Devoción +18


ADVERTENCIA:

Contenido Adulto y Temas Sensibles: Dudoso Consentimiento.

Leer Bajo su Propio Riesgo.


Trama:

Fue demasiado Perfecto.





Aym abandona su posición como guardia y se arrodilla ante su Dios, en una reverencia profunda.

- ¿Que perturba tu mente? -

Pregunta la figura encadenada.

- El Cordero. -

Responde con la cabeza gacha sin atreverse a mirar directamente a su señor.

- A sido un fiel creyente, y a cumplido con la voluntad de nuestro señor, pero temo que se vuelva arrogante. -

- Es gratificante ver tu preocupación pero bastante inútil. -

La cabeza del gato cayó como si sus palabras tuvieran el efecto de haberlo golpeado. 

- Mas no ignoraré tu ingenio, antes de que pudieran tener su primer aliento, tuve recipientes que renegaron mi palabra. -

Los hermanos rechinan los dientes, el deseo de maldecir a los traidores esta en la punta de sus lenguas, pero no se atrevían a interrumpir a su Dios.

- Pero el destino está dictado y la muerte no perdona. 

Aunque mis sospechas de una traición son bajas.

El Cordero sigue siendo un patético mortal, estaremos preparados si niega de su deber. -

Baal y Aym se arrodillan, jurando traer la Corona Roja aunque les cueste la vida.

Ni siquiera preguntaron por ese pequeño destello de confianza, si su señor lo dice; tiene una buena razón.

Y vaya que tiene una razón para decir tal cosa.

La Corona Roja.

No podía dejar ciegamente una de sus posesiones más preciadas.

Desde siempre ha vigilado detalladamente a cada uno de sus recipientes; Desde lo Físico, como lo Mental.

En lo último, se a llevado más de una sorpresa:

[ Sus ojos son hermosos. ]

[ Ah... tan lindo. Es tan lindo incluso cuando está enojado. ]

[ Quisiera tenerlo atado solo para mi. ]

[ Seguro que es hermoso sin su túnica. ]

[ Quisiera follarlo todos los dias. ] 

[ ¿Leer mentes? ¿Siempre ha sabido lo que pensaba? . . . 

Como era de esperar, no hay nada que pueda ocultar a mi Dios, y dejare de fingir. 

Mi corazón de repente se enamoró y mi alma está sedienta de lujuria por ti. ]

Su osadía es casi admirable.

Pero no se molestara con algo tan insignificante.

Una verdad muy desagradable es que a sido expuesto a pensamientos no deseados sobre su persona desde hace miles de años.

El Cordero no es el primero, y no sera el ultimo.

Y puede decir con seguridad que los Estúpidos Obispos de la Vieja Fe, están igualmente expuestos a tales pensamientos.

Es un precio a pagar por el poder de Leer la Mente, te mostrará los lados ocultos que hubieras preferido no saber.

Para su satisfacción, El Cordero se ha visto orillado a pasar por lo mismo, y escuchar las degradantes ideas de sus Seguidores sobre su cuerpo.

Lo toma como una muy buena Venganza Kármica, además de la confirmación de que su Vasija lo adora en todos los sentidos.

Seguro que no tendrá problema de sacrificar su vida por el Dios que tanto ama.

Sus colmillos comenzaron a mostrarse en una sonrisa afilada en respuesta a la creciente corrupción y crueldad que alimentaba su mente.



De repente, la sonrisa en el rostro de Narinder se congeló y pronto fue reemplazada por una mirada atónita debido al repentino matrimonio.

¿Cuanto tiempo paso? Después de ser derrotado y humillado para caer a lo más bajo como servidumbre del que alguna vez fue su Sacerdote.

Con sus rodillas dobladas en la piedra fría e inclinado hacia adelante, con sus dos manos torcidas inmediatamente hacia su pecho, en la forma de una oración para su nuevo Dios en el Círculo de Adoctrinamiento.

En tales circunstancias, la primera reacción del Ex Dios no fue luchar, sino quedarse quieto y pensar con calma.

Débil y sin poderes, no debe cometer actos imprudentes, ahora solo puede fingir adorar al Cordero con una sonrisa mientras busca una forma segura de escapar.

En ese momento sintió una presencia y se vio obligado a mirar hacia arriba, sus ojos capturaron la cara del traidor que lo puso en esta situación. 

No pudo evitar decir con resentimiento:

- Te odio. -

Un pequeño desliz de su parte que no imaginó que tendría como resultado en una boda en el mismo dia.

Antes de que Narinder pudiera intervenir y dar un poco de sentido común a esta situación en la que no sabía lo que estaba pasando.

Pero justo cuando estaba a punto de decir algo, unos brazos lo rodearon y lo movió a una posición en la que sus bocas se sellaron en un beso.

El consentimiento claramente no era obligatorio. 

Ni siquiera se consideró.

Lo que hizo que su visión del mundo se torciera y cambiará por completo. 

Normalmente estaba en el otro extremo de esta situación.

La sensación de esos labios hizo que los sentimientos dentro de él se agitarán violentamente por un minuto, pero se concentró en calmar su entorno lo mejor que pudo.

No puede enfrentarse al Cordero, es una muerte segura, y el a estado huyendo de ese destino por tanto tiempo como para rendirse.

Tuvo que aparentar felicidad y bailar con los demas cultistas.

Su corazón debería haber dado un vuelco por la ira, pero continuó, firme como si lo que estuviera pasando fuera el resultado natural de las cosas.

Pasó de todos y huyó lejos cuando la ceremonia acabó, necesita un momento para sí mismo, para tranquilizarse. 

La adrenalina bombea en sus venas con fuerza.

Cayó de rodillas, agarrándose la cabeza, como si intentara volver a tener el control. 

- Esposo. -

Se volvió hacia la dirección de la voz.

