Capítulo 18.
Theo había entrado sin permiso a mi apartamento, apenas llegué a casa, escuché ruidos al cerrar la puerta detrás de mí, juro que pensé que otra vez Marie Lou había hecho su camino a mi cocina, pero no habían señales de que algo se estuviera quemando y pensar que mi hermana por primera vez estaba cocinando bien... si, eso no va a pasar. Nunca.
Lo que hice fue ignorar mi presentimiento de que no estaba solo. Error, apenas entré a mi habitación pude observar a Theo roncando muy fuertemente en mi cama.
Han pasado dos horas y él aún no despierta, lo impresionante es que me recosté aun lado de él de manera brusca y aun así Theo no hizo ningún ademán de levantarse, está profundo. Sus ronquidos me molestan, busco en mi mesita de noche mis audífonos, me los coloco y empiezo mi ritual de cada noche; en realidad no es un ritual, es solo trabajo, buscar música y pasarla por un filtro.
Cuando ya voy editando un remix [7] de una nueva canción sobresaliente en las listas de música, Theo empieza removerse, poso mis ojos en él y puedo observar el momento exacto en que él revolotea sus pestañas como si de cenicienta se tratara. No entiendo como tiene a Samantha comiendo en la palma de su mano, es un tonto.
Cansado de seguir viéndolo en esa frágil línea de despertar y volverse a dormir, me levanto despacio, camino relajadamente a la cocina, tomo un vaso de vidrio de la alacena, abro la llave del lavaplatos, espero hasta que el agua llegue a la cima del vaso, cierro la llave, camino nuevamente hacia mi habitación y cuando mis rodillas tocan el filo del colchón, vuelco el agua sobre la cabeza de Theo, éste despierta al instante.
—¡Maldito seas tú, tu ascendencia y descendencia!
—Vaya, ese es nuevo.
—¡¿Por qué coño hiciste eso?!—exclama él secándose fallidamente con su camiseta que también está empapada.
Me encojo de hombros como respuesta, Theo me fulmina pero no le presto atención. Coloco el vaso en la mesita de noche y vuelvo de lleno a mi computadora, esta vez sin mis audífonos.
—Eso no se hace, menos a tus mejores amigos.
—Lo hice porque estaba preocupado—trato que mi rostro no me traicione con lo que estoy diciendo, pero es demasiado tarde, una sonrisa se desliza en mis labios—. Realmente no sabía si esos sonidos eran ronquidos o que un alma maligna había poseído tu cuerpo.
—Muy gracioso.
—Por cierto, tu cuerpo parece un saco de papas mientras estabas durmiendo.
—¿Realmente quieres criticar mi forma de dormir?—Alza su gruesa ceja mientras quita su camiseta y busca en mi clóset algo para colocarse—. Al menos yo no soy un gusano con ataques de epilepsia mientras duermo.
Vale, es verdad, según testimonios soy un verdadero fastidio como acompañante de cama, no puedo quedarme quieto incluso mientras duermo.
—Touché.
Theo me perfora con la mirada, quiere preguntar algo por lo que dejo de lado la computadora y le devuelvo la mirada.
—Pregunta.
—¿Sabes que ella está en la ciudad?
¡Lo sabía! Todo siempre tiene que ver sobre Alana. ¿Por qué demonios me tuve que meter con una mujer como ella?
—Me enteré hoy cuando Richard me llamó a su despacho para tener una reunión con los socios de la emisora. ¿Raro, no? Bueno, mis dudas fueran aclaradas cuando Víctor Williams, el padre de Alana, entró y se presentó como uno de los nuevos benefactores.
Si tuviera mi teléfono en la mano ya le habría tomado una foto a Theo, lamentablemente el móvil se estaba cargando. Los ojos de Theo se abren al máximo y su mandíbula cae. No dejo que él haga preguntas sobre lo que acababa de decir, empiezo a contarle todo los acontecimientos de hoy, incluso la reacción extraña de Stella al mencionarle el nombre de Victor. Theo está anonadado, más aun cuando se enteró que la radio estaba teniendo problemas económicos.
