Capítulo 15


Anémona

— ¡Leynaaa, no te vayas!

Papá Venti gritó con lágrimas de cocodrilo, las comisuras de mis labios que mantenían mi sonrisa temblaron al igual que mi ceja derecha. Días después de mi cita con Neuvillette, comenzamos con los preparativos para ir a Fontaine.

Papá Venti no quería dejarme ir a Fontaine, según él, temía que algo me sucediera en una nación desconocida para mí, pero yo sabía que no se trataba de eso.

En realidad quería que yo regresará a Mondstadt para que yo ocupará su lugar como la Arconte Anemo. Todo sucedió hace dos años cuando Barbatos despertó de su letargo sueño, vino a las tierras del Arconte Geo para cumplir con la parte de su contrato que hace 500 años ambos hicieron, no se de qué trataba pero sabía que a eso había venido.

Antes de cumplir con su último contrato, Morax ocupo su identidad como Arconte Geo una vez más para resolver su contrato con Barbatos, sin embargo, para el Dios del Viento (mi padre) todo salió mal. Lo que él quería era un pedido egoísta que no tenía en cuenta los sentimientos de su propia hija (yo), Morax sabía que ocupar el lugar de Arconte sería una carga pesada pues conlleva grandes y dolores responsabilidades.

Venti ya no quería ser el Arconte Anemo, según él no era demasiado fuerte para ocupar el puesto y tampoco era bueno trayendo la libertad a su pueblo, también quería que un nuevo Arconte Anemo creará un pueblo con un nuevo concepto de la libertad. Morax sé negó en mi lugar, más como era de esperarse Barbatos fue inteligente y pidió mi opinión al respecto.

Mi respuesta fue: "Mi concepto de la libertad  es el tiempo. El tiempo mismo se encargará de cambiar el futuro de los humanos, porqué el tiempo de los Arcontes está llegando a su fin y ellos ya no necesitarán de los Dioses"

Venti logro entender con esto que yo no quería gobernar a los humanos y en realidad está era mi respuesta, no quiero. Me gustan los humanos, son interesantes, divertidos en ocasiones, tienen una forma de ver la vida de una manera que no todos entienden por otro lado son incontrolables, exigen cosas tras cosas sin estar satisfechos por completo con lo que tiene, es por ello que a veces quieren controlar el mundo y convertirlo en un mundo que cumpla con sus propios ideales.

Es por esto que se que en el futuro ellos no necesitarán de un Dios, tarde o temprano se cansarán de ellos y los ignoraran.

Respiré profundo y solté todo el aire que tome, me tomé mi tiempo para tranquilizar mi mente. No suelo perder la paciencia cuando se trata de papá Venti porque nunca ha hecho algo para que pierda esa paciencia que tengo, sin embargo, ahora tenerlo aferrado a mi como un koala en un árbol, era nuevo.

A veces se le olvida que soy su hija, por Los Siete.

— Papá Venti, vendré a visitarte en las fiestas importantes y también los fines de semana.

— ¡¿Por qué los fines de semana son tu última mención?! ¡Deben ser lo primordial!

El suspiro cansado de papá Zhongli resonó a nuestro lado, al darle una mirada rápida note como negaba con la cabeza. Él también había intentado detener a Papá Venti pero solo provocó que se aferrara aún más a mi. Neuvillette miraba la escena con un brillo divertido en sus ojos, aunque se esforzaba por disimular las ganas que tenía de reírse en realidad se tapaba los labios con una de sus manos para que no viera su sonrisa burlona.

— Esta bien, vendré los fines de semana, el día de tu cumpleaños, en las fechas importantes y...

— Recuerda venir en los míos también y en cada Rito de las Linternas — agregó papá Zhongli, solo me quedo mirarlo con indignación mientras tanto él se encogió de hombros.

De repente, las palabras de Papá Zhongli se ganaron la atención de mi Neuvillette quien llevo su mano a la barbilla y miró a papá — ¿Rito de las Linternas? ¿No es la celebración del inicio de año?

Papá Zhongli dispuesto a responderle con uno de sus típicos relatos largos, abrió la boca. Sentí que un tic comenzaba a salir en mi sien, ellos no ayudan — No verás...

— ¡Suficiente, no ayudan! — grité lo suficientemente alto para que ambos guardarán silencio, por fortuna funcionó aunque papá Zhongli me miró con mala cara.

Espero que no esté enojado.

Una risa divertida interrumpió nuestra conversación, levanté un poco más la mirada para observar a los responsables. Bosacius, Indarias y Pervases se acercaban a nosotros con el resto de los Yakshas, un puchero se asomo en mis labios. Ellos habían visto muchas veces está faceta mía, sabían que cuando perdía la paciencia el viento podía volverse violento y era difícil calmarlo.

Era una desventaja que tenía con mi afinidad al viento.

— Barbatos-san — Indarias fue la primera en tomar la palabra en cuanto llegaron, el resto observó la escena en silencio, era lo mejor pues Indarias era explosiva, de hecho esa sonrisa con amabilidad fingida era algo para preocuparse —: Me parece usted ya es lo suficiente mayor como para actuar de esta manera, Leyna ha decidido seguir a su pareja no seguirlo a usted.

Papá Barbatos se le quedó mirando unos segundos, su cejas se fruncieron dejando ver poco a poco su claro enojo. De pronto dejó de aferrarse a mi cuerpo y luego la comisuras de sus labios se curvaron en una sonrisa amable, no bueno, fingida por qué sincera no era.

