Capítulo 1: Llegada

Desde tiempos inmemoriales los caballeros Makai han protegido el mundo de los Horrores, seres maléficos que se alimentan de las almas de los humanos. Los caballeros y sacerdotes Makai son la única protección con la que cuentan los humanos para poder defenderse de los Horrores, esta es la historia de uno de esos caballeros.

Era una noche de Domingo, una bonita pareja acababa de terminar su cita para dirigirse al piso de la mujer, el hombre esperaba poder quedarse con ella toda la noche, al principio la mujer y él comenzaron a besarse y desnudarse hasta que al fin ambos se mostraban tal y como eran uno frente al otro.

- Izumi. - dijo el hombre.

- Takeshi. - dijo la mujer.

- Te deseo. - dijo el hombre lanzándose a besar a la mujer.

La mujer y el se besaban mientras iban a la cama, la mujer empujó al hombre a la cama para después ponerle un antifaz en los ojos.

- ¿Qué es esto, Izumi? - dijo el hombre.

- Un juego. - dijo la mujer mientras ponía esposas en las muñecas del hombre.

- ¿Sabes? Nunca he hecho un algo SM.

La mujer siguió poniendo las esposas en los pies del hombre y finalmente una pelota en la boca. Los gemidos del hombre eran más que evidentes, la mujer se puso encima de él mientras que esta restregaba su desnuda vagina en el pene erecto del hombre. El hombre se excitaba cada vez más y más, pero lo que el hombre esperaba que ocurriese jamás se produciría.

- Takeshi. - dijo la mujer. - ¿Sabes una cosa sobre algunos animales? En ocasiones a los animales les gusta jugar con su presa antes de poder comérsela, en ocasiones el simple hecho de comer se vuelve aburrido por lo que a veces la diversión abre el apetito. - El torso de la mujer comenzaba a abrirse por la mitad, pero en el interior de la misma no se divisaban órganos tan solo una especie de vacío de color morado al igual que de los extremos del torso se veían una gran cantidad de dientes afilados como cuchillas. - Por eso, Takeshi. ¡Itadakimasu!

La mujer clavó los dientes en el hombre quien solo pudo dar un grito de dolor, pero el mismo jamás se escucharía fuera de la habitación ya que la misma había sido insonorizada. La sangre salía a chorros manchando a la mujer y la habitación por todas partes, la mujer se inclinó mientras que su cuerpo se abría y se cerraba una y otra vez, el cuerpo de Takeshi se fue deshaciendo y entrando en el vacío hasta que al fin no quedó nada del mismo. El cuerpo de Izumi se cerró mientras que este comenzó a lamerse el cuerpo para terminar de devorar el resto de Takeshi.

- Ohh, Takeshi. - dijo la mujer. - ¡Si que estabas delicioso! ¡Ja, ja, ja!

En una pantalla de televisión gigante que tenía un edificio se veía un noticiario en el que se mostraba un cartel que rezaba lo siguiente:

- 14 hombres y mujeres desaparecidos en las ultimas semanas, la policía todavía no dispone de un sospechoso.

- Yami Takeshi de 30 años. - dijo la presentadora de noticias. - Un hombre casado y con 2 hijos de 3 y 4 años desapareció hace 5 días sin dejar rastro mientras regresaba a casa del trabajo. Los compañeros del señor Yami dicen que su compañero es alguien de costumbres y que nunca desaparecería sin motivos.

- Por favor. - dijo la mujer de Takeshi en la pantalla. - Si encuentran o saben algo sobre mi marido pónganse en contacto con el teléfono que aparece en pantalla. Y Takeshi, si estás viendo esto, por favor, vuelve a casa. Tus hijos te necesitan, yo te necesito, por favor. - la mujer se puso a llorar mientras era consolada por los amigos del desaparecido,

En mitad de la plaza de la ciudad Light Dawn, un hombre se encontraba mirando el anuncio mientras ponía cara de disgusto.

- Lastima por esos niños. - pensó el hombre. - Jamás volverán a ver a su padre.

- Oye, Alexander. - dijo una voz que venía del anillo que tenía en la mano. - ¡Alexander! ¡No me ig...! - Puso la mano callando la voz de su anillo.

Alexander aparentaba tener 25 años, tenía el pelo castaño y largo hasta la base del cuello, con los ojos de color verde, iba vestido con un atuendo de color negro desde los pantalones, las botas, la camisa, el chaleco y una chaqueta bastante nueva que tenía un triangulo de color rojo en los lados y dorado en el interior.