Una suave sonrisa se extendió por el rostro del Cordero que fue a buscarlo.

- Necesitamos un momento a solas. -

En el pequeño comentario, el gato no pudo evitar volver a los eventos recientes que sucedió tan solo esta mañana en una absurda maraña de acontecimientos.

Fue traicionado.

Su estatus como Dios fue arrebatado.

Obligado a servir al que estuvo debajo de él.

Después casado con esa misma persona.

Los latidos de su corazón seguían aumentando, dejando su sangre hervir por todo su cuerpo.

Necesita gritar los pensamientos persistentes que no querían permanecer en silencio. 

Y enloquecer contra Lambert para calmar su mente atribulada y permitirle pensar con un poco más de claridad.  

Al pasar por el pasillo de chozas, Lambert se detuvo cuando se encontró con el refugio que construyó para Narinder.

Narinder, con una mirada de rencor en su rostro entró en el interior y espero que su Ex Sacerdote entrará.

- ¡Maldito! ¡Eres un Maldito Imbécil! ¿No era suficiente para ti tenerme como trofeo? ¡Tenias que convertirme en tu esposa trofeo! -

- Mmm -

El adorable cordero sonrió mientras se acercaba. 

- ¿Acaso nunca escuchaste lo que pensaba de ti? -

Puso una mano en la cadera de su amante, disfrutando de la expresión confundida en su rostro. 

- Te dedique tantas palabras de amor. -

Los ojos de Lambert adquieren un tono rojo brillante. 

- Ahora que te tengo no te dejaré ir. -

Al momento siguiente, la cara de Narinder perdió color. 

La mano ásperas, callosas y experimentadas en múltiples dificultades se extendieron completamente en la piel del ex dios.

Cuando se dio cuenta de la intención del Cordero, luchó por esquivar el roce, pero la fuerza del Lambert lo superó. 

Atrapado, tuvo que moverse hasta que quedó inmovilizado contra el suelo. 

El pasto y la tierra rugosa está frío.

El pecho musculoso presiono contra su espalda, y los gruesos músculos debajo de la lana se frotaban coquetamente contra la espalda del gato. 

No importa cuánto luchó y se retorció, la mano derecha del cordero todavía se frotaba firmemente contra su cuerpo, e incluso dos de sus dedos estaban metidos en su boca. 

Narinder no dudó en morderlos, pero los dos dedos se movieron vigorosamente en su boca. 

- Uhhgh....Uhg.... -

La saliva que no podía tragar llenó su boca, y su suave lengua se agitó hasta que se deslizó entre los dos dedos. 

Su lengua no tenía dónde esconderse y solo podía permitir las burlas del cordero.

El sonido de una respiración pesada y acalorada atacó los oídos de Narinder. 

Un escalofrío de miedo y preocupación lo atravesó cuando notó la monstruosidad resbaladiza que yacía sobre su trasero. 

Mil preguntas cruzaron por su mente mientras trataba de racionalizar qué diablos le estaba haciendo el cordero. 

Lambert lamió y beso suavemente la delicada piel de su cuello. 

- Hueles bien. -

Respiró el de cuernos, rozando sensualmente sus labios en la carne tensa y suave de su cuello.

El toque húmedo y suave lo hizo temblar.

Un escalofrió recorrio su espalda, podía sentir claramente las marcas húmedas y caliente que la lengua del cordero había dejado en todas partes.

Narinder luchó y pateó con fuerza las piernas de Lambert que esquivó ágilmente.

Noto su temblor y comenzó a lamer y juguetear con la piel de su cuello con más excitación.

El gato está sonrojado por la irritación y las esquinas de sus ojos están húmedos.

Sus labios son violados, los dedos juegan obstinadamente con su lengua, empujándose dentro y fuera de su boca. 

Detrás de él, la expresión de Lambert se había vuelto demoníaca. 

Su lengua se había extendido, moviéndose de un lado a otro como una serpiente salvaje.

Este sentimiento de impotencia estimuló el cerebro de Narinder y el placer era como corrientes eléctricas arrastrándose desde su cuello hasta su pecho. 

Las embestidas en su boca que imitaban las relaciones sexuales le resultaban insoportables, especialmente cuando la otra parte era el cordero que lo traicionó. 

Se sintió disgustado y humillado por la situación. 

Cuando el órgano sexual erecto del hombre se frotó suave y lentamente contra su trasero, a Narinder de repente se le puso la piel de gallina y se retorció para evitar el roce del órgano sexual. 

Lambert presionó la gorda cabeza de su polla contra la túnica y empujó lentamente hacia adelante. 

El de tres ojos apretó los dientes cuando sintió que sus ropas aparentemente se rasgaron y el monstruo invasivo se abrió camino hacia él, frotándose de arriba abajo a lo largo de la línea de su trasero. 

El cordero ejerció toda su fuerza para chupar y besar el cuello del que alguna vez fue su dios como si hubiera tenido hambre durante mucho tiempo. 

Las piernas del azabache se volvieron gelatina cuando la lengua jugueteaba con su sensible punto, provocando otra ronda de temblores.

La mano cubierta de saliva agarro los trozos de ropa, mientras Narinder reprimía sus gemidos que estaban a punto de salir de su boca, atónito de cómo mordía y chupaba su cuello, aprovecho para atarle las manos.

- ¡Dejame ir o. . . -

El cordero lo puso en una posición humillante levantando su trasero y presionándolo con el deseo desnudo y sólido del cordero.

- ¿O que? -

No había rastros de bondad en la luz aterradora de los ojos de Lambert.

Narinder finalmente perdió la cabeza por miedo.

- ¡Matame! ¡Solo matame! -

Esta en las tierras gobernadas por el cordero, por lo que nadie lo ayudaría.