—Ya veo porqué Richard estuvo tan molesto de que le robara esa camiseta de béisbol, ya no puede pagar fortunas por ella—hace un sonidito de burla.
—Eso fue muy ruin de tu parte—su sonrisa pretenciosa se borra al escuchar mi comentario—, esa camisa era de Richard.
—El que se va de su silla pierde su villa.
—Tan solo te falta sacar la lengua y vuelves a ser un niño de cinco años—ruedo mis ojos.
—Volvamos al tema principal. ¿Por qué crees que Stella actuó extraña cuando dijiste el nombre Víctor?
—Yo... no lo sé, pero quiero averiguarlo.
Se queda pensando unos minutos cuando dice—: ¿Sabes por qué el golpea mujeres compró parte de la emisora?
No me sorprendo cuando Theo llama a Víctor de esa manera. Mientras que salía con Alana, Víctor se vio involucrado en un escándalo, varías mujeres lo denunciaron por diferentes agresiones. Alana lo defendió, dijo que su padre podía ser un idiota pero un maltratador no estaba en sus estándares, yo siempre lo dudé y mis sospechas fueron confirmadas una vez cuando una mancha oscura marcó su espacio en las costillas, sabía que había sido él, lo que más me molestaba era que ella se excusaba diciendo que se había caído por las escaleras.
—No lo sé... Iris piensa que todo tiene que ver con Alana.
El rostro de Theo se contrae.
—Puede que tenga razón, esa mujer es un maldito cáncer para ti.
—Theo...
—No me discutas, sabes que tengo razón. Pensándolo bien, Iris debe tener razón. ¿Por qué entonces estaría en la ciudad?
Hay miles de respuestas que podría dar a esa pregunta, pero no digo nada, no quiero iniciar una discusión con mi mejor amigo.
—¿Quieres verla?
—¿Cómo?
—¿Tú quieres verla? ¿A Alana?
Lo pienso, no demasiado.
—Si la viera realmente no sé cómo reaccionaría.
—¿Qué hay de Stella?
Lo miro confundido—. ¿Qué con ella?
—¿Ustedes... ya saben...?—hace un gesto obsceno con sus manos cosa que me hace reír.
—Créeme Theo, ya quisiera que hubiese pasado de todo con ella... En serio me gusta, mucho. Es una mujer increíble.
Me agrada que hayamos cambiado de conversación, ya el tema de los Williams me estaba provocando jaqueca.
Theo estuvo dos horas más en mi apartamento siendo un dolor en mi trasero, me tenía cansado, no dejaba de parlotear sobre como lo está llevando con su nueva vida de casado. Nos hacemos unas tortillas para cenar y dan las diez de la noche cuando el timbre suena.
—¿Esperas a alguien?
—No—contesto extrañado, es algo tarde, ni siquiera mi hermana se atrevería venir a estas horas a mi apartamento.
Me levanto del banco de la isla y camino hacia la puerta. No le doy ninguna ojeada a la mirilla, abro directamente la puerta chocando de inmediato con los ojos castaños de Stella, ella muerde su labio inferir con nerviosismo, ninguno de los dos decimos algo.
Supongo que Theo al no escuchar o ver quién está detrás de la puerta, se levanta de su asiento y se coloca a mis espaldas.
—Oh... ¡Stella!
—Hola, Theo... emm y Blake.
—Hola—hago un ademán de saludo con mi mano.
El silencio incómodo nos aborda, incluso Theo no dice ninguna palabra volviendo la cosa aún más incómoda. Cuando mi cerebro por fin se activa aun viendo a Stella al otro lado del marco de la puerta, me hago a un lado y le murmuro para que pase. Le lanzo una mirada a Theo quien sube y baja sus cejas pícaramente, sus ojos muestran algo que sé que irá mal para mí, hará algo imprudente.
—Creo que es algo tarde, Sammy debe estar preocupada porque aún no he llegado a casa.
—Pero me dijiste que le habías avisado que estabas aquí—le digo, él hace un extraño gesto con sus ojos, los agranda y achica mientras que su boca se tuerce en una mueca.
