Capítulo 7: Enemigos del pasado

En un lugar de los suburbios de la ciudad de Light Dawn, Zachary Smith se encontraba tirado en el suelo después de haber sido robado y de recibir una paliza que le dejó con el ojo derecho hinchado y con varios moratones en el torso. Zachary había sufrido el quinto robo en su persona en lo que llevaba de año, había decidido apuntarse a un gimnasio para no volver a sentirse débil e indefenso por lo que realizaba entrenamientos para aumentar su fuerza física al igual que se inyectaba diversas sustancias para aumentar su masa muscular, sin embargo, el mismo sentía que no era suficiente.

- 147, 148, 149 y.... 150. - dijo Zachary levantando una máquina de pesas con casi 100 kilos. - Estoy que los músculos me hablan. - dijo Zachary a sí mismo, mientras bebía agua este se miró al espejo, pero no vio al hombre en el que se había convertido, seguía viendo al debilucho y débil chico que era antes de empezar a entrenar. - ¡MALDITO! - dijo el hombre levantando una de las pesas y estampándola contra el espejo rompiéndolo en mil pedazos.

Ese no fue el primer incidente en el que Zachary había destrozado algo del gimnasio y aunque tenía el dinero suficiente para pagar las reparaciones e incluso sustituir el espejo todas las veces que fuesen necesarias, ese último incidente había provocado que el dueño del gimnasio le prohibiese la entrada de por vida. Tampoco ayudó que este al sentirse más fuerte que antes se dirigiese a por los matones que le habían robado en todas las ocasiones.

- ¡Ehh, idiotas! - dijo Zachary. - ¡Es hora de que paguéis por todas las humillaciones que me habéis hecho pasar! - los matones se rieron de Zachary llamándole el mismo chico enano y debilucho de siempre. Zachary furioso se lanzó a por los hombres quienes se encontraban armados con bates, palancas y cadenas de metal. 

Zachary dio buena pelea, pero que los matones le superasen en número y que estuviesen armados provocó que Zachary volviese a perder, este recibió una paliza mucho mayor que antes quedándose en el suelo vomitando sangre al mismo tiempo que su vista se nublaba.

- ¿Qué es lo que tenemos aquí? - dijo una mujer con el pelo negro al igual que su vestido. - Creo que tenemos a un buen candidato, no le parece, ¿Jinga-sama?

- Veamos. - dijo el hombre vestido de negro y con una espada agarrando a Zachary por el cuello y levantándolo por encima de su cabeza. - Veo que tienes una deliciosa oscuridad que emana de tu interior, dime chico. ¿Deseas poder?

- Si. - dijo Zachary. - Deseo el poder para poder vengarme de todos aquellos que me han hecho daño en toda mi vida.

- ¡Perfecto! - dijo Jinga soltando a Zachary cayendo este al suelo. - Me parece que has elegido a nuestro candidato perfectamente, Amily. Prepárate, hijo de Garo. - pensó Jinga en su mente. - Muéstrame el poder de aquel que posee la fuerza de los 2 lados.

Ya habían pasado casi dos semana desde que Maya y Alexander hiciesen equipo, ambos se habían instalado en habitaciones del piso superior de la biblioteca de William quien en un principio no deseaba tener a un Makai Kishi y a otra hechicer viviendo en su casa. En aquel tiempo, no había ocurrido ningún incidente en el que se necesitase la presencia de la orden Makai por lo que Alexander pasaba su tiempo entrenando contra marionetas y Maya le observaba casi todo el tiempo.

- Maya. - dijo Alexander un día. - ¿Acaso no tienes tareas que hacer que deseas pasar el tiempo viendo como entreno?

- Ver al más fuerte de nuestra orden es algo instructivo en sí mismo. - dijo Maya ocultando la verdadera razón por la que observaba a Alexander. - He escuchado que también eres capaz de realizar hechizos por lo que viendo como te mueves también podré hacer cosas como tú.

- A mi me parece que la razón por la que observas a Alexander es otra muy diferente. - susurró Garuba puesta en una estructura. - ¿Me juras que solo quieres observar y aprender de mi compañero?