- Ya me arrojaste al infierno, todo por lo que había trabajado fue tirado a la basura por ti. -

El cordero lo ignoro, acarició y apretó el suave pecho, los diminutos pezones estan un poco planos, tardó un rato en masajearlos para volver esos pequeños y delicados pezones lo suficientemente duros como para poder pellizcarlos.

Una voz que ni siquiera sabía que era posible que pudiera hacer salió de la boca de Narinder mientras trataba de suplicar clemencia: 

- No me humilles más. -

Lambert se mordió el labio y respondió con voz ronca:

- Soy tu recipiente, soy tu cordero, soy tu esposo. -

La voz profunda del cordero es fuerte y poderosa.

- Siempre te ame y espere mucho tiempo para hacerte mío. -

Expresó su propósito sin rodeos y sin vacilación; una simple bestia que encontró a su pareja.

El gato explotó y gritó todas la palabras vulgares que conocía.

- ¡Desgraciado debí saberlo! ¡Eres una excusa de recipiente! ¿Amor? ¡Ha! Jamás en mi vida. .  . -

Lambert le dio una buena palmada en el trasero.

Narinder se quedó incrédulo y conmocionado por un momento, antes de que otro golpe con más fuerza le diera en la otra mejilla.

- ¿¡Pero que estas haciendo!? -

Grito antes de que otro golpe lo haga morderse el labio.

- Así. -

Smack!

- No se le habla. -

Smack!

- A tu Dios. -

Smack!

- Y esposo. -

Smack!

Azotó hasta que ambas mejillas estuvieron rojas.

Cuando se detuvo, vio a Narinder en un estado vulnerable mientras las lágrimas seguían corriendo por su rostro. 

El gato que fue torturado por tantos años simplemente miró al suelo estallando en lágrimas, ya que tenía las orejas bajas debido al horrible dolor que sentía en su mente y corazón.

- Escúchame Cordero que escapó de una muerte estrecha. 

Has podido escapar de tu triste vida mortal gracias a mi milagro. 

Eras mi esperanza de vivir y te estuve esperando para que me salvaras.

No obstante me abandonaste y nunca te lo perdonare. -

Su maldición sonaba como una confesión de amor desde el punto de vista del cordero que estaba en una onda cerebral completamente diferente.

Lambert no pudo soportarlo y rápidamente envolvió a Narinder en un fuerte abrazo, de una manera que hizo que el gato se sintiera seguro. 

Como si todo esto fuera solo un mal sueño. 

En su estado vulnerable, Lambert apartó el rostro de Narinder de su pecho para mirarlo a los ojos. 

Detrás de la mirada cariñosa, una perversión oscura había florecido y con una sonrisa malvada e inmoral en su rostro dijo:

- ¡Yo tambien te amo! -

Observa cómo las esperanzas internas de Narinder se queman de adentro hacia afuera.

- ¡¡¡No escuchaste nada de lo que dije!!! -

Una batalla perdida. 

Eso es todo lo que sintió cuando trató de razonar con él.

- Me quedaré contigo para adorarte por los siglos de los siglos. -

Todo su cuerpo se convirtió en la posesión de Lambert.

El cordero se acercó y lo beso profundamente, su lengua explorando cada parte de la boca del gato, quien trataba desesperadamente de sacarlo.

Lambert agarro la barbilla y lo obligo abrir mas la boca para aceptar su lengua.

La lengua de nuevo dios bailó en su boca, dejando a Narinder débil en las rodillas mientras lo atormentaba. 

Si eso no fuera suficiente, podía sentir ese algo presionando contra su vientre que dejaba poco a la imaginación. 

Cuando había terminado de saborear la lengua áspera del gato, se movió desde su boca hasta su cuello.

Una mirada de miedo brilló en el rostro de Narinder al ver a un seductor cordero mirándolo. 

Su lengua era larga y retorcida, deslizándose por su cuerpo mientras anhelaba y disfrutaba de su sabor. 

Se acercó a su cara para lamer su mejilla, y mostró su fuerza cuando lo atrapo en un beso profundo. 

La larga lengua de Lambert clavó y lamió la parte posterior de la garganta del gato una y otra vez, saboreando la saliva que nunca dejaban de saber bien.

La saliva que no pertenecía a Narinder fluyó hacia su boca a través del enredo de sus lenguas.

Quiso escupir pero los labios inseparables lo hacen secretar más saliva que fluía hacia su garganta en movimiento.

No importo como su lengua trato de resistirse, la lengua demoníaca tenía una manera de reducir su resistencias, lo que lo obligó a someterse obedientemente a su invasión.

Cuando Narinder sintió que se estaba asfixiando, solo entonces Lambert retrajo su lengua y la retiró lentamente de su boca entumecida, sacando una gran cantidad de saliva al mismo tiempo.

El gato tomó una gran y profunda bocanada de aire fresco, y sus labios están hinchados y humedecidos con saliva.

Las palmas del cordero están calientes y secas, y acaricia la piel de Narinder centimetro a centimetro.

- Déjame quererte. -

- ¡Basta! -

Siceo el gato, levantó la cara lo más posible para mostrar su arrogancia y autoestima restante.

- No eres digno. -

No tomo enserió su ira, poco a poco exploraba y revelaba el cuerpo de Narinder con sus propias manos.

- ¿Como no voy a ser digno? -

Cada vez que recorrió un trozo de piel, aumentaba la tensión en el gato.

Lo que alguna vez fue una linda y amable sonrisa que podría derretir el corazón. 

Ahora está empapado de pecado y libertinaje. 

Arrogante y burlándose del gato por haber ganado. 

- Nuestro destino siempre estuvieron vinculados con la muerte, y ahora que sé que fui yo quien estuviste esperando todo este tiempo. . . -

Sintió como su anterior arrogancia y autoestima estaban siendo despojadas por cada palabra.

- No tengo duda de que estamos echos el uno para el otro. -

La mano del nuevo dios acaricia su pecho y amasa los pezones finalmente endurecidos.

