Capítulo Veinte

ARES

Me encuentro en mi despacho repasando mentalmente los últimos acontecimientos. No han pasado veinticuatro horas desde que abandoné el apartamento de Eridan y echo en falta su presencia en la casa, además estando con ella podía pasar por alto muchas cosas, entre ellas, lo sucedido en el club.

El paradero del hombre que dañó a Amara aquella noche en el Intense aún era desconocido, la policía continuaba con las investigaciones pero todo parecía llevar a un punto ciego, es como si el tipo simplemente se hubiese esfumado, eso nos tiene preocupados pues no sabemos si fue un hecho al azar o si hay algo o alguien más detrás de todo.

Una vez que los investigadores recogieron las pruebas necesarias de lo sucedido y darles acceso a las cámaras de vigilancia, después de discutirlo con Thera y Garrett, junto con otros asociados, decidimos volver a habilitar el club, redoblando la seguridad, tomando todas las precauciones necesarias y habilitando nuevas cámaras en sitios específicos por sugerencia de los expertos. Haríamos todo lo posible para que no vuelva a suceder nada así ni exponer a ninguna de las personas que conforman el club. La seguridad siempre ha sido lo primordial y esta vez incluso más.

Estos días que Eridan pasará con su madre son ciertamente un alivio ya que no quiero exponerla a todo esto, aunque también soy consciente de que debo informarle lo sucedido, ese hombre aún está suelto y no tenemos ninguna pista de él o lo que quiere, puede ser un sádico que ha actuado por impulso, o alguien que quiso dejar un mensaje utilizando a esa pobre muchacha, no tenemos idea y eso me frustra de sobremanera. Quiero protegerla pero no puedo hacerlo manteniéndola al margen, debe estar al tanto de lo que está sucediendo porque tal y como me advirtió Garrett, la exhibición que hice con ella fue casi como poner un blanco en su espalda y con lo acontecido realmente ya no sé qué esperar. Temo por ella, no me perdonaría que le sucediese algo por mi culpa.

Thera me ha sorprendido, por primera vez está siendo la más consciente de los tres y está actuando con la cabeza fría ofreciendo opciones y soluciones para dirigir el club con más precaución de ahora en más, siempre ha sido ridículamente impulsiva y terca, pero esta vez está siendo muy racional, está pensando por los tres y velando por el bien del Intense, los sumisos y aprendices que forman parte del club, cosa que le agradezco enormemente.

En todos ha dejado mella lo sucedido con Amara, en todo momento garantizamos la seguridad de todos los que forman parte del club en su interior, nunca imaginamos que algo así sucedería y esta es una de las graves consecuencias de eso, que una joven quedara marcada por eso es algo imperdonable. Garrett por sobre todo, es quien más culpa siente aunque no lo exprese, esa noche él estaba siendo el encargado y fue él quien estaba enseñando a la muchacha desde que ingresó al club como aprendiz.

Amara es polaca, no tiene familiares aquí y desconocemos si tiene amistades cercanas, así que la estamos tratando en el hospital donde trabajo, bajo vigilancia por supuesto, esperando a que despierte. Una serie de especialistas la estará tratando ya que no sabemos cómo será su reacción al despertar, más allá de las cicatrices físicas que esto le ha dejado somos conscientes de lo graves y profundas que pueden ser las marcas que lleva en su interior.

Garrett la visita continuamente, está atento a su estado y su evolución, veo la culpa en sus ojos y me pesa a mí también, creo que más allá de todo, la joven se ha ganado su afecto en el poco tiempo que lleva aquí.

Conozco a mi amigo y sé que algo está sucediendo, llevamos muchos años compartiendo una estrecha amistad junto con Thera, en el mundo del BDSM y más allá del mismo, siendo simplemente Zahír, Viktor y Ebba.

Cuando decidimos fundar nuestro propio club, sin dejar de ser quienes somos fuera de él, pero siendo nosotros mismos en nuestra más pura esencia en su interior, Ebba propuso que utilizáramos sobrenombres. Por seguridad, mantener el anonimato y liberar esa parte más instintiva de nosotros que solo buscaba placer, obtenerlo y ofrecerlo.

Años atrás.

—Vamos, chicos —Ebba hizo un ridículo puchero para intentar convencernos aunque ya sabía que a ambos nos gustaba la idea —. Será innovador, estamos empezando algo nuevo, algo grande y siempre me gustó “Thera”, impone poder, es elegante —hizo movimientos sinuosos pasando entre nosotros mientras le pedía a Viktor rellenase su vaso. Era una provocadora nata.

Nos encontrábamos en lo que sería la sala común del Intense. Teníamos grandes esperanzas en ese lugar para ser libres de vivir todas nuestras fantasías, compartirlas y enseñar a aquellos que comparten nuestros mismos gustos de una manera segura y consensuada. Siempre tuvimos claro que marcaríamos la diferencia en ese sentido, todo lo que generase gozo y placer estaría permitido siempre y cuando las partes implicadas estuviesen de acuerdo.

—Pues a mi no me parece mala idea, Thera —respondió Viktor guiñándole un ojo a nuestra amiga mientras le tendía su nuevo trago de whisky —¿Tú qué opinas, Zahír?

—Zahír se queda en la puerta— fue mi respuesta. Bebí un trago de mi  antes de continuar —, aquí adentro soy Ares —Ebba sonrió complacida.

—No esperaba menos de ti, cariño. Y bien, señor Hoffman, ¿cómo te llamaremos a ti? —mordió sus labios esperando una respuesta.

—Garrett —dijo de una manera perversa.

—¡Salud por Thera, Garrett y Ares! —propuse un brindis.

—¡Salud! —respondieron mis amigos al unísono para después beber de sus respectivos tragos.

—Esto es el inicio de algo perversamente bueno, me estremezco de solo pensar todo lo que viviremos aquí —declaró Ebba cruzando sus piernas de manera sugerente, levantando su falda en el proceso mostrándonos la blanca piel de sus piernas. Era una clara invitación.

Viktor y yo nos miramos y ambos sonreímos, sabíamos lo que eso significaba.

Sonrío ante los recuerdos, fueron buenos tiempos, a pesar de ser distintos y que fuera del club cada uno tomó un camino diferente, mantenemos una estrecha amistad hasta el día de hoy.

El sonido de mi móvil me trae de vuelta a la realidad, me complace ver de quien se trata y me tomo el tiempo para responder.

—Buenas noches, pequeña — la saludo.

—Señor…


Pequeño espacio para hablar de lo acontecido en el capítulo y ese pequeño viaje en el pasado. Las leo 👀

Un beso enorme 💋

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