XVI: Algo que un padre no puede evitar
La parentalidad —biológica, legal o adoptiva— lleva consigo varios cambios en una persona. Para bien o para mal, uno se da cuenta de lados ocultos qué jamás pensó manifestar hasta que llega una nueva persona a su vida.
En el caso de Stain, no solo ha sido el mostrar sus emociones guardadas desde hace años e incluso el llegar a tener miedo. No, no es solo cuestiones sentimentales
También hay una pequeña cuestión emocional que casi todos los padres con hijas suelen tener.
Al no estudiar o salir de casa, y como la casa no puede quedar como un tiradero, Musume es la que se encarga de limpiar durante las mañanas, sobre todo cuando su papá sale temprano o llega a casa muy noche. Entrenar, limpiar, cocinar, es muy diferente a como vivía en su vieja casa. La gran diferencia es que ya no es un trabajo forzado y no hay castigos físicos ante cualquier error. Tiene un sentido de la responsabilidad saludable y ha aprendido a asumir mejor sus consecuencias.
Una vez termina de barrer el pequeño cuarto de entrenamientos, toca limpiar la sala. La parte buena de vivir en un pequeño departamento es que no hay mucho que asear más que un par de cuartos y la cocina. Aunque hay ocasiones donde se va a los viejos departamentos y les quita un poco de polvo. Uno se aburre de estar solo en casa. Aparte, hay muchas cajas con las que jugar.
Mientras va barriendo el polvo de la sala, decide asomarse por el ventanal de la casa. Ya hace tiempo papá le cambió las bisagras a la ventana rota, desde ese día de la brisa y cuando supo acerca de su quirk. No ha avanzado mucho en usarlo, pero al menos ya no suceden los "imprevistos".
Ejemplo número 1:
— ¡Musume, detén esa cosa! —se mantiene pecho tierra en un intento de no ser golpeado por la esfera de aire fuera de control.
— ¡Eso intento! —apunta sus manos y mueve desesperada mente sus brazos para intentar detener la esfera de aire. Por suerte la toma, aunque la liberación de aire le explota en la cara, despeinandola y casi tirándola al piso—. Lo siento, papá.
— Intenta hacerlo más pequeño la próxima vez —Stain se levanta del suelo y acaricia la cabeza de Musume, en un intento de borrar su preocupación por el incidente.
Ejemplo número 2:
— ¿Estás segura de que es buena idea? —mantiene una distancia prudente entre él y Musume, quien tiene las manos pegadas al generador de energía.
— Si mi quirk puede absorber y liberar electricidad, quizás pueda arregla la falla eléctrica —esto debido a que la casa ha estado con lapsos en los que se va la luz, el problema es cuando es de noche o esta muy nublado.
— De acuerdo... —tiene varias dudas sobre esta idea, pero bueno, incluso fallando uno está aprendiendo.
"Nota del día: la absorción de electricidad solo funciona cuando la energía viene de un quirk, no de otras fuentes de energía."
— ¿Segura que estas bien? —aunque esta preocupado por la pequeña descarga eléctrica que recibió en las manos, internamente encuentra gracioso la forma en la que la morena tiene las manos extendidas con tal de no sentir la estática en sus manos. Por suerte no se lastimó y fue más allá de un susto.
— Si... —el tono de su voz suena más decepcionado que dolido, porque su teoría resultó no ser cierta.
Ejemplo número 3:
— Otra vez —mira fijamente a la azabache usando la acumulación de aire y disparando una débil esfera de ese elemento. Está tratando de generar una esfera de disparo más fuerte, como una bala de cañón de aire.
— Cuando quiero algo grande no sale, cuando no lo quiero si sale. Mi quirk me odia.
— No te odia, simplemente estás aprendiendo a controlarlo todavía. Poco a poco lo vas a dominar más y, posteriormente, con ayuda de tus otros entrenamientos, te volverás más fuerte.
— ¡Lo prometo, papá! —por la emoción del momento, no se dio cuenta de la acumulación de aire en su mano que, accidentalmente, termina disparando con fuerza contra la pared.
—... —no sabe que decir al ver la enorme grieta causada por el impacto— Al menos salió más grande esta vez.
Sí, definitivamente TIENE que entrenar más su don.
Ahora sí, mirando por el ventanal, observa la completamente deshabitada acera de enfrente. Toda la calle se encuentra deshabitada y nadie ha tomado molestias en volver a colocarla nuevamente en la ciudad...