- Ya callate, Garuba. - dijo Alexander dando un golpe al anillo. - Todavía sigo sin entender por qué me han asignado a un anillo Madou, no lo necesito para nada.

- ¡OYE! - dijo Garuba. - ¡¿CÓMO QUE NO ME NECESITAS PARA NADA?! ¡SOY UNA GRAN OBRA DE ARTESANÍA Y MAGIA! ¡LA MEJOR COMPAÑERA QUE PODRÍAS TENER! ¡MUCHÍSIMO MEJOR QUE ESE SERIO DE ZARUBA! ¡Y ADEMÁS...! - otro golpe visitó al anillo quien hizo un sonido de dolor.

- Callate de una vez, Garuba. - dijo Alexander tapando la boca del anillo con un alfiler. - Es de día y estamos en plena calle y lo que menos necesito es tener toda la atención de la gente por culpa de un estúpido anillo.

Alexander había sido enviado por el consejo Makai para investigar las desapariciones que habían estado ocurriendo en la ciudad desde hace 2 meses, lo único que le habían dicho era que seguramente un Horror estaba detrás de esto y que su misión era eliminarlo y si le era posible evitar que hubiesen nuevas víctimas. Alexander comenzó a investigar la ciudad, de vez en cuando era parado por algunas chicas quienes le pedían que fuese a tomar algo con ellas, o por turistas que pensaban que era una especie de actor callejero por lo que andaban a su lado para después sacarse una selfie con él. Sin embargo, cuando se marchaban Alexander borraba la foto se sus teléfonos para que así nadie tuviese nada de él.

Alexander sabía que las desapariciones tenían algo en común, todos los desaparecidos no tenían más de 40 años, la mayoría cargaba con alguna especie de tara en sus cuerpos, por ejemplo, el propio Takeshi era cojo, una mujer de 35 años empezaba a quedarse ciega de un ojo, otro había sido diagnosticado con una enfermedad incurable, pero todavía le faltaban datos de al menos 3 de ellos por lo que se dirigió al contacto que tenía el gremio en la ciudad.

Se dirigió a una especie de biblioteca, tenía un estilo antiguo, con libros bastante viejos, y con alguna figura de más de 100 años de antigüedad. En el exterior del edificio se podían ver algunos jóvenes que decían que la tienda estaba encantada y si entraba alguien jamás salía o que en el interior vivía una especie de monstruo. Ignorándolos, Alexander entró en la biblioteca, en el interior se podía respirar humo procedente de incienso mezclado con tabaco, al igual que también se divisaban algunas plantas tropicales que iban hasta el techo.

- Está cerrado. - dijo la voz de un hombre. - ¡¿No me has oído?! ¡He dicho que está cerrado! - apareció un hombre más bajo que Alexander, de unos 50 años, con el pelo rapado, barba hasta el pecho, vestido como un monje budista y fumando una pipa.

- Te he escuchado perfectamente, William Russell – dijo Alexander. - Pero necesito acceso a los archivos de la ciudad.

- ¿Eres el nuevo Makai Kishi asignado a la ciudad? - dijo William caminando hasta Alexander.

- No, solo estoy de paso. - dijo Alexander enseñando un sobre sellado con un símbolo de color verde. - El consejo me dijo que si necesitaba información viniese a tu biblioteca.

- ¿Un Horror? - dijo William soplando humo.

- Seguramente, pero para estar seguro de que Horror se trata, necesito acceso a los archivos.

- Pasa. - dijo William moviendo la cabeza de una estatua provocando que la puerta de la tienda se cerrase y después las estanterías de la tienda y todo el suelo se movió hacia abajo hasta que una compuerta se cerró encima de ellos.

- Bienvenido a la biblioteca Makai de Light Dawn.... - dijo William. - Por cierto, ¿Cómo te llamas?

- No querrás saberlo. - dijo Alexander con seriedad.

- ¡Por supuesto que sí! - dijo Garuba escupiendo el alfiler. - ¡TE PRESENTO AL CABALLERO MAKAI MÁS PODEROSO DE ESTE TIEMPO! ¡AQUEL QUE LLEVA EN SU SANGRE EL LEGADO DORADO! ¡ESTE ES ALEXANDER LUIS, EL CABALLE...!

- Te he dicho que no hables, Garuba. - dijo Alexander volviendo a poner el alfiler en la boca de Garuba.

- ¡Ahh! - dijo William. - He oído hablar de ti, pero te imaginaba más alto.

- ¿Podemos hacer nuestro trabajo? - dijo Alexander molesto. - No me apetece tener que perder el tiempo en presentaciones inútiles.

