentamos a la mesa como de costumbre, Lloyd frente a mí, Cole a mi lado izquierdo, Jay al lado de Lloyd y Zane al borde. El desayuno transcurrió de los más normal; Cole ya estaba comiendo, no, mas bien devorando su tercer plato cuando yo aún no terminaba el primero, Jay ya estaba limpiando "disimuladamente" la comida que se le cayó por accidente y yo esperaba el momento justo en que Lloyd se distrajera para subir los pies a la mesa, me gustaba hacerlo enfadar con eso. Llamaba su atención.
Entablábamos una plática, según me acuerdo trataba de como nos gustaban cocinadas las patatas, yo procuraba no reír cada vez que Lloyd les recordaba a los "caballeros" que no debían hablar con la boca llena mientras miraba como el escaso espacio en la mesa se acababa gracias a los platos vacíos que iba apartando Cole.
Jay bajó de un salto de la silla y se dirigió al refrigerador. Abrió la puerta con sumo ánimo y se agachó casi por completo, como si tratara de meterse dentro. Un segundo después asomó la cabeza con un gesto de desgano.
Bajé la cabeza y volví a prestarle atención a mi comida, pues al igual que todos ya sabía lo que iba a pasar:
-Zaaaaaane -balbuceó aflojerado -No hay lecheeeee.
-Lo traes en la mano -Dijimos todos los presentes al unísono.
-Oh, cierto.
Si, nada fuera de lo normal.
-¿Alguien quiere otro huevo? -preguntó el rubio levantando la cazuela.
Cole levantó la mano, a punto de hablar con la boca llena y ganarse un regaño de Lloyd.
-Además de Cole -aclaró el otro sin siquiera voltear a vernos.
El pelinegro hizo un puchero, pero desapareció casi al instante. Se enderezó, aparentemente ofendido.
-Zane, ¿Acabas de decirme gordo?
-Pregúntale al quinto plato -respondió Zane con naturalidad.
Lloyd se rió con fuerza, y cuando se dio cuenta que todos lo mirábamos se cubrió la boca para ahogar las carcajadas. Sonreí ante su cambio de actitud.
-Así llévate, Zane -murmuró Cole lanzándole una mirada recelosa.
-Eh, alguien está de buen humor hoy -comentó Jay.
Lloyd elevó los hombros riendo, nuestras miradas se cruzaron un segundo, como era costumbre y él se puso a terminar su desayuno.
Volteé hacia otro lado, haciéndome el despistado y acto seguido moví las piernas como hacía siempre para que mis pantorrillas le pegaran en los tobillos, no las aparté, las dejé ahí con la bendita excusa del espacio. La mesa era muy pequeña (en realidad todo en el apartamento era pequeño). Las sillas eran bajas, de modo que mis piernas permanecían flexionadas debajo de la mesa aún que mis pies tocaran el suelo.
Sabía que nunca podría cansarme de eso: Me apretujaba con Lloyd las veces que quisiera.
Aparté mi plato vacío, y me terminé el jugo de un trago. Mi atención regresó totalmente a Lloyd, cuando sentí un leve movimiento de sus pies, terminé doblando las rodillas y solo bastó que él estirara las suyas para que estuviéramos "enredados". Alcé la mirada, encontrándome con su radiante sonrisa, no tardé en devolvérsela. No puedo decir con certeza si nos mirábamos fijamente a los ojos, pero estoy seguro de que no era nada que me hubiera pasado antes. No me había concentrado en ver lo hermoso de sus orbes esmeralda como hacía siempre...
Yo le había visto así antes, me esforzaba por que notara ese brillo que él ocasionaba en mis ojos, más nunca supe si lo había logrado.
Él me estaba viendo.
Y al darme cuenta que nuestros pies seguían entrelazados, y yo quieto como tabla, me sonrojé.
-¿Entonces ustedes dos ya están bien? -Soltó Cole las palabras al aire. Ambos rompimos contacto visual al instante.
-¿Eh? -murmuré saltando de mi silla.
La voz de Cole me dejó aturdido, sentía como si me hubieran aplaudido en la cara.