Maya se sonrojó de tal modo que se dio la vuelta sin que Alexander se diese cuenta del cambio que había tenido el rostro de la chica, Maya sabía perfectamente que sería muy difícil que Alexander le prestase la atención que ella deseaba, pero eso no hacía si no aumentar su voluntad de que el hombre se fijase en ella y con el tiempo que la amase.

Una vez que terminaron el entrenamiento se dirigieron a la sala de estar del edificio en el que se podían relajar a la vez que veían las noticias para poder ver alguna señal de que los horrores se encontraban actuando en la ciudad, pero aquel día tanto los Russel como Garuba se encontraban viendo un nuevo programa de televisión.

- ¡Mira, Alexander! - dijo Garuba puesta en la estructura. - Está empezando el nuevo programa de lucha, Armored Warriors. 

En el programa de televisión se observaba a unos 10 hombres vestidos como los típicos personajes de la lucha libre, iban vestido de forma colorida o con unos simples taparrabos los cuales llevaban el nombre de los patrocinadores que pagaban a los luchadores para poder dar publicidad a sus empresas. Los luchadores luchaban en uno contra uno utilizando sus propios puños como las patadas, no muy diferente de la lucha libre tradicional a no ser porque allí ocurría algo muy diferente a lo normal.

- Por lo que vemos, los luchadores Z y R están empatados en cuanto a habilidad y resistencia. - dijo el comentarista. - Creo que ambos podrían estar luchando sin que haya un claro ganador. ¿no te parece, Daniel?

- En efecto, Pete. - dijo el otro comentarista. - Ambos son unos amateurs, pero en cuanto a valor ambos son unos profesionales.

- Apaga eso, Garuba. - dijo Alexander mientras comía. - Si quieres ver luchas falsas para eso pon alguna película medieval o de la clase que te apetezca, eso no es nada más que teatro y del malo.

- ¡Espera, Alexander! - dijo Garuba entusiasmada. - ¡Fíjate bien!

De repente el luchador conocido como Z sacó una especie de bastón de uno de sus bolsillos para después moverlo en un círculo por encima de él, después este fue envuelto en una luz morada apareciendo después portando una especie de armadura oscura y con el aspecto de un caballero medieval procedente de algún videojuego.

- Parece ser que Z ha decidido llamar a su armamento, ¿Verdad? - dijo el comentarista. - Y R va a hacer lo mis... ¡OHHH! Z no le ha dejado terminar y le ha propinado un puñetazo que le ha lanzado fuera del ring. 

El luchador llamado R había tenido una mala caída fuera del ring de pelea, este había caído sobre su cuello dando un sonido de que este se partía y quedando tirado en el suelo sin que pareciese que volviera a moverse,  sin embargo, Z cogió al hombre por el cuello y alzándolo le obligó a que se rindiera.

- ¡Y Z ES EL GANADOR!  - dijo el comentarista mientras que una camilla se llevaba a R.

- ¡¿Qué te parece, Alexander?! - dijo Garuba. - ¡Ahora los humanos pueden transformarse! ¡Aunque preferiría que gritase Henshin antes de hacerlo!

- No puede ser. - dijo Alexander viendo el aspecto de Z. - Esa cosa no debería existir y mucho menos estar en manos de un simple humano.

- ¿Sabes lo qué es eso que lleva, Alexander? - dijo Maya quien se encontraba sentado al lado del caballero Makai.

- Esa cosa es una armadura maldita. - dijo Alexander a la vez que ponía un cara bastante seria.

Antes de que Maya pudiese preguntarle que era una armadura maldita, este la agarró de la mano lo cual provocó el sonrojo de la chica, coger el anillo y junto con ellos dirigirse a la biblioteca privada de William. Alexander se dirigió a la sección de objetos prohibidos por la orden, en la misma se podían observas dibujos a la vez que explicaciones sobre diversos objetos inventados por alquimistas Makai a lo largo de la historia, pero que habían resultado ser perjudiciales o demasiado peligrosos para su uso. Alexander cogió uno de los libros del estante superior para después comenzar a pasar una página tras otra hasta que encontró lo que buscaba.

- Lo sabía. - dijo Alexander tirando el libro encima de una mesa y enseñando el contenido a Maya. - Leelo.