William no dijo ni una palabra más, sabía que Alexander Luis era alguien serio y que no solía socializar con nadie y menos con los miembros del mundo Makai a no ser que el mismo no tuviese otra opción. En el lugar al que William llevó a Alexander había una gran cantidad de amuletos que impedirían entrar a Horrores normales, también había pinceles como los que utilizaban los sacerdotes Makai y algunos libros en los que se explicaba el idioma Makai y el origen de los Horrores.

- ¿A quien nos has traído, William? - dijo una mujer de piel oscura algo más joven que el hombre. - ¿Acaso el consejo ha enviado por fin al sustituto de Michael?

- Por desgracia no, Aishia. - dijo William guiando a su invitado. - Este es Alexander Luis.

- Así que tu eres el famoso...

- ¿Caballero Makai al servicio del consejo? - dijo Alexander interrumpiéndola. - No se crea todo lo que oye, señora. Y por cierto, enhorabuena.

- Gracias. - dijo la Aishia poniendo las manos en su vientre.

Alexander pasó toda la tarde revisando los historiales clínicos de los desaparecidos utilizando un ordenador Makai que podía hackear toda clase de ordenadores y móviles en menos de 5 segundos y sin dejar ninguna clase de rastro, también eliminaba todo archivo relacionado con el mundo Makai, ya fuesen videos, fotos, rumores, leyendas urbanas, etc.

- Todos los desaparecidos estaban enfermos o tenían alguna tara física en sus cuerpos. - dijo Alexander terminando de leer. - Parece que este horror se comporta como una especie de cazador que busca la debilidad de las personas como si fuese una especie de carnívoro de la sabana.

- Toma. - dijo Aishia trayendo algo de comer y beber a su invitado. - Parecía que tenías hambre.

- No la tenía, pero se lo agradezco. - dijo Alexander comiendo un sándwich de pavo y chorizo junto a un refresco. - Garuba, ¿Qué opinas?

- Da gracias a que tengo un gran corazón, si no jamás te contestaría, Alexander. - dijo Garuba algo molesta. - Bien, creo que podría tratarse de un Horror Suceon.

Los horrores Suceon se encuentran en la categoría de Horrores que serían una mezcla entre la definición tradicional de Súcubos junto a la actitud de un león de cazar a presas enfermas para que la caza no les tome tanto esfuerzo. Suelen vivir solos, pero no es extraño que los mismos hagan equipo con otro Horror o algún alquimista o caballero Makai caído.

Alexander salió esa misma noche para cazar al horror antes de hubiese más muertes, lo primero que hizo fue esperar a la noche para después dirigirse a un bar de copas de la ciudad. Suponía que los que habían sido las víctimas del horror habían sido gente que había ido a ahogar sus penas a algún bar, pero lo que se encontraba en el fondo del trabajo en aquella ocasión iba un poco más allá de lo que Alexander se había imaginado en un principio.

La noche avanzaba tranquilamente, 11, 12 , 1... y así hasta que llegaron las 3 de la noche en aquel bar, Alexander solo tenía una botella de Brandy en la mano, sin embargo, no le había dado ni un solo sorbo. Simplemente estaba contemplando la botella haciendo ademán de estar deprimido y viéndose en el cristal que denotaban un odio extremo a lo que veían.

- Disculpa. ¿Te importaría que nos sentásemos contigo? - dijo la voz de una mujer acompañada por otras 3 chicas y 2 hombres. - El local está lleno y mis amigos y yo queremos pasárnoslo bien.

- ¿Y qué gano, yo? - dijo Alexander con un tono de voz pícaro.

- Un rato con una bella mujer y posiblemente pasar un buen rato después. - dijo la mujer sentándose a su lado y bajando la mano en dirección a su pantalón.

- Eso no será necesario. - dijo Alexander sujetando la mano de la mujer. - Pero no me vendría mal la compañía. Podéis sentaros.

La mujer y sus amigos bebían y reían mientras que Alexander seguía inmerso en su botella sin apenas prestar atención a sus acompañantes, estos bebían y hacían alguna broma o uno de los hombres se levantaba, se subía encima de la mesa y hacía el tonto para después caerse al suelo.

- Oye. - dijo otra de las mujeres. - ¡¿Por qué no bebes ni dices nada?! ¡Esto es un bar! ¡Vamos, bebe y diviértete!

- Me gustaría hacerlo. - dijo Alexander. - Pero me en el hospital me han dicho que me quedan menos de 3 meses de vida. Por lo que la palabra diversión es algo que se me escapa de las manos en este momento.