-¿No más narices rotas? -preguntó señalándonos con el tenedor.
-Técnicamente no me rompió la nariz -me apresuré a aclarar.
-Otra cosa hubiera pasado si esa hubiera sido la intención -replicó el chico frente a mí sin perder la sonrisa. Alzó las manos en signo de defensa -Eh, pero no me vean a mí. Fue Kai el que no se defendió.
-Uhhhh -Murmuró el pelirrojo tapándose la boca.
Miré a los demás que trataban de aguantarse la risa como toda nena.
-Justo en el ego -se burló Cole codeándome.
-Me parece que te acaba de decir débil -me dijo Zane con una sonrisa burlona.
-Lo que pasó fue que te sentiste ofendido por mi encanto -chasqueé mis dedos -Me hubiera defendido de no ser porque, efectivamente, soy encantador.
-¡Uuuuuh! -vociferó Jay echándole leña al fuego -¡Qué fuerte!
Le sonreí. Estaba claro que no me iba a dejar vencer tan fácil.
Mis pies cayeron al suelo y no me di cuenta en que momento Lloyd había apartado los suyos para levantarse. Él soltó una carcajada, recogió la pila de platos y se dirigió al lavabo. Abrió el grifo y dejó que el agua corriera unos segundos antes de responderme.
-Eso quisieras -dijo de espaldas.
Arqué las cejas y me crucé de brazos ¿Había escuchado mal o me estaba retando?
-Dije hubiera, del verbo "Fui gentil y dejé que me golpearas"
-Yo hablaba del encanto.
-¡OHHHHHH! -exclamaron los otros tres al unísono golpeando la mesa.
Un segundo después Cole y Jay se abalanzaron sobre mi para darme una tanda de codazos que acabó por tirar la silla y por poco también a mí. El rubio apenas soltaba una que otra risa mientras se secaba las manos, en tanto yo trataba de quitármelos de encima sin éxito alguno.
-¡Que-ma-do!
Jay continuó riéndose prácticamente en mi cara, Cole me tomó de los hombros y me zangoloteó.
-¿Te traigo un vaso de agua, Kai? -me preguntó aún con esa risa burlona en el rostro.
-Ja, ja. Muy graciosos.
-¡Se quema! -saltó Jay -¡Tírenlo al río!
-No comprendo por qué lo tiraríamos a un río -comentó Zane desde la mesa.
Al fin alguien que no se burlaba de mi...
-Vivimos en una isla y con esa temperatura va a necesitar un mar para enfriarse. -sonrió -Conveniente.
-¡Okay! ¡Ya estuvo bueno! -lancé manotazos al aire.
Me alejé de la pequeña comitiva en la cocina, evidentemente herido del ego, y me tiré al sofá, no sin antes tomar un refresco que estaba a medio tomar en la mesita de centro, le di un trago sin importarme de quién era. La casa era un total desastre: ropa tirada por aquí y por allá, los platos sucios de ayer y envases de refresco tirados por toda la sala. Pero, ¿Que esperaban? Éramos un montón de hombres sin empleo viviendo en un apartamento por nuestra santa cuenta, donde solo dos de nosotros se molestaban por la limpieza.
Jay se lanzó al sofá desde atrás.
-Pasa -abrió la mano.
Le tendí el control como si nada. Y comenzó a cambiarle de canal al televisor.
Terminé mi soda y lancé a la mesa la lata vacía, esta cayó entre todas las cosas que estaban regadas ahí. Estaba a punto de prestarle atención a fuera cual fuera la programación cuando me pilló la plática que se formaba en la cocina.
-¿Tienen planes para hoy? -preguntó Lloyd.
Al instante salté de mi lugar. Me giré sobre el respaldo y me apoyé en los cojines frenéticamente, no seguro de si le había pegado a Jay por accidente.
-¿A dónde? -pregunté casi en un grito.
-¿Que tal si vamos a los bolos? -propuso el pelirrojo con energía.
-Oh no, -intervino el rubio nuevamente sonriendo con suspicacia -Si vamos a salir será a donde yo quiera.