- ¡Imbécil arrogante! ¡Pervertido! ¡Dejame ir! -

Una indescriptible y extraña estimulación provino de sus pezones mientras los ásperos dedos lo frotaban y presionaban.

Gritó y se retorció.

Sin embargo, el amarre en sus manos no mostró piedad, dejándolo vulnerable a las intenciones de del cordero.

- ¡Tu debías ser mi sacrificio! -

En el momento en que sintió placer cuando los callos en la yema de los dedos se frotaban contra sus pezones se sintió humillado por tener este débil cuerpo.

- Puedo darte mi vida, y a cambio me darás la tuya. -

Responde con un toque de lujuria y pasion.

- ¿Tenemos un trato? -

Narinder no pudo evitar volver a los recuerdos del cordero en los días en que era su Sacerdote e imaginaba convertir a su dios en su mascota sexual. 

Follandolo sin sentido mientras asumía varias posesiones degradantes, escenas donde Lambert inclinaba sus caderas en un borrón salvaje con olas de impacto descendentes por el trasero del gato mientras lo llena más allá de sus límites.

- ¡Pudrete! -

Grita, exhalando acaloradamente mientras Lambert comenzaba a lamer su mejilla, moviéndose hacia su pecho a través de ambos pezones antes de tomar uno en su boca y chuparlo con fuerza, haciéndolo sisear. 

Los prueba como si fuera un manjar, los pezones planos y la areola alrededor de ellos fueron succionados profundamente por la boca del nuevo dios.

El gato acaba de descubrir los sensibles que son sus pezones mientras los labios del cordero juguetean con ellos.

El ahora único dueño de la Corona Roja estiró los pezones con tanta fuerza que parecía que estuviera tomando leche. 

- Sabes, en los momentos en que me sentía acorralado. -

Muerde el pezón, sintiendo cómo Narinder se contrae antes de soltarlo y arrastrar su lengua babosa por su cuerpo, dando vueltas alrededor de su estómago, antes de finalmente llegar a la polla.

- Aprendí que es mejor sacar la mayor ventaja en una situación desfavorable. -

Narinder dejó escapar un grito ahogado cuando sintió que una lengua se deslizaba por la punta de su pene semierecto.

Miró hacia abajo para ver a Lambert besándolo y lamiendo la uretra, saboreando cada parte de la longitud.

Los fuertes brazos abrazaron la cintura del gato y lo levantaron fácilmente, sus anchas palmas agarraron firmemente su trasero enrojecido mientras se traga la polla y comienza a chupar.

Con la parte posterior de la cabeza presionada contra el suelo de tierra, Narinder siente como su aliento y su mente fueron arrebatados, como si lo único en el mundo en este momento fuera esa boca bestial y esos labios hinchados alrededor de su miembro.

- Puedes seguir buscando tu plan para escapar de mi. -

Los labios del cordero se resistieron de dejar la suave piel, en cambio lamio y beso lentamente el eje del gato, desde la punta, el tronco, hasta las bolas haciéndolo temblar.

El de tres ojos suspira, echó la cabeza hacia atrás con los ojos cerrados y las fauces abiertas, emitiendo sonidos desvergonzados sin dudarlo. 

Esa boca que lo acariciaba no era tan cálida y amable como sus últimos amantes, eso es seguro, pero chupa la cabeza apasionadamente y su lengua se desliza por debajo de su eje.

Sus labios se sellaron con fuerza alrededor del eje de su esposo y chupó con fuerza, arqueando la lengua a lo largo de la parte inferior del miembro tenso y moviendo la cabeza con movimientos firmes y profundos. 

Los ojos de felino se pusieron en blanco y emitió un gemido profundo y estremecedor, ahogado.

El cordero redobló sus esfuerzos cuando sintió que el miembro se contraía y temblaba en su boca. 

Pasó sus dedos por el suave pelaje de las nalgas de Narinder, y torció su boca alrededor del pene con cada movimiento de rebote de su cabeza. 

Su lengua se arqueó para presionar el glande entre el paladar de su boca con cada movimiento hacia arriba.

Lambert permaneció allí más tiempo del que probablemente necesitaba.

El cordero no soltó su miembro, sino que movió su cabeza hacia atrás, donde no pudieron soportar el tirón, y con un fuerte chasquido salió de la boca.

El sonido de POP resonó y la electricidad atravesó el cuerpo de Narinder.

- Pero mientras permanezcas en mi culto, deberás obedecerme, y cumplir tus deberes de esposo. -

El cuerpo del gato temblaba violentamente mientras su genital se había erecto por completo.

La disposición del Cordero fue increíblemente excitante para Narinder.

- Prometo que puedo hacer que valga la pena, y tu vida sera mas facil siendo la segunda persona más honorable en el culto. -

Tal promesa hizo temblar los genitales de Narinder y su erección se elevó.

Jadeo de emoción, esa sensación maravillosa que no sentía hace mucho tiempo se extendió por su cuerpo, haciéndolo esperar que el Cordero volviera a chupar su pene aun más.

Su intimidad gotea, fluyendo hacia sus testículo y el vello púbico negro a lo largo del eje de su excitación.

- Estas loco. -

Su insulto se mezcla con gemidos que escapan de su boca de forma intermitente.

Lambert entrecerró los ojos ligeramente al escucharlo y movió su mano hacia la polla del gato, apretando y amasando.

El antiguo cuerpo del ex dios es más sensible de lo normal, tal vez debido a los años sin usar, sus sentidos se multiplicaban cada vez que el cordero lo toca.

Gimió y jadeó, sin poder controlarse mientras actuaba por instinto.

- Solo los locos pueden hacer lo que nosotros hacemos, cariño. -

Los gemidos del cuerpo tembloroso, hicieron hervir la sangre del cordero.

Agilmente sacó su propia polla gruesa, y golpeó el glande que goteaba, frotando su pene contra el genital del gato, machándose con sus propias secreciones.

