Capitulo 6
Editado: 01/ 10/ 21
Enamorados
Los días seguían transcurriendo y Himawari ya andaba mucho más tranquila por todo el lugar distrayéndose en lo que le era posible y ayudándole a Mitsuki siempre que podía, además de jugar algunos juegos de mesa que Mitsuki le había conseguido especialmente para ella; ahora mismo mi hermana esta tomando una ducha mientras yo estoy al lado de Mitsuki en el sofá de la... sala, o algo así... escuchando diversas melodías mientras nos relajamos lo más que podemos, mi suspiro se eleva al techo y su mirada viene sobre mí.
— ¿Estás aburrido? —sonríe ladeando el rostro.
Negando me dejo caer sobre su hombro —Nha... —cierro mis ojos escondiéndome en su ropa —un poco, es que... no salir a tontear, sabes que no es lo mío.
Con un asentimiento divertido vuelve la mirada al frente —Claro que puedo comprenderlo, bueno... —borra levemente su sonrisa —las cosas han estado mal en el exterior, pero ya que estamos lejos de Konoha y todas las villas... supongo que podríamos salir un rato a pasear por la isla, aunque creo que ya lo viste, no hay gran cosa afuera.
Separándome de su hombro le dedico mi mejor sonrisa —No es necesario Mitsuki, y además no quiero poner en peligro a Hima... —borro levemente mi sonrisa —hasta saber que los otros Kages han logrado destruir a Orochimaru... —posando mi mano sobre la suya lo observo directo —aun así, gracias por preocuparte.
—Boruto... —sosteniéndome por los hombros me mira directo —realmente estoy preocupado por ti.
Divertido sujeto sus mejillas — ¿De qué hablas tarado?... —rio levemente inclinándome hacia él —estoy bien.
Sus ojos duran como es su costumbre y mi corazón comienza a latir al notar su preocupación, poco a poco sus manos se deslizan sobre mi cadera desde mis muslos, y aunque siento la vergüenza recorrer mi cuerpo le permito continuar... sus ojos analizan los míos y su rostro se inclina hasta obtener mis labios, al separarnos ambos dejamos fluir un suspiro de añoranza, por el contrario.
—Ey... —sonrío —Ten cuidado, no quiero que Hima nos vea.
Su risa divertida sale — ¿Quieres besarme más?
Apretando los labios me inclino nerviosamente sobre su regazo, al estar empotrado sobre él no puedo evitar el desvío de mi mirada, pero aun entre mi nerviosismo y vergüenza, después de frotar mi nuca apenas lo analizo un segundo para luego inclinarme hacia él he iniciar un profundo beso; nuestras respiraciones se acoplan con fuerza y profundidad mientras sus manos fluyen por mi espalda adentrándose bajo mi camisa y comenzando a subir un poco... sus dedos descienden al borde de mi pantalón y estremecido por las sensaciones dejo fluir un jadeo al aire, la oportunidad perfecta para que los labios de Mitsuki se adhieran a mi cuello... ya un poco encendido me aferro a su camisa permitiéndole seguir con su danza de besos sobre mi piel.
—Mitsuki... —expreso en un suspiro —Hima podría...
—Mm... —aleja sus labios de mi piel en un suspiro — ¿No querías hacerlo?
Desvío la mirada con vergüenza —No es que no quiera... —explico avergonzado —es que si ella nos ve... además, ella podría oírnos o algo...
Él sonríe completamente vencido dejando descansar su cabeza hacia atrás, mis labios dejan una disculpa sobre los suyos y al instante desciendo de su regazo tomando asiento nuevamente a su lado en el sofá.
—Boruto... —gira en el sofá para mirarme de frente —Tú... ¿Recuerdas cuando comenzamos a salir?
— ¿Um? —dudoso regreso la mirada sobre él —Claro que sí, te confesaste a mi justo en mi cumpleaños así que no es algo tan sencillo de olvidar, —comento enternecido con el recuerdo —no lo dude mucho en aquel entonces porque sinceramente siempre te había mirado... —froto mi cuello desviando un poco la mirada —eres molesto. —empujo su brazo dejando salir mi risa — ¿Tanto te gusta escucharlo de mi boca?
Sonriendo toma mi mano —Si.