Apenas escuché la palabra salir estallé de nuevo.
-¿A donde? -repetí.
-Es una sorpresa -se encogió de hombros -Pero creo que a Jay le va a gustar.
El recién nombrado reaccionó al instante. Ambos se lanzaron miradas, sonriéndose con malicia. Miré a Lloyd, después a Jay, y de nuevo a Lloyd.
-Tengo un mal presentimiento de esto -admití.
Cole y Zane no tardaron en aceptar, sabiendo que no tenían otra opción, y después de que Lloyd nos recordara que no vivíamos en un chiquero y nos apresurara a limpiar, volví a echarme en mi lado del sofá y subí los pies a la mesita.
-Ustedes dos tienen algo que limpiar -nos dijo a mi y a Jay señalando hacia el pasillo.
La verdad ya ni recordaba esa cosa. Me limité a hacer un gesto afirmativo sin apartar la mirada del televisor ni ganas de moverme.
La idea de salir rondó en mi mente. Ni de loco me negaría a una oportunidad de salir con él a cualquier otro lado que no fuera una fiesta y mucho menos con la seguridad de que no terminaría en una borrachera o un total desastre. Si, era una salida en grupo, pero en ese momento era bienvenida cualquier idea que me diera esperanzas.
-Kai.
-¿Si?
-Baja los pies.
Sonreí victorioso. La vieja confiable siempre funciona.
«Oh vamos, ¿Que tan malo puede ser?»
***
-Sabía que tenía un mal presentimiento.
«Te lo dije, idiota» casi pude escuchar a mi consciencia.
Cuando Jay terminó de ponerse los patines que había rentado pasó volando frente a mi cara como una ráfaga.
-Vamos, no seas tan aguafiestas -me dijo.
Me crucé de brazos.
Lloyd nos trajo al parque, al bajar del auto me pintó que haríamos algo tranquilo y después iríamos a comer. Recordé que aquí había un lugar donde vendían unas exquisitas hamburguesas y unas malteadas de fresa que a Lloyd le fascinaban. Dimos una vuelta por el lugar, y todo estaba bien hasta que nos cruzamos con el puesto donde rentaban todo tipo de bicicletas, patinetas y... patines.
El corazón me bajó a los pies al ver la sonrisa de emoción de Lloyd.
Yo permanecía sentado en una banca, cien por ciento en estado de negacion.
-¡Patinar es casi la mejor cosa del mundo! -insistió.
-Seh, después de unas diez mil cosas -dije con desgano.
-Dije "casi" -me señaló.
-Yo estoy de acuerdo con Kai -Cole llegó, tampoco traía puestos patines.
Levanté la mano y chocamos cinco.
-Esto es cosa de niñas -tambien se cruzó de brazos y miró a Jay decidido a plantarse como árbol y no patinar igual que yo.
-Una carrera -retó Zane al pelinegro -el ganador le paga la comida al perdedor.
-¡Hecho! -gritó al instante y tomó unos patines de debajo de la banca.
-¡¿Que?!
Zane se fue patinando y Cole corriendo detrás de él.
-Cosas de niñas ¡¿recuerdas?!-alcé la voz, pero seguramente ya no me escucharon.
-Cuatro contra uno, lo siento don parches -Jay me guiñó el ojo y en seguida se fue.
Me levanté de la banca de un salto por el apodo recién adquirido.
-¡No me digas así!
-Jeje, don parches.
Me giré sobre los talones, encontrándome con Lloyd que de nuevo se estaba riendo de mí.
-Ese me gusta -dijo con en celular en la mano y dos pares de patines en la otra.
-A ver, enano. Cuando te sugerí que te animaras no me refería a reírte de mi todo el tiempo.
-Solo era una broma, Kai. No te vamos a lanzar a ningún mar... -aguantó una risa -o río.
-¡Agh! -regresé a la banca hecho furia.
Se sentó a mi lado y comenzó a ponerse los patines tranquilamente.
-Ni siquiera sé patinar -me quejé.
-Lo sé, por eso te traje aquí -alzó un par de patines, que obviamente se suponía que eran para mí.
