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-¡Cristina! ¿Sabes que te amo? -silencio-. ¡¡Cristina abre la puerta!! -silencio-. ¡Cristina tu hermano me quiere violar!
-¡Es mentira hermanita! -gritó William desde su habitación.
La puerta se abrió de repente haciendo que perdiera el equilibrio.
-¿Qué quieres? -preguntó ella secando su pelo con una toalla.
-Me aburro.
-Pues vete a violar a mi hermano y no me molestes.
-Esta hablando con su amigo por el móvil y no me hace caso -dije-. Pero como te tengo a ti no pasa nada, ¿qué haremos hoy?
Cristina rodó los ojos y me señaló el reloj, eran las siete de la tarde.
-Ve a cambiarte, te veo abajo a las ocho.
Sabía que mi amiga tendría algo interesante en lo que ocupar por la noche.
-¡Te amo Cris!
*********
-Es aquí -dijo Cristina parándose frente una casa. Me hizo andar diez minutos, podríamos haber cogido el coche, es una mala amiga.
Habíamos venido en una supuesta "reunión de viejos amigos"
-Recuerda, el rubio es mío.
-Tranquila, tengo a tu hermano.
Al entrar, una chica rubia saltó a abrazar a Cristina.
-¡Cristinaa! ¡Te echado mucho de menos!
-¿¡He oído Cristina!? ¡Aaaaah! -gritó otra chica con el pelo moreno y rizado entrando a la habitación y saltando sobre ella también.
-Chicas ella es Rebecca, mi amiga -dijo al separarse-. Rebecca ella son Leah y Emily.
-Uy, parece un saco de basura con esta ropa -dijo la rubia. Eso me dolió.
-¿Dónde está tu hermano? -preguntó la morena, Emily.
-En casa.
-¡Voy a llamarlo! -gritó y subió corriendo a por el teléfono.
-¿Y el tuyo? -preguntó Cristina antes de que la chica desapareciera del todo.
-Esta arriba, ¡Derek, Mark bajad!
Luego de una larga serie de presentaciones, Derek era el rubio al que según Cristina no podia acercarme. Estábamos jugando a "yo nunca" con alcohol y todos estaban algo contentos.
-Yo nunca... he violado a nadie -dijo Cristina y todos estallamos a reír cuando la morena bebió. Mark también bebió y lo miramos con cara de asombro.
-Sólo tenía sed, yo no soy como Emily.
De repente la puerta se abrió y apareció William con el móvil en la mano.
-¿Qué estáis jugando?
-¡Mi niño! -gritó Emily levantándose y saltó sobre él tirándole al suelo y cayendo encima suyo-. Estamos jugando al "yo nunca"
Zorra, no toques a mi novio...
Cuando por fin logró levantarse caminó hacia nosotros y se sentó a mi lado.
-Yo también juego.
-¡Sigamos jugando! -gritó Emily-. Yo nunca... me he acostado con alguien de esta habitación.
Leah se llevó el vaso a la boca y otro chico hizo lo mismo.
-¿Qué os parece cambiar el juego? -habló William aburrido.
-¡Si! -gritó Leah-. Juguemos a reto o verdad.
********
Una hora más tarde, Cristina y Derek habían desaparecido en una de las habitaciones gracias a mi.
Soy un cupido señores.
Yo solo reté a Cristina a llevarse uno de los chicos y pasar siete minutos encerrados en la habitación, estaba tan borracha que eligió a su hermano pero Derek se presentó voluntario y bueno... digamos que hace mucho que pasaron los siete minutos.
-¿Reto o verdad? -preguntó la morena a William.
-Reto.
Los labios de Emily se elevó en una sonrisa y se acercó a William.
-Quítame la blusa.
Zoorra, zorra, zorra zo zo zo rra rra, zorraaa.
-No quiero.
-Tú elegiste reto a sí que tienes que hacer lo que yo diga.
-Pero hace frio.
-Yo tengo mucha calor, quítame la blusa de una vez.
El muy idiota le hizo caso, cerró los ojos y lentamente quitaba la blusa.
No quería ver eso.
Después de tardar un año para quitar la maldita blusa, la zorra sonrió.
-Me voy a la cocina -dije levantandome o intentando porque en seguida perdí el equilibrio y caí sobre Mark.
-¿Estas bien? -preguntó Mark.
-Si.
-Rebecca -gritó Emily.
-¿Qué?
-Te toca, ¿reto o verdad? -preguntó Mark.
-Reto.
-Bésame.
¿Besar a Mark? Pero tengo novio, igualmente William quitó la blusa de Emily. Miré a William, estaba muy serio. La zorra estaba sentada sobre sus piernas diciéndole algo al oído. Algo raro me sucedió en el cuerpo y me giré hacia Mark para empezar a besarle.
Jodete idiota.
Mark intentó introducir su lengua en mi boca pero antes de que lo consiguiera, alguien tiró de mi separandome de él.
-Nos vamos.
-Vete tú, yo no quiero irme -dije con los brazos cruzados.
-Rebecca te recuerdo que duerme en mi casa y eres mi novia así que nos vamos -dijo levantándose y tirandome de mi para que hiciera lo mismo pero no lo consiguió.
-Si quieres puedes quedarte aquí -Mark intervino sonriendo.
Unas manos me cogían y de repente me encontré colgando de la espalda de William, que caminó hacia la puerta.
-¡Adiós a todos!
William cerró la puerta de una patada y empezó a andar hacia la calle.
-¿No vas a bajarme?
-No -respondió seriamente.
-Sabes que estoy embarazada.
-Me da igual.
William siguió andando como si nada. Aquí olía a celos. Cuando ya habíamos llegado a su casa, subimos a la habitación y me soltó.
-¿Por qué hiciste eso?
-¿El qué?
-Besar a Mark.
-Tranquilo solo era un juego -rodé los ojos.
-Me da igual Rebeca, no deberías hacerlo.
-Y tu bien que te divertiste quitando la blusa de Emily.
-¿Estas celosa?
-Si, lo estoy -dije enojada-. Sal de la habitación, quiero estar sola.
-Lo siento, no te enfades conmigo -dijo mientras me acariciaba la mejilla.
-Déjame en paz.
-Sabes que yo te quiero a ti -susurró contra mi odio.
-Demuéstralo.
Me cogió por la cintura y me beso con ternura.
-Te quiero -susurró.
-Yo también -sonreí.
-Ahora mismo me encantaría hacer el amor contigo pero no puedo -dijo mirando mi barriga.
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