A veces se pregunta si la situación del edificio es comparable con lo suyo. Es decir, existe, pero nadie se preocupa de saber como se encuentran. Solo una vez pensaron en ellos, luego de eso, solo Stain se tomó la molestia de ver por su bienestar. Este viejo lugar y ella tienen mucha suerte de que Chizome exista.
De repente, y mirando fijamente la acera, descubre algo.
¿Es posible, eso de enfrente es...?
— Es otro niño —murmura con sorpresa. ¿Qué hace un niño en la calle fantasma? Más importante aún, ¿Qué hace ALGUIEN más en la calle fantasma?
Por lo que lleva a ver, parece muy bien arreglado y vestido. Lleva unos pantalones cortos azules, una camisa celeste y una mochila amarilla. Son alrededor de las 9 de la mañana, así que lo más probable es que sea alguien en dirección a la escuela. Peinado, arreglado, con zapatos no rotos...
— Sus zapatos son bonitos —sonríe mientras ve al niño. Al parecer son de la misma edad. Pero, se vuelve a preguntar, ¿Qué hace ahí?
Unos instantes después, ve llegar a alguien. Es una mujer, con un tono de cabello similar al del niño. Parece algo asustada, lo abraza como si no lo hubiera visto en mucho tiempo. Quizás se perdió cuando regresaba de la escuela. Ni idea, no puede oírlo. Sin embargo, el lenguaje corporal de ambos, más un beso en la frente de la señora hacia el niño, indica que su teoría puede ser cierta. Los dos se van, tomados de la mano, y visiblemente apurados. Los entiende, nadie en su sano juicio permanecería mucho tiempo en una zona desierta. Ni la policía o los héroes rondan por aquí (bueno, excepto el individuo al que le rompió la maceta encima).
Para corroborar su teoría, va hacia el cuarto de entrenamiento. Después de que Stain le reveló su labor secreta, también le enseñó un mapa de la ciudad, en parte como un modo de indicarle a donde iría y cuanto tiempo le toma llegar de la casa hacia allá. Efectivamente, hay un colegio ubicado más adelante de la zona, exactamente una calle. Quizás el niño tomó la ruta equivocada para llegar, tiene entendido que algunos padres ya dejan ir a sus hijos solos a varios lugares, entre ellos la escuela.
Sus padres no. Bueno, no la dejaban ir sola a la escuela porque no asistía a ninguna. Su educación se debe a la televisión, con programas especiales que le enseñaban la escolaridad básica. Leer, escribir, los números, colores, entre otras cosas. Algunas veces deseaba estar en un salón que no fuera el de su casa, poder hablar con sus maestros y no solo escucharlos. Sobre todo, recibir una felicitación o elogio. Lo más cercano que ha recibido a un es cuando el señor de la tienda la vio contar su dinero solita. También, cuando Tenko observó su primer ángel de nieve. Quizás el hecho de no haber recibido atención o valoración parental la indujeron a buscar la aprobación y felicitación constante, o al menos evitar disgustos en sus tutores.
Es mejor pensar que se debe a eso y no al trauma del castigo físico ante un error.
— Bueno, por lo menos me pasó algo interesante hoy. Ya tengo que platicarle a papá cuando sea hora de comer —recuerda que hoy su padre tiene 2 objetivos en puntos distintos del centro—. O más bien, la cena.
— Estoy en casa —El anti héroe camina en dirección a la cocina. A veces se pregunta si no seria mejor reducir los objetivos de la semana o hacer el radio de cacería más pequeño. Lo más raro es que, tiempo atrás, incluso lo hacia más grande, ¿Cuándo fue que comenzó a cansarse tan seguido?
Haciendo cuentas, hace algunos meses... Ah, fue después de adoptar a Musume.
No lo malentiendan, no se siente mal por ser padre, mucho menos de una niña como lo es Musume, pero siente como la paternidad no solo va entrando en él emocionalmente, también un poco físicamente. No es lo mismo desvelarse trazando los puntos de ataque en contra de héroes que pasar hasta las 2 de la mañana despierto contándole historias a una niña para que olvide sus pesadillas.
Tampoco es lo mismo aguantarse el hambre por días que tener a alguien que lo apoya en la cocina o en la limpieza. Gracias a eso, ha obtenido un poco más de tiempo libre, y si bien lo pudo emplear para sus planes de cacería, lo ha usado para entrenar junto a su niña y, a veces, descansar y pasar un momento doméstico en familia.