En el momento en que se sintieron, Moliéndose, disfrutando de lo bien que se sentía la textura contra él otro, chispas se dispararon en sus cerebros.

Narinder trata de mantener su raciocinio en un tormento insoportable, mientras el cordero embiste, imitando la postura de las relaciones sexuales.

- En este lugar donde el más fuerte gana, no hay lugar para la cordura. -

El tono inquietante en la voz del cordero se abrió paso en la mente del gato, todavía luchando por resistirse al ver los ojos que ardían al rojo vivo, devorandolo visualmente en la choza oscuras

Los latidos del corazón resonaba tan fuerte dentro de Narinder que era como un tambor.

Su respiración quedó atrapada en su garganta cuando el cordero reveló su corazón que fue corrompido y consumido por la oscuridad.

Un escalofrío de miedo y preocupación lo atravesó, cuando vio claramente el rostro del monstruo que él mismo ayudó a crear.

Trató de racionalizar con respecto a toda la situación. . .

En el momento siguiente su mente racional simplemente se quebró bajo la presión de la realidad.

Pero no renunciará a su arrogancia.

Donde una puerta se cierra, otra se abre.

Aún no a perdido por completo la correa de la bestia.

- ¡BIEN! 

Pero voy a traicionarte cuando tenga la oportunidad. -

Amenazó obstinadamente, su rostro lleno de lujuria está cubierto de sudor y su voz baja no tenía una forma imponente.

- Estaré esperando ese dia. -

Los dos compartieron miradas de complicidad el uno al otro. 

Lambert se balanceo de un lado a otro, dejando caer al gato en un profundo estado de trance, maravillado de la gorda polla con un placer que nunca parecía terminar. 

- Mientras tanto disfrutemos del viaje. -

La voz del Cordero es baja y áspera, mostrando su deseo de tomarlo.

Narinder se dejó llevar, usando sus caderas para jorobar y joder el apretado agarre del pene del cordero.

La fuerza y ​​el movimiento de ambos se sentían muy diferentes, acurrucándose cuando trajo un nuevo nivel de placer que el gato aún no estaba preparado. 

El movimiento hizo que las bolas se sacudieran y rebotaran, el grueso paquete de músculo y grasa se abrazaban, dando un sonido obsceno con cada choque.

Gracias a la nueva participación, Narinder envolvió sus muslos en el cordero en un aumento de suave pelaje y la presión del apretado agarre.

Los ojos se iluminan mientras las mismas chispas de placer los recorren como una corriente eléctrica. 

Narinder echó un buen vistazo a la cara del traidor. 

Sus ojos prácticamente brillaban en rojo, un tono más profundo de lo que ya parecía antes, lo que hizo que la experiencia fuera más íntima.

La tentación crecía cuanto más lo miraba. 

Se acercó, y fácilmente lo besó. 

Sus propios labios suaves enviaron un duro latido a través del monstruo, recompensándolo con un beso como el de un animal salvaje que no había comido en días. 

Lambert chupó la lengua, moviendo la suya alrededor de su boca para saborear cada centímetro de la boca de su amante.

Gimió en el beso con el cordero agarrando la parte posterior de su cabeza para chupar su lengua un poco más fuerte, mientras sus dedos rozan los pliegues de su trasero, frotando círculos alrededor del agujero con dos dedos y lo empujaba de vez en cuando.

Lambert tarareó, hundiendo sus dedos hasta los nudillos y abriéndolos como una tijera antes de tocar la próstata mientras golpea el trasero y lo apretaba. 

Narinder grito ante la estimulación.

El de la corona rompió el momento, levantó las piernas y se apoyó entre ellas, sus manos agarraron el trasero del gato y lo amasaron, sus dedos se hundieron profundamente en la carne suave y abrieron aún más su trasero revelando ese lugar escondido.

Antes de que Narinder pudiera procesarlo, el cordero lamió la base de los testículos mientras estimula el perineo, masajeando el escroto en la base del pene, provocando un estallido de placer en su esposo.

El Dios abrió las mejillas y pasó la lengua hasta el ano, girando rápidamente alrededor de él, mientras toqueteaba y masajeaba el saco de bebés.

El gato apretó instintivamente y su cola se cerró sobre el hocico del cordero.

- Relájate, esto es para que no duela. -

Amorosamente acaricio y perforó los pliegues con su lengua, saboreo pacientemente esa zona que pronto le pertenecería.

El azabache sintió que fue electrocutado, un sentimiento de vergüenza surgió espontáneamente cuando su parte privada y sucia fue lamida.

El calor de la lengua recorrió la parte más íntima de su cuerpo envió ondas de choque a través de la conciencia de Narinder.

La lengua presionaba cada vez más firmemente contra el agujero, hasta que con una sensación incomparable beso directamente, finalmente metiendo la punta de la lengua en el centro y empujando. 

Los ojos del gato se abrieron en la oscuridad, y dio un gemido ahogado.

Eventualmente pasa por delante del anillo muscular que ya había cedido de antemano y se reclinó hacia atrás, lamiendo sus labios del sabroso almizcle que probó.

Narinder gime en voz alta, mientras la lengua se hunde más y más. 

Esa lengua demoníaca se retorcía y resbalaba en el pasaje, sintió como la saliva caía hacia abajo y corría por la parte posterior de sus testículos.

El sonido amortiguado del gato le hizo saber que encontró la próstata. 

Eventualmente, las propias necesidades de Lambert lo llevaron a separarse, depositando una espesa baba directamente sobre la entrada rosada.

Abrió la entrada poco profunda, luego extendió sus dedos para enganchar la entrada, tirando ligeramente hacia aun lado, lo que reveló la carne rosada en el interior.