Su cuerpo cae contra el mío y lo siento buscar un espacio entre mi cuello así que rápidamente rodeo sus hombros para abrazarlo contra mí; aun recuerdo la leve sorpresa que me invadió cuando se declaro a mí, pero sinceramente no podía esperar más tiempo para salir con él, me había enamorado hacia bastante tiempo de Mitsuki por lo que me fue imposible rechazarlo.
[Confesión de Mitsuki]
El día iniciaba con más tranquilidad de la usual, esta vez no había sido despertado con regaños como era la costumbre de cada mañana, de hecho, es un poco extraño porque no se escucha ningún ruido en casa; con un bostezo lleno de pereza me levanto en dirección al cuarto de baño decidido a tomar una refrescante ducha que me quitara un poco de pereza de encima. A punto de terminar de cambiarme en mi habitación puedo escuchar un toquido en mi ventana que logra sorprenderme un poco, termino de ponerme la camisa rápidamente y regreso la mirada a la ventana donde veo a Mitsuki sonreír apenas un poco, mi sonrisa se agranda y me acerco rápidamente para abrir la ventana dejándolo pasar.
—Ey... —tomo asiento animado mirándolo entrar — ¿Qué haces?
—Traje tu... —traga grueso buscando en su remera —regalo de cumpleaños.
Delante de mí se muestra una pequeña caja envuelta con papeles color azul y amarillo, con un asentimiento lo tomo, él da un arreglo de voz desviando un poco la mirada mientras abre un poco los brazos, al entenderlo me levanto con prisa hundiéndome en su abrazo sin dudarlo; al segundo nos sentamos en la cama uno al lado del otro mientras abro su obsequio, algo sorprendido me encuentro con chocolates de buena marca y un nuevo videojuego. Mi risa sale con entusiasmo mientras giro levemente hacia él subiendo mi pierna a la cama.
— ¡Esto es de la mejor marca Mitsuki! Um... —toco su brazo algo preocupado —Debiste gastar mucho...
—No tanto. —sonríe más calmado — ¿Y el videojuego qué tal? —señala con su barbilla —mi padre me ayudo a conseguirlo, pero... estaba dudoso de saber si te gustaría, creo que no es lo que usualmente juegas, los gráficos son distintos y...
Mi sonrisa sale — ¿¡Qué dices!? —tomo sus muñecas — ¡Es super genial, tarado!... —tomo el videojuego en manos viéndolo atentamente —jamás lo había visto antes, y eso lo hace muy único.
—Oh... —vuelve a sonreír aliviado —mi padre hizo que lo importarán ya que yo quería darte un buen regalo, además también tengo uno para que juguemos juntos... si eso quieres.
— ¿Lo tienes?
Ante su asentimiento lo hago sacarlo y me acerco más a su lado para que podamos jugar por un rato al menos; sus habilidades con los videojuegos han mejorado desde que le mostré como obtener movimientos especiales, y siempre ha tenido una leve ventaja por sus nervios de acero que lo mantienen sereno en los momentos de mayor tensión de la pantalla, aquellos momentos donde piensas que puedes perder aunque estas a punto de ganar... giro levemente la mirada para poder verlo sonreír con más sinceridad que la de costumbre.
—Oye Boruto... —pronuncia tranquilo sin mirarme.
Sonrojado vuelvo la mirada sobre la pantalla — ¿Qué... qué pasa?
—Necesito decirte algo más, pero... no estoy seguro si esto podría... no lo sé, arruinar tu cumpleaños... —pausando el juego vuelve la mirada sobre mí — ¿Tú que piensas? ¿debería decírtelo?
Entre mi duda pauso mi juego por igual y regreso la mirada hacia sus ojos color miel, mi sonrisa se expande transmitiéndole mi profunda confianza hacia él.
—No lo sé, ¿Qué tan malo puede ser lo que quieres decirme como para que me arruine por completo mi cumpleaños? Solo... —agacho levemente la mirada con algo de pena —mientras no sea que te marcharás otra vez...
Una amplia sonrisa surca su rostro pálido, mi mirada vuelve levemente sobre él y busca distraerse en el nuevo videojuego de entre mis manos... él niega y mi asentimiento me hace volver la mirada a él con más calma.
—Pero quizá podría confundirte un poco, simplemente no quiero causarte problemas Boruto...
Sonriendo sujeto su hombro girando hacia él — ¿Qué problema me puedes causar? Vamos, solo dilo de una vez Mitsuki.