—He. Dicho. Que. Sammy. Debe. Estar. Preocupada—Fuerza cada palabra.
Stella mira divertida a Theo mientras niega con su cabeza. Mi mejor amigo se acerca Stella dándole un beso en su mejilla.
—Fue un placer verte, Stella. Nos estamos viendo.
—Fue lindo verte, Theo.
Theo me toma por el brazo y nos saca del apartamento no sin antes decirle a Stella que me tomaría prestado por un minuto, como si de un objeto se tratara. Cierra la puerta a sus espaldas para encararme con desesperación.
—¿Tú la invitaste?—susurra.
—Obviamente no. No estaría tan... sorprendido.
—¡Oh Dios! Es tu momento, Bam Bam.
—¿De qué coño estás hablando?
—Es tarde y esta chica vino a tu casa después de que se vieron esta tarde y realmente no creo que sea para discutir sobre esa estúpida lista que lleva su nombre.
Sorprendido pregunto—: ¿Cómo sabes...
—Stella y Sammy hablan demasiado fuerte y yo solo pasaba cerca de ellas cuando iba a la cocina—me interrumpe. Lo miro sospechosamente, él se encoge de hombros—. ¿Qué? Estoy diciendo la verdad.
—No sé si confiar en tu verdad.
—¡No me interesa! Tienes a la chica que te gusta en tu apartamento y tú y yo estamos hablando afuera como si de unos adolescentes pubertos nos tratáramos.
—¿Entonces porque no te terminas de ir y así yo puedo entrar y hablar con Stella?
Me mira, lo miro, nos miramos. Su sonrisa pícara nuevamente se desplaza y me da unos golpes en mi hombro con su palma abierta.
—Hazme sentir orgulloso. Mañana me cuentas todos los sucios detalles.
—Dios mío, en serio pareces la típica mujer chismosa.
—Los chismes llenan mi vida, Bam Bam.
Veo a Theo montarse en el ascensor y poco después desaparecer por el mismo. Abro la puerta, busco a Stella con la mirada y no me es difícil hallarla, esta frente al vitral de mi apartamento que permite una hermosa vista de la ciudad. Parece hipnotizada, como si el mundo no existiera para ella en ese momento. Me acerco con cuidado deteniéndome a su lado, mirando hacia las luces artificiales al igual que ella.
—Quise venir para saber cómo estabas—dice ella aún con su rostro hacia el frente.
—Estoy bien, tratando de superar todo... este desastre.
—Me alegro.
Nos quedamos en un profundo silencio que no llega a ser incómodo, pero si va más allá de lo extraño. Stella finalmente despega sus ojos de la ciudad y los posa en mí, siento como si me estuviera midiendo con la mirada como... si quisiera confiarme algo.
—Me encanta que estés aquí pero... es extraño verte dos veces el mismo día.
—Sí, eso creo.
No dice más nada, solo sigue ahí, mirándome.
—Vale, veo que no vas a hablar y decirme...
No sé cómo ni cuándo Stella había tomado la decisión de dar el primer paso, pero si, ella me sujeta fuertemente de la nuca acercándome hacia sus labios y poco a poco nos sumergimos en un beso que será memorable.
[7] Remix, es un anglicismo utilizado en la para referirse a una mezcla alternativa de una canción en un estudio de sonido, para darle un nuevo aspecto sonoro o mejorar la calidad de sonido, a veces con la incorporación de nuevos ritmos, efectos y otros cambios en la canción.
Estoy feliz de estar aquí <3 Disculpen si no actualicé la semana pasada, pero espero subirles otro capítulo este fin de semana :) Si les soy sincera, ando con poca inspiración :(
¿Como están? ¿Como les quedo el ojo con este final? ¿Stella metiéndole la lengua hasta la garganta a Blake? xD ¿Comentarios?
Capítulo dedicado a lajitocom <3 Espero que te haya gustado :) Recuerden que dedico capítulos a esas personas que votan y comentan en el transcurso de la historia.
Nos estamos leyendo <3
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