Deslizó las piernas del gato y la área íntima entre las nalgas se alineó con la entrepierna del cordero, que arqueó la espalda y su glande duro chocó contra el agujero húmedo, que sujeto con avidez la punta, manchandose del fluido de Lambert.

El presemen se derramo en el apretado agujero, después de todo, necesitan toda la ayuda posible.

El glande duro que tenía un tamaño diferente en comparación del pequeño agujero hizo que Narinder se asustara.

Pero para entonces, el cordero se subió de rodillas en medio de los muslos de su esposo, con su pene cubriendo con precisión el agujero, y empujó. 

Narinder emitió un gemido estrangulado con la garganta y se mantuvo rígidamente firme durante un momento.

Después de pasar el primer obstáculo, el glande no se detuvo y siguió avanzando hacia el interior que chupaba con fuerza.

La textura, el calor, la tirantez; todo nuevo y todo consumido para los elevados sentidos sexuales de Lambert.

El dolor inicial dejó casi flácido a Narinder, sin embargo el cordero se estremeció ante la sensación de golpe en el agujero que no opuso resistencia a su circunferencia cuanto más empujaba, amaba la suavidad húmeda que proporcionaba incluso cuando se detuvo hasta las bolas. 

- Te mataré. . . -

Dijo Narinder derrumbándose en lágrimas cada vez más incontrolables.

El cordero lo miró preocupado, sacó sus brazos, envolvió las piernas alrededor de su cintura, se inclinó para darle un abrazo y un beso de una manera feroz y tierna.

Sostuvo el pene del gato con su mano áspera para masajear suavemente la carne dolorida e ignorada.

La ex deidad arqueó la espalda y dio un grito ahogado cuando la mano de su nuevo esposo se enroscó delicadamente alrededor de la raíz de su polla. 

Lambert apretó suavemente, y luego acarició eróticamente toda su longitud, hasta el bulbo hinchado y sensible del glande.

El pulgar acarició la suave hendidura en la parte inferior del glande de su esposo, observando cómo ese estímulo específico lo hacía contraerse y flexionarse. 

Esta vez, Narinder permitió que su esposo se sumergiera en su boca hasta el final. 

Entonces Lambert se puso manos a la obra, como es debido. 

Sintió la vibración del gemido del gato a través de su garganta. 

Las caderas se sacudieron y sintió la mano del cordero deslizarse entre sus muslos para agarrar la bolsa hinchada de sus testículos.

Fue un ascenso deliciosamente lento hasta la cima. 

Con urgencia, casi desesperadamente, Narinder empujó sus caderas hacia la mano de su marido, sintiendo que esas manos agarraban y amasaban sus testículos, haciendo su respiración se volvió irregular y superficial, lo que lo obligó a inhalar profundamente por la nariz.

Bajó la cabeza y un jadeo repentino escapó del hocico del gato.

Eso fue todo... Narinder sintió la ráfaga de semillas calientes inundando su cuerpo. 

Lambert acababa de venirse.

Cuando el rostro del gato pasó de una mirada atónita a una comprensión repentina, una risa caótica estalló, dándose cuenta de que el cordero es un precoz.  

- ¿Que sucede Cordero? 

¿Ha pasado un tiempo desde que tuviste alguna forma de liberación? -

Lambert no dijo nada, el gato solo mantuvo su misma expresión arrogante mientras se burlaba de su falta.

- ¿O es esto lo mejor que puedes hacer? -

Riéndose de nuevo el gato habló como si estuviera tranquilizando a un niño.

- Supongo que necesitarás más tiempo para descansar. Mis más sinceras disculpas. -

Narinder está sonriendo. 

Después de que el cordero consiguió lo que quería, ganó la pelea y luego lo humillara.

Se había sentido vulnerable, allí desnudo expuesto de una manera que nunca antes había estado. 

Pero en este preciso momento existía la justicia.

El Nuevo Dios rápidamente abandonó su apariencia preocupada y amable, y ahora tenía la mirada de un lobo hambriento por dominar a una perra en celo en sus ojos.

Su cuerpo de Dios se negó a descansar ya que otra erección se levantó ni siquiera un minuto después de su primer clímax. 

Había renunciado a su primer orgasmo para lubricar y cuidar de su marido; ¿Y es esto lo que recibe a cambio?

No cometas el error de convertirte en el sirviente de tus Seguidores.

Instantáneamente empujó profundamente como un guerrero lanzando un ataque repentino y violento, penetrando profundamente y ferozmente, sin la menor vacilación.

Ya había sentido que las entrañas del gato se relajaban alrededor de su virilidad, rápidamente comenzó a bombear sus muslos hacia el trasero de la ex deidad que gemía.

Narinder forzó un gruñido sordo de su garganta por el violento empuje, su cuerpo tembló y ya no tenía la fuerza para luchar.

Como una máquina bien engrasada, Lambert se movía de un lado a otro con movimientos rápidos y medidos, sus pensamientos se centraban en asegurarse de que el macho debajo de él disfrutara cada centímetro de su hombría mientras reelaboraba su interior para adaptarse mejor a su carne.

Narinder sintió la presión resbaladiza de la polla de Lambert empujando contra su agujero, y aunque la sensación de su glande estallando dentro lo hizo jadear, fue una sensación extrañamente placentera. 

La polla del cordero palpitaba e hinchaba dentro de su cuerpo, la lengua demoníaca se agitaba en su boca y todo su cuerpo caliente lo envolvía, reprimiéndolo como una bestia usando su pura fuerza física para anular cualquier pensamiento que pudiera haber tenido acerca de escapar.

Fue increíblemente íntimo, y Narinder se sintió más vulnerable de lo que jamás podría recordar.

La boca de Lambert cuelga abierta en un gemido silencioso mientras no perdía tiempo en bombear su polla dentro de su esposo, desesperado por esa sensación celestial.

Presionó firmemente hacia adentro, hundiendo una pulgada más. 