Su mirada se torna seria y me mira directamente —Boruto... —mi piel se eriza —desde hace un tiempo descubrí un sentimiento que desconocía poseer en mi interior... es algo extraño y quizá no lo comprendas, aun si no lo haces no te culpo por ello... —baja la mirada y enseguida sube más decidido sobre sus palabras —pero aun así quiero decírtelo antes de que no pueda contenerlo más.
Algo sorprendido doy un asentimiento —Si, claro... está bien así que dime... —froto mi nuca manteniendo lo mejor posible mi sonrisa —sabré sobrellevarlo.
El silencio llena mi habitación y yo observo sus ojos ámbar por un muy largo rato hasta que él parece decidido a proseguir sus palabras. Sus ojos viajan sobre los míos y puedo ver de reojo como sus manos dudan un poco sobre ir más cerca de las mías.
—Me gustas. Me gustas de la forma en que tus padres se gustaron en su momento, de la forma de una pareja.
Sus manos viajan sobre las mías y aunque dudoso de mi actuar decido solo permanecer en silencio; los recuerdos culpables de mis miradas furtivas sobre él me invaden, puedo recordar lo mucho que me gusta mirarlo sonreír con sinceridad y verlo expresar sus emociones verdaderas, apenas pensaba abrir mi boca para expresar quien sabe que respuesta cuando la puerta de mi habitación nos distrae de nuestra conversación abriéndose de golpe.
— ¡Hermano! —expresa animada sujetando el pomo mientras se inclina al frente — ¡Mamá compró pastel para ti! —avanza tomándome del brazo — ¡Vamos MItsuki Kun, también habrá para ti!
Y de ese modo ambos salimos de la habitación para bajar por un poco de pastel, durante todo el rato me la paso mirando más de una vez a Mitsuki mientras las dudas me invaden por un simple segundo que parece eterno; simplemente era increíble pensar que yo no era el único extraño que se sentía de ese modo, es decir, en todo Konoha no existe ninguna relación de ese tipo... nada en lo que pueda basarme para saber si esta bien tomar ese riego o no. Observo a Mitsuki que entre todos mis amigos esta siendo abrazado por Sarada y simplemente sonrío en contestación a su sincera sonrisa mientras toma su rebanada de pastel.
— ¡Bien, bien! Aquí esta la segunda rebanada de pastel, Hima... —ella avanza con prisa y va directo a la mesa del comedor.
La siguiente rebanada es para Sarada y así prosigo dando una rebanada a cada uno de ellos haciendo que pasen directo a la sala para tomar asiento, luego de servirle a mi madre me quedo mirando a Mitsuki que es el único que sigue a mi lado ya que le dije a mi madre me ayudaría a llevar las bebidas, ella accedió sin dudar llevándose la rebanada de él. Mitsuki saca la soda de la nevera y yo tomo los vasos posándolos sobre la barra... nos quedamos al lado del otro mirándonos de reojo.
—También me gustas.
Confieso sin pensarlo mostrando apenas una leve sonrisa, él sonríe un poco más ampliamente, y por primera vez puedo verlo dudar sobre sus siguientes acciones... entre una risa dejo las cosas aun lado y me acerco a su lado hasta poder abrazarlo, me alejo de su hombro y soy el primero en iniciar un beso qué él continúa tomando mis mejillas con suavidad. Un sonrojo invade sus mejillas mientras su sonrisa se expande. Totalmente sorprendido lo sostengo por los hombros.
— ¡Wow! Así que eres capaz de sonrojarte de tal modo... —expreso animado rodeando su hombro para volver a lo nuestro.
[Presente]
Suspirando lo jalo del brazo haciéndolo subir a mi regazo a horcajadas, él me mira sorprendido sujetándose de mi pecho al notar mi mirada juguetona.
— ¿Me haces el favor de ponerle el seguro a la puerta? —inclino mi boca hacia la suya.
—Pero dijiste...
Niego —Hima estará bien, siempre tarda mucho en la ducha.
Aunque avergonzado con mi pedimento, Mitsuki accedió a seguir mis palabras y simplemente alargo su brazo cerrando la puerta con seguro para después rodear mi cuello escondiendo su rostro contra mi cuello, el primer beso de mi parte descansa en su hombro y apenas su rostro se aleja un poco puedo iniciar con besos más profundos mientras mis manos descansan en su cintura.
