CAPÍTULO 20
Maratón 1/3
-Eres preciosa
Esto último me lo ha susurrado en el oído, lo que ha hecho que esté mas nerviosa a aún
Se acerca más y me besa
¡Me besa! ¡Y no estoy soñando! ¡Está ocurriendo de verdad!
Miles de mariposas revolotean por mi estómago. Tímidamente, rodeo su cuello con mis brazos y le sigo el beso. Blas me coge por la cintura y me acerca más a él. Nos separamos por falta de aire. Malditos pulmones
-No sabes el tiempo que he estado esperando esto- me dice Blas sonriendo
Como no sé que responder le abrazo y hundo mi cabeza en su cuello, como me gusta como huele
Lamentablemente, suena mi móvil y nos separamos
-¿Qué pasa?- contesto de mala manera
-La bandera por tu casa- me dice
-Que graciosa- digo- ¿Qué quieres?
-¿He interrumpido algo?- me pregunta
-No- digo
-Si- dice Blas
-Lo siento- dice ella- Solo quería decirte que me voy a la casa de David a dormir
-Vale- digo- ¿ya te has ido?
-Si- dice Amaia- ¿Por qué?
-Por saberlo- digo- Pasadlo bien
-Y vosotros dos- dice ella- Adiós
-Adiós- digo colgando
-¿Nos vamos ya?- pregunta Blas- Quiero dormir, porque como mañana tenemos firma nos acostaremos a las tantas
-Pues vayámonos entonces- digo
Vamos hacia el coche en silencio. Por la mitad del camino, Blas me coge la mano. Siento una corriente eléctrica por todo el cuerpo. En poco tiempo llegamos al coche y nos montamos
Blas arranca el coche y yo cierro los ojos pensando en lo que acaba de pasar, y sin quererlo me quedo dormida
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Noto como alguien intenta despertarme
-Emma- me dice Blas- Despierta, ya hemos llegado
-mmm- digo todavía dormida y Blas se ríe
-Anda despierta- vuelve a decir tocándome el pelo
Me estiro y abro los ojos
-¿Donde estamos?- pregunto
-En el coche a la puerta de tu edificio- me dice Blas- Venga vamos, que te acompaño hasta tu casa
Nos bajamos del coche y entramos en el edificio. Subimos en el ascensor hasta mi planta y una vez en la puerta de mi casa nos quedamos mirándonos
-Lo he pasado muy bien- le digo
-Yo también- dice él- Lo repetiremos ¿no?
-Cuando quieras- digo
Blas sonríe y se acerca a mí
-¿Te importa si te beso?- me pregunta
-Antes me has besado y no te he dicho nada- contesto
Me adelanto a él y le beso yo primero. Blas me sigue el beso hasta que nos quedamos sin aire
-Adiós- me dice sonriendo
-Adiós- digo
Blas se da la vuelta y para meterse en el ascensor
-Blas- le llamo
-¿Qué pasa?- me pregunta girándose
-¿Podrías quedarte a dormir?- pregunto tímidamente- Pero solo a dormir, a nada mas. No quiero estar sola
-Claro- me dice con una sonrisa- No hay ningún problema
Sonrío, saco las llaves y abro la casa
Como siempre, Amaia se ha dejado y todas las luces encendidas. Yo no sé como lo hace, pero siempre enciende todas las luces y luego no las apago. Voy apagando las luces que no hace falta que estén encendidas
-¿Donde voy a dormir?- me pregunta
-Donde quieras- digo
-¿Dónde quiera?- me pregunta Blas levantando una ceja
-Si- digo
-¿Puedo dormir contigo?- me pregunta
-¿Conmigo?- pregunto confundida
-SI- me dice- Contigo. Tu y yo juntos. Solo dormir, nada más
-Vale- acepto
Nos vamos a mi habitación
-No tengo ropa para ti- digo
-No importa- dice él
-Me voy al baño para cambiarme- le digo a Blas cogiendo mi pijama- Ahora vuelvo
Entro al baño, me quito la ropa y me pongo un pijama. Y no es un pijama sexy, es un pijama normal de invierno, unos legins y una camiseta. Me desmaquillo para que por la mañana no parezca un mapache
Me miro al espejo y respiro hondo
No tengo porqué estar nerviosa, solo vamos a dormir, nada más. Intento convencerme, pero es inútil, cada vez me pongo más y más nerviosa. Sabiendo que no voy a conseguir calmarme, salgo del baño y veo a Blas mirando mis álbumes de fotos
-Cotilla- le digo
-No he podido resistirme- dice él- Eras muy mona de adolescente
-Deja de ver eso- le digo quitándole el álbum, cerrándolo y dejándolo en su sitio- Me da vergüenza que veas esas fotos
-¿Por qué?- pregunta
-Porque si- digo- Y fin de la conversación
-Vale- dice Blas sonriendo levantando las manos en señal de derrota
Voy a la cama y quito los cojines y la colcha, gracias a Dios que la cama es de matrimonio, porque si no, no cabríamos
-¿Te importa que duerma así?- me pregunta
Me giro y veo que solo lleva unos boxers
-No- digo girándome rápidamente para que no vea lo roja que me he puesto
Me meto en la cama, Blas apaga la luz y se tumba a mi lado, estamos los dos mirando al techo de tal forma que solo se rozan nuestros brazos. Me giro y me pongo de lado, al rato siento como Blas se mueve y me rodea la cadera con su brazo. Contengo la respiración, pero enseguida me relajo
-Buenas noches- me dice Blas
-Buenas noches- digo
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