Los ojos de Narinder se abrieron de golpe una vez más, y ahogó un gemido inesperado que acompañó una repentina oleada de incomparable placer. 

La polla de Lambert está golpeando algo dentro de él que hizo que todo su cuerpo se volviera gelatina. 

El cordero sintió los cambios en el pequeño agujero, cuando se frotaba contra el punto sensible, noto la sutil contracción de las paredes de carne.

De repente, saco su pene del interior del gato, cuando se alejó, Narinder estaba a punto de preguntar por qué se había detenido.

Con una fuerza que no esperaba, el nuevo Dios lo levantó y lo empujó contra la pared endeble de la choza que casi se derrumba. 

No pasó mucho tiempo antes de que Lambert rellenara el agujero de una sola vez.

Sus caderas se estrellaron contra el gato una y otra vez, sus bolas golpeando desde atrás abofeteando el trasero sensible, sintiendo el cálido cuerpo debajo contraerse y convulsionarse mientras golpeaba una y otra vez.

El cordero vio cómo el trasero de su esposo se sacudía con cada tiro en la espalda, amando el poder que tiene sobre su Ex Dios.

Narinder solo podía balbucear cuando su cara fue empujada contra la pared por una mano áspera, con la boca abierta y jadeando mientras su nuevo cuerpo era destruido y reclamado. 

Lambert puso todo su peso sobre la espalda del gato, obligándolo a soportar más peso y se movió más profundamente y con más determinación dentro de su esposo. 

Apretó con firmeza hacia adentro, presionando dentro de él hasta la empuñadura, y luego se retiró y volvió a hundirse, golpeando como si Narinder fuera un trozo de carne para ablandar.

Su cuerpo se balanceaba hacia arriba y hacia abajo sobre el macho más débil, quien comenzó a sincronizar sus propios movimientos con los del cordero, empujando hacia arriba cuando Lambert se movía hacia adentro y moviendo las caderas hacia adelante cuando se retiraba. 

El trozo de carne apreció el amor y el cuidado, golpeando el punto dulce y llenando el cerebro de Narinder con químicos para sentirse bien.

Su grueso culo se sacudía con cada embestida, rebotando y unos cuantos azotes duros en su trasero nuevo y más gordo lo hicieron chillar y gimotear.

La pared crujió y golpeó ruidosamente, pero a los esposos no les importo, ambos no se molestaron en ocultar sus voces, sin preocuparse de que los Seguidores estuvieran lo suficientemente cerca para escucharlos.

Agarró el cabello azabache por detrás, usándolo como un arnés mientras devastaba el culo gordo. 

El ritmo de Lambert se volvió más fuerte y más profundo para golpear a Narinder con todo su potencial, haciendo un esfuerzo por dejar una huella visible de una mano roja en el montículo del trasero que golpeaba contra sus caderas.

El gato gimió temblorosamente arqueando la columna vertebral y apretando a su ex recipiente con lujuria, cuando el aleteo rítmico e involuntario del orgasmo se estrelló a través de su cuerpo, derramó su cálida semilla en la pared con pulsos rápidos y abundantes.

Solo podía escuchar las risa oscura de Lambert mientras una sensación caliente y cálida llenó su cerebro cuando el cordero lo siguió montando, sin siquiera retirarse para descansar un momento.

El cordero lo empujó hacia el suelo, pasando sus curiosas manos sobre cada centímetro del cuerpo del gato, lamiendo, chupando, mordiendo y saboreándolo. 

Todo lo que Narinder pudo hacer fue gemir como una puta mientras su Dios conquista su cuerpo de todas las formas que desea.

El día pareció pasar mientras el cielo cambia a un azul oscuro y las estrellas comenzaron a brillar.

La choza se llenó con el olor acre de pollas gastadas con los residuos recién hechos.

Las piernas de Narinder se tambalean, casi cediendo cuando sentía cada golpe de la polla y las bolas de su Dios cada minuto follándolo más fuerte de lo que nunca había sentido antes en todos sus años de vida como deidad.

Esa polla aplastó cualquier forma de defensa y orgullo dentro de él, golpeándolo ansiosamente dentro una y otra vez.

Ahora todo era instinto. 

El impulso primario del apareamiento. 

Unos cuantos empujones irregulares y desordenados, y el orgasmo de Lambert se estrelló contra él, con una gruesa carga de semen de los pesados ​​huevos.

Su semilla pulsó dentro del cuerpo de su esposo, aliviando la tensión mientras deja escapar un suspiro de satisfacción, palpitando y gruñendo con cada carga rencorosa que entra. 

Cuando su orgasmo alcanzó su punto máximo y comenzó a disminuir, sintió a Narinder apretándose a su alrededor, y supo que habían alcanzado su punto máximo en el mismo momento.

Varios segundos después, el dueño de la corona roja se separó de su esposo, permitiéndole caer al suelo en una posición muy comprometedora; Boca abajo, y culo arriba, mientras su cuerpo se convulsionaba, dejando una gruesa cuerda de masa blanca caliente caer por sus piernas. 

Hubo un largo período de silencio entre los recién casados, donde los únicos sonidos eran sus propias respiraciones pesadas, sus pollas finalmente había tenido la oportunidad de relajarse por completo, y lentamente se volvieron flácidas.

El cordero yacía de costado junto a Narinder, acariciando su cabeza hasta que escuchó el sonido de suaves ronquidos.

Miró el desastre y una sonrisa encantada cruzó sus labios cuando vio el cuerpo que se estremecía con los restos de los innumerables orgasmos que había tenido con Lambert.

Con su primera noche, nunca se había sentido más liberada que cuando probó la fruta prohibida que siempre había deseado.


Narinder se despertó, sintiéndose cansado y exhausto por la larga Luna de Miel. 

Todo dolía. 

Sus entrañas están en llamas. 

Su cabeza dolía por la deshidratación.