- A ver. - dijo Maya viendo un dibujo de una horrible armadura junto a una descripción. - Una armadura maldita o armadura demoniaca es una armadura artificial creada con la intención de poder utilizar el poder de un horror sin la necesidad de ser poseído totalmente por este, la armadura se une al cuerpo del usuario mientras que este adquiere habilidades de lucha que le podrían hacer rival a un caballero Makai hecho y derecho. - Si esto es cierto, podría ser preocupante que lo utilicen humanos para un absurdo espectáculo. ¿Verdad?

- Lo es. - dijo Alexander cruzando los brazos. - Mi padre, León, me habló una vez sobre una mujer que utilizó una de estas armaduras contra mi tío Alfonso, mi segunda madre Emma y él. La mujer se llamaba Octavia y utilizó la armadura como lo haría un caballero Makai, sin embargo...

- ¿Qué ocurre?

- Garuba. ¿Cuántas veces ha utilizado ese tal Z esa armadura?

- 7 u 8 veces.

- No puede ser. - dijo Alexander. - Es imposible.

- ¿Por qué? - dijo Maya.

- Termina de leer.

- De acuerdo. A todo aquel que lea esto y se encuentre una de estas armaduras malditas se les ordena que las destruya de inmediato y por encima de todo que no se la pongan bajo ninguna circunstancia. Aquel que porte esta armadura no se la podrá quitar jamás y morirá al poco debido a que estas armaduras se alimentan de los propios usuarios matándolos sin piedad. - terminó de leer Maya poniendo cara de preocupación. - Entonces, ¿Cómo puede seguir vivo Z?

- No lo sé. - dijo Alexander para después dirigirse a uno de los ordenadores. - Por eso vamos a investigar, cogeré un par de entradas para esta noche y después del combate interrogaremos a ese Z.

Maya asintió para después bajar la cabeza y salir del lugar. Fue a buscar a Aishia para pedirle consejo ya que aunque fuese por trabajo esa era la primera cita que Maya tendría con Alexander, Maya no sabía mucho sobre que ponerse o como maquillarse para poder atraer al que amaba por lo que Aishia al saber de los sentimientos de Maya la ayudó gustosa a elegir ropa y la peinó y maquilló mientras le hablaba igual que una madre.

Aquella noche Maya, Alexander y Garuba se dirigieron al estadio de lucha. Maya llevaba puesto un vestido de color blanco con algunas líneas de color dorado sobre la falda, el tocado en forma de flor sujetando su pelo en forma de moño, un collar con un colgante de color negro y unos zapatos a juego con el vestido. Alexander por su parte iba con un traje de noche de color negro al igual que un chaleco y corbata, con el colgante en su cuello y Garuba en su anillo derecho. Alexander no dijo nada cuando vio a Maya toda nerviosa si no que la dijo que tenían prisa por llegar y que más le valía que no se retrasasen por su elección de vestimenta, eso deprimió a Maya y Aishia estuvo a punto de golpear a Alexander por sus palabras de no ser porque Maya no la dejó hacerlo.

- Señoras y señores. - dijo el comentarista. - Bienvenidos a esta velada en la que se enfrentan el campeón X el Hacha. - salió un hombre de unos 2 metros con un tatuaje de un hacha en cada brazo. - Y el aspirante al título, Z, la armadura. - los combatientes se pusieron a un lado del ring uno frente al otro. - 3, 2,1... ¡LUCHAAAAD!

El combate entre los dos hombres no duró mucho tiempo, tan solo 5 minutos los cuales fueron bastante emocionantes para la mayoría de los espectadores, el único que no prestaba atención al combate era Alexander quien puso su mano en la boca de Garuba para evitar que hablase e hiciese ruido.

- ¡Vamos, dale! ¡Acaba con él! - decía Garuba con la boca tapada. - ¡No! ¡No a las partes bajas! ¡Árbitro, eres un maldito vendido!

- Es un poco emocionante. ¿Verdad? - dijo Maya quien había dado la mano a Alexander inconscientemente.

- Para mí es aburrido. - dijo el Makai Kishi. - Es peor que el teatro, fíjate, si ni siquiera es una pelea de verdad. Por lo menos es teatro es arte y no esto.

- A la gente le gusta. - dijo Maya.

- También les gustaba asistir a las ejecuciones públicas de criminales y de inocentes, no olvides que he vivido esa época.