- Lo lamento. - dijo la mujer del principio mientras que la que no había dicho nada mostraba una mirada extraña. - ¿Qué es?

- Varios coágulos en los pulmones. - dijo Alexander sacando una caja de cigarrillos. - Por culpa de esta pequeña mierda voy a morir. ¿No es irónico? - dijo Alexander medio riéndose. - ¿Los queréis? No pienso volver a meterme una de estas cosas en mi boca nunca más, pero me parece una pena tirarlos. ¿Os apetece?

- Claro. - dijeron los presentes quienes estaban tan borrachos que no medían sus palabras.

Alexander sacó una especie de mechero antiguo rodeado por una cadena y con símbolos antiguos, al encender el mechero la llama que salió no era naranja, ni roja, ni azul, era de color verde. Los presentes miraron a las llamas sorprendidos hasta que los ojos de un hombre y una mujer cambiaron en aquel instante mostrando letras pertenecientes a otra dimensión.

- Os encontré. - dijo Alexander sonriendo para después levantarse y dar un puñetazo al hombre y a la mujer quienes cayeron al suelo.

- ¡¿Pero que te crees que haces?! - dijeron los compañeros de los que habían sido golpeados. - ¡¿Te has vuelto loco?!

- Os estoy salvando la vida, idiotas. - dijo Alexander agarrando al otro hombre y arrojándolo fuera del local. - Y si yo fuese vosotras me marcharía de aquí lo más rápido posible.

- Si te crees que voy a permitir que golpees a Izumi-chan y a Ryu-kun con tanta impunidad te voy a

Una cadena se dirigió directa al torso de la mujer, pero Alexander agarró la cadena impidiendo que esta llegase a su objetivo. La mujer asustada por lo que había pasado vio como Izumi se había levantado con el rostro modificado por el golpe y con una cadena saliendo de su boca. EL hombre también se había levantado, pero este se lanzó a por Alexander quien comenzó a pelear cuerpo a cuerpo contra Ryu, se dieron puñetazos y patadas hasta que estos se chocaron un puño contra otro retrocediendo y rompiendo los cristales del local.

- ¿Izumi? ¿Ryu? - dijo la mujer escondida detrás de Alexander.

- Si quieres vivir, más te vale que salgas de este lugar ahora mismo. - dijo Alexander con autoridad.

- Kaya... - dijo Izumi con una voz melodiosa. - ¿Vas a dejarme? ¿Acaso no somos amigas? Me rompes el corazón. - cadenas se dirigieron a por la mujer llamada Kaya, pero estas volvieron a ser detenidas por Alexander.

- ¡Vete de una vez! - Kaya dudó un poco hasta que cogió al resto de sus amigos y huyeron del local.

- ¡Horror! - dijo Alexander.

- Makai Kishi. - dijeron ambos Horrores. - Así que al final han venido a cazarnos, te estábamos esperando.

- Garuba. ¿Se han ido los humanos?

- Si. - dijo Garuba. - Ya se han ido todos.

Alexander sacó un pincel de uno de sus bolsillos para después comenzar a lanzar hechizos Makai a cada uno de los horrores, les ataba y les cortaba algún que otro miembro, pero estos no se detenían, más bien parecía que lo disfrutaban, Los horrores lanzaban ataques a Alexander quien se defendía de ellos sin casi moverse, eso continuó durante 5 minutos hasta que el combate se quedó detenido.

- Y yo que creía que eras un Makai Kishi y eres un hechicero. Bastante bueno, pero no lo suficiente. - dijo Izumi.

- ¿Quien dice que me estoy empleando a fondo? Tan solo es el calentamiento de lo que va a pasar.

Furiosa, Izumi llamó a Ryu y besándose con ella se transformaron un enorme horror de unos 3 metros de altura, con 5 ojos, con el cuerpo de un toro, patas de guepardo y cabeza de un león. Ese enorme ser golpeó a Alexander quien atravesó el cristal del local saliendo al exterior y dando unas vueltas en el suelo. El horror salió detrás atravesando la pared y mostrando una enorme boca llena de colmillos.

- Veo que al fin te has puesto serio. - dijo Alexander guardando el pincel en el bolsillo y poniendo su mano en una gargantilla fon forma de triangulo de color rojo y dorado. - Entonces me pondré un poco más serio. - Alexander se quitó la gargantilla, dio un soplo y la hizo dar vueltas por encima de su cabeza.