Gimió, agitando sus ojos mientras se levantaba de su estado inconsciente. 

Su mente atontada lo trajo de vuelta a lo sucedido con Lambert, debido al repentino cambio en sus pensamientos, abrió los ojos.

Mientras se acostumbraba a la luz del sol que miraba desde afuera por las pequeñas aperturas de la choza, se sentó y notó la sensación que se adhería a su cuerpo. 

Una capa húmeda y pegajosa que quedó como prueba de los resultados de lo sucedidó de anoche.

- ¡Oh! Despertaste. -

El gato saltó del susto cuando escuchó al cordero entrar a la choza.

- Te traje el almuerzo. -

Dijo ofreciendo el Banquete de Pescado que preparó con amor.

Lambert volvió hacer la bola ''adorablemente más pura'' que cualquiera tendría la suerte de encontrar. 

Los ojos del gato se movieron de izquierda a derecha, de arriba a bajó, buscando algo.

- ¿Sucede algo? -

Preguntó el de lana con una cálida sonrisa.

- Sigo vivo. -

Responde con una clara desconfianza y ligera preocupación en su rostro.

- Discúlpame por ser demasiado rudo. -

Tiene una expresión de dolor que Narinder no cree por ningún segundo.

- ¡No!

Obtuviste lo que querías. 

¿Porque sigo aqui? -

- Pense que habia quedado claro. -

- Tiene más sentido creer que eso era una trampa para humillarme, y después matarme. -

- Eso me pone triste. - 

- Entonces esta tortura no terminará. -

El gato sintió los brazos de Lambert envolviendolo en un abrazo.

- No tengo palabras convincentes, y si las tuviera no me creerías. -

Narinder enterró la cara en el suave pecho lleno de lana, encontrando un consuelo que no sabía que su mente necesitaba. 

- Solo puedo decirte que no cuestiono lo que siento.

Antes de conocerte no me atrevía a tener muchas emociones, aparte de querer seguir viviendo.

Mi hermano muriendo de hambre porque fue considerado demasiado débil para desperdiciar recursos.

Comer la carne de mi padre que falleció por protegernos.

Abandonar a mi madre en las fauces de una bestia mientras me suplicaba que la ayudara.

Esa amiga que tuve que usar como carnada para escapar de los cazadores. -

Pasa una mano por la cabeza del gato, consolandolo en su momento de debilidad. 

- Era mejor no tener un corazón que fácilmente podría romperse. -

- Que seas un peón no significa que quieras morir.

Tu fijación por la vida te hizo el recipiente perfecto, el mejor de toda tu especie, e irónicamente lo que me llevó a la caída.

¡¿Porque me miras asi?!

¡No te estoy halagando! ¡Estoy hablando de hechos! -

- Tienes razón, muchas veces me preguntaba para qué seguir viviendo.

Sin amor.

Sin felicidad.

Sin familia.

Era solo una cascará vacía que se movía por el miedo.

Pero incluso si mi existencia se reducía a solo eso, yo tenía el derecho a vivir.

Y apareciste tú, dándome una razón para seguir luchando. -

- Tus intentos de engañarme no funcionan.

Yo no fui el que cazó y mató a todo tu rebaño, pero soy la razón de que sus vidas terminaran de esa forma. -

- Soy una existencia especial.

Mi destino fue creado por ustedes, como el ultimo y unico Dios de este mundo.

En tus palabras; Tu eres la razón de mi Coronación. -

Los labios de cordero se curvaron en una sonrisa, mostrando nuevos dientes afilados y un par de ojos penetrantes de color rojo oscuro. 

Cualquier rastro de desolación y preocupación que una vez estuvo dentro de ellos parecía haber desaparecido.

- Las experiencias.

Mi rebaño.

Los obispos.

TODO.

Fueron los escalones que tu cimentaste para que llegara este momento. -

Ahora es un cordero completamente nuevo.

Admirando su nueva apariencia, lejos de esa máscara de presa, y disfrutando la sensación de la poderosa energía oscura que ahora recorría su cuerpo. 

Libre para ser su verdadero yo.

- Si puedo decirlo de cierta forma; Es desafortunado que haya tanta sangre. -

Habló, su voz salió suave como el terciopelo en los sensibles oídos del gato.

- Pero soy consciente de que un gran cambio conlleva sacrificios, y convertirse en dios a costa de varias muertes es un buen regalo. -

Narinder sintió que la mano de Lambert deslizarse hacia arriba y abajo de su pecho, sin la delgada tela de ropa, no había nada para protegerlo de las frías manos del cordero. 

La sensación lo hizo dar un grito que desearía haber podido ocultar. 

El sonido hizo reír a Lambert mientras continuaba explorando el hermoso y curvilíneo cuerpo del gato.

- Soy un Dios agradecido.

Si existe la forma de devolver sus vidas me encantaría darles una segunda oportunidad. -

Miró a Narinder con una mirada satisfecha en sus ojos.

Levantó la mano y encontró una de las orejas aterciopeladas del gato, que acarició con cariño. 

- Pero mientras busco la manera.

Deseo prosperidad.

Los que deben ser recordados serán recordados, los que deben morir, morirán, ​​y los que necesitarán cuidados posteriores recibirán cuidados posteriores. 

Si te preocupas por la dignidad del culto, eres respetable y no causas problemas, te cuidare y te mostraré respeto desde la distancia

Pero si creas problemas, estoy dispuesto a arrancarlos de raíz. -

Agarró un gran puñado de la pesada mejilla trasera y lo apretó posesivamente. 

Sintiendo un escalofrío recorrer su espalda, Narinder cedió ante el áspero y lujurioso manoseo. 

Jamás imaginó que imponer una nueva fe crearía como consecuencia un nuevo Dios.











FIN

Gracias por Leer.

Leyeron 7200 Palabras.

Espero que les haya gustado.

30/05/2023


Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top