-Eso no tiene el menor sentido -aparté los patines.
-¿Que mejor momento para aprender que este? -sonrió ampliamente mostrando sus blancos dientes.
-Me niego.
-¡En el torneo lo intentaste!
-Si, -aclaré -por que estábamos bajo las órdenes de un psicópata que se creía serpiente y el equipo estaba en peligro.
-Bueno, ahora estás bajo mis órdenes y mi autoestima está en peligro -ladeó la cabeza mirándome seriamente.
Yo también le regresé la mirada. Volvió a sonreír, haciendo la típica cara de los hermanos menores cuando rogaban «Por favor» Lo medité un segundo, ¿Cuando fue la última vez que lo vi tan emocionado por algo? Sus ojos brillaban, y si no podía decirle que no a él, mucho menos a esos ojos.
Suspiré, dándome por vencido. Extendí la mano.
-Lloyd dos, Kai cero -se burló entregándomelos.
Con toda la seguridad que poseía en ese momento, es decir, nada, comencé a quitarme los zapatos. Me senté y comencé a ponerme... esas cosas de la perdición.
-No entiendo como es que siempre acabas convenciéndome de cosas como esta.
Se puso frente a mí.
-¿Será por tu increíblemente grande fuerza de voluntad?
-¡Hey! -me levanté olvidando que ya estaba sobre ruedas -Yo tengo fuerza de voluntad.
Me tambaleé perdiendo el control de mis piernas y agité los brazos tratando de recuperar el equilibrio, lo cual obviamente solo empeoró las cosas y terminé por balancearme hacia adelante, doble las rodillas.
Lloyd me detuvo con una mano en el hombro y otra en el pecho, me quedé quieto, agachado treinta centímetros menos que mi altura. Me haló de la camiseta, no tenía que ser un genio para saber que nuestras narices estaban casi por tocarse.
-Demuéstramelo -dijo retador.
Por segunda vez en el día me sonrojé. Prácticamente estaba en bandeja de plata, a nada de mi cara y yo seguía quieto como una tabla. No tube que buscar su mirada, pues nuevamente lo hizo. Pasaba tan rápido que no me daba tiempo de sentir nada, ni siquiera de apreciarlo.
Me estaba viendo.
No soportaba ver a los ojos a las personas, tal vez se debía a que cuando lo hacía era para intimidar, pero esto era diferente. Yo no podía hacer nada si él me estaba viendo; perdía los cinco sentidos, el corazón me migraba al cerebro y lo único en lo que podía pensar era en cada cosa que me gustaba de Lloyd. Era sencillo para mi hacer sonrojar a una chica, a veces solo bastaba con sonreír. Pero ¿Yo?
¿Me habían hecho sonrojar alguna vez? ¿Me había paralizado frente a alguien?
«¡Carajo, haz algo!»
Ignoré a mi consciencia, por que seguramente ya tenía una cara de idiota enamorado y la mirada perdida en él. Supuse que eso bastaba.
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Honestamente no se quien lo va a leer a esta hora, pero de todas formas QuQ
¡Y CON TREINTA MINUTOS DE SOBRA!
No crean que lo hice por maldad. Nos vimos forzados a cambiar de servicio de Internet y nos trajeron el nuevo equipo al rededor de las ocho. Tube que escribir en otra app y pasarlo acá fue un reto ;n;
En serio, pensé que no lo lograría xd ¡Gracias primer Maestro!
Sin más explicaciones (que no me gusta darlas por que suenan como excusas) quiero decir que disfruté mucho escribiendo este capítulo, que me trae muchos buenos recuerdos con muchas buenas personas❤
De nuevo siento que no capté a Kai xd vamos a decir que mi Kai esta medio... Zonzo xd dejenme, no soi etzperta en kay(8 pero aún así lo amo❤ por eso lo pongo en situaciones tan bizarras(8 gg
En serio espero disculpen mi demora QnQ y que sepan que haré lo posible por que no vuelva a suceder mis niños c':
Un besote y gracias por no matarme :'3
¡Nos leemos luego! ❤❤❤
-JELY<3
La que no tiene datos de navegación </3
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