Varios anillos se formaron dando paso a un agujero de luz por el que cayeron varios objetos de metal, estos objetos se unieron al cuerpo de Alexander cubriéndolo y formando una armadura, con el triangulo apareciendo en el cinturón y en la espalda junto a una capa blanca y al final lo último que cayeron fueron una alabarda en su mano derecha y una espada en su mano izquierda.

- No puede ser. - dijo el horror retrocediendo un poco. - ¡¿GARO?!

- No. - dijo Alexander con un tono de voz diferente mientras en su mente aparecía un reloj de arena con el número 99.99. - Yo no soy Garo, pero si soy de oro. - Alexander golpeó la alabarda en el suelo creando llamas de color verde que le cubrieron. - Yo soy el caballero dorado. ¡KIBA!

La armadura Kiba, la llamada armadura oscura, había sido purificada y arreglada para que un nuevo caballero pudiese utilizarla y ese caballero era Alexander Luis. Alexander atacó al horror con ambas armas despedazandolo sin que este pudiese hacer nada contra su enemigo. El Horror lanzaba cadenas, atacaba con sus garras e incluso con el peso de su cuerpo, pero todo eso sería inútil contra el Makai Kishi. Kiba destruía al horror haciéndole experimentar todo el dolor y el sufrimiento que había infligido a otros, el horror comenzó a hacer se cada vez más y más pequeño por los cortes y pérdida de partes hasta que al final Alexander rodeó de llamas sus armas y le destruyó por completo.

- Se acabó. - dijo Alexander haciendo desaparecer la armadura y las armas.

- ¡Bien hecho! - dijo Garuba. - ¡Y con esto el trabajo está terminado! - Alexander pensó que no la iba a dejar ver anime ni series Tokusatsu durante al menos una semana por sus palabras ya que se la imaginó como una mujer haciendo una estúpida pose como un Ultra Rider. - No sabes las ganas que tengo de... ¡Alexander, cuidado!

Una nueva cadena fue disparada a Alexander, quien se lanzó al suelo esquivándola, quien le había atacado fue la propia Kaya.

- Vaya, vaya. - dijo Kaya. - Así que Kiba. - dijo mirando a Alexander mientras se chupaba los dedos. - Esto sí que no me lo esperaba.

- ¿Cómo has podido dejar que te posean? - dijo Alexander enfadado.

- Ver a mi amiga de la infancia con toda esa fuerza y su cara diciendo que me necesitaba hizo que rezase a Dios por su fuerza y mírame. - dijo cambiando a un horror simple de color negro y aspecto demoníaco. - Pero al parecer he tardado demasiado en comerme a los otros. Me has quitado a mi amiga y te lo haré pagar. - dijo lanzándose a por Alexander quien detuvo su ataque agarrándola de las manos. - ¡Suéltame! - dijo el horror.

- Estúpida. - dijo Alexander con un tono de voz más monstruoso. Su cuerpo comenzó a cambiar volviéndose de color negro con toques de color azul y rojo, con una cola terminada en una hoja de espada, se hizo más alto, de su cabeza surgieron cuernos y su ropa se hizo escamosa y como si fuese parte de él.

- No es posible. - dijo Kaya. - ¡¿Eres un Horror?! - después Kaya sintió que algo le había atravesado el cuello de lado a lado y lo último que vio mientras desaparecía fue su propio cuerpo boca abajo y deshaciéndose en polvo.

- Yo no soy un horror. - dijo Alexander volviendo a su forma anterior. - Yo soy un humano y algún día mataré hasta el último de los horrores.

- Alexander. - dijo Garuba preocupada. - ¿Estás bien?

- Estoy perfectamente. - dijo Alexander apretando los puños por no poder salvar a ninguna persona esa noche. - Volvamos a la biblioteca, tengo hambre.

- Si. - dijo Garuba con voz lastimosa para después poner un tono animado. - ¡Esta noche nos hincharemos a helado de chocolate y palomitas mientras vemos la última temporada de Mundo Titánico!

Alexander sonrió mientras en su mente recordaba quien era y lo que era: hijo de Lara, Emma (segunda madre) y Leon Luis, asesino de su padre, hermano mayor y maestro de Fernando(hijo de Emma), Kiba, hechicero Makai y el único híbrido perfecto entre humano y horror.


Notas: Muchas gracias por leer el primer capítulo de Garo Born in the Darkness, este es el primer fanfic que escribo, intentaré subir más capítulos siempre que tenga tiempo y a la gente le guste la historia. Una vez más muchas gracias por leer el capítulo y nos vemos en el siguiente. 

Quienes hayan visto el anime de Garo Hoono, me dirán que pongo un personaje que ya murió, sin embargo tengo planeado que lo haga más adelante en la novela.

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