Poco a poco la intensidad de nuestra unión comienza a elevarse mientras mis besos viajan por su cuello y luego vuelven a sus labios; ahora mismo él es la única viga que me sostiene lejos de lo que ocurrió; sosteniendo su mejilla con mi mano introduzco mi dedo índice estirando un poco su boca para poder introducir mi lengua y saborear cada pequeño hueco de su cuerpo, su lengua me sigue en una danza llena de jadeos y suaves quejidos... puedo sentir claramente su sonrisa elevarse por momentos junto a la mía, y siguiendo de ese modo me inclino contra su cuerpo tomando el control de la unión mientras él me lo permite... nuestros ojos lloran de excitación y nuestros respiros no dejan salir más que calidez.
Dejo escapar un suspiro contra sus labios de la misma forma en que él lo hace contra mí, y al ver su rostro sonrojado y embelesado con lo que ha ocurrido me atrevo a seguir posando mis labios en su cuello, y descendiendo, entre el abrir de su Kimono... mis labios se detienen en su clavícula mientras mi mano se adentra bajo la tela palpando con placer sus pezones y pecho, mi palma abierta se abre camino por su piel subiendo hasta topar con mis labios y descendiendo en placer hasta poder escucharlo contener un quejido sumamente lindo. Sus brazos se aferran a mi camisa y exhalando un profundo respiro... me hace erizar la piel.
—Boruto... —pronuncia de una forma suave y algo ronca.
— ¿Qué pasa? —paseo mi lengua a lo largo de su cuello hasta llegar a su mentón.
Cubre su boca con el dorso de su palma —Quizá... —intenta mirarme —si sea malo que lo hagamos aquí...
—Oww... —menciono en tono desanimado bajando el Kimono de sus hombros —Y eso que antes parecías tan animado... —sonrío mirando su pálida piel.
Mi mirada se desliza desde su vientre que se contrae con pena hasta su pecho elevándose de forma acelerada cómplice de su excitada respiración, al elevar la vista puedo verlo seguir intentando cubrir su rostro con las mangas de su Kimono... y sin tomar mayor importancia vuelvo a buscar sus labios mientras mis manos palpan su cintura y torso; la verdad es que tristemente no habíamos tenido tiempo de tener nuestra primera vez, pero... sinceramente no puedo evitar excitarme cuando lo veo actuar tan indefenso... aunque también, me gusta bastante cuando decide tomar el control.
—Mitsuki... —suspiro perdido en el deseo de lamerlo completo.
Su mano se desliza por mi nuca aferrándose a mi cabello con algo de fuerza, él me lo permite y yo avanzo sobre sus pezones mirando como cierra sus ojos y sintiendo como sus manos se aferran a mi ropa como le es posible. Poco a poco puedo sentir como me pongo más duro, él me ayuda comenzando a frotar su cuerpo contra mi entrepierna, su cintura se contrae hacia mi cuerpo y se aleja... puedo admirar de cerca como su cuerpo se eriza al sentir mi lengua sobre sus pezones... él jadea.
— ¡Mngh! Boruto... —respira rápidamente aferrándose a mi camisa —espera... un segundo...
Por esta vez decido hacer caso omiso a su petición y rodeo su pezón con mi lengua para después succionar su piel en espera de cosechar sus quejidos, muerdo suavemente su piel y luego enjuago el dolor con el pasar de mi lengua; él se eriza contrayéndose sobre mí.
— ¡Mngh! ¡Aah! —aferra sus manos con más fuerza —Yo... —jadea rodeando mi cuello para deslizar sus dedos entre mi cabello atrayendo mi mirada.
Nuestros labios se unen con desespero mientras mis manos siguen jugando, presionando, pellizcando suavemente sus pezones; puedo sentir como se ha excitado aun más cuando sus besos comienzan a ser mucho más bruscos, él es muy bueno para utilizar la lengua y eso lo hace ser muy bueno en el área de los besos. Mis manos atrapan su trasero y lo atraigo más cerca de mi cuerpo hasta hacerlo notar la dura erección en mis pantalones, puedo verlo retroceder de la sorpresa por un segundo, sus ojos analizan mi entrepierna y lleva la mano sobre su cabello apartándolo de su rostro, sus labios vuelven a los míos y su cadera comienza a moverse de manera lasciva haciendo muy placentera nuestra unión.