Cuando era más joven, por su mente nunca pasó el tener hijos. Nunca se desesperó como cualquier otra persona en tener novia —o novio—. Es decir, había chicas lindas, y los niños no le molestan... pero, luego de perder a su propia familia a manos de un villano, no se sentía preparado para hacer una nueva con alguien más. Aparte, con su ideología y su sentido de justicia moralmente no correcto, mantener un romance o un matrimonio no sería posible.
Sin embargo, no controlamos en su totalidad la vida por más que pensamos que eso hacemos. Llegan a pasar cosas que no estaban en nuestros planes y, en cierto punto, creemos que es una mala suerte o una maldición. Pero, si lo miras desde otro punto y no lo tomas así, en realidad no es tan malo. Es básicamente aprender y madurar.
— Bienvenido, papá —deja dos tazones de caldo de pollo en la mesa. Bueno, técnicamente no es caldo de pollo, solo es ramen instantáneo con sabor a pollo— ¿Atrapaste a los malos?
— Solo digamos que dos sectores mejoraran su economía al no tener que pagar extra por una protección —revuelve los cabello de la niña mientras la ayuda a sentarse en la mesa—. Y tú, ¿qué hiciste hoy?
— Ah, bueno, limpié gran parte de la casa, entrené un poquito con la pelota y... vi algo interesante.
— ¿De verdad? —su concentración se divide en abrir sus palillos y escuchar sobre el día de Musume. Quizás ese algo fuera un pájaro o un perro. No suena mala idea considerar una mascota.
— Sí, vi un niño —continúa narrando sin prestar atención al leve shock en su papá, representado en un leve temblor en su mano
— ¿Un... niño?
— Sí, era interesante. Es la primera vez que vi a uno con un uniforme. Mis papás no me llevaron a una escuela, así que nunca ocupé uno.
— Y... ese niño... —antes de añadir el final de la oración, es interrumpido por la de orbes dorados. Parece que intenta tranquilizar sus nervios, aunque por razones no correspondidas.
—No te preocupes, no me vio o miró el edificio, solo estaba perdido. Igual vino su... creo que era su mamá, pero ni siquiera miró otra cosa que no fuera el niño —regresa la mirada a su ramen, soplando a los fideos antes de metérselo a la boca—. ¿Eso era lo que te preocupaba?
Le toma unos segundos recobrar el sentido y, moviendo levemente su cabeza, regresa a su mirada habitual, tomando sus propios palillos antes de comer de su tazón de ramen.
— Sí, que bueno que no vieron nuestra ubicación —Musume sigue comiendo feliz de sus fideos, ignorando el muy discreto sonrojo en las mejillas de su papá.
"... ¿Te gusta?"
Ni el mismo se cree la verdadera intención de la pregunta incompleta del almuerzo. ¿Por qué rayos le preocupó más el interés de su hija en el niño que la posible intromisión a su hogar? Le importó nada que casi los descubrieran viviendo ahí, lo que más quería saber era si... Musume sintió atracción hacia el niño.
¿Desde cuando eso importa? No es como que su hija vaya a preferir irse con ese desconocido que todavía estar junto a él... pero tampoco la va a mantener encerrada toda la vida. Aun así, solo lo vio, a él ya lo conoce. ¿Y si ese niño en un futuro la abandona?, ¿o si la rechazaba por ser hija del asesino de héroes?, ¿Pero quién rechazaría a una niña como la suya?...
—Papá... papá, ¡papá! —sale de su ensoñación ante la voz alzada de la morena—. Te pregunté si querías piña —le enseña un platito con piña—. La despensa venía con un poco de esto. Fueron muy gentiles —esto debido a que la fruta suele ser cara.
— No, gracias. Es toda tuya. —Rayos, ha estado bajando la guardia más de la cuenta. ¿Qué le sucede?
— Papi, hoy has estado muy nervioso —¿A qué punto ha llegado? Su pequeña se dio cuenta—. ¿Te sientes mal?
— Solo, me he sentido cansado.
— ¿Sigues preocupado por lo del niño? —pregunta inocente. Muy diferente al pensamiento del azabache mayor, su idea es que la preocupación se debe al hecho de casi ser descubiertos.
— Bueno, en realidad, sí —se hace a un lado en el colchón, palmeando el sitio. Suspira un momento antes de volver a hablar— Debo preguntarte algo sobre eso.
Por el gesto de su mano, entiende que se tiene que sentar a su lado. Así lo hace, obediente, balanceando las piernas sobre el lugar y con la atención puesto en él, todavía sujetando.
