12💕

Sesshomaru, después de la última reunión, tomó el primer vuelo a Japón sin avisar a nadie. Necesitaba saber por qué Rin no le contestaba. El vuelo duró alrededor de 12 horas y cuando llegó a Japón eran las 10 de la mañana. A pesar de no haber dormido mucho en el avión, se dirigió directamente al hospital donde suponía que estaría Rin.

Al entrar al hospital, Sesshomaru notó un ambiente tenso y extraño. Las miradas sorprendidas de las personas a su alrededor lo hicieron sentir incómodo, pero se mantuvo firme mientras avanzaba por los pasillos. Sabía que su presencia no pasaba desapercibida, especialmente siendo el hijo del director y uno de los mejores médicos del hospital.

Cuando algunas conversaciones parecían detenerse abruptamente al notar su presencia, Sesshomaru se dio cuenta de que estaban hablando de él. Aunque no le gustaba la idea de ser el centro de atención de esa manera, en esos momentos era lo que menos le importaba.

Cuando ingresó al quinto piso, muchos de sus colegas se sorprendieron al verlo, pues sabían que él estaba en Estados Unidos en reemplazo de su padre para cerrar un convenio importante para el hospital. Sus ojos buscaron de inmediato en aquella sala a la causante de su repentina llegada a Japón. Dentro de toda la gente, encontró a Rin, un poco distraída y sin notar aún su presencia.

En un acto impulsivo, se acercó a ella con pasos apresurados, sin medir sus acciones.

"Señorita Hirai", llamó, tratando de disimular su impulsividad, haciéndola estremecer puesto que no se imaginaba que él vendría a verla.

Ella volteó y pudo observar aquellos ojos dorados que parecían pedirle más de una explicación. Mientras, sus ojos cafés demostraban tanta incertidumbre que él solo quería abrazarla.

"¿Podemos hablar?", mencionó, mientras ella lo observaba cansada. Aunque en ese momento quería rechazar aquella solicitud, pensó que si no cortaba aquello en ese momento seguirían las habladurías que la habían seguido toda la semana.

Con la mente más clara, solo respondió, "Claro, doctor Taisho, cuando termine mi turno", le mencionó mientras se arrodillaba e intentaba seguir con su trabajo.

"Es urgente", mencionó, pero ella siguió con su labor lo más profesionalmente, atendiendo a su paciente. "Será solo una hora", trató de calmarlo, haciendo comprender con ese tono que no era el momento y que ella parecía evitarlo.

Quiso insistir, pero prudentemente no lo hizo, y solo salió de la sala mientras le indicaba que la esperaría en su oficina.

La hora pasó rápidamente mientras la mente de Rin no se calmaba. Realmente no sabía cómo enfrentar aquella conversación, pero sabía que no podía seguir evadiéndolo. Finalmente, al terminar su turno, se dirigió a la oficina de Sesshomaru.

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Sesshomaru esperaba con impaciencia, su mente llena de preguntas y preocupaciones. Cuando Rin finalmente entró en la oficina, él se levantó de inmediato, su mirada fija en ella, tratando de captar alguna señal en sus ojos.

"Rin," comenzó, su voz firme pero con un matiz de vulnerabilidad. "Necesito saber qué está pasando. ¿Por qué no me has contestado? ¿Qué está ocurriendo?"

Rin cerró la puerta detrás de ella con un movimiento lento y deliberado, como si reunir fuerzas para la conversación que sabía era inevitable. Su expresión era seria y cansada, reflejando el peso de las decisiones que había tomado.

"Sesshomaru," dijo, su voz apenas un susurro cargado de emoción contenida. "Esto no puede seguir así."

Sesshomaru frunció el ceño, dando un paso hacia ella. "¿Qué quieres decir con eso? Habla claro, Rin. ¿Qué está pasando?"

Rin respiró hondo, buscando las palabras adecuadas. "He estado pensando mucho. Las cosas no pueden seguir como hasta ahora "menciono con la voz entrecortada. "No puedo más. "susurro en un tono inaudible, que solo ella pudo escuchar.

El impacto de sus palabras fue como un golpe en el estómago para Sesshomaru. Trato de acercarse a ella. Quería contarle la verdad, pero antes de que lo hiciera la puerta se abrió de abruptamente, interrumpiendo su conversación.

Un cabello blanco se asomó por la puerta. "Sesshomaru, hermano" mencionó el joven mientras ingresaba a su oficina.

Rin, aún débil y en aquella posición solo se alejó de Sesshomaru y, antes de que este dijera algo, salió rápidamente. Sesshomaru quedó paralizado por un instante, tratando de asimilar lo que acababa de pasar. Decidido a aclarar las cosas, quiso salir y dejar a su colega, pero este se interpuso queriendo saber que había pasado con el contrato.

Sesshomaru solo lo miró furioso por tal atrevimiento, pidiéndole con su mirada que lo dejara pasar para ir tras Rin. Pero cuando salió, ella ya había desaparecido entre los pasillos del hospital.

"Me sorprendió que dijeran que estabas aquí", mencionó el joven, mientras veía la mirada desesperada de su hermano. "Pensé que lo primero que harías cuando llegaras a Japón era ir con Kagura".

"No digas idioteces", contestó mientras intentaba salir de su oficina. "Después de lo que los medios han estado circulando estas semanas", dijo haciendo detener a Sesshomaru.

"¿A qué te refieres?", le inquirió.

"¿Acaso no lo sabes, Sesshomaru?

Él lo miró sorprendido, tratando de entender lo que decía su medio hermano, mientras lo observaba. Hace apenas dos semanas, los periodistas no han salido de la casa desde que el escándalo se destapó. Más de medio mundo anda diciendo que estás engañando a Kagura, y "por ahí escuché de una compañera que Kagura vino y armó un escándalo hace un par de semanas en el hospital, pero eso no creo que sea verdad".

Trató de minimizar sus palabras puesto que no creía, pero lo que no esperaba es que su hermano sí lo creyera y se terminara yendo, dejándolo hablando solo.

Su mente estaba tan perdida en sus pensamientos que necesitaba comprobar todo aquello. Mientras pensaba, se dio cuenta de que esa podría ser la razón por la que Rin había empezado a no contestarle. Mientras buscaba en su teléfono todo lo dicho, se encontró con más de una noticia que hablaba de su vida como les diera la gana. ¿Cómo no se había enterado de esto antes?

Mientras leía, cada vez se ponía más furioso. Necesitaba terminar con todo esto de inmediato. Ya no estaba dispuesto a seguir soportándolo. Después de todo, con todo aquello, ya no había necesidad de seguir ocultándolo. Marcó en su teléfono el número de Jacken, su abogado, y le pidió toda la información.
Jacken solo le contestó que después de la entrega había intentado contactar a su esposa, pero esta jamás le había contestado. Algo molesto al escuchar esto, fue al aparcamiento, subió a su auto y se dirigió a la mansión Taisho.

Hoy debía aclarar todo esto.

Continuara....

Hola yo aquí de nuevo, poniendo el mundo de cabeza de lo correcto e incorrecto.
Definitivamente hasta ahora e cambiado varias cosas de mi historia original, pero tiene la misma escenncia y es más detallada.

Si llegamos a 10 🌟, público hoy mismo el capitulo. Sino manaña lo tendrán. Bueno adió, voy a tratar de avanzar un capítulo más.

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