Maya fue a mirar a los ojos a su acompañante cuando se dio cuenta de que le había cogido de la mano, esta sonrojada le soltó mientras que le pedía disculpas, pero Alexander no le prestó mayor atención. De repente se fijó como Z cogía una especie de palo con el que hizo un círculo encima de él provocando que una armadura se formase a su alrededor. 

- ¡Y Z llama a su equipo! - dijo el comentarista mientras este iba acompañado por los gritos de júbilo de los espectadores. - ¿Qué hará X? - El otro luchador cogió unas hachas para después ponerse a pelear contra Z quien no recibió ni un solo daño, lo que este hizo fue coger a X alzarle por encima de él y arrojarle al exterior del ring cayendo sobre unos espectadores.

- ¡Fuera del ring! - dijo el comentarista. - ¡Y al parecer está K.O.! Esto quiere decir que... ¡Z es el nuevo campeón! - Los aplausos de la multitud se incrementaron mientras que Z se quitaba la armadura y cogiendo el cinturón de su adversario lo alzó por encima de su cabeza a la vez que gritaba.

- Ven. - dijo Alexander a Maya. - Nos esconderemos para después interrogar a ese Z. - Maya asintió y junto a Alexander se escaparon y se escondieron el tejado del estadio, por suerte para ellos William había subido sus ropas de trabajo a una de las columnas por lo que los 2 se cambiaron (Alexander estuvo tentado a girarse para mirar a Maya cambiarse, pero no lo hizo) y esperaron a que el estadio estuviese vacio.

2 horas más tarde.

- ¡Eh, capullo! - dijo Xander, la verdadera identidad de X. - ¡¿Qué coño te crees que haces?! - empujó a Z. - ¡El guion era que yo ganaría el combate y seguía siendo el campeón! 

- No es culpa mía que no puedas hacer nada sin seguir un guion, Xander. - dijo Zachary. - Si he ganado ha sido porque eres un mierda y eres indigno de esto. - dijo enseñando el cinturón.

- La has cagado chaval. - dijo Xander para después dar un puñetazo a Zachary quien solo retrocedió un paso. - ¡Te voy a romper esa sonrisita de mierda que tienes!

- Eso lo veremos. - dijo Zachary cogiendo su palo. - ¿Sabes? Te doy las gracias por venir, Xander.

- ¿Gracias? ¿Por qué?

- Porque no sabía como iba a darla de comer esta noche. - dijo Zachary sonriendo con locura para después ver como su palo transformaba su extremo en una boca que mordió el brazo a Xander arrancándoselo de cuajo.

- ¡AAAAHHHH! ¡Mi brazo! ¡MI BRAZO! ¡¿QUÉ COÑO ES ESA COSA?!

- Tu transporte al más allá. - dijo Zachary besando al palo. - Es hora de cenar, querida. - El palo se dirigió a por Xander quien retrocedía sin que pudiera levantarse debido al dolor por la pérdida de uno de sus miembros mientras que al palo le salían brazos y piernas.

- ¡ALTO! - dijo Maya lanzando un hechizo con su pincel al palo el cual retrocedió hasta los brazos de Zachary, Maya y Alexander fueron corriendo a por Xander para después levantarlo y ayudarlo a marcharse.

- ¡Mi amor! ¡¿Estás bien?! - dijo Zachary. - ¡¿Os dais cuenta de lo que habéis hecho?!

- Nuestro trabajo. - dijo Alexander sacando su mechero y acercando las llamas verdes al rostro de Zachary. - Maldito seas, eres un humano.

- ¡No puede ser! - dijo Maya con tristeza. - ¡Un humano no haría esto!

- A veces los humanos son peores que los horrores, Maya. - dijo Garuba. - No es la primera vez que estamos ante un humano así. - Alexander fue a por Zachary quien al ver a alguien que no tenía miedo a su palo retrocedió y tuvo el tiempo justo para cubrirse al ver como un puño iba directo a su cara.

- Tienes suerte de que ahora sea un caballero Makai al completo y tenga prohibido hacer daño a los humanos. - dijo Alexander parando su ataque. - De haber sido hace años te habría roto todos los huesos de tu cuerpo para después joderte la columna para que no pudieses volver a caminar o a mover tu cuerpo a voluntad.

- Alexander... - dijo Maya para después ponerse seria. - ¡Ahora dinos! ¡¿De donde has sacado esa cosa?!

