039
Julia siente que está muy lejos, su voz no logra salir de su boca. Escucha a Jefnier pero está completamente perdida, su cuerpo está totalmente agotado.
Jefnier besa sus labios y la abraza fuertemente para darle seguridad y confianza. Julia tarda unos minutos en recuperarse y por fin, logra hablar.
- ¿Que me pasó?.
- Agotaste tu fuerza y energía, en cuatro orgasmos seguidos. - Hablo Jefnier. - Por más que tengas 20 años, eso no te hace infalible. Además en la mañana dejaste de ser virgen, tu cuerpo no se acostumbra a los orgasmos y al sexo. Hiciste mucha presión sobre tu cuerpo para resistir y seguir disfrutando eso te agoto. - Explico él con suavidad. - Yo también presione mi cuerpo para seguir con el orgasmo, sobre todo contigo en la mañana y en la limusina. ¿No cenaste bien?.
- ¿Me desmaye?.
- No, estuviste apunto, me di cuenta lo que tratabas de hacer y por eso te penetre con mis dedos al mismo tiempo, para que te vinieras y ya no pudieras resistirte mas. Solo te desvaneciste porque te faltaron las fuerzas para sostenerte solo eso, no te asustes es normal, estoy contigo.
- Me asuste, sentía que perdía el sentido que vas a pensar de mi, que soy una débil... Y además tu no lo alcanzaste y me siento mal por eso, te has quedado con el cuerpo adolorido por la excitación.
- No pensaba alcanzarlo yo. Debía concentrarme en ti, en otra ocasión pensaremos en mi, estoy bien. Eres todo menos débil, eres muy fuerte, solo que te extralimitaste. Ahora, ¿si podemos hablar o quieres que te ame otra vez?.
Julia ríe.
- Bueno primero voy a pedirte algo de comer.
- Ya es muy tarde.
- Bueno, primero en los hoteles hay tres turnos y en segundo soy el dueño.
- Eres un mandón y un tirano.
- Pues no se nota que pienses que soy eso. Haces lo que quieres y cuando quieres conmigo.
- No te tengo miedo.
- Puede ser eso. - Jefnier se levanta, se pone una bata y llama por teléfono para que envíen algo de comer a la habitación. Tapa la bocina del teléfono y le pregunta a Julia si desea algo en especial.
- Lo que tú pidas está bien.
Jefnier ordena y cuelga.
- Eso debimos hacer desde que llegamos, cenar pero nos distrajo otra cosa. - Dice con un tono coqueto mientras le envía un beso en el aire.
Julia se sorprende ante el acto del beso en el aire, pero lo ignora y nuevamente habla: - No tengo ni idea en que nos distrajimos.
- Luego te lo recuerdo, pero por hoy ya hicimos mucho, tú y yo vamos a hablar para variar de varios puntos de nuestra relación.
- No es relación, es aventura.
- Si yo digo que es relación, es porque así es. Y no me contradigas que parece que lo haces solo para fastidiarme.
- Oye después de todo eres inteligente ya me descubriste.
- Soy tan inteligente que logre tenerte en tiempo record, hace 5 días te conocí y juraste que nunca serias mi amante, ¿lo recuerdas?.
- Que arrogante.
- Si, porque me fascinas. Y no me discutas por todo niñita, ponte una bata, no querrás que el botones te vea así, ¿verdad? ese cuerpo solo yo lo puedo ver. - Jefnier la observa por varios segundos. - y comérmelo a besos.
Julia se levanta quedando a unos cuantos pasos de Jefnier: - ¿No me veo bien?. - Hace un puchero.
- Divinamente, pero solo para mis ojos, no permito que nadie vea lo mío ¿Está claro?, cúbrete.
Julia se le acerca: - ¿De verdad quieres que me ponga ropa encima?.
- En este momento sí, pero luego te quiero desnuda para mí.
Julia va para su maletín pero Jefnier palmea su trasero fuertemente.
- Allá hay algo para ti, quiero que lo luzcas y lo modeles para mí, que sea exclusivo para mi vista.
Julia vio una caja blanca y se acerco a ella y la abrió, era una bata corta de encaje blanco casi transparente y con una cubierta más larga también de encaje.
- ¿Esto es para mí?. - Saco también las zapatillas y el sostén del mismo material. - ¿Como supiste mi talla de sostén?.
- Hoy te lo quite 3 veces, ¿Que puedo decir? Soy observador. No sabes la cara que me hizo la dependienta cuando se lo pedí.
- Me imagino, pero aunque con lo guapo que estas me imagino que pensó que era para una amante.
Julia se lo pone y pareciera que fue hecha para ella, su piel se veía perfecta y muy sensual.
- Es hermoso, gracias.
- Vaya... nos vamos educando.
- Este es un detalle hermoso, por lo buscaste tú para mí. Y eso vale más que 1000 cosas juntas ¿Oki? - Julia se acerca a él lo besa y empieza a modelar. - ¿Como me queda?... ¿Te apetece quitarmelo ya?.
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