Un mal presentimiento se instaló lo en mi pecho. Al poco tiempo, la reacción de Bonanus fue más rápida que la de todos nosotros y detuvo el ataque de papá Barbatos enviado a la tía Indarias. Todos miramos con asombro lo que sucedió, el Anemo y el Hydro se combinaron en un huracán enorme que separa a papá Venti y la tía Bonanus quién cubría a la tía Indarias.

— ¡Barbatos!

Papá Zhongli gritó molesto, no furioso, los rastros de escamas doradas comenzaban a reflejarse en su piel. Lleve mi mirada a Papá Venti, pero su expresión no era la mejor, él también estaba furioso, no tuve que pensar mucho para notar en donde habían fallado las palabras de la tía Indarias, ella había tocado un punto débil de papá lo que ocasionó esa reacción.

El suspiro de la tía Bonanus resonó, el huracán que se había formado pronto desapareció del mar.

— Nos disculpamos por el nombre de mi hermana mayor por sus palabras que no fueron correctas, al menos no las primeras... — Shufu Bosacius junto sus manos para hacer una reverencia junto a ella se unieron el resto de los Yaksha y la tía Indarias —. Mi hermana tiene razón en decir que no es  correcto actuar de forma infantil como lo ha hecho usted. Leyna ya no es una niña y tampoco se va ir para siempre, si su deseo es seguir viéndola y pasar tiempo con ella, puede hacerlo cuando ella venga de visita.

Papá Venti los observó sin cambiar su expresión, sus puños se apretaron con fuerza. Tome todo el valor que pude para dar unos cuantos pasos y llegar hasta donde papá Venti, al escucharme el me miró por sobre su hombro aunque su expresión no reflejaba nada más que enojo.

Es un poco triste que el primer problema al que debo enfrentarme en mi relación con mi Neuvillette sea este mismo, suspiré.

— Es suficiente. Debes controlarte, papá.

— Leyna sabes que...

Lo interrumpí en medio de sus palabras con una expresión seria —: Sé que quieres que regrese a Mondstadt y ocupe tu puesto como Arconte Anemo, pero ya te di mi respuesta. Soy un ser que nació de ti, pero no un ser creado por ti, ¿sabes que significa?

Papá Venti bajo su mirada con tristeza al darse cuenta de lo que querían decir mis palabras, incluso para mí era doloroso pero era la verdad no fui creada por él, eso no significa que el puede controlarme a su antojo.

— "Amar y proteger", es algo que no has aprendido a hacer, Barbatos. Anémona no es un objeto que puedes usar para escapar de tus miedos.

Un poco más tranquilo, papá Zhongli se acercó a nosotros. Las escamas en su piel habían desaparecido, le sonreí a lo que él me correspondió con otra sonrisa, luego sentí la calidez de Neuvillette envolver mi mano, ambos nos miramos con un silencio que comunicaba todo nuestros sentimientos.

Venti tenía una expresión dolida cuando me miró, sentí una presión en mi pecho al mirar sus ojos.

— Te veré en el próximo Rito de las Linternas, Leyna.

— ¿Qué? ¡Papá..!

Un viento fuerte interrumpió mis palabras, cuando intenté mirar de nuevo papá Venti ya no estaba en el mismo lugar ni en ningún otro lado, él se había ido. Papá Zhongli me sonrió y puso una mano sobre mis cabellos, sin importarle que Neuvillette estuviese a un lado.

— No te preocupes por Barbatos yo me ocuparé de él más tarde.

— Pero pa...

Bāoshi, el contrato entre Barbatos y yo finalizó hace tiempo — las palabras se quedaron atoradas en mi boca ante la sorpresa de su confesión —. Astaroth es quién me aconsejo no dejarte ir, porque sabía que Barbatos solo te usaría para su deseo egoísta. Ahora que has conocido a la persona que amas, debes luchar por ese amor.

— Yo te protegeré — Neuvillette me miró con una sonrisa, Zhongli bufo molesto ante la respuesta de mi dragón pero no dijo nada a pesar de que también lo interrumpió. Reí por su escena, incluso en el futuro puede que su relación no cambie.

— Gracias, a ambos, a todos.

Levante la mirada para observar a los Yaksha que nos miraban con una sonrisa cada uno a su manera.

•••

¡Hola! Muchas gracias a todos y a todas por leer este nuevo capítulo. Ha sido un capítulo triste pero no al punto de causar lágrimas, la verdad detrás de la historia de Anémona era esta parte, aunque no se molesten, se que muchos tienen una imagen bonita de Venti y es su Arconte favorito. Sin embargo, quise cambiar un poco está imágen y convertir a Venti en un ser egoísta que solo busca escapar de Celestia y todos sus secretos.

Así que espero que me perdonen.

Venti no ama a Anémona, por si no se entendió. Él solo la veía como un regalo de Astaroth que podía ocupar su lugar en un futuro, dejarle a ella la responsabilidad de la nación de la libertad y todos los secretos de Celestia, tenía un pensamiento egoísta en pocas palabras. Anémona en cambio lo ama porque para ella es su papá (a veces mamá) quién la engendró (literalmente) por esta razón es que ella no es capaz de enojarse con él.

En fin, no se molesten con Venti. En el futuro puede que aprenda a amarla, quién sabe. Ah, como aclaración Astaroth fue quien creo a Anémona, esta es la razón por la que se le aclara a Venti que él no la creo, tampoco significa que Astaroth la puede usar a su antojo porque bueno... ella, ¡se explicará después!

Gracias por leer, nos vemos en la próxima actualización.

Pd: La de la imagen del separador es Wendy de HI3, ella fue mi inspiración para crear a "Anémona".

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