El calor me invade y pongo presión sobre su trasero logrando hacerlo estremecer, mi boca desciende sobre su cuello y mis dientes se cierran sobre su piel.
—Mitsuki... —elevo la mirada a sus ojos — ¿Cuándo lo haremos por primera vez?
Sus caderas continúan moviéndose mientras cubre su boca con vergüenza —No lo... no lo sé... —me mira inclinando levemente el rostro de costado —cuando... ¿Cuándo te parezca?
De pronto lo veo estremecerse de sobre manera y al bajar la mirada puedo percatarme de que se ha venido.
—Ah... —jadea rápidamente —lo... lo lamento, es que...
Sonrío —No es nada tonto. —suspiro ayudándolo a bajar de mi regazo —deberías ir a cambiar tu ropa, no quiero que estes incomodo.
Entre su estado da un asentimiento comenzando a cerrar su kimono, mi mirada desciende sobre el bulto en mi pantalón y al subir la mirada me puedo encontrar con su mirada incomoda ante la situación en la cual me ha dejado, yo sonrío y al segundo desvió la mirada tratando de no hacerlo sentir mal... pero apenas me puedo percatar él ya esta de rodillas entre mis piernas sacando mi miembro del pantalón.
No puedo evitar mi tragar de saliva al verlo en tal posición, con las mejillas sonrojadas y su aun visible agitación, me inclino adelante intentando detenerlo, pero antes de que las palabras salgan de mi boca él ya... me ha comenzado a lamer; muerdo mi labio inferior con prisa ante la increíble sensación que me causa y simplemente llevo las manos sobre sus cabellos tratando de mantenerme calmado; mi cuerpo se tensa por completo y un leve gemido logra escapar de mi boca, su lengua se ha alargado y comienza a rodear la punta de mi miembro jugueteando con la punta mientras aparta de una forma tan linda su cabello... jadeante, me inclino sobre él deslizando mis manos por su espalda mostrando mi completa excitación, suspiro con fuerza y descanso mi cabeza hacia atrás estirando mis piernas al sentir como me introduce en su caliente y húmeda boca.
— ¡Aaagh! —trato de contenerme apretando mis puños sobre su ropa —diablos... —jadeo incrédulo de lo que paso —Mitsuki... —paso la mano por mi cabello tratando de calmarme —Aaah... tu lengua... —contraigo mis piernas enroscando mis dedos —Mmmnngh...
Entre mordidas sobre mis propios labios puedo sentirlo meter y sacar mi miembro de su boca mientras su lengua se enrosca a mi alrededor, más de una vez siento perder el control y me permito abandonar la claridad de mi mente... contra su voluntad lo tomo de la cabeza y presiono su linda cara contra mi entrepierna haciéndolo quejarse un poco. Al final me vine antes de lo pensado, y él... lo trago sin problemas. Sorprendido puedo verlo limpiar los restos de mi semen que lograron escapar de su boca, mi cuerpo me arrastra al suelo frente a él y nuestros labios se unen, mis manos en su cuello y las suyas sobre mis brazos mientras nos unimos de una manera tan... sensual; al separarnos puedo verlo perdido en mis labios y simplemente sonrío.
—Oye... —acaricio su cabello —no vuelvas a tomarme tan por sorpresa.
— ¿No te gusto? —cuestiona algo preocupado.
Sonriendo acerco mi pulgar para limpiar un poco de semen que quedo en su mejilla —Fue realmente increíble... pero no lo hagas solo así, no me gusta verte haciendo todo el trabajo Mitsuki. —rodeo su cuerpo con mis brazos y él se aferra a mí descansando su mejilla sobre mi hombro —por cierto... —alejo un poco mi rostro — ¿Dónde aprendiste eso?
—Hace un tiempo cuando descubrimos esos libros de tu padre, yo me quedé con algunos y... —expresa con algo de vergüenza, sus mejillas están levemente encendidas —de ahí lo aprendí.
Me limito a sonreír entre mi vergüenza y simplemente vuelvo a rodear su cuerpo contra mí, recuerdo eso, fue el día que me pusieron a limpiar la casa... yo le pedí a Mitsuki que me ayudará con la limpieza y fue entonces cuando encontramos esos libros del maestro de mi padre, eran claramente para viejos pervertidos, pero... debo admitir que enseñan buenas técnicas, al menos Mitsuki lo ha hecho demasiado bien.
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