- De mi Dios. - dijo Zachary para después subir el palo hacia arriba. - Y él me dijo que vendrían una chica y un hombre con un extraño anillo para detenerme... Y también me dijo ¡QUÉ LES DIERA UNA MUERTE HORRIBLE Y DOLOROSA! - la armadura se formó alrededor de Zachary, pero esta dio paso a una con aspecto de esqueleto, de color rojo sangre, con palos en ambas manos, pero con miles de pinchos alrededor de ellos y con una X en el cinturón.

- Estúpido, ahora con eso puesto tengo permiso para golpearte. - dijo Alexander quitándose el colgante del cuello. - Prepárate Maya. - Alexander llamó a la armadura junto a la espada y la alabarda.

- ¡Lista por mi lado! - dijo Maya con un pincel y una pistola.

- ¡Yo también! - dijo Garuba en la mano derecha de Alexander.

Kiba y Z comenzaron a pelear chocando sus armas, la fuerza del humano con la armadura maldita no era tanta para que Kiba se preocupase por lo que Kiba clavó los pies en el suelo para después lanzar a su enemigo hacia delante, momento que Maya aprovechó para atar a Z con el hilo de su pistola y mientras le hacía estamparse más veces contra el suelo le mandó varios hechizos que le provocaron mucho dolor.

- ¡Kiba! - dijo Maya lanzando a Z al caballero Makai quien aprovechó para utilizar sus puños para mandar a Z de nuevo al suelo quebrando la armadura.

- ¡Muy bien, Maya! - dijo Alexander provocando el sonrojo de la mujer. - Quítate esa armadura, te está comiendo por dentro. ¿No te das cuenta?

- ¡Cállate! - dijo Z levantándose. - No puedes vencerme, nadie puede. ¡Soy invencible! - un nuevo golpe visitó la cara de Z lo que hizo que la armadura alrededor de su cara se rompiera revelando un rostro pálido y con las venas de la cara marcándose. - ¡Jodido, cabrón! - eso le valió que Maya le lanzase un hechizo tan grande que le quitó la armadura del torso y escupiese sangre.

- La próxima vez que insultes a Alexander. - dijo Maya con los ojos llenos de ira y Alexander quitándose la armadura al saber que habían ganado. - Desearás no haber nacido.

- Vamos, vamos. - dijo la voz de un hombre que venía cayendo del tejado. - Esa no es forma de comportarse con un humano, señorita hechicera. 

- Mi señor. - dijo Z, el hombre que cayó tenía el pelo plateado, vestido de negro al estilo de lo caballeros Makai, con una espada sin símbolo, con botas y con el rostro lleno de determinación. -Han roto el regalo que me dieron la diosa y usted, perdóneme. 

- Tranquilo, Z. - dijo una mujer quien venía de la entrada del recinto con el pelo de color negro al igual que el vestido, hermosa y con unos ojos que decían maldad por todos lados. - Lo has hecho bien. 

- Entonces. - dijo Z levantándose. - ¿Me darán otra armadura?

- Yo tengo otra idea. - dijo el hombre para después apuñalar a Z por detrás. - ¿Qué tal si nos pagas con tu vida y con tu alma? - la mujer y el hombre absorbieron a Z mientras que de la sorpresa ni Alexander ni Maya pudieron reaccionar. 

- Hace tiempo que no como tan bien. - dijo la mujer. - ¿Qué dices tú, mi señor?

- Cualquier cosa por hacerte feliz. - dijo el hombre besando la mano de la mujer.

- ¿Quiénes sois? - dijo Alexander señalando a la pareja que tenía delante. 

- Vaya, vaya. - dijo el hombre son la espada sobre el hombro. - Pero si es el hijo de Garo, te he visto pelear, que pena que haya sido tan breve. - dijo para después colocarse en posición de combate. - ¿Qué te parece si pasamos al combate de verdad?


Notas: Muchas gracias por leer el séptimo capítulo de Garo Born in the Darkness, lamento no haber subido ningún capítulo ayer, pero tenía que perfilar bien la historia en mi cabeza. En el próximo solo habrá pelea entre Jinga y Alexander y por otra parte Amily contra Maya, aunque es posible que alguien llegue para echarles una mano.

¡Nos vemos en el siguiente! ¡HASTA LA PRÓXIMA!


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