— Musume, no... no es la ubicación lo que me preocupaba tanto. Solo quiero saber sí... —sabe que es una tontería preguntar una cosa así, pero algo dentro suyo le indica que debe sacar la duda de su pecho—... sí ese niño te gusta.
El silencio reina en la habitación unos cuantos segundos. Espera una afirmación o una risa de parte de Musume, pero transcurren varios segundos antes de volver a escuchar su voz.
— ¿Eh?
— Ese niño, ¿te gusta?
— Pues, no. Solo se me hizo interesante. Como dije, no he conocido muchos niños además de Tenko.
Con la máscara de neutralidad puesta, en su interior hay una mezcla de felicidad, alivio y un poco de enojo por haber dudado de una cosa así. Son niños, ¿por qué forzosamente el interés por el género contrario debe ser enamoramiento?
— ¿Por qué la pregunta?
— Curiosidad. Ahora come —roba un trozo de piña del plato, lo que provoca una molestia en la menor.
— ¡Oye, dijiste que no querías!
— Cambié de opinión.
— Entonces, ¿nos vas a contar? —en el descanso a mitad del entrenamiento, Mina y Kaminari decidieron hablar con Musume un rato, sobre todo de algunas cosas extrañas que pasaron en clases.
— ¿De que cosa?
— ¿Por qué te reíste a la mitad de la clase de Cementoss? Solo nos estaba explicando sobre literatura francesa —Denki toma un sorbo de agua antes de volver a la conversación
— Oh, solo un recuerdo, es todo. Recordé algo gracioso, sabes que no puedo evitar reírme cuando eso pasa.
— ¿Y que recordaste?, ¿cuando Bakugou se peleó en la cafetería por el último tazón de fideos picantes y se le cayó apenas ganó?
— No —si bien es un recuerdo gracioso, no fue eso lo que la hizo reír—. Es un recuerdo gracioso, pero no fue eso.
— Entonces, ¿qué fue?
— Solo... Solo algo que me pasó de niña, es todo.
— ¡Vamos, dinos! —la pelirrosa se pone un poco insistente, algo característico de ella.
— Mina, sabes que no puedes obligar a nadie a hablar si no quiere —el rubio coloca una mano en el hombro de su amiga, tratando de calmarla.
— Solo diré que fue algo gracioso que me ocurrió de niña, es todo.
— ¡Bueno, chicos! —la voz de una mujer de cabello castaño llama la atención de todos—. El descanso terminó, vuelvan a entrenar
La respuesta se divide entre un "sí" entusiasmado y otro "sí" desganado. Musume se despide de sus dos amigos y regresa a su área de entrenamiento, sonriendo al volver a recordar la razón por la que Cementoss la mandó con Hound Dog al pensar que estaba trastornada.
Le tomó años entender que las preguntas que papá le hizo ese día era por celos paternales. Si algún día el mundo llega a descubrir su historia —y lo toman de buena manera—, será una anécdota graciosa que el asesino de héroes haya tenido celos por un niño.
Primera vez que saco capitulo y no me toma más de un mes :D
Bueno, bueno. Lamento si los caps vienen algo cortos, pero es que tampoco me sentía bien cuando escribí esto. Estuve estresado mientras pasaba el periodo de tareas y evaluaciones del primer parcial al punto de que llegué a dormir entre 3 y 4 horas a la semana y una ocasión no dormí casi nada —aparte de mis pesadillas, o "jumpscare" automático—. Además las sospechas de que tengo desequilibrio hormonal me están llegando muy rápido, sin mencionar que, por ansiedad, mi mente sobreexagera lo que siente.
Ejemplo: me duele la cabeza, mi cerebro cree que me va a dar aneurisma o es un derrame cerebral ;-;.
Voy a tratar de cuidarme más, pero no quiere decir que no vaya a actualizar. Ya tengo una historia pausada y otra casi cancelada por casi mismos motivos (y un incidente con mi viejo teléfono), solo les pido un poco de paciencia.
Me motiva seguir escribiendo para ustedes y leer sus bonitos y graciosos comentarios, son como mi vitamina AA: Amor y afecto.
¡AH! Y también, luego de luchar contra Bing y su aparente racismo, ¡conseguí imágenes de Musume (no pude conseguir de niña, pero si de adolescente)!
El único detalle es que es... Un poco delgada. En mi RD tenía un poco más de peso por los entrenamientos —aparte acá estoy como una vaca y se iba a sentir raro cambiar de peso—.
Pero bueno, así es como me veía en mi RD. Me alegra poder compartirlo.
¡Nos vemos en la próxima actualización!
Sayonara, Woxi fuera.
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